El arzobispo invita a seguir trabajando “desde la humildad” por la unión de todos los cristianos

  • La Comisión de Ecumenismo organiza un año más los actos de oración para la Semana por la Unidad de los Cristianos

La Iglesia celebra la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos del 18 al 25 de enero de 2021. “Permaneced en mi amor y daréis fruto en abundancia” (cf. Jn 15, 5-9), estas palabras de Jesús a sus discípulos son el lema de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos.

Como cada año, la Comisión de Ecumenismo de la Archidiócesis compostelana, que dirige el sacerdote Francisco Javier Buide del Real, organiza distintos actos para celebrar la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, un acontecimiento que dará comienzo el próximo día 18 de enero. Con este motivo, el arzobispo, monseñor Julián Barrio, ha escrito una carta en la que indica que “hemos de seguir afrontando el trabajo ecuménico desde la humildad de quien sabe que sin Jesús no podemos hacer nada, dando pasos para que haya un solo rebaño y un solo pastor y teniendo en cuenta que somos unos pobres siervos y ojalá hagamos lo que tenemos que hacer”.

En la misma carta, el arzobispo señala que “en este Año Santo Compostelano que hemos iniciado, pidamos con el patrocinio del Apóstol Santiago, testigo del ruego de Jesús en la última Cena, que no ahorremos esfuerzo por nuestra parte para colaborar en la unión de los cristianos con la oración y con nuestro testimonio cristiano”.

Para celebrar este tradicional octavario, la Comisión de Ecumenismo ha preparado una serie de materiales que junto con la carta del arzobispo y los carteles se pueden descargar. Se trata de un folleto con una reflexión y oración para cada día, materiales para la liturgia dominical y un suplemento de información ecuménica.

La Comisión de Ecumenismo diocesana recuerda que, “como se sabe, la fiesta de san Pablo en enero, su conversión, el día 25, es referencia para todos los cristianos de las diversas familias, confesiones, comunidades e iglesias. En una sociedad cada vez más plural religiosamente, pero también secularizada, nos recuerda el patrimonio común pasado pero también presente de los cristianos, como un don común pero también una misión y un don para el resto de la sociedad”.

La comisión diocesana explica, también, que “en estos tiempos tan necesitados de esperanza y entrega, caridad para los cristianos, invitamos a visibilizar nuestra fe como regalo común en las diversas celebraciones, comunidades, oración personal, pero también en tres encuentros que, aunque condicionados a la seguridad y salud, no dejaremos de tener, en A Coruña, Santiago y Pontevedra”.

Las fechas de convocatoria son las siguientes, siempre respetando aforos, medidas de higiene, y confinamientos vigentes cada día, pero sin dejar por ello de dar visibilidad a la oración por la unidad, e invitar a cada comunidad a hacerlo.

 

LUNES 18 DE ENERO DE 2021
20:00 h PONTEVEDRA ciudad
Igrexa da Virxe do Camiño
Iglesia de la Virgen del Camino
Rúa Casimiro Gómez s/n.
Pontevedra – 36002

MIÉRCOLES 20 DE ENERO
20:00 CORUÑA ciudad
Igrexa de san Xurxo
Iglesia de san Jorge
Rúa Pío XII 19. A Coruña – 15001

VIERNES 22 DE ENERO DE 2021
20:30 SANTIAGO
Igrexa de san Fernando
Iglesia de san Fernando
C/ San Pedro de Mezonzo 26bis
(Iglesia grande, no en la Cripta de c/ República Argentina 27)
Santiago de Compostela – 15701

 

 

Fuente: archicompostela.es

Video del Papa. Enero 2021: “Ver en el otro a un hermano, una hermana”

Recemos para que el Señor nos dé la gracia de vivir en plena fraternidad con los hermanos y hermanas de otra religión y no andar peleando, y rezando unos por otros, abriéndonos a todos.

Papa Francisco – Enero 2021

 

El primer Video del Papa del 2021 se centra en la fraternidad humana. El Santo Padre hace un llamado a que personas de distintas religiones, culturas, tradiciones y creencias vuelvan a lo esencial: LA ADORACIÓN A DIOS  y EL AMOR AL PRÓJIMO

Al servicio de la fraternidad

Esta es la intención de oración que Francisco confía a toda la Iglesia Católica a través de la Red Mundial de Oración del Papa, elegida para este mes de enero de 2021.  El Santo Padre pide, frente a todos los desafíos de la humanidad que nos abramos y unamos, como humanos, como hermanos y hermanas, “con los que rezan siguiendo otras culturas, otras tradiciones y otras creencias”. Como lo dijo en otras ocasiones: «No hay alternativa: o construimos el futuro juntos o no habrá futuro. Las religiones, en especial, no pueden renunciar a la urgente tarea de construir puentes entre los pueblos y las culturas».

Hijos e hijas de un mismo Padre

El camino hacia la fraternidad que propone el Video del Papa parte de una apertura al Padre de todos”, y en “ver en el otro un hermano, una hermana”. Esta misma idea también la había adelantado en su última encíclica, Fratelli tutti.  Para el Papa, las diferencias entre las personas que profesan distintas religiones o viven según otras tradiciones no deben impedir llegar a una cultura del encuentro, ya que después de todo, “somos hermanos que oramos”.

 

 

 

Fuente: thepopevideo.org

Monseñor Barrio pide a los niños y niñas de la Diócesis ayuda y oración en el Día de la Infancia Misionera

La Jornada de la Infancia Misionera, se celebrará el próximo domingo 17 de enero, con el lema «Con Jesús a Nazaret, ¡somos una gran familia!» y, por este motivo nuestro arzobispo ha querido dirigirse a los niños y niñas de la Diócesis en una Carta Pastoral. Según sus palabras, D. Julián les escribe para que «fijándoos en Él (en Jesús), le ayudéis a ser mensajeros de ese amor, buena noticia, que ha de llegar a todos lo niños del mundo». Para ello, les pide su oración e implicación para contribuir al esfuerzo misionero, y les recuerda que son muchos los pequeños afectados en el mundo por la pandemia y que «hemos de pensar en ellos y tratar de ayudarles también con nuestra aportación económica»

 

 

“Con Jesús a Nazaret, ¡somos una gran familia!”

 

Queridos niños y niñas diocesanos:

La Iglesia el día 17 de este mes celebra la Jornada de la Infancia misionera. Cuando todavía percibimos los ecos del nacimiento de Jesús que nos anunciaba el amor de Dios, os escribo para que fijándoos en Él, le ayudéis a ser mensajeros de ese amor, buena noticia, que ha de llegar a todos los niños del mundo.

Jornada Mundial de la Infancia Misionera

Este año vamos con Jesús a Nazaret, para descubrir cómo discurría su vida junto a María y José en el entorno familiar. Vemos que Jesús, Niño Dios, crece en la sencillez y en la humildad del hogar de Nazaret donde el sol del Amor brillaba todos los días aún en medio de las dificultades. Allí vivió en la obediencia filial a su Padre celestial, dejándose enseñar por María y José. Después de visitar el templo por la fiesta de la Pascua donde escuchó e hizo preguntas a los maestros que admiraron su talento y las respuestas que daba, nos dice el evangelista Lucas que “bajó con María y José y fue a Nazaret y estaba sujeto a ellos. Su madre conservaba todo eso en su corazón. Y Jesús iba creciendo en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y ante los hombres” (Lc 2, 51). Está sujeto a ellos porque María y José están sujetos a Dios. “El núcleo familiar de Jesús, María y José, dice el papa Francisco, es para todo creyente y en especial para las familias, una auténtica escuela del Evangelio… Aquí aprendemos que todo núcleo familiar cristiano está llamado a ser iglesia doméstica para hacer resplandecer las virtudes evangélicas y llegar a ser fermento de bien en la sociedad”. Es necesaria una sana vida espiritual donde se mantenga la presencia de Dios orientándonos con su luz y fortaleciéndonos con su bendición. Decir vida espiritual significa vida de oración, de escucha de la Palabra de Dios, de vida sacramental, de amor a Dios y al prójimo, y de trabajo. El taller de José es símbolo de ese otro taller en el que con Jesús hemos de conformar nuestra personalidad siempre en esa actitud de aprender en la vida de cada día.

¡Somos una familia! Tenemos una familia en el hogar en que vivimos y de la que forman también parte los familiares cercanos. En ella aprendemos a querernos y ayudarnos. Pero tenemos otra gran familia: la Iglesia en la que debemos ocuparnos de nuestros hermanos, especialmente de los más necesitados: la familia es iglesia doméstica y la Iglesia es familia de Dios en el mundo.

Acoger el espíritu misionero nos lleva a salir de nosotros mismos para ir al encuentro de los demás y anunciarles la buena nueva del Evangelio. Siempre me alegra vuestra presencia y participación en la catequesis y conocer vuestras iniciativas e inquietudes. También en esta ocasión quiero recordaros que sois los pequeños misioneros que imitando a Jesús comunicáis que Dios nos ama, una noticia que tiene que llegar hasta el confín de la tierra. Aunque las dificultades no sean pequeñas, no debemos acobardarnos confiando en la providencia de Dios Padre que está siempre pendiente de nosotros. De manera especial en esta pandemia en la que los niños del mundo también se han visto afectados, hemos de pensar en ellos y tratar de ayudarles con nuestra aportación económica.

Jornada de la Infancia Misionera

El papa Francisco recuerda que “la Jornada de la Infancia Misionera es la fiesta de los niños que viven con alegría el don de la fe y rezan para que la luz de Jesús llegue a todos los niños del mundo”. Con Jesús en Nazaret tratad de ser misioneros mirándole y viéndole en los demás niños. No olvidéis que estáis ayudando a millones de niños y niñas que necesitan de vuestra oración, sacrificio y amor, ayudándoles a conocer a Jesús y a tener una buena formación. Ellos esperan vuestra respuesta. Rezamos por los misioneros y misioneras. Os lo agradezco también en su nombre. Pido que el Niño Dios os bendiga a vosotros, a vuestras familias y a nuestra Diócesis. Recemos unos por otros, encomendándonos al patrocinio del Apóstol Santiago el Mayor en este Año Santo Compostelano.

En la Solemnidad de la Epifanía del Señor, con mi afectuoso saludo y bendición,

  + Julián Barrio Barrio,
Arzobispo de Santiago de Compostela.

 

 

Fuente: archicompostela.es

 

Talleres de Oración y Vida nos invita al retiro virtual «MI QUERIDO PAPÁ»

La familia de Talleres de Oración y Vida nos invita a participar en su nuevo Retiro virtual titulado «MI QUERIDO PAPÁ» en el que tendremos la oportunidad de construir una relación íntima y profunda con Dios. Como en las otras ocasiones serán un retiro por whatsApp, de 4 días, en el que iremos recibiendo el material e instrucciones para realizarlo en nuestros hogares, en el horario que nos convenga, según nuestras actividades diarias. Es un retiro abierto y se puede animar también a familiares y amigos a vivir esta maravillosa experiencia.

 

 

RETIRO VIRTUAL POR WHATSAPP: “MI QUERIDO PAPÁ”

  • Fechas: Sábado 16 de enero hasta martes 19 de enero, con duración de 90 minutos aproximados por sesión , que cada participante podrá vivir en el lugar y horario que más le convenga.
  • Basado en los libros «El Pobre de Nazaret», «Itinerario hacia Dios», «Dios adentro» y «Muéstrame tu rostro» del padre Ignacio Larrañaga, fundador de TOV.
  • Más información sobre la dinámica del Retiro y su programa se irá facilitando a los participantes por WhatsApp.
  • Abre este enlace para unirte al grupo de WhatsApp pulsando aquí  o al Canal de telegram pulsando aquí
  • Si algún grupo se encontrase completo envía un correo electrónico a tovespana@pm.me para que te asignen otro

 

Peregrinación Virtual de Pastoral Santiago. Ruta Pastoral Penitenciaria.

En este año Santo Compostelano, Pastoral Santiago te propone hacer una PEREGRINACIÓN  VIRTUAL.
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Todos los meses una nueva ruta con treinta etapas.

 

Y este mes…

RUTA PASTORAL PENITENCIARIA

¿Te animas?. Pincha sobre el dibujo.

 

 

Fuente: pastoralsantiago.org

«Chamada a liberación» por Alfredo Losada na Revista Diocesana «Barca de Santiago» nº 40.

Dentro da sección Seglares na Revista Diocesana «Barca de Santiago» nº40, o noso subdelegado de Apostolado Seglar Alfredo Losada escribiu o artículo en relación cos laicos e co Xubileu: «Chamada a liberación», no que nos invita a todas as persoas a colaborar e participar neste año do Xubileu para que comece a realizarse a salvación segundo a vontade de Deus para todos, e para iso é necesario poñernos en camiño desde as nosas comunidades parroquiais, loitando por situar á persoa no centro da vida.

 

Chamada á liberación

 

É sabido que o lema do Xubileu Compostelán é “Sal de tu tierra”. Cando, cara a onde e con que medios as persoas se poñen en camiño (“saír”) é algo sobre o que poden testemuñar moitos peregrinos.

Pero quizais os seglares da nosa diocese, ao sermos polo xeral máis acolledores que camiñantes, debamos sentirnos máis interpelados pola acepción da primeira palabra do lema do Ano Santo: ser “SAL” na nosa terra.

De aí que xa o Concilio Vaticano II insistira en que os laicos vivimos “en todos e cada un dos deberes e ocupacións do mundo, e nas condicións ordinarias da vida familiar e social” ” (LG 31)[1], estando “chamados a facer presente e operante á Igrexa naqueles lugares e circunstancias en que só pode chegar a ser sal da terra a través deles” (LG 33)[2].

O ano do xubileu non é soamente cousa de Deus ou de quen o proclamou, senón que neste xubileu pídesenos a todas as persoas colaborar e participar, para que comece a realizarse a salvación segundo a vontade de Deus para todos. E cal é a vontade de Deus? Fíxose carne en Xesús de Nazaret e o expresa o profeta: romper as cadeas inxustas, liberar aos oprimidos, romper todo xugo, repartir o teu pan co famento, acoller na túa casa aos pobres sen pobo, vestir ao espido (Cf. Is 58, 6-7).

Como facer iso? A tentación dos cristiáns segue a ser “separar a fe dos diversos ámbitos da vida: familia, profesión, economía, política..” (CLIM 146)[3], pero non cabe dúbida que os laicos e laicas somos “os novos samaritanos, protagonistas da nova evanxelización” (CLIM 148), capacitados para construír “un camiño de fraternidade, local e universal, só percorrido por espíritos libres e dispostos a encontros reais”[4].

Quizais neste punto poidamos sacar proveito de dous dos itinerarios claves do PosCongreso do laicado de febreiro de 2020 “Pobo de Deus en saída”[5]: Primeiro Anuncio e Acompañamento.

Sermos nos ambientes de traballo Primeiro anuncio dun Deus que non quere que haxa persoas que morren cando están a traballar (“é atentado á vida a morte no traballo por non respectar as mínimas condicións de seguridade”[6]) ou ser anuncio de “que a ninguén lle falte o traballo e que todos sexan xustamente remunerados e poidan gozar da dignidade do traballo e a beleza do descanso”[7].

E ao mesmo tempo, facer Acompañamento a quen está a sufrir, a quen non ten emprego, a quen ten unha vivenda precaria, a quen non chega a fin de mes. Porque “se a música do Evanxeo deixa de vibrar nas nosas entrañas, perderiamos a alegría que brota da compaixón, a tenrura que nace da confianza, a capacidade de reconciliación que atopa a súa fonte en sabernos sempre perdoados‒enviados (…) apagariamos a melodía que nos desafiaba a loitar pola dignidade de todo home e muller (…). Para nós, ese manancial de dignidade humana e de fraternidade está no Evanxeo de Xesucristo.” (FT 277)[8].

Poñámonos en camiño desde as nosas comunidades parroquiais, loitando por situar á persoa no centro da vida.

 

Alfredo Losada
Subdelegado de Apostolado Seglar
Archidiócese de Santiago de Compostela

 

[1]    Lumen Gentium, 31: http://www.vatican.va/archive/hist_councils/ii_vatican_council/documents/vat-ii_const_19641121_lumen-gentium_sp.html

[2]    Lumen Gentium, 33.

[3]    Cristianos laicos, Iglesia en el mundo, 146: https://aseglar.archimadrid.es/documentos/LOSCRISTIANOSLAICOS.pdf

[4]    Fratelli tutti, 50: http://www.vatican.va/content/francesco/es/encyclicals/documents/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html

[5]    Para máis información: https://www.pueblodediosensalida.com/

[6]    Discurso de Francisco, 30 maio 2015: http://www.vatican.va/content/francesco/es/speeches/2015/may/documents/papa-francesco_20150530_associazione-scienza-vita.html

[7]    Homilía de Francisco, 1 maio 2020: http://www.vatican.va/content/francesco/es/cotidie/2020/documents/papa-francesco-cotidie_20200501_illavoro-primavocazione-delluomo.html

[8]    Fratelli tutti, 277.

 

 

 

 

Publicado o Nº 40 da Revista Diocesana «Barca de Santiago»

Acabamos de deixar atrás un ano que nos sorprendeu con esta pandemia que nos toca vivir. Comezamos un novo ano 2021, Ano Santo Compostelano, que pola gracia do Papa Francisco se estenderá ao ano 2022, no que a vacina que se empeza a distribuír é un motivo de esperanza para a humanidade.

Nestes momentos tan distintos nos que nos toca vivir, invítasenos ao comezo deste Ano Santo a poñernos en camiño: “Sal da túa terra”, a facer unha peregrinaxe física pero tamén interior, a deixar atrás as nosas seguridades e comodidades para acadar a terra prometida, saír cara as periferias como nos invita reiteradamente Francisco, construíndo e acercando ese reino que nos presenta Marcos que está xa, pero aínda non, os preferidos do Señor, os que máis sofren.

Un tempo no que vivimos un Nadal diferente pero sen perder o misterio, “ o Deus connosco que se fixo home para camiñar ao noso carón, e que segue querendo nacer no corazón dos homes e mulleres de boa vontade que o queiran libremente acoller, para seguir sendo no medio da humanidade a luz que ilumine as nosas tebras e disipe os nosos medos.

Despois de abrir a Porta Santa dunha catedral rexuvenecida e resplandecente recordamos as verbas de San Juan Pablo II naquel viaxe de 1982:

Desde Santiago, te lanzo, vieja Europa, un grito lleno de amor: Vuelve a encontrarte. Sé tú misma. Descubre tus orígenes. Aviva tus raíces. Revive aquellos valores auténticos que hicieron gloriosa tu historia y benéfica tu presencia en los demás continentes.” “En el cristianismo se hallan aquellas raíces comunes de las que ha madurado la civilización del continente

Que Santa María e o Apóstolo Santiago intercedan por nós ao comezo deste Ano Santo Compostelano e que se cumpran nas nosas vidas os mellores desexos que levamos no noso corazón.

Barca de Santiago Nº 40 (PDF)

Abrir la Puerta Santa: Caminar en la esperanza
por  D. Julián Barrio

Editorial: Ano Santo Compostelano
por Josecho López Moldes

La Casa del Señor Santiago
por  Daniel C. Lorenzo Santos 

Cerimonia da Apertura da Porta Santa
por Rafael C. Casás Salgado

La Palabra de Dios en la Liturgia (Ciclo B)
por José Fernández Lago

Año Santo Compostelano. Tiempo de gracia
Por Francisco J. Buide del Real

Chamada á liberación
por Alfredo Losada

Una historia de Navidad
por Fátima Noya

Un año para la  esperanza
por Javier García Sánchez

Una lectura católica de la Peregrinación: no perder la identidad
por J. Aguado

Aprendendo  co Pelegrín
por José A. Seoane

La Acogida en el Centro Internacional de Acogida al Peregrino
por María  Neira¡

PEJ 2021
por  Javier García

 

Fuente: Página web de la Revista Diocesana “Barca de Santiago”

Monseñor Barrio en el inicio del Año Santo Compostelano: “La Casa del Señor Santiago abre sus puertas a todas las gentes”

  • El arzobispo señala en la apertura de la Puerta Santa que el 2021 será “un tiempo de gracia y de bendición”

El arzobispo de Santiago de Compostela, monseñor Julián Barrio, abrió esta tarde la Puerta Santa de la Catedral compostelana, dando así comienzo al Año Jubilar Jacobeo de 2021, un “tiempo de gracia y de bendición” para la Iglesia que peregrina en Compostela y para toda la Iglesia. “Ya ha comenzado el Año Santo”, dijo el arzobispo, “en unas circunstancias especiales que hemos de afrontar con la esperanza cristiana  que “es audaz y sabe mirar más allá de la comodidad personal de las pequeñas seguridades y compensaciones que acortan el horizonte para abrirse a grandes ideales que hacen la vida más digna”. Monseñor Barrio, en una ceremonia litúrgica plena de simbolismo, indicó en su homilía que “la Casa del Señor Santiago abre sus puertas a todas las gentes” y que “el Año Santo no es una huida espiritualista sino un compromiso para discernir cristianamente la realidad, en medio de la crisis antropológica, espiritual, cultural y sanitaria en la que se han visto radicalmente sacudidas las certezas fundamentales que conforman la vida de los seres humanos.  Hacer presente a Dios es un bien para la sociedad”. En su homilía agradeció también el mensaje del Papa Francisco.

“¡Santo Apóstol!,”, exclamó el arzobispo en su homilía de la Eucaristía con que se inició el Año Jubilar, “haz que desde aquí se fortalezca la esperanza que ayuda a superar la preocupación angustiosa por el presente, y el escepticismo que dificulta el ejercicio de la caridad. Es tiempo para rezar, amar, salir al encuentro de los demás con obras de misericordia, revitalizando la fraternidad que “permite reconocer, valorar y amar más allá de la cercanía física”, procurando que las personas pobres y las más vulnerables tengan siempre la preferencia”.

Con la presencia del Nuncio de Su Santidad, monseñor Bernardito Auza, la del cardenal emérito de la capital española, monseñor Antonio María Rouco Varela, así como la de los obispos de la Provincia Eclesiástica de Santiago, además de otros arzobispos y obispos, entre ellos el ex auxiliar de Santiago y actual titular de la Diócesis de Astorga, monseñor Jesús Fernández González, el arzobispo de Santiago procedió ayer a la apertura de la Puerta Santa. Tras la procesión ceremonial, monseñor Barrio golpeó con un martillo la Puerta Santa para entrar en la Basílica compostelana y presidir en el Altar Mayor la Eucaristía.

“Hace unos momentos he tenido el gozo de abrir la Puerta Santa, un gesto cargado de simbolismo. He llamado a la puerta de la misericordia, convencido de que al que llama se le abre”, indicó el arzobispo. Monseñor Barrio señaló, además, que “la verdad nos posibilita el ser servidores de la fe en este Año Santo, tiempo de gracia y bendición para los que sufren y han perdido la esperanza, y tiempo de sanación y de encuentro, en el que hemos de “aprender a cultivar una memoria penitencial, capaz de asumir el pasado para liberar el futuro de las propias insatisfacciones, confusiones o proyecciones” (FT 226), apoyándonos en la tradición apostólica que fundamenta nuestra fe”.

El arzobispo destacó la entraña espiritual del Año Santo, más allá de cualquier otra consideración: “En esta experiencia de fe acogemos este don del Año Santo para despertar en nosotros la capacidad de ver lo esencial en medio de lo prescindible y descubrir la grandeza del amor y de la misericordia de Dios que nos busca y acoge a cada uno, nos llama a convertirnos y a superar el miedo que no es propio de quien se siente amado”.

Así, monseñor Barrio resaltó el papel de la ciudad del Apóstol y de la Iglesia en la construcción de un mundo con finalidad plena: “La Casa del Señor Santiago abre sus puertas a todas las gentes, siendo “un hogar para testimoniar al mundo actual la fe, la esperanza y el amor al Señor y a aquellos que Él ama con predilección” (FT 276) y para ser signo de la Iglesia, que afianza la cohesión de la sociedad y procura a la actividad cotidiana del hombre un sentido más profundo, al impregnarla de una significación más elevada (cf. GS 40). De esta manera la Iglesia contribuye a humanizar la familia humana y su historia, y llama a responder a la vocación a la santidad para no frustrar la gracia de Dios en nosotros, evitando el debilitamiento de los valores espirituales, y el deterioro de la moral y del sentido de responsabilidad”.

Agradecimiento al Papa Francisco

Monseñor Barrio  no olvidó dar las gracias al Papa Francisco y a las autoridades: “Moitas grazas ao Santo Pai pola súa mensaxe e polas súas benevolentes atencións a esta Igrexa compostelán. Agradezo a colaboración de todas as institucións e persoas en orde a unha fructuosa celebración do Ano Santo e a unha agarimosa acollida do peregrino. A cidade de Santiago e Galicia han de ser un fogar dos peregrinos. Acabamos de escoitar no Evanxeo que os pastores volveron glorificando e louvando a Deus por canto viran e oíran. Deus queira que vivamos esta mesma experiencia no Anno Santo. Que Santiago de Compostela sexa “unha cidade de innumerables referencias para innumerables pobos”. Así o espero da axuda do Señor Santiago, de San Xosé e da Virxe Peregrina. Baixo o seu amparo poñemos todas as persoas e todos os acontecementos deste Ano Santo”.

 

 

Fuente: archicompostela.es

El Papa prorroga el Año Santo Jacobeo recién iniciado a 2022

El Nuncio de Su Santidad, Bernardito Auza, anunció esta misma tarde, al término de la Eucaristía con la que se abrió la Puerta Santa de la Catedral compostelana, la decisión del Santo Padre, el Papa Francisco, a través de la Penitenciaría Apostólica, de prorrogar el Año Santo Jacobeo recién inaugurado durante el año 2022. Esta decisión se adopta debido a las extraordinarias circunstancias provocadas por la pandemia del Covid19.

Tras este anuncio, y antes de impartir la bendición final, el arzobispo compostelano, monseñor Julián Barrio, agradeció al Santo Padre Francisco esta decisión, que se adopta para que los fieles “saquen piadosos propósitos y fuerza espiritual de vida para testimoniar el Evangelio, en comunión jerárquica y filial devoción con el Sumo Pontífice, fundamento visible de la Iglesia católica y maestro propio de los sagrados misterios”, tal y como reza el Decreto expedido por la Penitenciaría Apostólica.

 

 

Fuente: archicompostela.es

Mensaje del Papa Francisco para la Apertura de la Puerta Santa

“Sentirnos Pueblo de Dios que hace de sus tradiciones un cántico de alabanza” 
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  • “Al llegar a la Puerta Santa, tres gestos nos recuerdan el motivo de nuestro viaje”, dice el Papa Francisco en su mensaje para la Apertura de la Puerta Santa: contemplar en el Pórtico de la Gloria la mirada de Jesús, abrazar al Apóstol y participar en la Eucaristía

El Papa Francisco, en el mensaje enviado al arzobispo de Santiago, monseñor Julián Barrio, con ocasión de la Apertura de la Puerta Santa que da inicio al Año Jubilar Compostelano, hace llegar “mi afecto y cercanía a todos los que participan en este momento de gracia para toda la Iglesia, y en modo particular para la Iglesia en España y en Europa”. Desde el Vaticano, el Papa Francisco recuerda que “al ponernos en camino tras las huellas del Apóstol salimos de nuestro propio yo, de esas seguridades a las que nos aferramos, pero teniendo clara nuestra meta, no somos errantes, que giran siempre en torno a sí mismos sin llegar a ninguna parte”. El Sumo Pontífice asegura que “al llegar a la Puerta Santa, tres gestos nos recuerdan el motivo de nuestro viaje”, en alusión a la contemplación en el Pórtico de la Gloria de la mirada de Jesús, al abrazo al Apóstol y a la participación en la Eucaristía, que “nos invitan a sentirnos Pueblo de Dios que hace de sus tradiciones un cántico de alabanza”.

En la carta, fechada en San Juan de Letrán el pasado día 17 de diciembre, el Santo Padre, asegura que caminar es un proceso de conversión y afirma, recordando a Manuel Machado, que “se hace camino al andar” y que “no hay recetas previas, peregrinar debe ser para nosotros un caminar al paso con el que es Camino, Verdad y Vida, con Aquel que quiere entretenerse con nosotros, para ofrecernos su compañía y mostrarnos el sendero de la vida”.

Al indicar que hay que caminar “haciéndonos prójimos”, el pontífice señala que ello “supone el esfuerzo de ir ligeros de equipaje, sin apegos y vivir en continua tensión hacia ese anhelado encuentro con el Señor”. Para el obispo de Roma, caminar al lado de otros “nos ayuda a reconocer en el prójimo un don que Dios nos entrega para acompañarnos en este viaje”. Y añade que “unirse a otros hace bien y esta experiencia se fragua en el camino, la hacen los peregrinos todos los días, esperándose, apoyándose, compartiendo fatigas y logros”.

Más adelante, el Papa Francisco alude a la dimensión de la peregrinación como expresión del ser discípulos misioneros. “La peregrinación a la tumba del Apóstol”, dice, “se convierte en una llamada a la misión, a convocar a todos a esa patria hacia la que avanzamos”. Y añade que “evangelizar supone saber de pan y hogar, la patria prometida a la que convocamos, en el nombre del Señor, no es un ideal utópico sino una meta concreta, conocida, recordada, una calidez que nos acompaña y espera. La calidez del hogar nos hace creer en la fuerza revolucionaria de la ternura y del cariño, de la encarnación. El peregrino es capaz de “ponerse en manos del don de Dios”.

Antes de agradecer “los esfuerzos de la Archidiócesis de Santiago de Compostela, así como los de todos los que colaboran en la realización de este Año Jubilar” y de impartir la Bendición Apostólica, el Papa Francisco alude a los tres gestos que, al llegar a la Puerta Santa, “nos recuerdan el motivo de nuestro viaje”. El primero de ellos, “contemplar en el Pórtico de la Gloria la mirada serena de Jesús”; el segundo, “el emotivo abrazo a la imagen del Apóstol peregrino”, con el que se abraza a la Iglesia entera y se recuerda que no es una “institución abstracta”, sino que se encarna “en el santo de la puerta de al lado”; y el tercero, “la participación en la liturgia eucarística, el sonido de las campanas, el humo del botafumeiro, los cantos y las plegarias”, que “nos invitan a sentirnos  Pueblo de Dios que hace de sus tradiciones un cántico de alabanza”.

El mensaje papal finaliza con una petición: “Y, por favor, no se olviden de rezar por mí”.

 

Fuente: archicompostela.org