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D. Jesús Fernández nos escribe una carta de despedida y agradecimiento a toda la diócesis de Santiago de Compostela

El obispo electo de Astorga, monseñor Jesús Fernández González, hasta ahora obispo auxiliar de Santiago, ha escrito una carta de despedida y agradecimiento a los sacerdotes, diáconos, consagrados y laicos de la Iglesia diocesana de Santiago. En ella indica, entre otras cosas, que “junto a sacerdotes, diáconos, consagrados y laicos he vivido momentos inolvidables en los Retiros, en las reuniones de formación, en los encuentros personales… No se borrarán de mi memoria las sesiones sinodales, las visitas pastorales, las celebraciones”.

Este es el texto íntegro de dicha carta del obispo electo de Astorga, que tomará posesión de su diócesis el próximo día 18 de julio:

 

Carta a los sacerdotes, diáconos, consagrados y laicos de la Iglesia diocesana de Santiago

Queridos hermanos y hermanas en Cristo:

El pasado 10 de diciembre se celebraba el aniversario de mi elección como Obispo Auxiliar de Santiago por parte del Papa Francisco. Seis años y medio después, me nombra Obispo de Astorga. Al concluir mi ministerio en esta querida Diócesis, os dirijo esta carta de reconocimiento, gratitud y despedida.

Hay momentos en la vida en que hemos de hacer como el maquinista del tren que para cambiar de vía lo frena e incluso lo para. Es lo que hemos hecho con nuestra vida durante el pasado confinamiento y es lo que hago también yo ahora.

Al mirar hacia atrás, rememoro mi entrada en la diócesis, así como la acogida fraterna y el acompañamiento cercano de nuestro querido arzobispo D. Julián. Durante estos años, he gozado de su testimonio creyente, de su sabiduría y de sus constantes atenciones. Le doy las gracias de corazón.

Así mismo, en esta mirada retrospectiva, mantengo vivo el recuerdo de vuestra hospitalidad, iniciativa y responsabilidad; de vuestro espíritu de familia, fe y amor a las tradiciones. Junto a sacerdotes, diáconos, consagrados y laicos he vivido momentos inolvidables en los Retiros, en las reuniones de formación, en los encuentros personales… No se borrarán de mi memoria las sesiones sinodales, las visitas pastorales, las celebraciones…

En la Bula de la elección como obispo auxiliar de esta Diócesis, el Papa Francisco me decía: «Deseamos de corazón que, siempre unido estrechamente al Arzobispo, trabajes por la Iglesia Compostelana. Además, ten por cierto que no te habrá de faltar la ayuda del Apóstol Santiago, patrono celestial de España ante Dios». Humildemente he de decir que es lo que he tratado de hacer en todo momento. Pero, siendo consciente de mi fragilidad, pido perdón al Señor por mis pecados y también a aquellos hermanos que se hayan sentido desatendidos o, incluso, no debidamente tratados. Por otra parte, lo bueno que haya podido hacer no lo consideréis mérito mío, sino del Señor que es el que hace crecer la simiente: «A Él la gloria por los siglos» (Rom 11,36).

Junto a la gratitud al Señor y a la Iglesia diocesana, vaya también mi agradecimiento a las autoridades civiles, militares, judiciales y académicas, miembros de la curia y del presbiterio, cabildos catedral y colegial, comunidades religiosas y demás Institutos de Vida Consagrada, Seminarios diocesanos, movimientos, asociaciones y grupos de Apostolado seglar. Puedo decir que me he sentido querido y apoyado por todos. Que Dios os lo pague. Por otra parte, siento que las normas sanitarias hayan limitado vuestra presencia en el acto de despedida y la limitarán en el de entrada en la nueva Diócesis.

El Señor y su Iglesia me envían ahora a pastorear la diócesis de Astorga; por ella trabajaré y a ella me entregaré. Por favor, no dejéis de rezar por mí. Os llevo en la mente y en el corazón. Siempre estaréis presentes en mis oraciones. Que el Señor, por la intercesión de la Virgen María y del Apóstol Santiago, os colme de bendiciones. Un saludo fraterno.

 

+ Jesús, Obispo Electo de Astorga

 

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Fuente: www.archicompostela.es

 

La Iglesia diocesana de Santiago homenajea y despide cariñosamente a D. Jesús Fernández, hasta ahora su obispo auxiliar.

  • Una Eucaristía en San Martín Pinario, un acto homenaje y una comida de confraternidad fueron los actos que se celebraron con limitación de aforo

El pasado viernes día 3 de julio, la Archidiócesis compostelana ofreció “una cariñosa despedida” al obispo electo de Astorga, monseñor Jesús Fernández González, que desde el año 2014 había sido obispo auxiliar de Santiago de Compostela. El primero de los actos fue una Eucaristía presidida por el arzobispo, monseñor Julián Barrio, que tuvo lugar en la Iglesia de San Martín Pinario. A continuación, se celebró un acto homenaje en el salón de actos del Instituto Teológico Compostelano (ITC). Y por último una comida de confraternidad en la hospedería de San Martín Pinario. En todos estos actos debido a las restricciones de aforo a consecuencia de la situación provocada por la crisis sanitaria del Covid 19, hubo limitación presencial de asistentes.

“Nos reunimos esta mañana en torno al altar para dar gracias a Dios por la colaboración inestimable del ministerio episcopal de D. Jesús durante estos años entre nosotros. Con las palabras de la Sagrada Escritura podemos decir: “En poco tiempo ha hecho mucho”.- con estas palabras comenzó su homilía el arzobispo de Santiago, monseñor Julián Barrio, en la Eucaristía de despedida y acción de gracias por el nombramiento como obispo de Astorga del hasta ahora obispo auxiliar, monseñor Jesús Fernández que tuvo lugar en la Iglesia de San Martín Pinario con la presencia de sacerdotes, religiosos y laicos en representación de los arciprestazgos, las Delegaciones diocesanos, vicarios y las instituciones y organismos diocesanos.

“Agradecemos su labor pastoral en esta Iglesia particular”, señaló el arzobispo en alusión a los años de trabajo de monseñor Fernández en la Iglesia compostelana, “y le felicitamos por la nueva misión episcopal que se le ha encomendado en la Iglesia hermana de Astorga. Entonces, viniendo de la Diócesis hermana de León, le recibimos con esperanza y ahora le acompañamos con agradecimiento”. D. Julián  manifestó también en su homilía que: “Vivimos este acontecimiento en el contexto de la historia de la salvación en el que percibimos que Dios concede el don de lo que manda y por eso confiadamente le decimos que mande lo que quiera, sabiendo que la vida es gracia y tarea y, por eso, encomendamos el ministerio pastoral de D. Jesús en la iglesia particular de Astorga”.

 

Agradecimiento

Más tarde se celebró un acto de homenaje en el salón de actos del Instituto Teológico Compostelano (ITC), donde se visionó un video con testimonios diversos sobre la tarea pastoral del hasta ahora obispo auxiliar. Entre ellos, testimonios de todos los obispos de Galicia.

En ese acto celebrado en el ITC intervino el profesor Francisco Durán, subdelegado de Apostolado Seglar en la Diócesis de Santiago, quien dijo que “con este acto, limitado en número por imperativos sanitarios, los diocesanos queremos darle las gracias públicamente…, porque fuimos y nos sentimos agraciados por su presencia”. El profesor aludió a la tarea pastoral que le aguarda a monseñor Fernández en Astorga, tierra de “profundas raíces comunes con esta tierra gallega, testimoniadas por unos límites diocesanos seculares que desdibujan los políticos territoriales vigentes y por su contribución conjunta a la propagación del cristianismo en el noroeste peninsular”.

En el acto intervinieron también: Santiago Fernández González, subdelegado del Clero para la Vicaría de Pontevedra; la hermana Marifé, de las Siervas de San José; Inma Touris, responsable de Acción Católica General en Santiago; así como Germán Torres, director de la Escola Diocesana de Axentes de Pastoral (EDAP).

Puso punto final al cariñoso acto de despedida el propio obispo electo de Astorga, monseñor Jesús Fernández quien agradeció el esfuerzo realizado en la preparación de este acontecimiento, así como en la elaboración del video de testimonios. D. Jesús agradeció la acogida que había sentido desde su llegada a Compostela, dio gracias a Dios por todos los momentos vividos, los que llamó normales y los que consideró singulares. Entre estos, citó su nombramiento como obispo auxiliar y ahora como obispo titular de Astorga. “Son tiempos de gracia”, resumió, mientras pedía a todos seguir trabajando en unidad y en comunión. “Os encomiendo al Señor; rezad también por mí”, finalizó.

 

 

 

 

 

 

Fuente: www.archicompostela.es