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Equipos de Nuestra Señora (ENS) abrió el curso en A Coruña con la vista puesta en la celebración de su cincuentenario

El pasado 3 de octubre el Movimiento de Equipos de Nuestra Señora de A Coruña y Santiago celebró su tradicional jornada de apertura de curso. Extremando medidas de seguridad (gel hidroalcohólico, distancias y mascarillas), 18 matrimonios y cuatro sacerdotes participantes en el encuentro se reunieron en la parroquia del Carmen en A Coruña a las 16 h. del citado día.

Esta convocatoria cumple cada año la función de reunirse para orar y  también para  establecer las líneas principales de la vida de este movimiento eclesial para el año en curso. En esta ocasión,  con la peculiaridad gozosa de celebrar el 50 aniversario de la presencia de Equipos en A Coruña. Era, por ello, el momento de agradecer a los pioneros (de los que, desafortunadamente,  ya solo queda un matrimonio con vida) y rezar con ellos iluminados por el pasaje en que Jesús llamó a sus discípulos a no tener miedo, a echar las redes.

La jornada continuó con un balance de situación de los diversos Equipos. Otro momento de gran importancia de esa tarde fue el testimonio de uno de los matrimonios con mayor tiempo de pertenencia al movimiento, Olga y Manolo,  que relataron sus experiencias, las vicisitudes de su entrada y permanencia en el movimiento. Destacamos de su intervención cuando dijeron que vivir la experiencia de espiritualidad conyugal de Equipos les había servido para entender de un modo distinto la religión …, “antes todo eran leyes”, dijeron.  Completando los testimonios se dio paso a la intervención de un matrimonio de recién casados de Santiago de Compostela, Cris y David,  que quieren conocer de cerca este movimiento y su pedagogía. A todos los asistentes impactó su apertura y disposición a “dejarse sorprender por el Señor”, manifestaron,  en esta andadura nueva de sus vidas, ahora en pareja.

El colofón a todo esto fue la celebración de la Eucaristía  concelebrada por tres sacerdotes (consiliarios) pertenecientes  a los Equipos en Coruña y Santiago. Fue en ese momento en el que los nuevos responsables de los distintos equipos hicieron su compromiso de servicio eclesial dentro del movimiento pero siempre abiertos a toda la Iglesia.

La despedida…. rápida, por razones sanitarias obvias. Sin poder compartir, como es habitual, algún pequeño manjar casero. En todo caso llamando a seguir unidos en el amor de María y esperando poder volver a reunirse lo antes posible.