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Constituido el Consejo Asesor de Laicos de la CEE

«Un motivo de esperanza para la Iglesia»

El pasado sábado, 18 de diciembre, en un encuentro celebrado en formato mixto, presencial y online, se constituyó el Consejo Asesor de Laicos, órgano que tiene encomendada la labor de impulsar la fase postcongresual del proceso abierto con motivo del Congreso de Laicos celebrado en Madrid el pasado mes de febrero.

En sus palabras de bienvenida, D. Luis Argüello, obispo auxiliar de Valladolid y Secretario General de la Conferencia Episcopal Española, manifestó que la creación de este Consejo es “un motivo de esperanza para la Iglesia española” en un contexto socio-político complejo, que hace imprescindible que todos los miembros del Pueblo de Dios y, particularmente, los fieles laicos, vivamos la Doctrina Social de la Iglesia y nos hagamos presentes en la vida social y política española.

El apoyo a la vocación laical

En esta misma línea, D. Carlos Escribano, arzobispo de Zaragoza y Presidente de la Comisión para los Laicos, Familia y Vida, calificó la constitución del Consejo como de “hito importante” en el camino marcado por el Congreso de Laicos, en tanto que le corresponde determinar cómo facilitar la recepción del mismo en las Diócesis, asociaciones y movimientos. Insistió especialmente en la necesidad e importancia de encontrar entre todos una dinámica metodológica adecuada que permita articular las diferentes propuestas planteadas y recogidas en la Guía de Trabajo para el Postcongreso e ir profundizando en los cuatro itinerarios –primer anuncio, acompañamiento, procesos formativos y presencia en la vida pública– que marcarán los trabajos de los próximos años para potenciar la vivencia de la vocación laical.

Como indicó D. Luis Manuel Romero, Director de la Comisión para los Laicos, Familia y Vida, este Consejo es uno de los primeros frutos del Congreso de Laicos y una clara expresión de la sinodalidad vivida durante todo el proceso, que se mantendrá igualmente en la fase postcongresual, puesto que de él forman parte pastores –los Obispos de la Comisión y sus Directores de Comisión y Subcomisiones–, representantes de la vida consagrada y, sobre todo, laicos de las 14 provincias eclesiásticas españolas y de los movimientos y asociaciones a nivel nacional. Entre los laicos elegidos está D. Alfredo Losada, subdelegado de la Delegación de Apostolado Seglar de la Archidiócesis de Santiago de Compostela.

En la ronda de presentación de los 24 miembros (12 estuvieron presentes y 12 se conectaron online), éstos expresaron cómo afrontaban el reto de formar parte de este importante órgano integrado formalmente en la estructura de la Comisión para los Laicos, Familia y Vida. Las palabras más repetidas fueron esperanza, ilusión, apertura, diálogo, alegría, responsabilidad, gratitud, comunión, pasión, confianza, servicio, si bien no faltaron otras como incertidumbre, por la situación que estamos viviendo.

 

Objetivos de la «Iglesia de Dios»

La sesión se dedicó a presentar los objetivos y dinámica de funcionamiento del Consejo y, principalmente, a compartir reflexiones sobre cómo comenzar a articular los trabajos del postcongreso. En concreto, se debatió acerca de la metodología a seguir, así como la dinámica de trabajo, insistiendo en las dos claves de todo el proceso –sinodalidad y discernimiento– y en la importancia de partir del camino ya recorrido, reflejado en los diferentes documentos que han servido de base en las distintas fases del proceso. Finalmente, se fijó el calendario de reuniones, que serán intensivas en los próximos meses con el fin de plantear a la mayor brevedad posible una propuesta realista de trabajo.

En definitiva, con este Consejo, en palabras del Papa Francisco en su mensaje a los congresistas, se empieza a escribir una nueva “página en blanco” que tratará de ayudarnos a todos los miembros del Pueblo de Dios a no tener miedo “de patear las calles, de entrar en cada rincón de la sociedad, de llegar hasta los límites de la ciudad, de tocar las heridas de nuestra gente”, pues, no en vano, “esta es la Iglesia de Dios”.

 

Fuente: pueblodediosensalida.com

Nace un Consejo de Laicos para la Iglesia española

  • El apostolado seglar apuesta por una “nueva etapa” y ya está en marcha una Guía de Trabajo sobre la que orbitará toda la acción y la reflexión

El pasado 24 de octubre se celebró en Madrid la Jornada Nacional de Apostolado Seglar, convocada por la Conferencia Episcopal y que, bajo el título ‘Hacia un renovado Pentecostés’, cumplía su 41ª edición. Debido a las restricciones impuestas por la pandemia, los 140 participantes (delegados de Apostolado Seglar y responsables de movimientos y asociaciones laicales) lo hicieron presencial o virtualmente.

Luis Manuel Romero Sánchez, director de la Comisión Episcopal para los Laicos, Familia y Vida, explica a Vida Nueva que “esta jornada tenía como objetivo fundamental ser el punto de partida del postcongreso, en continuidad con el Congreso de Laicos de febrero en Madrid”. Una “nueva etapa” que tendrá “como pilares la sinodalidad y el discernimiento y que consistirá en ir profundizando, en los próximos años, en los cuatro itinerarios que han marcado la senda recorrida: el primer anuncio, el acompañamiento, los procesos formativos y la presencia en la vida pública”.

Con las aportaciones de los grupos

Para concretar este afán, la base de acción sigue estando “en las aportaciones de los grupos de reflexión del Congreso, que quedan reflejadas en una Guía de Trabajo que se ha presentado en la jornada”. Un documento que “contiene una primera parte en la que, de un modo breve, se contextualizan las propuestas recibidas, tanto a nivel sociológico (bajo el impacto del coronavirus) como eclesiológico (se ponen de relieve de nuevo los conceptos de vocación, comunión y misión)”.

“A continuación –ahonda Romero–, se insiste en la importancia de la sinodalidad, de que nos sintamos todos protagonistas en este deseo de ir renovando nuestras comunidades cristianas, desde la comunión y la corresponsabilidad. Y también se destaca que el discernimiento es la herramienta clave para que cada realidad eclesial sepa descubrir cómo llegar a ser Iglesia en salida en las circunstancias actuales”.

Propuesta metodológica

El tercer bloque de la Guía busca “exponer cuáles son las actitudes, procesos y proyectos que habría que potenciar en cada uno de los cuatro itinerarios”. Para, finalmente, cerrar el documento con “una propuesta metodológica en la que se sugieren dos cosas concretas: la primera, crear equipos de trabajo de laicos en las diócesis para llevar a cabo la recepción y difusión de los contenidos del Congreso y establecer un plan de trabajo para concretar cada cuestión a las realidades eclesiales; la segunda, la creación de un Consejo Asesor de Laicos a nivel nacional, formado principalmente por seglares, y que sirva para ayudar a articular la puesta en marcha del postcongreso y la dinamización e impulso del laicado”.

Este Consejo Asesor de Laicos lo conformarán “algunos obispos de la Comisión, el director de la misma y delegados representantes de las Provincias Eclesiásticas, movimientos, asociaciones, Foro de Laicos, CONFER y otros”. Una propuesta de “proyecto común” para el laicado español y que tendrá “una guía-marco para cada realidad eclesial, desde el discernimiento y la concreción”.

Un movimiento realmente vivo

Todo con el fin último de que “el postcongreso de laicos” sea un movimiento realmente vivo y en el que se testimonien “las siguientes actitudes: reavivar la vocación laical; conversión personal y comunitaria; cultivo del silencio y la oración; combatir el individualismo, abandonar el derrotismo y la tentación del clericalismo; reconocer el papel de la mujer en la Iglesia y el protagonismo de los jóvenes y la familia; disposición de escucha, cuidar el lenguaje, reforzar nuestra capacidad de empatía, acogida y diálogo”.

“En este nuevo, incierto y convulso tiempo marcado por la pandemia y sus consecuencias –concluye Romero–, tenemos que pedir al Espíritu Santo imaginación y creatividad pastoral para ser una Iglesia en salida, crear cultura de acompañamiento, fomentar la formación de los laicos y hacernos presentes en la vida pública para compartir nuestra esperanza y ofrecer nuestra fe”.

 

Noticia de Miguel Angel Malavia, publicada en vidanuevadigital.com