El Pórtico de la Gloria reabre a las visitas con un programa de acceso gratuito

 

 

A partir del miércoles 14 de abril podrá visitarse de nuevo el Pórtico de la Gloria de la Catedral de Santiago, tras varios meses cerrado debido a las consecuencias de la pandemia por Covid19. El sistema de visitas sigue el modelo iniciado en 2018, tras la restauración del monumento, con acceso controlado, en grupos reducidos, de manera que se puedan mantener las condiciones necesarias para su conservación. Esta reapertura se realiza gracias al apoyo de la Xunta de Galicia, a través de la Axencia de Turismo, y fue presentada esta mañana por el Deán de la Catedral, José Fernández Lago, el director de la Fundación Catedral, Daniel Lorenzo y el vicepresidente primero de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda.

En una primera fase, el Pórtico podrá visitarse de forma gratuita, en grupos limitados a un máximo de 20 personas, con acceso desde el interior de la catedral. La colaboración establecida entre la Xunta de Galicia y la Fundación Catedral permitirá la puesta en marcha de este programa de visitas, para el que será necesario retirar, previamente, una invitación en el lugar habilitado para ello en el área de recepción del Museo Catedral situado en la Plaza del Obradoiro, donde también se permitirá el acceso gratuito a la Sala del Coro pétreo del Maestro Mateo y a la de arqueología del Museo Catedral. El horario de atención al público de este espacio será de martes a sábado de 10,00 a 14,00 horas. Cada persona podrá retirar un máximo de 2 invitaciones.

El horario de visitas ha debido adaptarse a la celebración de la liturgia en el altar mayor de la catedral y será el siguiente:

  • De martes a sábado, de 10,00 a 11,30 / de 13,00 a 14,30 y de 16,00 a 18,00 horas
  • Domingos, de 10,00 a 11,30 y de 13,00 a 14,30 horas
  • Lunes cerrado

La visita será libre e individual, con una duración máxima de 25 minutos. Con carácter complementario, la Fundación Catedral pondrá a disposición de los visitantes la posibilidad de descargarse una App de visita, así como la adquisición de una guía explicativa, que estará disponible en la propia área de recepción del Museo. Para mayor información sobre estos productos y, en general, sobre el programa de visitas, puede consultarse la página web www.catedraldesantiago.es. También estarán disponibles los números de teléfono 675302390 – 981552985 y el correo electrónico visitasportico@catedraldesantiago.es.

En una segunda fase, el programa mantendrá la estructura comentada, pero el acceso se realizará desde la Cripta del Pórtico de la Gloria, en la que, en estos momentos, se están rematando los trabajos de restauración. De este modo, la visita permitirá un completo recorrido por el conjunto arquitectónica del Pórtico de la Gloria, parte fundamental del proyecto dirigido en la catedral por el Maestro Mateo.

Para una última fase, cuando la situación sanitaria lo permita, se prevé combinar, a partes iguales, las visitas gratuitas y de pago, en todos los casos, en grupos reducidos, previa reserva de plaza y con acceso a través de la Cripta del Pórtico de la Gloria.

Por lo que se refiere a la estructura de madera que protege el Pórtico de la Gloria, esta será necesaria mientras no se garanticen las adecuadas condiciones medioambientales en el interior de la catedral, ya que el Pórtico de la Gloria y su policromía son altamente sensibles a los cambios bruscos de humedad y temperatura. En estos momentos, los técnicos están estudiando las medidas a adoptar para mejorar estas condiciones en el templo y, una vez quede solucionada esta cuestión, no antes, será posible retirar este encapsulamiento de protección.

 

Fuente: archicompostela.es

#HazMemoria Educación, ¿qué aporta la Iglesia en la educación?

En la segunda semana de la campaña #HazMemoria que la Conferencia Episcopal Española ha puesto en marcha junto con los medios de comunicación EcclesiaTrece y COPE, el contenido se centra en la labor educativa de la Iglesia.

La Iglesia y la educación

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Son muchas las instituciones que ayudan a los padres en la educación de sus hijos. Entre ellas, la que lo hace desde hace siglos, es la Iglesia. Así lo hicieron las antiguas escuelas monásticas, desde el siglo V, con la formación de los jóvenes que entraban en los monasterios, al menos en la lectura y en la escritura, y con el fin de conservar y difundir los manuscritos de todo tipo de materias del saber humano.

Hoy en día miles de familia continúan confiando a la Iglesia la educación de sus hijos, conscientes de que el sistema educativo que ofrecen es coherente con los principios y valores que ellos viven y que desean también inculcar en sus progenitores.

El contenido de este tema se puede encontrar en este enlace:#HMEducación.
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La campaña #HazMemoria

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Con este hastag #HazMemoria se pretende poner en valor el papel de la Iglesia y de los cristianos en el trabajo de la sociedad y la importancia de su aportación al bien común de todos.

Con esta campaña de doce temas, que durará hasta el 30 de junio, se pretende hacer presente en los medios de comunicación la vida real de la Iglesia, las actividades que realiza, las personas que la llevan adelante, las historias que hacen visible la acción de la Iglesia en el mundo.

  • Semana 1. Religiosidad y piedad popular. Romerías y tradiciones.
  • Semana 2. Actividad educativa de la Iglesia: calidad y compromiso. Clases de religión
  • Semana 3. Apoyo a la familia y a la vida
  • Semana 4. Actividad caritativa de la Iglesia, atención a personas vulnerables.
  • Semana 5. Las celebraciones de la Iglesia. Liturgia sacramental.
  • Semana 6. Cuidado del Patrimonio y rentabilidad social
  • Semana 7. Cristianos laicos, presencia en la sociedad.
  • Semana 8. Acompañamiento a enfermos. Pastoral de la salud y hospitales.
  • Semana 9. El anuncio del Evangelio. De la Palabra a la catequesis.
  • Semana 10. Actividad pastoral en las parroquias y comunidades
  • Semana 11. Iglesia en salida. Misiones y misioneros.
  • Semana 12. Atención a la juventud. Formación y acompañamiento

 

Fuente: Conferencia Episcopal Española

 

XLII Cursillo Regional de Pastoral de la Salud de Galicia

El sábado 17 de abril entre las 10:00h y las 13:00h, tendrá lugar el XLII Cursillo Regional de Pastoral de Galicia, que este año ha organizado la delegación diocesana de Pastoral de la Salud de Santiago. Este cursillo se enmarca dentro de la Campaña del Enfermo 2021 que tiene por lema “Cuidémonos mutuamente”.

Este último año ha sido especialmente duro para muchos enfermos y mayores que han pasado largos períodos de tiempo solos, en sus casas o en sus residencias aislados de sus familias. También en los momentos del final de la vida muchos enfermos no han podido contar con la compañía de sus seres queridos, lo que ha contribuido a que el duelo de los familiares sea especialmente difícil. Al mismo tiempo, entre los profesionales de la salud y los cuidadores se han vivido momentos de especial dificultad y cansancio.

Ante estas situaciones que todavía seguimos viviendo, necesitamos compartir nuestras experiencias desde la fe, desde la esperanza y desde la caridad: cómo nos están afectado, cómo las interpretamos y, sobre todo, si puede resultar de todas estas situaciones algo positivo a nivel individual y como Iglesia.

Este cursillo está especialmente dirigido a los voluntarios de  pastoral de la salud, profesionales del mundo sanitario y sociosanitario, religiosas, religiosos, sacerdotes y a todas aquellas personas interesadas en el mundo sanitario. Se puede seguir a través del canal de YouTube del Instituto Teológico Compostelano y no es necesario inscribirse, tan sólo es necesario pinchar en el enlace: https://youtu.be/yFO0IDQT_j0 o captando el código QR que aparece en el cartel.

Las personas que sigan el evento podrán formular preguntas al final de cada ponencia a través del chat de YouTube.

Programa:

10:00h. Apertura y oración

10:15h. 1ª Ponencia:

“Se nos había olvidado sufrir: claves ignacianas para acercarse a la crisis del Covid-19”. Álvaro Lobo Arranz S.J. Enfermero. Impulsor del proyecto “Más que salud”

11:00h. Mesa redonda: experiencias de cuidado

11:45h. Descanso

12:00h. 2ªPonencia:

“Fortalezas y estrategias de afrontamiento ante la pandemia por el COVID-19”

Cristina Noriega García. Doctora en Psicología. Profesora Adjunta Departamento de Psicología de la Facultad de Medicina de la Universidad CEU San Pablo.

12:45h. Clausura por el Excmo. Sr. D. Julián Barrio Barrio

 

 

“Un camino de dolor y amor”. Nuevo retiro virtual de Talleres de Oración y Vida

La familia de Talleres de Oración y Vida nos invita a participar en su nuevo Retiro virtual titulado «UN CAMINO DE DOLOR Y AMOR» en el que contemplando y teniendo a Jesús como Modelo, Maestro y Señor de la historia, convertiremos el camino de la cruz en camino pascual, y el dolor de la vida en mecanismo de redención. Como en las otras ocasiones serán un retiro por whatsApp, de 4 días, en el que iremos recibiendo el material e instrucciones para realizarlo en nuestros hogares, en el horario que nos convenga, según nuestras actividades diarias. Es un retiro abierto y se puede animar también a familiares y amigos a vivir esta maravillosa experiencia.

 

 

RETIRO VIRTUAL POR WHATSAPP: “UN CAMINO DE DOLOR Y AMOR”

  • Fechas: Sábado 17 de abril hasta martes 20 de abril, con duración de 60 minutos aproximados por sesión , que cada participante podrá vivir en el lugar y horario que más le convenga.
  • Basado en los libros “El pobre de Nazaret” y “Muéstrame tu Rostro” del padre Ignacio Larrañaga, fundador de TOV.
  • Más información sobre la dinámica del Retiro y su programa se irá facilitando a los participantes por WhatsApp.
  • Abre este enlace para unirte al grupo de WhatsApp pulsando aquí  o al Canal de telegram pulsando aquí
  • Si algún grupo se encontrase completo envía un correo electrónico a tovespana@pm.me para que te asignen otro

 

Peregrinación virtual de Pastoral Santiago. Abril: Itinerario sobre la Ética

 

Muchos y muy variados son los peregrinos que ponen y pusieron pie en la ruta jacobea. Salen a la búsqueda de algo o alguien, frecuentemente de sí mismos o de una realidad espiritual, solos o en compañía.

El peregrino es quien sale fuera (de sí mismo y de sus cosas/situaciones habituales, podríamos decir, por tanto, sintiéndose extranjero) y realiza un viaje. Pero la cuestión de fondo es: a dónde y para qué. Resulta a todas luces claro que vamos a Santiago de Compostela, pero ¿Para qué caminas, peregrino? ¿Qué significa este viaje, extranjero de ti mismo?

Desde Pastoral de Santiago quieren proponernos este mes de Abril en su Peregrinación Virtual un ITINERARIO SOBRE LA ÉTICA, treinta hitos para delimitar esta ruta jacobea bajo el signo de la ética, bajo el signo de aquello que nos ayuda a bien vivir, como corresponde a lo que somos y nuestro vivir inquieto, como corresponde a nuestro ser para nosotros mismos y para los demás. Por tanto, a la pregunta sobre la finalidad le añadimos otra: ¿cómo hacerlo con sentido para llegar a nuestro fin? Le han pedido a un adiestrado caminante que te acompañe como cicerone durante el trayecto: Romano Guardini, señero teólogo y pensador, experto buscador por las veredas de la existencia humana. Su voz y su mirada te permitirán ir de las cosas tal como aparecen a la entraña misma de las realidades más hondas y más altas, y que pueden dar ese sentido, orientación y finalidad a tu existencia. ¡Buen camino!

 

 

Otras rutas:

 

Fuente: pastoralsantiago.org

Vídeo del Papa. Abril 2021. Defender los derechos humanos fundamentales con coraje y determinación.

Para defender los derechos humanos fundamentales hace falta coraje y determinación.
Me refiero a oponerse activamente a la pobreza, la desigualdad, a la falta de trabajo, de tierra, de vivienda, de derechos sociales y laborales.

Piensen que muchas veces los derechos humanos fundamentales no son iguales para todos.
Hay gente de primera, de segunda, de tercera y de descarte.
No. Tienen que ser iguales para todos.

Y en algunos lugares defender la dignidad de las personas puede significar ir a prisión, incluso sin juicio. O puede significar la calumnia.

Cada ser humano tiene derecho a desarrollarse integralmente, y ese derecho básico no puede ser negado por ningún país.

Recemos para que aquellos que arriesgan sus vidas luchando por los derechos fundamentales en dictaduras, en regímenes autoritarios e incluso en democracias en crisis para que vean que su sacrificio y su trabajo de fruto abundante.

Papa Francisco – Abril 2021

 

En su intención de oración de abril, el Santo Padre defiende que TODAS las personas del mundo tengan el derecho a desarrollarse integralmente, y pide especialmente por aquellos que arriesgan sus vidas luchando por los derechos fundamentales.

 

El Video del Papa, que recoge la intención de oración que Francisco confía a toda la Iglesia Católica a través de la Red Mundial de Oración del Papa, trata en el mes de abril sobre los derechos fundamentales de las personas. En concreto, el Santo Padre no solo quiere poner el énfasis en “oponerse activamente a la pobreza, la desigualdad, a la falta de trabajo, de tierra, de vivienda, de derechos sociales y laborales”, sino también en aquellas personas que diariamente arriesgan sus vidas por defender los derechos humanos fundamentales en entornos conflictivos de todo tipo.

Las imágenes de El Video del Papa de abril buscan reflejar el uso de estos derechos fundamentales —a través de manos de innumerables hombres y mujeres que trabajan la tierra, que abren puertas, que curan, que se alimentan, que estudian…— y el abuso de esos mismos derechos, en manos de niños y niñas explotados, en manos sufrientes de personas encarceladas sin juicio, entre otras situaciones críticas. El video cuenta con el apoyo de la Misión Permanente de Observación de la Santa Sede ante las Naciones Unidas.

Cuando se habla de derechos humanos fundamentales se trata de derechos que todas las personas tienen básicamente por existir como seres humanos. Son inherentes a todos, independientemente de la nacionalidad, sexo, origen étnico o nacional, color, religión, idioma o cualquier otra condición. La Declaración Universal de Derechos Humanos, adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1948, fue el primer documento legal en establecer la protección universal de los derechos humanos fundamentales.

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Las enseñanzas de la Iglesia: derechos por ser persona

También en la Iglesia, desde el Papa Juan XXIII en la década de 1960, los derechos humanos han tenido una importancia central en la enseñanza y la práctica social católica. Como escribió en un reciente artículo el Card. Michael Czerny S.J.: “Cuando San Juan XXIII enumeró los derechos fundamentales en su encíclica Pacem in terris de 1963, comenzó con los que hoy se consideran económicos. ‘El hombre tiene derecho a vivir’, dice, ‘tiene derecho a la integridad corporal y a los medios necesarios para el buen desarrollo de la vida, en particular a la alimentación, al vestido, a la vivienda, a la asistencia médica, al descanso y, finalmente, a los servicios sociales necesarios’. Hoy, el Papa Francisco hace el mismo hincapié, subrayando en particular los derechos al trabajo, a la vivienda, a la tierra y a la seguridad alimentaria: ‘tierra, techo y trabajo’”.

Por su parte, el P. Frédéric Fornos S.J., Director Internacional de la Red Mundial de Oración del Papa, añadió: “No es la primera vez que el Papa Francisco insiste en la importancia de los derechos fundamentales de las personas. En su última encíclica, Fratelli tutti, denunciaba que ‘Mientras una parte de la humanidad vive en opulencia, otra parte ve su propia dignidad desconocida, despreciada o pisoteada y sus derechos fundamentales ignorados o violados’ (FT, 22). Francisco nos pide este mes orar por ‘aquellos que arriesgan sus vidas luchando por los derechos fundamentales en dictaduras, en regímenes autoritarios e incluso en democracias en crisis’. Es una invitación a recordar a estos hombres y mujeres, en tantos países del mundo, que continúan en la cárcel o en situaciones peligrosas, o que perdieron la vida, y muchos de ellos en nombre de su fe en Jesucristo. No los olvidemos, recemos por ellos, por ellas”.

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Rezar por los que defienden los derechos fundamentales

Acompañemos con la oración el Vídeo del Papa de abril, a la vez que destacamos el coraje y la determinación de aquellos que luchan todos los días para que estos derechos humanos fundamentales sean iguales para todos, aunque para algunas personas eso implique poner en riesgo su propia vida.

 

 

 

 

Fuente: thepopevideo.org

Acción de gracias de monseñor Francisco José Prieto Fernández tras su ordenación episcopal

“Me ha tocado un lote hermoso, me encanta mi heredad” (Sal 15, 6)

En esta mañana, en que he recibido por la imposición de las manos y la plegaria de ordenación el ministerio episcopal como Obispo Auxiliar al servicio de la Iglesia en Santiago de Compostela, en comunión fraterna y en colaboración estrecha con su Arzobispo, don Julián, hago mías las palabras del salmista, porque agradecer es reconocer que todo me ha sido dado: el don de un ministerio que no es tarea ni oficio, sino entrega, ofrenda de la propia vida, servicio “sin tacha día y noche” (como dice la plegaria de ordenación) a Dios y a esta porción del Pueblo de Dios, un bello mosaico construido de muchos rostros y variados caminos, a la que he sido llamado a servir y acompañar. Pido a Dios que pueda hacerlo con “el gusto espiritual de estar cerca de la vida de la gente, hasta el punto de descubrir que eso es fuente de un gozo superior. La misión es una pasión por Jesús pero, al mismo tiempo, una pasión por su pueblo” (EG 268).

En la grandiosidad de esta Catedral de Santiago de Compostela, que fue creciendo con el paso de los siglos y el empeño de la fe, escuchamos, no los ecos del pasado, sino voces que hacen vivos los muros y los arcos. Voces de los artesanos que cincelaron y pulieron un inmenso vocabulario pétreo de fe, voces que expresan la plegaria agradecida del peregrino gozoso en sus pies cansados, voces del canto que se eleva en súplica confiada, voces que celebran al Cristo Crucificado-Resucitado, voces que murmuran admiración por la belleza descubierta, voces que rumorean preocupaciones e inquietudes ante la tumba de Santiago el Zebedeo. ¡Me uno a estas voces para decir con vosotros, los que en esta mañana me habéis podido acompañar presencialmente o lo hacéis a través de los medios de comunicación, una sola palabra: GRACIAS!!!

Gracias a Dios Padre, a Dios Hijo, a Dios Espíritu Santo, misterio de comunión y vida, de quien procede todo bien. En estas circunstancias, soy muy consciente de mis debilidades y limitaciones. Son momentos para ejercer la confianza en la misericordia Dios, y descubrir con gozo que Él nos da su gracia cuando nos llama a servir con más entrega al Pueblo de Dios. Pido que, dócil al Espíritu, y en este Año de San José, sepa hacerlo con corazón de padre.

Gracias a la Iglesia que, por medio del Papa Francisco, ha confiado en mí para ser Obispo Auxiliar de la Archidiócesis Metropolitana de Compostela. Sr. Nuncio transmita al Santo Padre mi gratitud. No quiero pasar la ocasión de reconocerle a Vd. la cordialidad, y también la simpatía, con la que me comunicó la noticia de mi nombramiento.

Gracias Sr. Arzobispo, mi querido don Julián,  que desde el primer momento me acogió con afecto paterno y cercanía de hermano: he sido llamado a acompañar –auxiliar– a esta Iglesia que como pastor Vd. guía y preside desde hace 25 años. De su mano y en comunión y colaboración fiel y fraterna, sé que aprenderé a conocer, a escuchar y amar a los pueblos y gentes, a las parroquias y fieles de esta comunidad diocesana para darles lo mejor: la alegría del Evangelio que llena el corazón y la vida entera de los que se encuentran con Jesús. Sólo con Jesucristo siempre nace y renace la alegría (cf. EG 1).

Gracias, de un modo especial, a los Obispos que han sido pastores en la Iglesia de Ourense y con los que he ido caminando en mi vida sacerdotal, gracias a su cercanía y comprensión en no pocos momentos, y que han ido dejando honda huella a lo largo del tiempo en los diferentes destinos pastorales que me encomendaron: fue breve, para mí, la de D. Ángel Temiño, pues iniciaba apenas mi etapa formativa en el Seminario Mayor; D. José Diéguez Reboredo, que me ordenó sacerdote hace casi 28 años y me envió a Roma a asomarme al vasto y rico mundo de los Padres de la Iglesia; Don Carlos Osoro, con el que inicié ese querido proyecto del Centro de Ciencias Religiosas en Ourense; y don Luis Quinteiro, gracias al cual pude concluir el doctorado en la Pontificia de Salamanca.

Gracias don Leonardo por la confianza que depositó en mí a lo largo de los casi 9 años en que he colaborado con Vd. de modo tan cercano y fraterno al servicio de la diócesis ourensana como Vicario para la Nueva Evangelización. No es el momento de hacer relato de todo lo vivido y compartido en estos años, pero sí de destacar la rica vivencia personal y sacerdotal que ha supuesto para mí y, de modo singular, la enriquecedora experiencia del camino sinodal que la diócesis de Ourense inició en 2016 y que espero que pronto concluya para ser horizonte y camino de la nueva tarea evangelizadora en la Iglesia ourensana. Y gracias muy especialmente por su acompañamiento y cercanía en estas semanas previas a la ordenación episcopal: ha sido para mí padre y hermano.

Gracias Sr. Cardenal, Sres. Arzobispos y Obispos, al administrador diocesano de Mondoñedo-Ferrol que en esta mañana me acompañan, y a todos los que me han hecho llegar por diversos medios, desde que mi nombramiento se hizo público, su oración y felicitación mostrando una acogida de cálida y sincera fraternidad.

Grazas aos meus pais, Fernando e María Jesús: por eles Deus regaloume o don da vida, agora presentes na comunión dos santos e na esperanza do Resucitado. Neles a miña vida foise tecendo entre a paternidade da recia Zamora e a maternidade da fondura da alma galega.

Grazas o meu irmán Fernando, miña cuñada María (una irmá para min), aos meu sobriños (Pablo, Pedro, Hugo)…, canto me compracevervos crecer! Aos meus tíos, primos e familia de Ourense e de Zamora. Non todos podedes estar hoxe aquí, pero a todos vos levo no corazón.

Grazas á miña familia diocesana en Ourense: nela recibín e crecín no don da fe e recibín o don do ministerio sacerdotal; por eso un sentido agradecemento aos meus compañeiros do presbiterio no que camiñei durante case 28 anos (Hoxe alomenos podedes estar aquí un grupo representativo); un recordo agradecido aos fieis das parroquias ás que servín como sacerdote durante estes anos, especialmente aos da parroquia e colexio de san Pío X de Mariñamansa nos últimos once anos; aos Seminarios Diocesanos, a todos os meus compañeiros do claustro de profesores do Instituto Teolóxico, a todos os seminaristas (Hoxe moitos deles xa sodes sacerdotes); aos alumnos e profesores do Centro de Ciencias Relixiosas San Martín; aos meus compañeiros vigairos cos que compartín ilusións e proxectos na tarefa de acompañar e axudar ao noso Bispo no goberno pastoral; ao equipo da Vigairía para a Nova Evanxelización (catequese, familia, mozos, nenos, ensino, misións, pastoral da carretera e de peregrinacións), e a todos cos que colaborei e traballei na curia do Bispado de Ourense; ás comunidades de vida consagrada (especial mención ás Clarisas de Vilar de Astrés); e por suposto aos Equipos de Matrimonios de Nosa Señora, ao meu Equipo, que me acompañaron e acompañei durante 25 anos, que marcaron fondamente a miña vida sacerdotal; e non quero esquecer a compañeiros e profesores de Roma (Universidades Gregoriana) e Salamanca (Universidade Pontificia), dous momentos importantes e enriquecedores na miña vida sacerdotal que me abriron aos vastos horizontes da Biblia e dos Pais da Igrexa.

E grazas a esta e nova familia, tamén xa miña, da arquidiocese de Santiago de Compostela pola acollida mostrada desde o primeiro momento: aos sacerdotes, aos membros da vida consagrada, leigos (grupos e movementos, mozos e nenos, os catequistas, profesores, voluntarios da acción socio-caritativa…), aos seminarios diocesanos, ao Instituto Teolóxico Compostelano, ás comunidades e parroquias do noso rural, da costa e das ciudades desta Igrexa Compostelana, á que desexo ir coñecendo pouco a pouco en toda a súa extensa e intensa vida parroquial, pastoral, e acción socio-caritativa.

Saber escoitar, acompañar, tender pontes e camiñar xuntos. Sei que conto coa vosa axuda e oración para ser con vos e para vos un pastor según o corazón de Deus: pai, irmán e amigo.

Dende hai case un ano, vivimos unha situación dramática provocada pola irrupción da pandemia do COVID-19. Mudou as nosas vidas e modo de relacionarnos, provocou dor e sufrimento en moitas persoas, familias e colectivos sociais, modificou o modo de celebrar e vivir a fe, xerou unha onda de solidariedade cos máis afectados, mostrou un esforzo notable e xeneroso do persoal sanitario, dos corpos e forzas de seguridade do Estado, das autoridades civís e sanitarias, de tantos homes e mulleres que, co seu traballo, fan posible que se manteñan os servizos esenciais na nosa sociedade. E de tantos sacerdotes, relixiosos e leigos que sodes o rostro visible e concreto dunha Igrexa en saída, con estilo  samaritano, cara aos nosos irmáns máis necesitados. Ante esta situación, como cristiáns, en palabras do Papa Francisco, camiñemos en esperanza polas sementes de ben que Deus segue derramando na humanidade e asumamos que, ante este reto e sempre, ninguén se salva só (cf.  Fratelli tutti 54-55).

Un cordial e afectuoso saúdo a todas as autoridades civís, políticas, académicas e militares aquí presentes. Temos una tarefa común: construír xuntos espacios de convivencia e humanidade. Os homes e mulleres deste tempo, especialmente os que máis sofren os golpes desta pandemia, merecen todo o noso esforzo e empeño, co desexo de traballar xuntos, dende o respecto e o diálogo, en favor do ben común.

Un agradecemento a todos os que colaboraron con xenerosidade na preparación e desenvolvemento da celebración da miña ordenación episcopal e na miña acollida nesta xa a miña casa para que todo tivese a calidez do fogar. Grazas ao Cabildo Metropolitano, aos que participaron na liturxia da ordenación nos diversos ministerios e servizos (mestre cerimonias, diáconos,  acólitos, coro e director, acollida), aos responsables dos medios técnicos e audiovisuais que fixeron posible a transmisión desta celebración (13TV; Radio María e COPE+) e aos medios de comunicación aquí presentes.

Aberta a Porta Santa do Ano Xubilar Compostelán, encomendo o ministerio episcopal ao que fun chamado para servirvos ao apóstolo Santiago, a quen lle pido que pronto as pisadas dos peregrinos percorran os camiños que conducen ata a tumba apostólica nesta Catedral e as pisadas da fe, celebrada e vivida, afonden no corazón e na vida dos fieis desta Arquidiocese; e a María a nosa Nai nas súas advocacións do Rosario, do Portal e da Peregrina, e a San Xosé, Patrón da Igrexa Universal, neste ano a el dedicado.

A todos e a cada un de vos, gracias pola vosa oración no inicio do meu ministerio episcopal como Bispo Auxiliar da Arquidiocese de Santiago de Compostela. Que o alento do Espírito nos anime e sosteña nesta nova etapa evanxelizadora.

 

Noticia íntegramente extraída de: archicompostela.es

Monseñor Barrio: “Vés a unha comunidade na que sentirás a necesidade de querela porque te sentirás fondamente querido”

Monseñor Francisco José Prieto Fernández es desde hoy nuevo obispo auxiliar de Santiago de Compostela. En una solemne ceremonia celebrada en la Catedral, el arzobispo Julián Barrio, consagró obispo al sacerdote que hasta ahora era Vicario para la Nueva Evangelización en la Diócesis de Ourense. “Querido irmán Francisco José, vés a unha comunidade diocesana na que sentirás a necesidade de querela porque te sentirás fondamente querido por ela. Todos che desexamos un ministerio episcopal longo e cheo de froitos”, le dijo monseñor Barrio en su homilía al nuevo obispo auxiliar. El arzobispo señaló, además, que “el episcopado no es un honor, es una llamada a servir en vigilancia y fidelidad, sin cálculos ni condescendencias con uno mismo”. Por su parte, monseñor Francisco José Prieto en su alocución final, que fue una auténtica acción de gracias, manifestó que “aberta a Porta Santa do Ano Xubilar Compostelán, encomendo o ministerio episcopal ao que fun chamado para servirvos ao apóstolo Santiago, a quen lle pido que pronto as pisadas dos peregrinos percorran os camiños que conducen ata a tumba apostólica nesta Catedral e as pisadas da fe, celebrada e vivida, afonden no corazón e na vida dos fieis desta Arquidiocese”.

Al inicio de la ceremonia litúrgica, el Nuncio de Su Santidad, Bernardito Auza, saludó en nombre del Papa Francisco a quienes se encontraban en la Catedral y a los que seguían la Eucaristía a través de los medios de comunicación, haciendo alusión al amor y la misericordia de Dios, tan presentes en este tiempo pascual. “Sea éste el gesto y la palabra oportuna en su ministerio episcopal presidido por el lema que ha escogido Sequi Salvatorem participare est salutem, (“Seguir al Salvador es participar de la salvación”), le dijo el Nuncio al nuevo obispo auxiliar.

La solemne Eucaristía, en la que participaron numerosos prelados, entre ellos el cardenal Ricardo Blázquez, los obispos de Galicia, el administrador diocesano de Mondoñedo-Ferrol, así como sacerdotes de las diócesis de Ourense y Santiago, acogió a un número limitado de fieles por las restricciones de aforo debidas a la pandemia. Entre ellos, los familiares del nuevo obispo auxiliar, monseñor Francisco José Prieto Fernández.

Servir en fidelidad

El Episcopado no es un honor, es una llamada a servir en vigilancia y fidelidad, sin cálculos ni condescendencias con uno mismo”, indicó en su homilía monseñor Barrio. En sus palabras, el arzobispo de Santiago aludió al papel del obispo como sucesor de los apóstoles y señaló que “más allá de las preocupaciones y dificultades inherentes al fiel trabajo cotidiano en la viña del Señor, ha de infundir esperanza en quienes, deslumbrados por oasis utópicos en medio de la  banalidad y desconcierto, y afligidos por las múltiples formas de pobreza, “contemplan a la Iglesia como monte de las Bienaventuranzas”, prestando atención a los que no pertenecen al único rebaño de Cristo, porque ellos también nos han sido confiados en el Señor”.

En la homilía de monseñor Barrio se señalaba también que “esto forma parte de la identidad del obispo. La lógica del Evangelio es la de la gratuidad, camino elegido por Cristo para salir al encuentro en la Iglesia misionera”. El arzobispo comentó además que “la herencia del Obispo ha de ser la santidad”.

Y en alusión al Año Santo, monseñor Barrio manifestó que “en este Año Jubilar la llegada del Obispo Auxiliar es también ocasión para reflexionar sobre el sentido de nuestra peregrinación en el camino de la conversión y sobre el reforzamiento de la eclesialidad en nuestra Diócesis. Dios siempre nos ofrece su gracia para afrontar cualquier reto”.

En su homilía aseguró, igualmente, que “toda iniciativa episcopal servirá á verdadeira renovación da Igrexa en tanto contribúa a mostrar o fascinante esplendor da auténtica luz que é Cristo mesmo”.

Una auténtica acción de gracias

Tras ser consagrado obispo por la oración y la imposición de las manos; después de la unción, la entrega de los Evangelios, la recepción del anillo episcopal; y tras la imposición de la mitra y la entrega del báculo como símbolos de su nueva misión, el ya obispo auxiliar pronunció al final de la ceremonia una alocución que se convirtió en una auténtica acción de gracias. Monseñor Francisco José Prieto tuvo palabras de agradecimiento para Dios, la Iglesia, su diócesis de origen, su nueva iglesia local, en la persona de monseñor Barrio, así como para el Santo Padre Francisco y para sus padres, su familia y todos cuantos habían contribuido a su formación sacerdotal.

Agradecer”, aseguró monseñor Prieto, “es reconocer que todo me ha sido dado: el don de un ministerio que no es tarea ni oficio, sino entrega, ofrenda de la propia vida, servicio “sin tacha día y noche” (como dice la plegaria de ordenación) a Dios y a esta porción del Pueblo de Dios, un bello mosaico construido de muchos rostros y variados caminos, a la que he sido llamado a servir y acompañar”.

El nuevo obispo auxiliar no se olvidó de la situación provocada por la pandemia. “Mudou as nosas vidas e modo de relacionarnos, provocou dor e sufrimento en moitas persoas, familias e colectivos sociais, modificou o modo de celebrar e vivir a fe, xerou unha onda de solidariedade cos máis afectados, mostrou un esforzo notable e xeneroso do persoal sanitario, dos corpos e forzas de seguridade do Estado, das autoridades civís e sanitarias, de tantos homes e mulleres que, co seu traballo, fan posible que se manteñan os servizos esenciais na nosa sociedade”, indicó.

Y recordó el trabajo de “tantos sacerdotes, relixiosos e leigos que sodes o rostro visible e concreto dunha Igrexa en saída, con estilo  samaritano, cara aos nosos irmáns máis necesitados. Ante esta situación, como cristiáns, en palabras do Papa Francisco, camiñemos en esperanza polas sementes de ben que Deus segue derramando na humanidade e asumamos que, ante este reto e sempre, ninguén se salva só”.

Seguir al Salvador

En las palabras que pronunció el Nuncio al inicio de la ceremonia se aludía al nombramiento del obispo auxiliar. Monseñor Auza recordó que “el Santo Padre, como expresa en su Bula, teniendo en cuenta el bien de las almas, ha querido proporcionar paternalmente a Vuestra Excelencia, Sr. Arzobispo, la colaboración de un Obispo Auxiliar en vista de la justa y celosa solicitud que le ha presentado”. Y añadió que “Su Santidad, seguro de proporcionarle un apoyo en el gobierno de esta Archidiócesis, rica por su historia y los frutos espirituales que ha dado a la Iglesia hasta hoy, ha nombrado a Mons. Francisco José Prieto Fernández, apreciando en él las valoradas cualidades de preparación y veraz cercanía a los sacerdotes y a los fieles. Que sea muy enhorabuena, Sr. Arzobispo. Mi más cordial felicitación y augurios de una muy provechosa colaboración”.

Al dirigirse al nuevo obispo auxiliar, el Nuncio indicó: “Querido Mons. Francisco José Prieto Fernández, al felicitarle en estos emotivos momentos, le expreso mis mejores deseos en el ejercicio del ministerio episcopal, exhortándole a una colaboración “en unidad de propósitos y en armonía de empeño” (Apostolorum successores, 70) con el Sr. Arzobispo, prestándole gustoso una ayuda, no sólo sincera y leal, sino también creativa y eficaz”.

El lema episcopal elegido por el nuevo obispo auxiliar es Sequi Salvatorem participare est salutem,  y está tomado de San Ireneo de Lyon (Contra los herejes IV, 14, 1): “Seguir al Salvador es participar de la salvación”. Monseñor Francisco José Prieto Fernández nació  en  Ourense  el  18  de  agosto  de  1968.  Cursó  estudios  eclesiásticos en el Instituto Teológico “Divino Maestro” de Ourense, centro afiliado a la Facultad de Teología de la Universidad Pontificia de Salamanca (1986-1992) y fue ordenado sacerdote el 26 de junio de 1993. Es licenciado en Teología Patrística por la Facultad de Teología de la Universidad Gregoriana de Roma (1992-1994) y doctor en Teología  Bíblica  por  la  Facultad  de  Teología  de  la  Universidad  Pontificia de Salamanca (2008). Su  ministerio  pastoral  lo  ha  desarrollado  en  la  diócesis  de  Ourense. Ha sido capellán del monasterio de San José (Clarisas) (desde 2004) y vicario episcopal para la Nueva Evangelización de Ourense (desde 2012).

 

 

Noticia extraída de: archicompostela.es

Ordenación Episcopal de D. Francisco José Prieto, nuevo Obispo Auxiliar de la Archidiócesis de Santiago de Compostela

El próximo sábado 10 de abril, a partir de las 11:00 h., tendrá lugar en la Catedral de Santiago la Ordenación Episcopal de D. Francisco José Prieto, durante una ceremonia presidida por el Arzobispo compostelano, D. Julián Barrio.

La ceremonia será retransmitida en directo por 13TV, COPE Más A Coruña, Pontevedra, Vilagarcía y Ourense, así como por Radio María.

Libreto de la celebración

D. Francisco José Prieto fue nombrado por el Papa Obispo Auxiliar de Santiago de Compostela el pasado 28 de enero. Como lema episcopal ha elegido «Sequi Salvatorem participare est salutem» (Seguir al Salvador es participar de la salvación), y está tomado de San Ireneo de Lyon. En su escudo episcopal comparecen imágenes relativas a la palabra de Dios y la Virgen María, así como San Martín de Tours (patrono de la Diócesis de Ourense) y el Sepulcro del Apóstol Santiago.

Oramos por su persona y por el fruto de su servicio pastoral en nuestra Archidiócesis.

 

Fuente: catedraldesantiago.es

#HazMemoria para recordar la aportación de la Iglesia al bien de la sociedad

La Conferencia Episcopal comienza esta semana la campaña #HazMemoria junto con los medios de comunicación como Ecclesia, TRECE y COPE. En ella participan también delegaciones de medios de comunicación de las diócesis españoles.

El contenido de esta campaña se puede encontrar en este link.

El objetivo de esta campaña, que se prolonga durante doce semanas, es hacer visible el trabajo de la Iglesia en diferentes áreas, desde la pastoral o la asistencial, a la educativa o misionera.

Con este hastag #HazMemoria se pretende poner en valor el papel de la Iglesia y de los cristianos en el trabajo de la sociedad y la importancia de su aportación al bien común de todos. Entre los temas que desarrollará la campaña, uno cada semana están, la religiosidad y piedad popular, el valor de romerías y tradiciones; el apoyo a la familia y a la vida; la actividad caritativa de la Iglesia y su atención a personas vulnerables, etc.

Con esta campaña se pretende hacer presente en los medios de comunicación la vida real de la Iglesia, las actividades que realiza, las personas que la llevan adelante, las historias que hacen visible la acción de la Iglesia en el mundo.

Se distribuye en doce semanas dedicadas a doce temas de la vida y la misión de la Iglesia, que van desde la que comienza el 5 de abril  hasta el 30 de junio.

Los doce temas previstos para esta campaña son los siguientes (se puede encontrar su contenido, a  medida que se va suministrando, pinchando sobre el tema correspondiente):

  • Semana 1. Religiosidad y piedad popular. Romerías y tradiciones.
  • Semana 2. Actividad educativa de la Iglesia: calidad y compromiso. Clases de religión
  • Semana 3. Apoyo a la familia y a la vida
  • Semana 4. Actividad caritativa de la Iglesia, atención a personas vulnerables.
  • Semana 5. Las celebraciones de la Iglesia. Liturgia sacramental.
  • Semana 6. Cuidado del Patrimonio y rentabilidad social
  • Semana 7. Cristianos laicos, presencia en la sociedad.
  • Semana 8. Acompañamiento a enfermos. Pastoral de la salud y hospitales.
  • Semana 9. El anuncio del Evangelio. De la Palabra a la catequesis.
  • Semana 10. Actividad pastoral en las parroquias y comunidades
  • Semana 11. Iglesia en salida. Misiones y misioneros.
  • Semana 12. Atención a la juventud. Formación y acompañamiento

 

Fuente: Conferencia Episcopal Española