Entradas

Francisco a las familias en el X Encuentro Mundial de las Familias: “Sean el rostro acogedor de la Iglesia”

 

Llevar el alegre anuncio del Evangelio a todos: esa es la invitación que se desprende del mandato misionero entregado a las familias con motivo de la clausura del X Encuentro Mundial de las Familias. Se ha realizado tras la eucaristía en la Plaza de San Pedro presidida por el Cardenal Kevin Farrell, Prefecto del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, ante la presencia del Papa Francisco.

 

El texto del Envío Misionero de las Familias está escrito en una tarjeta, a doble cara, como una estampita y es el siguiente:

 

Estimadas familias:

Les invito a continuar su camino

escuchando al Padre que les llama:

¡Sean misioneros en los caminos del mundo!

No caminen solos.

Ustedes, jóvenes familias, déjense guiar por los que conocen el camino,

ustedes que van delante, sean compañeros de viaje para los demás.

Ustedes que están perdidos por las dificultades,

no se dejen vencer por la tristeza,

confíen en el Amor que Dios ha puesto en ustedes,

imploren al Espíritu cada día para que lo reavive.

¡Anuncien con alegría la belleza de ser una familia!

Anuncien a los niños y jóvenes la gracia del matrimonio

cristiano. Den esperanza a los que no la tienen.

Actúen como si todo dependiera de ustedes,

sabiendo que todo debe ser confiado a Dios.

Sean los que “cosen” el tejido de la sociedad y de una Iglesia

sinodal, creando relaciones, multiplicando el amor y la vida.

Sean un signo de Cristo vivo,

no tengan miedo de lo que el Señor les pide,

ni ser generoso con Él.

Ábranse a Cristo, escúchenlo en el silencio de la oración.

Acompañen a los más frágiles

Háganse cargo de los que están solos, refugiados, abandonados.

¡Sean la semilla de un mundo más fraternal!

¡Sean familias de gran corazón!

¡Sean el rostro acogedor de la Iglesia!

Y, por favor, recen, ¡recen siempre!

Que María, nuestra Madre, les socorra cuando no haya más vino,

Sean su compañera en el tiempo de silencio y de prueba,

les ayude a caminar junto a su Hijo resucitado. Amén.

 

También te puede interesar:

 

Fuente: vaticannews.va

Eucaristía de la Familia en las tres vicarías de la Archidiócesis

 

En A Coruña será en Santa Lucía a las 13h.

En Pontevedra en Santa María la Mayor a las 12:30h.

En Santiago en la parroquia de san Fernando a las 12h.

 

La Delegación de Pastoral Familiar convoca este domingo 26 de junio una Eucaristía especial coincidiendo con la clausura en Roma del X Encuentro Mundial de las familias.

La fecha es especialmente significativa porque las eucaristías se celebrarán en comunión con la Iglesia universal ya que, al mismo tiempo, en Roma, el papa Francisco rezará el Ángelus y realizará el gesto de envío misionero a las familias presentes en la Plaza de San Pedro.

La clausura del X Encuentro Mundial pone fin, a su vez, al Año Extraordinario de la Familia decretado por el papa el día de San José del año pasado para conmemorar los cinco años de la publicación de la Amoris laetitia.

Un tiempo en el que el papa ha querido poner a las familias en el centro de la atención pastoral de la Iglesia. Cristo nos invita hoy, una vez más, a resistir la tentación de la comodidad, a vencer nuestros miedos. Nos invita a salir a los caminos para acoger a los hermanos más vulnerables, a los empobrecidos, al huérfano y a la viuda, al extranjero… a cualquiera de sus hermanos pequeños.

Desde el Evangelio, el papa Francisco nos urge a ser Iglesia en salida, sin miedo al fracaso, sin temor a mancharse en la defensa de los débiles o a perder prestigio, poder o dinero. Porque para ser seguidores de Jesús tenemos que ser evangelizadores.

 

Fuente: pastoralsantiago.org

Sí a la familia y sí a la vida

 

La Subcomisión Episcopal para la Familia y la Defensa de la Vida hace pública hoy, miércoles 22 de junio, una Nota con el título, «Sí a la familia y sí a la vida».

.

Nota de la Subcomisión Episcopal para la Familia y la Defensa de la Vida

 

«Sí a la familia y sí a la vida»

(Texto íntegro)

.

Del 22 al 26 de junio se celebra en Roma el X Encuentro Mundial de las Familias; un encuentro que ha tenido que aplazarse un año por los efectos de la pandemia y que ahora no sólo tiene lugar en Roma, sino que, según lo establecido por el Papa Francisco, es «multicéntrico y generalizado».

El Santo Padre manifestó en su mensaje del 2 de julio de 2021 que, en las convocatorias anteriores, “se percibía el Encuentro como una realidad lejana, a lo sumo seguida por televisión, o desconocida para la mayoría de las familias”. Esta vez se seguirá una modalidad inédita, y “será una oportunidad de la Providencia para realizar un evento mundial capaz de involucrar a todas las familias que quieran sentirse parte de la comunidad eclesial”.

El tema del encuentro es ‘El amor familiar: vocación y camino de santidad’, y busca mostrar la belleza y la felicidad del amor en la familia. En medio de las crisis culturales y sociales actuales, el anuncio de la familia sigue siendo una alegría y una esperanza para todos pues, como afirma el Papa, “nadie puede pensar que debilitar a la familia como sociedad natural fundada en el matrimonio es algo que favorece a la sociedad. Ocurre lo contrario: perjudica la madurez de las personas, el cultivo de los valores comunitarios y el desarrollo ético de las ciudades y pueblos”. Y luego recuerda que “el matrimonio va más allá de cualquier moda pasajera y persiste. Su esencia está arraigada en la naturaleza misma de la persona humana y de su carácter social”. Formar una familia significa “ser parte del sueño de Dios, uniéndose a Él en la construcción de un mundo donde nadie se sienta solo” (1).

El Papa Francisco ha insistido reiteradas veces sobre el genuino valor del matrimonio y la familia cristiana; valor aún hoy más necesario, cuando constatamos que se va instaurando una cultura de la muerte. La familia es la célula de la cultura de la vida y de la civilización del amor. Por ello, invitamos a todos a participar en las diferentes celebraciones y actos proponiendo la maravilla de la familia cristiana y el respeto a la vida de todo ser humano desde su comienzo hasta su final.

Son muchas las actividades programadas por la diferentes diócesis y movimientos eclesiales para mostrar este sí a la familia que es también sí a la vida, ya que la propuesta de la familia cristiana va unida a la transmisión y defensa de la vida. Animamos a todos a promover el sí a la vida y expresamos nuestro apoyo en favor de quienes tienen derecho a nacer y a ser acogidos por sus padres con amor; en favor de las madres, que tienen derecho a recibir el apoyo social y estatal necesario para evitar convertirse en víctimas del aborto; en favor de la libertad de los padres y de las escuelas que colaboran con ellos para dar a sus hijos una formación integral, que otorgue la necesaria importancia hoy a la educación afectiva y sexual, de acuerdo con unas convicciones morales que los preparen de verdad para ser padres y acoger el don de la vida; en favor de los cuidados paliativos y de la libertad de conciencia; denunciando las situaciones en las que se ve amenazada, como se sigue constatando en diversas formas de esclavitud, en la trata de personas o en las condiciones laborales abusivas.

En definitiva, alentamos a todos los católicos a promover la defensa de la vida, denunciando los proyectos legislativos que atentan contra ella y confunden la injusticia con el derecho. Animamos así, con todos los cauces que permite una sociedad democrática, a movilizarse en favor de la vida y a buscar con creatividad nuevos modos de instaurar esta necesaria cultura del cuidado que la promueva y proteja.

 


+ Mons. D. José Mazuelos Pérez, obispo de Canarias, Presidente de la Subcomisión Episcopal para la Familia y la Defensa de la Vida

+ Mons. D. Juan Antonio Reig Plà, obispo de Alcalá de Henares

+ Mons. D. Ángel Pérez Pueyo, obispo de Barbastro-Monzón

+ Mons. D. Santos Montoya Torres, obispo de Calahorra y La Calzada-Logroño

+ Mons. D. Francisco Gil Hellín, arzobispo emérito de Burgos


 

[1] PAPA FRANCISCO, Exhortación Apostólica Postsinodal Amoris Laetitia, número 52, 131,321.

 

Fuente: conferenciaepiscopal.es

La Iglesia de España en el Encuentro Mundial de las Familias 2022

Representantes de la Iglesia en todo el mundo se unirán en el Vaticano, del 22 al 26 de junio, en el X Encuentro Mundial de las Familias (EMF) que se celebra con el lema, “El amor familiar: vocación y camino de santidad”. Organizan el Dicasterio para los Laicos, la familia y la vida y la diócesis de Roma.

Con este Encuentro se cierra el Año “Familia Amoris Laetitia” que se abrió el 19 de marzo de 2021, con motivo del 5º aniversario de la publicación de la exhortación apostólica Amoris Laetitia.

Representación española en el Encuentro Mundial de las Familias

El presidente de la Subcomisión Episcopal para la Familia y la Defensa de la vida, Mons. José Mazuelos, encabeza el grupo español integrado por 87 personas, de 31 diócesis, pero en el que está representada toda la geografía española. También viajan por parte de esta Subcomisión Mons. Ángel Pérez Pueyo y el director del secretariado, Miguel Garrigós; además del presidente de la Subcomisión Episcopal para la Juventud y la Infancia, Mons. Arturo Pablo Ros y el director del secretariado de la Comisión Episcopal para los Laicos, Familia y Vida, Luis Manuel Romero.

A ellos se unen 10 sacerdotes. El resto de los componentes del grupo son matrimonios, dos de ellos acompañados de sus hijos: una familia con tres hijos y la otra, con seis.

Además de participar en los actos conjuntos, se han organizado distintos momentos de encuentro para el grupo español.

Intervenciones del grupo español en las conferencias y mesas redondas

El programa del Congreso se articula en torno a cinco conferencias: «Iglesia doméstica y sinodalidad»; «Acompañar los primeros años de matrimonio»; «Identidad y misión de la familia cristiana»; «El catecumenado matrimonial» y «Familia camino de santidad».

Tras estas ponencias, se seguirá desarrollando el tema, desde una perspectiva más pastoral, en distintas mesas redondas. Intervendrán principalmente matrimonios de 17 países diferentes, que se han seleccionado por su experiencia en los distintos temas que se van a abordar.

Del grupo español, están programadas las siguientes intervenciones:

  • Jueves 23 de junio: de 12,30 a 13,30 horas. Panel 2: “Jóvenes y personas mayores juntos para la Iglesia del mañana”. Álvaro Medina y María Rosario García hablarán sobre «El rol de los abuelos».
  • Jueves 23 de junio: de 15,30 a 16,00 horas. Conferencia de Eduardo de la Paz y Mónica González sobre “Acompañar los primeros años de matrimonio”.
  • Jueves 23 de junio: de 17,45 a 18,45 horas. Panel 4 “Acompañar la paternidad y la maternidad”. Jordi Cabanas y Gloria Andreu hablarán sobre «La adopción y la acogida, una opción cristiana«.
  • Viernes 24 de junio: de 15,15 a 18,15 horas. Panel 7 “Formar acompañantes y formadores: laicos, presbíteros y seminaristas”. Antonio Crespo y Celia Cuevas hablarán sobre «Educar a los jóvenes en la sexualidad y la afectividad».

 

Además de las jornadas del Congreso, el miércoles 22 de junio, a partir de las 18.00 horas, tendrá lugar, en el aula Pablo VI, el festival de las Familias. El sábado 25, a partir de las 17.15 horas, la Santa Misa presidida por el papa Francisco en la Plaza de San Pedro. En la misma plaza, el domingo 26 se cerrará este Encuentro con el rezo de Ángelus y el envío a las familias, a partir de las 11.45 horas.

La imagen y los patronos

del Encuentro Mundial de las Familias

 

La imagen oficial del EMF es del Padre Marko Ivan Rupnik, artista, teólogo y director del Centro Aletti. El fondo es el episodio de las bodas de Caná de Galilea.

 

Los patronos son los beatos Luis y María Beltrame Quattrocchi. El matrimonio Beltrame Quattrocchi fue el primer matrimonio beatificado por la Iglesia Católica, el 21 de octubre de 2001, bajo el pontificado de Juan Pablo II en la Basílica de San Pedro, en presencia de sus hijos Tarcisio, Paolo y Enrichetta.

 

Fuente: conferenciaepiscopal.es

Doce semanas para hacer Memoria: #HMFamiliayVida

 

La Iglesia comienza en este mes de abril su proyecto #HazMemoria. Durante doce semanas queremos traer a nuestra memoria lo que es la vida de la Iglesia en los más variados ámbitos de su trabajo diario: desde el anuncio del Evangelio a la actividad socio sanitaria, desde la acogida a los enfermos a la catequesis de niños y jóvenes, desde la celebración de la eucaristía a la compañía a presos o mujeres abandonadas.

Queremos dar a conocer el trabajo de centenares de miles de personas que, desde su compromiso cristiano, entregan lo que tienen para el bien de todos: su tiempo, sus capacidades, sus donativos, sus bienes,… incluso la vida entera. Somos conscientes, como dice el Papa, de que hace más ruido un árbol que cae que un bosque que crece, pero estamos seguros de que lo más valioso es el bosque crece, que da frutos, que lleva a cabo lo que se espera de él, en silencio, sin prisa pero sin pausa.

Cada semana recordamos lo que la Iglesia hace en relación a un campo concreto de su actividad y porqué lo hace. Ofrecemos tres testimonios de quienes llevan a cabo ese trabajo y quienes se benefician de él.

 

 

Esta semana #HMFamiliayVida

 

Todas las instituciones sufren, en este tiempo, los cambios fuertes y las transformaciones profundas y rápidas en la sociedad y en la cultura. La familia los padece de un modo más íntimo pues en muchos casos, esas transformaciones se dirigen a modificar su esencia ampliando su definición: cuando todo es familia, nada es familia. En este contexto, la Iglesia, que se describe a sí misma como familia de familias y que es consciente de que la familia es uno de los bienes más valiosos de la humanidad, reconoce la aportación insustituible de la familia, defiende sus valores y anima y sostiene a quienes han decidido sacar adelante con libertad su propio proyecto familiar.

 

La familia es la primera institución humana. El amor fecundo entre el hombre y la mujer están en el corazón de la naturaleza humana. La igual dignidad de ambos y su valiosa complementariedad sostienen una relación que permite a los hijos que nacen de ella un entorno seguro en el que poder desarrollar su humanidad protegidos por el amor de sus padres. Además, un ambiente familiar de protección, respeto y libertad que se basa en el amor es el mejor ambiente para el desarrollo de los rasgos personales de los hijos y su maduración.

 

 

En la familia se realiza de manera primera y fundamental la vocación genuina del ser humano que es el amor. El amor está en el origen de la existencia y en la vocación final de cada persona: somos creados por amor y somos creados para el amor. Los vínculos que se establecen en la familia entre el varón y la mujer, entre los padres y los hijos, entre los hermanos, son relaciones de amor. Esa relación se entreteje de entrega y sacrificio. Sostiene a sus miembros en los momentos de dificultades y los impulsa hacia delante en los momentos favorables.

De la misma forma que cada persona es imagen de Dios y en ello radica su dignidad infinita, cada familia es imagen del amor de Dios en sus tres personas y está llamada a una comunión entre sus miembros. La Iglesia propone esta mirada a la familia y por eso se ofrece a ella y se entrega para hacerla visible en este tiempo y en esta sociedad concreta.

 

 

Noticia extraída de www.conferenciaepiscopal.es

Camino de Santiago virtual. Enero 2022. Desde el amor humano vivido en la familia.

Después de estas fechas navideñas en las que hemos vivido como Dios se hace niño en el seno de una familia humana, comenzamos en este mes de enero un camino de Santiago virtual que tiene como referente el amor humano vivido en la familia. Los matrimonios Javier y Montse, y María y José Luis nos invitar a recorrer juntos este itinerario.

Puedes descubrirlo en este enlace o pinchando directamente cada día sobre el número correspondiente en la siguiente imagen:

 

 

Fuente: pastoralsantiago.org

Eucaristía en la Festividad de la Sagrada Familia 2021

En estas fechas llenas de encuentros en los que volvemos a reunirnos con nuestros seres queridos, no puede faltar una cita con nuestra Gran Familia. Por ello, la Delegación de Pastoral Familiar nos convoca a toda la diócesis a celebrar juntos la Fiesta de la Sagrada Familia, con una Eucaristía presidida por el arzobispo de Santiago de Compostela, don Julián. Tendrá lugar el 26 de diciembre a las 19.30h en la Catedral de Santiago.
.
Como es habitual, los actuales delegados realizarán la invocación al Apóstol Santiago, a la que responderá mons. Barrio en su homilía. En esta ocasión los cantos correrán a cargo de un coro inter parroquial integrado por niños de las parroquias de Santa Eulalia de Arealonga (Vilagarcía de Arousa), San Pedro de Cornazo y San Vicente de Os Groves (O Grove).
.
Ven y trae contigo a todos los que te rodean (abuelos, padres, jóvenes, niños, amigos…). Todos son bienvenidos, todos forman parte de la familia de Dios. ¡Os esperamos! ¡Será un evento especial!
.

 

 

Un evento difundido y multicéntrico. El videomensaje del Papa para el X Encuentro Mundial de las Familias

 

Es el mismo Papa Francisco quien presenta el X ENCUENTRO MUNDIAL DE LAS FAMILIAS, que se celebrará del 22 al 26 de junio de 2022  y lo hace con este videomensaje. Y también llega el logotipo del evento, promovido por el Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida y organizado por la diócesis de Roma.

El Encuentro, previsto inicialmente para 2021, se realizará del 22 al 26 de junio de 2022, en un momento de esperanza y renacimiento. El evento, como también subrayó el Santo Padre, se desarrollará de forma «inédita y multicéntrica», con iniciativas locales en las diócesis de todo el mundo, similares a las que tendrán lugar simultáneamente en Roma. Aunque Roma seguirá siendo la sede designada, cada diócesis podrá ser el centro de un encuentro local para sus propias familias y comunidades. Esto es para que todos se sientan protagonistas en un momento en el que todavía es difícil viajar debido a la pandemia.

“EL AMOR FAMILIAR: VOCACIÓN Y CAMINO DE SANTIDAD” es el tema del X Encuentro Mundial, que se realizará en dos modalidades paralelas:

1.    Roma seguirá siendo la sede principal, donde se celebrará el Festival de las Familias y el Congreso Teológico-Pastoral, ambos en el Aula Pablo VI; y la Santa Misa en la Plaza de San Pedro. En particular, participarán delegados de las conferencias episcopales y de los movimientos internacionales comprometidos con la pastoral familiar.

2.    Al mismo tiempo, en cada una de las diócesis, los obispos podrán actuar a nivel local, para planificar iniciativas similares, partiendo del tema del Encuentro y utilizando los símbolos que la diócesis de Roma está preparando (logotipo, oración, himno e imagen).

 

«A lo largo de los años – destaca el cardenal Kevin Farrell, Prefecto del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida – esta importante cita eclesial ha visto una participación cada vez mayor de las familias. Los miles de personas que han participado en las últimas ediciones, con la riqueza de sus lenguas, culturas y experiencias, han sido un signo elocuente de la belleza de la familia para la Iglesia y para toda la humanidad. Tenemos que seguir por este camino, buscando la participación de un mayor número de familias en esta hermosa iniciativa».

 

«Se trata de aprovechar una oportunidad preciosa y única para reiniciar la pastoral familiar con renovado impulso misionero y creatividad, a partir de las indicaciones que nos da el Santo Padre en la exhortación Amoris Laetitia, es decir, con la implicación de los esposos, las familias y los pastores juntos», comenta el cardenal vicario Angelo De Donatis.

____________________________________________

 

Descripción del Logotipo oficial 

 

El LOGOTIPO diseñado para el X Encuentro Mundial de las Familias recuerda la forma elíptica de la columnata de Bernini en la Plaza de San Pedro, lugar de identificación por excelencia de la Iglesia católica, y hace referencia a su significado original, que es el abrazo acogedor e inclusivo de la Madre Iglesia de Roma y su Obispo dirigido a todos los hombres y mujeres de todos los tiempos.

Las figuras humanas que se encuentran bajo la cúpula, apenas perceptibles, y la cruz en la parte superior, representan al marido, la mujer, los hijos, los abuelos y los nietos. Se trata de evocar la imagen de la Iglesia como “familia de familias” propuesta por Amoris Laetitia (AL 87) en la que “el amor vivido en las familias es una fuerza constante para la vida de la Iglesia” (AL 88). La cruz de Cristo que se alza hacia el cielo y los muros que protegen parecen casi sostenidos por las familias, auténticas piedras vivas de la construcción eclesial. En el lado izquierdo, en la delgada línea de la columnata, se observa la presencia de una familia en la misma posición que las estatuas de los santos colocadas en las columnas de la plaza. Éstos nos recuerdan que la vocación a la santidad es una meta posible para todos. Quieren destacar cómo es posible vivir la santidad en la esencialidad de la vida ordinaria.

La familia de la izquierda, que aparece detrás de la línea de la columnata, indica también a todas las familias no católicas, alejadas de la fe y ajenas a la Iglesia, que miran desde fuera el acontecimiento eclesial que está teniendo lugar. A ellas la comunidad eclesial ha mirado siempre con atención. También se observa un dinamismo de las figuras que se mueven hacia la derecha. Se mueven hacia el exterior. Son familias en salida, testigos de una Iglesia no autorreferencial. Van en busca de otras familias para intentar acercarse a ellas y compartir con ellas la experiencia de la misericordia de Dios.

Los colores predominantes, amarillo y rojo, son una clara referencia al blasón de la ciudad de Roma, en una línea gráfica que quiere expresar un intenso vínculo con la comunidad.

 

 

Fuente: www.laityfamilylife.va/.- página wed del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida

Un año especial para crecer en el amor familiar

 

El Papa Francisco convoca el Año especial dedicado a la familia, que se inaugurará el 19 de marzo de 2021, quinto aniversario de la publicación de la Exhortación Apostólica Amoris Laetitia. Precisamente a partir de la celebración de este aniversario, el Santo Padre ofrecerá a la Iglesia la oportunidad de reflexionar y profundizar en el riquísimo contenido de la Exhortación Apostólica, fruto de un intenso camino sinodal, que aún continúa a nivel pastoral.

 

 

La iniciativa, que lleva el nombre de Año «Familia Amoris Laetitia» (www.amorislaetitia.va), que será coordinada por el Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida y que estará marcada por propuestas e instrumentos pastorales que se pondrán a disposición de las realidades eclesiales y de las familias, concluirá con la celebración del X Encuentro Mundial de las Familias en Roma, en junio de 2022.

Al final del rezo del Ángelus del pasado domingo 14 de marzo, el Santo Padre Francisco se refirió a este Año de la Familia Amoris Laetitia como a un año especial para crecer en el amor familiar. El papa pidió “un renovado y creativo impulso pastoral para poner a la familia en el centro de la atención de la Iglesia y de la sociedad“, que “cada familia sienta en su propia casa la presencia viva de la Sagrada Familia de Nazaret, que llene nuestras pequeñas comunidades domésticas de amor sincero y generoso, fuente de alegría incluso en las pruebas y dificultades“.

 

Año de la «Familia Amoris Laetitia»

 

El año de la «Familia Amoris Laetitia» es una iniciativa del Papa Francisco que se propone llegar a todas las familias del mundo a través de propuestas espirituales, pastorales y culturales que se podrán llevar a cabo en las parroquias, diócesis, universidades, movimientos eclesiales y asociaciones familiares. El objetivo es ofrecer a la Iglesia oportunidades de reflexión y profundización para vivir concretamente la riqueza de la exhortación apostólica Amoris Laetitia.

La experiencia de la pandemia ha puesto de relieve el papel central de la familia como Iglesia doméstica y la importancia de los lazos comunitarios entre las familias, que hacen de la Iglesia una «familia de familias» (AL 87).

Esta merece un año de celebraciones para que sea puesta en el centro del compromiso y del cuidado de cada realidad pastoral y eclesial.

 

 

Los objetivos

  • Difundir el contenido de la exhortación apostólica Amoris Laetitia, para hacer experimentar que el Evangelio de la familia es alegría que «llena el corazón y la vida entera» (AL 200).
  • Anunciar que el sacramento del matrimonio es un don y tiene en sí mismo una fuerza transformadora del amor humano. Para ello es necesario que los pastores y las familias caminen juntos en una corresponsabilidad y complementariedad pastoral entre las diferentes vocaciones en la Iglesia (Cf. AL 203).
  • Hacer a las familias protagonistas de la pastoral familia. Para ello se requiere «un esfuerzo evangelizador y catequístico dirigido a la familia» (AL 200), ya que una familia discípula se convierte también en una familia misionera.
  • Concienciar a los jóvenes de la importancia de la formación en la verdad del amor y el don de sí mismos, con iniciativas dedicadas a ellos.
  • Ampliar la mirada y la acción de la pastoral familiar para que se convierta en transversal, para incluir a los esposos, a los niños, a los jóvenes, a las personas mayores y las situaciones de fragilidad familiar.

Iniciativas y recursos

Aquí se describen algunas de las iniciativas. La invitación, dirigida a todas las comunidades,  es a participar, y a convertirse en protagonistas con otras propuestas a  implementar en la propia Iglesia local (diócesis, parroquias, comunidades eclesiales).

  • Fórum «¿Dónde estamos con Amoris Laetitia? Estrategias para la aplicación de la exhortación apostólica  del Papa Francisco», del 9 al 12 de junio de 2021, con los responsables de las delegaciones de pastoral familiar de las conferencias episcopales, movimientos y asociaciones familiares internacionales.
  • Proyecto «10 Videos Amoris Laetitia»: el Santo Padre explicará los capítulos de la exhortación apostólica, junto con las familias que darán testimonio de algunos aspectos de su  vida  cotidiana.  Cada mes  se difundirá un vídeo para despertar el  interés  pastoral  por  la   familia en las diócesis y parroquias de todo el mundo.
  • # lamChurch : difusión de algunos videos testimoniales sobre el protagonismo eclesial y la fe de las personas con discapacidad.
  • «En camino con las familias»: 72 propuestas pastorales concretas para caminar con las familias inspirándose en Amoris Laetitia. Con vistas al X Encuentro Mundial de las Familias en Roma 2022, se invitan a las diócesis y a las familias de todo el mundo a difundir y profundizar las catequesis que serán distribuidas por  la  diócesis  de  Roma  y a comprometerse con iniciativas pastorales en este sentido.

En camino con las familias

Itinerarios con las familias para poner en práctica Amoris Laetitia

  1. Reforzar la pastoral de preparación al matrimonio con nuevos itinerarios catecumenales a nivel de diócesis y parroquias (cf. AL 205-222) para ofrecer una preparación remota, próxima e inmediata al matrimonio y un acompañamiento de las parejas en los primeros años de matrimonio. Un compromiso confiado de manera especial a los matrimonios que, junto con los pastores, se convierten en compañeros de viaje de los prometidos y de las parejas de recién casados.
  2. Potenciar la pastoral de acompañamiento de los matrimonios con encuentros de profundización y momentos de espiritualidad y oración dedicados a ellos para adquirir conciencia del don y de la gracia del sacramento nupcial {cf. AL 58 ss. y 223-230).
  3. Organizar encuentros para los padres sobre la educación de sus hijos y sobre los desafíos más actuales (cf. AL172 ss. y 259-290). Respondiendo a las indicaciones del Papa Francisco a los padres para tratar de comprender «dónde están sus hijos en su camino» (cf. AL 261).
  4. Promover encuentros de reflexión e intercambio sobre la belleza y las dificultades de la vida familiar (cf. AL 32 ss. y 89 ss.), para impulsar el reconocimiento del valor social de la familia, y la realización de una red de pastores y familias capaces de hacerse cercanos en las situaciones de dificultad a través del anuncio, el compartir y el testimonio.
  5. Intensificar el acompañamiento de las parejas en crisis (cf. AL 232 ss.) para sostener y formar en una actitud resiliente que les lleve a ver las dificultades como oportunidades, para crecer en el amor y hacerse más fuertes.
  6. Insertar a los matrimonios en las estructuras diocesanas y parroquiales para potenciar la pastoral familiar (cf. AL 86-88) y la formación de los agentes de pastoral, de los seminaristas y sacerdotes para que estén a la altura de los desafíos actuales (cf. AL 202 ss.) y colaboren con las familias. Para ello será importante hacer funcionar la reciprocidad entre la «familia-Iglesia doméstica» y la Iglesia {AL 200), para que se descubran y valoren como un don insustituible la una para la otra.
  7. Promover en las familias su natural vocación misionera (cf. AL 201, 230 y 324) creando momentos de formación para la evangelización e iniciativas misioneras (p. ej. con ocasión de la formación para los sacramentos de los hijos, matrimonios, aniversarios o momentos litúrgicos importantes).
  8. Desarrollar una pastoral de las personas mayores (cf. AL 191-193) que tenga como objetivo superar la cultura del descarte y la indiferencia y promover propuestas transversales en relación con las diferentes edades de la vida, haciendo que las personas mayores sean también protagonistas de la pastoral comunitaria.
  9. Involucrar a la pastoral juvenil con iniciativas para reflexionar y confrontarse con temas sobre la familia, el matrimonio, la castidad, la apertura a la vida, el uso de los medios de comunicación social, la pobreza, el respeto por la creación (cf. AL 40). Es necesario poder despertar el entusiasmo y mejorar la capacidad de los jóvenes para comprometerse plenamente con los grandes ideales y los desafíos que éstos implican. Este año se debe prestar especial atención a los niños para que conozcan el Año de la «Familia Amoris Laetitia» y las iniciativas propuestas.
  10. Promover la preparación del X Encuentro Mundial de las Familias con las catequesis y caminos formativos que, a través de diversas etapas y experiencias, acompañen a las familias hacia el Encuentro con el Santo Padre.
  11. Lanzar iniciativas de acompañamiento y discernimiento para las familias heridas (cf. AL 50 ss., 241 ss. y 291 ss.). para ayudarlas a descubrir y poner en práctica la misión que tienen en su familia y en su comunidad, a partir del Bautismo.
  12. Organizar grupos en las parroquias y comunidades para reuniones de profundización sobre «Amoris Laetitia», con el fin de sensibilizar sobre las oportunidades pastorales concretas que se presentan en las distintas comunidades eclesiales (cf. AL 199 ss.).

 

Más información sobre el proyecto se puede encontrar en la web oficial (aquí)
y también se puede descargar en formato PDF  (aquí)

 

Fuentes: Conferencia Episcopal Española y Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida

El Papa nos invita a seguir el modelo de la familia de Nazaret y nos da algunas claves para un ambiente familiar sano.

El Papa desde la Biblioteca Apostólica (Vatican media)

.
La de Nazaret es la familia-modelo en la que todas las familias del mundo pueden hallar su sólido punto de referencia y una firme inspiración”. Con estas palabras ha dado inicio el Papa Francisco a su discurso antes de rezar la oración mariana del Ángelus, el domingo 27 de diciembre en el que la Iglesia Católica celebraba la Fiesta de la Sagrada Familia. El Papa ha recordado que, a imitación de la Sagrada Familia, “estamos llamados a redescubrir el valor educativo del núcleo familiar, que debe fundamentarse en el amor que siempre regenera las relaciones abriendo horizontes de esperanza».

Desde la biblioteca privada del Palacio Apostólico Vaticano, el Papa Francisco también nos ha dado algunas claves para un ambiente familiar sano: «si discuten, que no termine el día sin hacer las paces, la guerra fría del día siguiente es muy peligrosa». Y luego, «en la familia hay tres palabras que hay que custodiar siempre: “Permiso”, “gracias”, “perdón”. Si en el ambiente familiar hay estas tres palabras, la familia está bien».

El Sumo Pontífice anunció que habrá un Año dedicado a la Familia, un año de reflexión sobre la Amoris laetitia  [19 de marzo 2021-26 de junio 2022] con iniciativas coordinadas por el Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida para ayudar a las  familias cristianas a convertirse en “levadura de una nueva humanidad y de solidaridad concreta y universal”.

Tras rezar el Angelus, el Santo padre ha manifestado su cercanía “a las familias que en los últimos meses han perdido a un ser querido o han sido juzgadas por las consecuencias de la pandemia“, y a las familias del personal sanitario. Y antes de concluir, ha confiado al Señor “todas las familias, especialmente las más probadas por las dificultades de la vida y por las heridas de la incomprensión y la división».

 

————————

A continuación, siguen las palabras de Francisco, según la traducción oficial ofrecida por la Oficina de Prensa de la Santa Sede.

***

Palabras antes del Ángelus

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

Pocos días después de la Navidad, la liturgia nos invita a contemplar a la Sagrada Familia de Jesús, María y José. Es hermoso pensar en el hecho de que el Hijo de Dios ha querido tener, como todos los niños, la necesidad del calor de una familia.Precisamente por esto, porque es la familia de Jesús, la de Nazaret es la familia-modelo, en la que todas las familias del mundo pueden hallar su sólido punto de referencia y una firme inspiración. En Nazaret brotó la primavera de la vida humana del Hijo de Dios, en el instante en que fue concebido por obra del Espíritu Santo en el seno virginal de María. Entre las paredes acogedoras de la casa de Nazaret se desarrolló en un ambiente de alegría la infancia de Jesús, rodeado de la solicitud maternal de María y los cuidados de José, en el que Jesús pudo ver la ternura de Dios (cf. Carta apost. Patris corde, 2).

A imitación de la Sagrada Familia, estamos llamados a redescubrir el valor educativo del núcleo familiar, que debe fundamentarse en el amor que siempre regenera las relaciones abriendo horizontes de esperanza. En la familia se podrá experimentar una comunión sincera cuando sea una casa de oración, cuando los afectos sean serios, profundos, puros, cuando el perdón prevalezca sobre las discordias, cuando la dureza cotidiana del vivir sea suavizada por la ternura mutua y por la serena adhesión a la voluntad de Dios. De esta manera, la familia se abre a la alegría que Dios da a todos aquellos que saben dar con alegría. Al mismo tiempo, halla la energía espiritual para abrirse al exterior, a los demás, al servicio de sus hermanos, a la colaboración para la construcción de un mundo siempre nuevo y mejor; capaz, por tanto, de ser portadora de estímulos positivos; la familia evangeliza con el ejemplo de vida. Es cierto, en cada familia hay problemas, y a veces también se discute. “Padre, me he peleado…”; somos humanos, somos débiles, y todos tenemos a veces este hecho de que peleamos en la familia. Os diré una cosa: si nos peleamos en familia, que no termine el día sin hacer las paces. “Sí, he discutido”, pero antes de que termine el día, haz las paces. Y sabes ¿por qué? Porque la guerra fría del día siguiente es muy peligrosa. No ayuda. Y luego, en la familia hay tres palabras, tres palabras que hay que custodiar siempre: “Permiso”, “gracias”, “perdón”. “Permiso”, para no entrometerse en la vida de los demás. Permiso: ¿puedo hacer algo? ¿Te parece bien que haga esto? Permiso. Siempre, no ser entrometidos. Permiso, la primera palabra. “Gracias”: tantas ayudas, tantos servicios que nos hacemos en la familia: dar siempre las gracias. La gratitud es la sangre del alma noble. “Gracias”. Y luego, la más difícil de decir: “Perdón”. Porque siempre hacemos cosas malas y muchas veces alguien se siente ofendido por esto: “Perdóname”, “perdóname”. No olvidéis las tres palabras: “permiso”, “gracias”, “perdón”. Si en una familia, en el ambiente familiar hay estas tres palabras, la familia está bien.

Al ejemplo de evangelizar con la familia nos invita precisamente la fiesta de hoy volviéndonos a presentar el ideal del amor conyugal y familiar, tal y como quedó subrayado en la Exhortación apostólica Amoris laetitia, cuyo quinto aniversario de promulgación tendrá lugar el próximo 19 de marzo. Y habrá un año de reflexión sobre la Amoris laetitia y será una oportunidad para profundizar en los contenidos del documento [19 de marzo 2021-junio 2022].

Estas reflexiones se pondrán a disposición de las comunidades eclesiales y de las familias, para acompañarlos en su camino. A partir de ahora invito a todos a sumarse a las iniciativas que se impulsarán durante el Año y que serán coordinadas por el Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida. Encomendamos este camino con las familias de todo el mundo a la Sagrada Familia de Nazaret, en particular a San José, esposo y padre solícito.

Que la Virgen María, a la que ahora nos dirigimos con la oración del Ángelus, obtenga a las familias de todo el mundo sentirse cada vez más fascinadas por el ideal evangélico de la Sagrada Familia, de modo que se conviertan en levadura de nueva humanidad y de una solidaridad concreta y universal.

 

Palabras después del Ángelus

Queridos hermanos y hermanas:

Os saludo a todos vosotros, familias, grupos y fieles, que seguís la oración del Ángelus a través de los medios de comunicación social. Mi pensamiento va en particular a las familias que en estos meses han perdido a un familiar o han sido puestas a dura prueba por las consecuencias de la pandemia. Pienso también en los médicos, los enfermeros y todo el personal sanitario cuyo gran compromiso en primera línea en la lucha contra la propagación del virus ha tenido repercusiones significativas sobre su vida familiar.

Hoy encomiendo al Señor todas las familias, especialmente las más probadas por las dificultades de la vida y por las heridas del malentendido y la división. Que el Señor, nacido en Belén, les conceda a todas la serenidad y la fuerza para caminar unidas por el camino del bien.

Y no olvidéis estas tres palabras que ayudarán tanto a vivir la unidad en la familia: “permiso” —para no ser entrometidos, respetar a los demás—, “gracias” —agradecernos mutuamente en la familia— y “perdón” cuando hacemos algo malo. Y este “perdón” —o cuando se discute— por favor decirlo antes de que termine el día: hacer las paces antes de que termine el día.

Os deseo a todos un feliz domingo y por favor no os olvidéis de rezar por mí. ¡Buen almuerzo y hasta pronto!

 

Fuente:  es.zenit.org