Vencer al cáncer y vivir para contarlo

La escritora asturiana Marta García de Castro (Avilés, 1966) presenta este jueves su libro La línea quebrada. Un libro en el que recoge los pensamientos y emociones que experimentó durante el tiempo que combatió contra el cáncer.

A través de sesenta reflexiones, la autora va desgranando sus vivencias en todo el largo proceso, desde las primeras sospechas, pasando por la confirmación médica, el miedo, el dolor y, finalmente, la esperanza y la alegría desbordada. Cada reflexión se acompaña de una fotografía realizada por la propia autora con la que se quiere resumir el espíritu del texto.

Marta García de Castro no ha querido escribir un libro de autoayuda. Tan solo ofrecer su personal visión de una enfermedad que todos tememos aún mucho. Y de paso, desdramatizar y, sobre todo, dar pistas sobre cómo acompañar a una persona diagnosticada de cáncer para evitar los comentarios improcedentes. Porque, como ella misma expresa, un enfermo no necesita remedios caseros ni acompañantes que estén llamando todos los días para interesarse por la evolución médica.

La autora reclama comprensión, no actitudes lastimeras. En este sentido, nos recuerda que “el dolor no se puede compartir”. También reclama discreción. Es decir, sólo el enfermo tiene derecho a contar su enfermedad a quien quiera y cuando crea oportuno.

La autora reconoce que la enfermedad le cambió la perspectiva del mundo y sus prioridades en la vida. Una vida que “nunca se recupera como antes porque es un trauma, y como todo trauma no se puede borrar. Solo se aprende a vivir con ello”.

La presentación será este jueves día 19 a las 19:30h en el aula magna del Seminario Mayor compostelano.

 

 

 

IV Jornadas de Católicos y Vida Pública.- «Tolkien: Verdad y Mito»

El Centro de la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP) de Santiago de Compostela celebrará la IV Jornadas de Católicos y Vida Pública, bajo el título ‘Tolkien: Verdad y mito’. El evento se celebrará los días 4 y 5 de octubre en la Sede de Afundación Santiago de Compostela (Rúa do Vilar, 19, 15705 Santiago de Compostela, A Coruña).
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Trascurridos 50 años desde el fallecimiento de J.R.R Tolkien, desde la ACdP se pretende abordar su obra escrita y su adaptación a otros formatos desde el punto de vista de la historia, la mitología, la lingüística, la filología o la música. Además, se pretende reflexionar sobre los valores y el trasfondo católico que está de forma implícita en su obra, como el propio autor reconoció en alguna ocasión. Valores como la valentía, la esperanza, el espíritu de sacrificio, el trabajo en equipo, la compasión, la lealtad y la libertad de elección entre el bien y el mal. Todo ello de la mano de expertos como Diego Blanco Albarova, Enrique García-Máiquez o Ignacio Saavedra Inaraja.
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Las jornadas serán inauguradas por el Arzobispo de Santiago, Monseñor Francisco José Prieto Fernández.
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La entrada es libre hasta completar aforo.
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Para más información: acdpcentrodesantiago@gmail.com
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¿Qué son las Jornadas Católicos y Vida Pública? 

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Las Jornadas Católicos y Vida Pública son una iniciativa de la Asociación Católica de Propagandistas y su obra la Fundación Universitaria San Pablo CEU para reflexionar sobre el papel de los católicos en la sociedad. Un espacio para el pensamiento y las propuestas de acción.
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PROGRAMA _ JCyVP_Santiago_2024 (en PDF)

 

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Apuntes sobre la oración, sexto libro: «La Iglesia en Oración»

El papa Francisco nos invita a preparar el jubileo del año 2025 desde la oración. Por eso se presentan estos "Apuntes sobre la Oración".

 

En la página web “Hacia el Jubileo 2025″ ya está disponible el sexto libro de Apuntes sobre la oración: “LA IGLESIA EN ORACIÓN”.

Además del texto íntegro, se ofrece, de cada volumen, una síntesis, un podcast descargable, un vídeo y un subsidio para la oración comunitaria en parroquias o grupos.

En este libro se recoge como la oración es un misterio que tiene su origen y sus raíces en el mismo Corazón de Dios, como la Iglesia es la casa de Dios vivo, una casa de oración, el lugar del encuentro con Dios que nos permite ser protagonistas de un diálogo personal, cara a cara con el Señor, y ese camino espiritual, nos lleva a encontrar nuestra identidad más profunda.

Nuestra oración y la de la Iglesia es por tanto «unión con la oración de Cristo, un don que Cristo entregó a su Iglesia con su encarnación, y, por medio de la Iglesia, a cada persona. La Eucaristía es el culmen de nuestra unión con Cristo, transformando nuestra vida en un continuo acto de alabanza y oración. La oración nos permite vivir en comunión con el Cristo resucitado, aquí y ahora.

En la oración, nos encontramos en las manos del Padre, guiados hacia la plenitud de la Pascua. Unidos en el Misterio de Cristo, nuestra vida se convierte en una eterna alabanza a Dios.

 

 

Preparando el Jubileo 2025

El papa Francisco ha querido que 2024 sea un año dedicado a la Oración para la preparación del Jubileo 2025. Igual que en 2023 se difundieron los Cuadernos del Concilio, la BAC ha asumido el encargo de la Conferencia Episcopal Española de publicar los ocho volúmenes que componen Apuntes sobre la oración. Estos Apuntes se presentan en forma de pequeños libros preparados por el Dicasterio para la Evangelización.

En Apuntes de la oración se irán difundiendo, de marzo a noviembre, los ocho cuadernillos.

 

Te puede interesar:

 

 

 

Fuente: conferenciaepiscopal.es

Vídeo del Papa. Septiembre 2024. Por el clamor de la tierra: “¿Escuchamos el dolor de los millones de víctimas de las catástrofes ambientales?».

 

Oremos para que cada uno de nosotros escuche con el corazón el clamor de la Tierra y de las víctimas de las catástrofes ambientales y de la crisis climática, comprometiéndonos personalmente a cuidar el mundo que habitamos.

Papa Francisco – Septiembre 2024

 

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“Tenemos que comprometernos en la lucha contra la pobreza y la protección de la naturaleza, cambiando nuestros hábitos personales y los de nuestra comunidad.” (Papa Francisco)

 

La intención de oración del Papa Francisco para septiembre es por el clamor de la Tierra, que “tiene fiebre y se encuentra mal, como cualquier enfermo”. Es una fuerte llamada a “hacer frente a las crisis ambientales causadas por el hombre” y se enmarca en el llamado Tiempo de la Creación, época del año en que la Iglesia se moviliza tradicionalmente para reflexionar sobre el cuidado de la casa común.

En su videomensaje, que la Red Mundial de Oración del Papa ha realizado este mes con el apoyo del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, el Santo Padre se pregunta si “escuchamos” el dolor de la Tierra, el dolor de las “millones de víctimas de las catástrofes ambientales”, y pide a la humanidad “respuestas no solo ecológicas, sino también sociales, económicas y políticas”.

 

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El hombre y la creación

 

Huracanes, incendios, maremotos, sequías, deshielo de los glaciares: el grito de la Tierra, relatado en El Video del Papa de septiembre, se oye cada vez más. Las imágenes que acompañan las palabras de Francisco muestran los efectos de la crisis climática sobre los seres humanos: personas que huyen de catástrofes medioambientales, emigrantes en aumento por los efectos del clima, niños obligados a recorrer decenas de kilómetros en busca de un poco de agua. “Los que más sufren las consecuencias de estas catástrofes -denuncia Francisco- son los pobres, los que se ven forzados a dejar su casa por inundaciones, olas de calor o sequías”.

Las preocupaciones del Papa se ven confirmadas por estudios acreditados: según el Foro Económico Mundial, los países de ingresos más bajos producen una décima parte de las emisiones, pero son los más afectados por el cambio climático. Se estima que para el 2050 el cambio climático descontrolado obligaría a más de 200 millones de personas a migrar dentro de sus propios países, al tiempo que empujaría a 130 millones de personas a la pobreza. 

“La lucha contra la pobreza” y “la protección de la naturaleza”, para Francisco, son dos caminos paralelos, que deben recorrerse de la misma manera: “cambiando nuestros hábitos personales y los de nuestra comunidad”. El hombre, víctima de la crisis medioambiental, puede, por tanto, ser también artífice del cambio, y las imágenes de El Video del Papa lo demuestran: desde la gestión de los residuos a la movilidad, pasando por la agricultura y la propia política, hay mucho por hacer y todo depende de nosotros. Porque el destino del hombre y el destino de la creación -como ha reiterado Francisco en su Pontificado, primero con la encíclica Laudato si’ (2015) y después con la exhortación apostólica Laudate Deum (2023)- no pueden separarse.

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Esperar y actuar con la Creación

 

Estas reflexiones están en línea también con el mensaje del Papa para la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación 2024, cuyo lema este año es una reflexión teológica inspirada en la Carta a los Romanos: “Esperar y actuar con la Creación”. “El cuidado de la creación no es sólo una cuestión ética, sino también eminentemente teológica, pues concierne al entrelazamiento del misterio del hombre con del misterio de Dios”, reflexiona el Papa en su mensaje y agrega: “En esta historia no sólo está en juego la vida terrena del hombre, está sobre todo su destino en la eternidad”.

El Tiempo de la Creación -una iniciativa del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral que promueve la celebración de la vida y la protección de la creación de Dios- comenzará el próximo 1º de septiembre y culminará el 4 de octubre, el día de la fiesta de San Francisco de Asís, patrono de la ecología.

Ha sido precisamente este Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral el que ha colaborado en El Video del Papa de este mes. Su Prefecto, el Cardenal Michael Czerny, dice: “La creación gime. Su sufrimiento es causado por el hombre, originalmente custodio y ahora dominador, que ‘arrogantemente pone a la Tierra en una condición deshonrosa, es decir, privada de la gracia de Dios’. Sin embargo, en su Mensaje para la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, el Santo Padre nos invita, como cristianos, a esperar y actuar con la Creación, lo que podríamos traducir como vivir en la Fe. Se trata de escuchar al Espíritu Santo, que es amor, no sólo hacia el prójimo, sino también hacia la Creación, que es obra de Dios y, por tanto, está interconectada con el hombre. Sólo liberando a la Tierra de la condición de esclavitud a la que la hemos sometido, seremos también nosotros libres, anticipando la alegría de la salvación en Cristo”.

 

Escuchar el grito de la creación

 

El Padre Frédéric Fornos S.J., Director Internacional de la Red Mundial de Oración del Papa, reflexiona: “La Tierra grita. Junto con el grito de la tierra, escuchamos también el grito de las víctimas de las calamidades ambientales y del cambio climático, cuyo impacto afecta de manera más aguda y directa a los países con menos recursos. No volvamos la cabeza, no seamos indiferentes. Pongamos nombres y rostros a las calamidades y los dramas vividos en muchos países, recordando estos últimos dos años: los incendios forestales inmensos en Canadá, que han devastado millones de hectáreas y obligado a miles de personas a evacuar sus hogares; los incendios devastadores en Australia, que han matado a millones de animales y destruido hábitats naturales; las inundaciones catastróficas en Pakistán, que han sumergido un tercio del país, causando cientos de muertes y millones de desplazados; las crecidas repentinas en Alemania y Bélgica, que se han cobrado vidas y destruido infraestructuras; la sequía severa en la Amazonía, amenazando la biodiversidad única de esta región; las olas de calor extremas en India, que han causado cientos de muertes y condiciones de vida insostenibles para millones de personas; los huracanes devastadores en Estados Unidos y el Caribe, causando destrucciones masivas y pérdidas humanas. La Tierra grita.

La pandemia, como un tren de alta velocidad obligado a detenerse un momento en plena campiña, podría haber sido un tiempo para escuchar, para verificar si sabemos hacia dónde vamos, para reorientar nuestra sociedad, nuestra vida, antes de que sea demasiado tarde, protegiendo nuestra casa común… pero tantos intereses nos ciegan. El Papa Francisco nos invita a orar, pues solo la oración puede despertar nuestros corazones anestesiados”.

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Fuente: thepopevideo.org

¿Alguna idea para vivir las vacaciones de verano con un sentido cristiano? Desde la CEE nos ofrecen unas cuantas: Apuntes para el ocio en verano 2024

Las esperadas vacaciones de verano son un periodo propicio para desconectar de la rutina que nos marca una vida ocupada en el trabajo y las obligaciones del día a día, para pasar más tiempo en familia, para cuidar a los que tenemos al lado. Son momentos para conocer el rico patrimonio cultural de la Iglesia en los viajes, disfrutar de libros y películas, exposiciones… y de pararnos para tener momentos de oración.

Precisamente, el papa Francisco invita a que en la época estival «aprendamos a detenernos, a apagar el teléfono móvil para mirar a los ojos a las personas, a cultivar el silencio, a contemplar la naturaleza, a regenerarnos en el diálogo con Dios».

En este apartado, apuntamos algunas propuestas para vivir el ocio en verano con un sentido cristiano. La Iglesia ofrece en sus diócesis y, muchas veces con materiales en sus páginas web, todas estas posibilidades.

 

Visita a templos, exposiciones y peregrinaciones

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Para el tiempo de lectura

  • 40 días con la Madre Teresa: Santa Teresa de Calcuta es conocida por su amor y trabajo «entre los más pobres de los pobres». Pero ¿Cuál era su motivación más profunda? ¿Qué la llevó a vivir una vida de total radicalidad?. El libro «Tengo sed», responde a estos interrogantes.
Películas y series

Desde «Pantalla 90», revista de Cine de la Comisión Episcopal para las Comunicaciones Sociales, nos ofrecen recomendaciones, tanto de estrenos como para ver en televisión, de series y películas que pueden interesar para disfrutar en esta época de verano.

  • Para ver en cine en familia: 
    • Gru 4. Mi villano Favorito, una comedia de animación para todos los públicos con las aventuras de este peculiar personaje, travieso y con humor amarillo.
    • «Fly me to the Moon», una película ambientada en el histórico alunizaje del Apolo 11, en 1969.
  • Para ver en casa: 
    • «The Chosen», la serie que narra la vida de Jesús a través de las personas que mejor lo conocieron.
    • Archie. Mini serie de 4 capítulos. Esta serie tiene una sensibilidad especial hacia la permanente búsqueda del amor y la felicidad.
Selecciones

La publicación digital Selecciones, que se puede descargar en formato epub, ofrece temas muy variados para la reflexión. Su lectura ayudará a conocer la realidad de la sociedad de hoy.

Selecciones se puede leer en tablets, móviles y libros electrónicos. También se puede recibir este servicio digital a través de la suscripción en estos enlaces de Telegram y de Whatsapp.

La Comisión Episcopal para las Comunicaciones Sociales (CECS) elabora mensualmente esta publicación.

 

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Fuente: conferenciaepiscopal.es

Mensaje del Papa Francisco para la Jornada Mundial de los Abuelos y de los Mayores 2024: «Envejecer es signo de bendición»

La Santa Sede ha hecho público el Mensaje del papa Francisco para la IV Jornada Mundial de los Abuelos y de los Mayores, que este año se celebra el 28 de julio. “En la vejez no me abandones” (cf. Sal 71,9) es el tema que propone el Santo Padre para esta Jornada.

 

 

MENSAJE DEL SANTO PADRE FRANCISCO
PARA LA IV JORNADA MUNDIAL DE LOS ABUELOS Y DE LOS MAYORES

28 de julio de 2024

“En la vejez no me abandones” (cf. Sal 71,9)

 

Queridos hermanos y hermanas:

Dios nunca abandona a sus hijos. Ni siquiera cuando la edad avanza y las fuerzas flaquean, cuando aparecen las canas y el estatus social decae, cuando la vida se vuelve menos productiva y corre el peligro de parecernos inútil. Él no se fija en las apariencias (cf. 1 S 16,7) y no desdeña elegir a aquellos que para muchos resultan irrelevantes. No descarta ninguna piedra, al contrario, las más “viejas” son la base segura sobre las que se pueden apoyar las piedras “nuevas” para construir todas juntas el edificio espiritual (cf. 1 P 2,5).

La Sagrada Escritura, en su conjunto, es una narración del amor fiel del Señor, del que emerge una certeza consoladora: Dios sigue mostrándonos su misericordia, siempre, en cada etapa de la vida, y en cualquier condición en la que nos encontremos, incluso en nuestras traiciones. Los salmos están llenos del asombro del corazón humano frente a Dios, que nos cuida a pesar de nuestra pequeñez (cf. Sal 144,3-4); nos aseguran que Dios nos ha plasmado en el seno materno (cf. Sal 139,13) y que no entregará nuestra vida a la muerte (cf. Sal 16,10). Por tanto, podemos tener la certeza de que también estará cerca de nosotros durante la ancianidad, tanto más porque en la Biblia envejecer es signo de bendición.  

Y, sin embargo, en los salmos encontramos además esta sentida súplica al Señor: «No me rechaces en el tiempo de mi vejez» (Sal 71,9). Una expresión fuerte, muy cruda. Nos lleva a pensar en el sufrimiento extremo de Jesús que exclamó en la cruz: «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?» (Mt 27,46).

En la Biblia, pues, hallamos la certeza de la cercanía de Dios en cada etapa de la vida y, al mismo tiempo, encontramos el miedo al abandono, particularmente en la vejez y en el momento del dolor. No se trata de una contradicción. Mirando a nuestro alrededor no nos resulta difícil comprobar cómo esas expresiones reflejan una realidad más que evidente. Con mucha frecuencia la soledad es la amarga compañera de la vida de los que como nosotros son mayores y abuelos. Siendo obispo de Buenos Aires, muchas veces tuve ocasión de visitar residencias de ancianos y me di cuenta de las pocas visitas que recibían esas personas; algunos no veían a sus seres queridos desde hacía muchos meses.

Las causas de esa soledad son múltiples. En muchos países, sobre todo en los más pobres, los ancianos están solos porque sus hijos se han visto obligados a emigrar. Pienso también en las numerosas situaciones de conflicto; cuántos ancianos se quedan solos porque los hombres —jóvenes y adultos— han sido llamados a combatir y las mujeres, sobre todo las madres con niños pequeños, dejan el país para dar seguridad a los hijos. En las ciudades y en los pueblos devastados por la guerra, muchas personas mayores se quedan solas, como únicos signos de vida en zonas donde parece reinar el abandono y la muerte. En otras partes del mundo, además, existe una falsa creencia, muy enraizada en algunas culturas locales, que genera hostilidad respecto a los ancianos, acusados de recurrir a la brujería para quitar energías vitales a los jóvenes; de modo que, en caso de que una muerte prematura, una enfermedad o una suerte adversa afecte a un joven, la culpa recae sobre algún anciano. Esta mentalidad se debe combatir y erradicar. Es uno de esos prejuicios infundados, de los que la fe cristiana nos ha liberado, que alimenta persistentes conflictos generacionales entre jóvenes y ancianos.

Si lo pensamos bien, esta acusación dirigida a los mayores de “robar el futuro a los jóvenes” está muy presente hoy en todas partes. Esta también se encuentra, bajo otras formas, en las sociedades más avanzadas y modernas. Por ejemplo, hoy en día está muy extendida la creencia de que los ancianos hacen pesar sobre los jóvenes el costo de la asistencia que ellos requieren, y de esta manera quitan recursos al desarrollo del país y, por ende, a los jóvenes. Se trata de una percepción distorsionada de la realidad. Es como si la supervivencia de los ancianos pusiera en peligro la de los jóvenes. Como si para favorecer a los jóvenes fuera necesario descuidar a los ancianos o, incluso, eliminarlos. La contraposición entre las generaciones es un engaño y un fruto envenenado de la cultura de la confrontación. Poner a los jóvenes en contra de los ancianos es una manipulación inaceptable; «está en juego la unidad de las edades de la vida, es decir, el real punto de referencia para la comprensión y el aprecio de la vida humana en su totalidad» (Catequesis23 febrero 2022).

El salmo citado anteriormente —en el que se suplica no ser abandonados en la vejez— habla de una conspiración que ciñe la vida de los ancianos. Parecen palabras excesivas, pero comprensibles si se considera que la soledad y el descarte de los mayores no son casuales ni inevitables, son más bien fruto de decisiones —políticas, económicas, sociales y personales— que no reconocen la dignidad infinita de toda persona «más allá de toda circunstancia y en cualquier estado o situación en que se encuentre» (Decl. Dignitas infinita, 1). Esto sucede cuando se pierde el valor de cada uno y las personas se convierten en una mera carga onerosa, en algunos casos demasiado elevada. Lo peor es que, a menudo, los mismos ancianos terminan por someterse a esta mentalidad y llegan a considerarse como un peso, deseando ser los primeros en hacerse a un lado.

Por otra parte, hoy son muchas las mujeres y los hombres que buscan la propia realización personal llevando una existencia lo más autónoma y desligada de los demás que sea posible. Las pertenencias comunes están en crisis y se afirman las individualidades; el pasaje del “nosotros” al “yo” se muestra como uno de los signos más evidentes de nuestro tiempo. La familia, que es la primera y la más radical oposición a la idea de que podemos salvarnos solos, es una de las víctimas de esta cultura individualista. Pero cuando se envejece, a medida que las fuerzas disminuyen, el espejismo del individualismo, la ilusión de no necesitar a nadie y de poder vivir sin vínculos se revela tal cual es: uno se encuentra en cambio teniendo necesidad de todo, pero ya solo, sin ninguna ayuda, sin tener a alguien con quien poder contar. Es un triste descubrimiento que muchos hacen cuando ya es demasiado tarde.

La soledad y el descarte se han vuelto elementos recurrentes en el contexto en el que estamos inmersos. Estos tienen múltiples raíces: en algunos casos son el fruto de una exclusión programada, una especie de triste “complot social”; en otros casos se trata lamentablemente de una decisión propia. Otras veces también se los sufre fingiendo que se trate de una elección autónoma. Estamos perdiendo cada vez más «el sabor de la fraternidad» (Carta enc. Fratelli tutti, 33) e incluso nos cuesta imaginar algo diferente.

En muchos ancianos podemos advertir ese sentimiento de resignación del que habla el libro de Rut, cuando relata que la anciana Noemí —después de la muerte del marido y de los hijos— invitó a sus nueras, Orpá y Rut, a regresar a sus países de origen y a sus casas (cf. Rut 1,8). Noemí —como tantos ancianos de hoy— teme quedarse sola, pero no consigue imaginar algo distinto. Como viuda, es consciente de valer poco ante la sociedad y está convencida de ser un peso para esas dos jóvenes que, al contrario de ella, tienen toda la vida por delante. Por eso piensa que sea mejor hacerse a un lado y ella misma invita a las jóvenes nueras a dejarla y a construir su futuro en otros lugares (cf. Rut 1,11-13). Sus palabras son un concentrado de convenciones sociales y religiosas que parecen inmutables y que marcan su destino.

El relato bíblico nos presenta en este momento dos opiniones diferentes frente a la invitación de Rut y, por tanto, frente a la vejez. Una de las dos nueras, Orpá, que le tiene cariño a Noemí, con un gesto afectuoso la besa, pero acepta lo que ella también cree que es la única solución posible y sigue su propio camino. Rut, en cambio, no se separa de Noemí y le dirige palabras sorprendentes: «No insistas en que te abandone» (Rut 1,16). No tiene miedo de desafiar las costumbres y la opinión común, siente que esa mujer anciana la necesita y, con valentía, permanece a su lado, dando inicio a una nueva travesía para ambas. A todos nosotros —acostumbrados a la idea de que la soledad es un destino inevitable— Rut nos enseña que a la súplica “¡no me abandones!” es posible responder “¡no te abandonaré!”. No duda en trastocar lo que parece una realidad inmutable, ¡vivir solos no puede ser la única alternativa! No es casualidad que Rut —la que se quedó acompañando a la anciana Noemí— sea un antepasado del Mesías (cf. Mt 1,5), de Jesús, el Emanuel, Aquel que es “Dios con nosotros”, Aquel que lleva la cercanía y la proximidad de Dios a todos los hombres, de todas las condiciones y de todas las edades.

La libertad y la valentía de Rut nos invitan a recorrer un camino nuevo. Sigamos sus pasos, hagamos el viaje junto a esta joven mujer extranjera y a la anciana Noemí, no tengamos miedo de cambiar nuestras costumbres y de imaginar un futuro distinto para nuestros ancianos. Nuestro agradecimiento se dirige a todas esas personas que, aun con muchos sacrificios, han seguido efectivamente el ejemplo de Rut y se están ocupando de un anciano, o sencillamente muestran cada día su cercanía a parientes o conocidos que no tienen a nadie. Rut eligió estar cerca de Noemí y fue bendecida con un matrimonio feliz, una descendencia y una tierra. Esto vale siempre y para todos: estando cerca de los ancianos, reconociendo el papel insustituible que estos tienen en la familia, en la sociedad y en la Iglesia, también nosotros recibiremos muchos dones, muchas gracias, muchas bendiciones. 

En esta IV Jornada Mundial dedicada a ellos, no dejemos de mostrar nuestra ternura a los abuelos y a los mayores de nuestras familias, visitemos a los que están desanimados o que ya no esperan que un futuro distinto sea posible. A la actitud egoísta que lleva al descarte y a la soledad contrapongamos el corazón abierto y el rostro alegre de quien tiene la valentía de decir “¡no te abandonaré!” y de emprender un camino diferente.

A todos ustedes, queridos abuelos y mayores, y a cuantos los acompañan, llegue mi bendición junto con mi oración. También a ustedes les pido, por favor, que no se olviden de rezar por mí.

Roma, San Juan de Letrán, 25 de abril de 2024

 

Fuente:conferenciaepiscopal.es

En este año de la oración no te pierdas la «Exposición sobre la oración» en S. Cayetano

El próximo domingo, día 14, si Dios quiere, se inaugura una exposición sobre la oración en la parroquia de S. Cayetano en Santiago de Compostela

Se ha hecho esta exposición con la ayuda de los seminaristas del seminario Internacional Bidasoa, Christian y Avishka, naturales de Nicaragua y Sri Lanca que están pasando, en la parroquia de S. Cayetano, un mes de pastoral.

El motivo de esta exposición es la petición del Papa a toda la Iglesia de que este año sea un año de oración en preparación al gran jubileo del año 2025.

Las exposición pretende, a través de imágenes, dar a conocer la importancia de la oración, animar a meterse por ese camino y enseñar diversas maneras de orar. La oración del cuerpo, oración vocal y mental, contemplativa,el rosario etc.

Ahí se puede ver la oración en diversos santos, san Ignacio de Loyola, San Felipe Neri, San Josemaría y otros.

Como no podía ser de otra manera, los grandes modelos son el propio Jesús, la Ss. Virgen y S. José, pero también se pueden ver a los ángeles y a las almas del purgatorio que hablan con Dios y a tantos santos y pecadores.

La exposición estará desde el 15 de julio al 15 de agosto y se podrá ver por la mañana de 10,30  a 12 y por la tarde de 5 a 7. Siempre será explicada por alguien allí presente.

 

Fuente: pastoralsantiago.org

16 de julio, Día de las gentes del mar 2024: «Cuidad de los mares; cuidad de sus gentes»

«Cuidad de los mares; cuidad de sus gentes» es el lema con el que la Iglesia celebra el Día de las gentes del mar 2024. Esta jornada se celebra cada año el 16 de julio, coincidiendo con la fiesta de su patrona, la Virgen del Carmen.

 

Carteles

 

Cartel en castellano (descarga en PDF)

 

 

Cartel en gallego (descarga en PDF)

 

¿Cuál es el mensaje del obispo promotor?

 

Mensaje del obispo promotor (texto íntegro)

El obispo promotor del Apostolado del Mar, Mons. Luis Quinteiro Fiuza, argumenta en su mensaje a qué responde el lema de este año, «Cuidad de los mares; cuidad de sus gentes»: “En el contexto actual de graves problemas medioambientales y de una persistente falta de consideración por las necesidades y los derechos de la gente de mar, especialmente en algunos países, María nos llama a cuidar de los mares y a cuidar de sus gentes. La contaminación de los mares es un problema acuciante, la asistencia a la gente de mar una demanda constante. Por eso, «hay que cuidar de ellos»».

Mons. Quinteiro se apoya en los datos de la ONU que señalan que cada año entran en el océano ocho millones de toneladas de plástico “matando la vida marina y amenazando la cadena alimentaria humana”. Es, pues, “de suma urgencia que todos seamos conscientes de que debemos cuidar de los mares, tan importantes para nuestra economía y nuestra subsistencia en general”.

También quiere poner un “énfasis especial en el cuidado de la gente del mar, de aquellos que con su trabajo hacen posible tanto la pesca como el transporte de la mayor parte de mercancías que consumimos en todo el mundo».

El prelado trae a su mensaje las reflexiones sobre la importancia que el sector marítimo tiene para la vida humana del observador permanente de la Santa Sede ante la FAO, el FIDA y el PMA, Mons. Fernando Chica Arellano, con motivo del Día Mundial de la Pesca, el 21 de noviembre de 2023. La primera imagen que destacó es la del «puerto» como «lugar de refugio para desembarcar en caso de tormenta», lugar «desde donde se zarpa para descubrir lo nuevo» y como lugar «de encuentro, de espera, de asesoramiento e información».

También puntualizó que, cada vez en mayor grado, los puertos son focos multiculturales de intercambio y diálogo, «donde las relaciones humanas y comerciales contribuyen al crecimiento económico y social de un país, así como a la seguridad alimentaria». Además, Monseñor Arellano recordaba que el papa Francisco ha subrayado sin rodeos «la necesidad de una conversión ecológica» que obligue moralmente, incluso antes que legalmente, «a implementar todas aquellas medidas que la comunidad internacional ha ido negociando con el tiempo y adoptando para que la protección de las personas y el medioambiente se sitúe en el centro de la actividad pesquera».

Stella Maris, explica Mons. Quinteiro, se plantea como tarea urgente su presencia en todos los puertos y lugares de la costa. Y hace una llamada “a todos los sacerdotes, diáconos, religiosos, religiosas, voluntarios y voluntarias para que se esfuercen en atenderlos humana y espiritualmente”.

Además, invita “a alzar su voz reclamando que se incremente el bienestar de la gente de mar en los puertos y a bordo de los barcos. A la vez que exhorta, “a las autoridades civiles nacionales e internacionales para emplear todos los medios humanos y económicos en la preservación de los mares”.

“Confiamos en que esta jornada festiva de nuestra patrona la Virgen del Carmen sea una ocasión para meditar sobre la importancia de cuidar de los mares y de sus gentes”, concluye el mensaje.

 

En datos

 

La Iglesia Católica presta su asistencia a la gente del mar a través de Stella Maris, Apostolado del Mar. Su objetivo es ofrecer al marino “un hogar lejos del hogar” y atenderles en sus necesidades sociales, culturales, laborales y espirituales. Además de la atención a sus familias, especialmente en el caso de poblaciones marineras.

Una de las actividades principales es la visita a los barcos durante el tiempo que están en puerto. Se contacta con las tripulaciones para ponerse a su disposición y saber sus necesidades.

En los puertos pesqueros se presta atención a los pescadores y sus familias.

 

 

 

 

 

Fuente: conferenciaepiscopal.es

Instrumentum Laboris para la segunda sesión del Sínodo de los Obispos

El martes 9 de julio se hace público el Instrumentum Laboris para la segunda sesión de la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, que tendrá lugar del 2 al 27 de octubre de 2024.

«Cómo ser una Iglesia sinodal misionera» es el título que encabeza este nuevo documento, que está en continuidad con todo el proceso sinodal iniciado en 2021.

 

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Estructura del Instrumentum Laboris

Las primeras páginas de este Instrumentum Laboris repasan, a modo de introducción, el camino recorrido hasta ahora. Le sigue un apartado dedicado a los Fundamentos de la comprensión de la sinodalidad, que vuelve a proponer la conciencia madurada a lo largo del camino y establecida por la Primera Sesión.

Después, incluye tres partes estrechamente relacionadas, que iluminan la vida sinodal misionera de la Iglesia desde diferentes perspectivas. La primera, desde la perspectiva de las relaciones con el Señor, entre los hermanos y hermanas y entre las Iglesias. La segunda, desde la perspectiva de los caminos que sostienen y alimentan en lo concreto el dinamismo de las
relaciones. Y la tercera, desde la perspectiva de los lugares que, contra la tentación de un universalismo abstracto, hablan de la realidad de los contextos en los que se encarnan las relaciones, con su variedad, pluralidad e interconexión, y con su arraigo en el fundamento del que nace la profesión de fe, según se explica en la introducción.

El documento se cierra con una conclusión sobre la Iglesia sinodal en el mundo.

 

 

 

 

Fuente:conferenciaepiscopal.es

Ruah de Dios: «Ruego… para que todos sean uno» (Jn 17, 21)

Desde hace dos años, cristianos de diferentes denominaciones, comunidades y movimientos, se reúnen para orar, alabar, proclamar la Palabra e interceder por la sociedad, juntos. Y aprovechan para hacer fiesta, compartir, charlar y conocerse cada vez más.

Y en esta ocasión este encuentro Ruah de Dios, tendrá lugar este viernes, 12 de julio, de 17:00 a 18:30 h. en el Monasterio Benedictino de San Paio, en Santiago de Compostela.

¡Acércate y únete!