Acto de inicio del servicio pastoral de los nuevos delegados y directores de departamentos de la Archidiócesis

  • El Arzobispo de Santiago, monseñor Francisco Prieto, presidió el acto de juramento.
  • La Diócesis de Santiago reorganiza su estructura

 

La sede del Arzobispado de Santiago acogió el 15 de diciembre, el acto de inicio del servicio pastoral de los nuevos delegados y directores de departamentos, con la presencia de los miembros del Consejo Episcopal: el Arzobispo, el Vicario General, los Vicarios episcopales y el Secretario Canciller del Obispado.

Tras un momento de oración, mons. Francisco José Prieto Fernández se dirigió a todos los que hoy se incorporaban a una responsabilidad diocesana en los distintos ámbitos de la realidad pastoral, haciéndonos eco de aquellas palabras de Jesús: “Id y anunciad el Evangelio”: “el anuncio del Evangelio de la Buena Noticia tiene que ser siempre una respuesta que llegue al corazón de cada hombre y mujer de todo tiempo.” El Arzobispo agradeció a los nuevos delegados y directores su disponibilidad y generosidad por haber respondido a esa invitación del Señor y les indicó que no es una opción ad intra, sino que les invitó a comprometerse y a procurar una presencia significativa y transformadora conforme a los valores del Evangelio.

 

 

Con estas incorporaciones, el Arzobispo invita los diocesanos, tal como lo ha expresado en la Carta pastoral con motivo del Adviento, a una renovación pastoral de la Archidiócesis. El futuro diocesano depara importantes retos. En esta línea se entiende la remodelación de algunas delegaciones de pastoral, la creación de nuevos departamentos y los nombramientos que ahora se hacen públicos.

Mons. Prieto anima a caminar juntos, a que la sinodalidad no sea una palabra de moda, sino que vaya calando en la pastoral ordinaria, empezando por los nombramientos y estructuras de trabajo. De ahí que se está intentando que cada delegación trabaje en red con otras afines en proyectos compartidos y que en torno a cada delegado haya un equipo que pueda desarrollar sus objetivos al servicio de la Iglesia diocesana. Estos equipos de trabajo se irán configurando paulatinamente a partir de ahora.

En esta línea de trabajo en común se crea un Departamento para la Pastoral de la Carretera dentro de la Delegación para la Pastoral del Turismo y un Departamento para las Personas Mayores vinculado a la Delegación para la Familia y la Vida.

Tal y como destacó en la Carta Pastoral de Adviento, el Arzobispo entiende que es prioritario el Primer Anuncio, por lo que se crea esta delegación que tiene un carácter transversal con todas las demás.

Siguiendo las orientaciones de los últimos documentos pontificios también se crea la Delegación para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, que incluirá los departamentos para la Pastoral de la Salud, Ecología Integral y Semanas Sociales.

Otra novedad es la reorientación que se le da a la Delegación de Pastoral Vocacional que, siguiendo los criterios de la Conferencia Episcopal Española de trabajo conjunto entre las comisiones episcopales de Clero, Vida Consagrada, Laicos, Familia y Misiones, ayudará a que se entienda la vocación no sólo orientada al ministerio ordenado, sino como una respuesta de todo bautizado a la llamada de Dios a la santidad.

 

 

De esta manera, y a la espera de algunos nombramientos más en el futuro, vivamos todo desde la continuidad y la renovación, conscientes de que los cambios nos exigen a todos una conversión personal y pastoral. Sin esta conversión, puede ser que los cambios no cambien nada.

Los responsables de las delegaciones episcopales recibieron por escrito su nombramiento e iniciarán su servicio pastoral haciendo pública Profesión de fe y Juramento de Fidelidad al Obispo y a la Iglesia en el cumplimiento de sus responsabilidades y funciones.

A continuación, el listado completo de los nuevos delegados episcopales y responsables de departamentos.

 

.1. Delegación episcopal para el Clero: Rvdo. Sr. D. Víctor Manuel Blanco Naveira (delegado), Rvdo. Sr. D. Rubén Aramburu Molet (vicedelegado Vicaría de A Coruña), Rvdo. Sr. D. Calixto    Cobo Franco (vicedelegado Vicaría de Pontevedra)

Departamento para el Diaconado Permanente: D. Rafael Carlos Casás Salgado (director)

2. Delegación episcopal para el Ecumenismo y el Diálogo interreligioso: Rvdo. Sr. D. José Antonio Seoane Ares (delegado).

3. Delegación episcopal para el Primer Anuncio: Rvdo. Sr. D. Javier García Rodríguez (delegado).

4. Delegación episcopal para las Peregrinaciones y Caminos de Santiago: Rvdo. Sr. D. Ricardo Vázquez Freire (delegado).

5. Delegación episcopal para Santuarios y Piedad Popular: Rvdo. Sr. D. Daniel Pérez Méndez (delegado).

6. Delegación episcopal para las Misiones: Dª Fátima Noya Varela (delegada).

7. Delegación episcopal de Liturgia: Ilmo. Sr. D. Elisardo Temperán Villaverde (delegado), D. Rafael Carlos Casás Salgado (vicedelegado).

Departamento para la Causa de los Santos: Rvdo. Sr. D. Carlos Miramontes Seijas (director).

8. Delegación episcopal de Cáritas Diocesana: Rvdo. Sr. D. Santiago Fernández González (delegado), Dª Pilar Farjas Abadía (directora

9. Delegación episcopal para el Servicio del Desarrollo Humano Integral: D. José Ramón Amor Pan (delegado).

10. Delegación episcopal para la Pastoral del Turismo: Rvdo. Sr. D. Juan Ventura Martínez Reboiras (delegado).

Departamento para la Pastoral de la Carretera: Rvdo. Sr. D. Rubén Diéguez Gutiérrez (director).

11. Delegación episcopal para el Laicado: D. Alfredo Losada Suárez (delegado).

12. Delegación episcopal para la Pastoral Vocacional: Rvdo. Sr. D. Juan José Bermúdez Abuín (delegado).

13. Delegación episcopal para la Familia y la Vida: Dª. Ana Robles González y D. Antonio Gutiérrez González (delegados).

Departamento para las Personas Mayores: Dª María del Rosario Corona Manzanedo (directora).

 

 

 

 

 

Noticia extraída de: archicompostela.es

 

Nuevo documento de la Secretaría General del Sínodo: «Hacia octubre de 2024»

La Secretaria general del Sínodo ha hecho público un documento en el que se recogen las indicaciones sobre los pasos a dar en estos meses «que nos separan de la Segunda Sesión de la Asamblea Sinodal (octubre de 2024), para continuar el camino deseado y lanzado por el Santo Padre el 9 de octubre de 2021: Por una Iglesia sinodal. Comunión, participación, misión».

 

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¿Cómo ser una Iglesia sinodal en misión? Directrices para los trabajos de la Asamblea de 2024

La Secretaria del Sínodo también ha hecho púbica una nota en la que explica que al término de su reunión del 5 de diciembre, los miembros del Consejo Ordinario del Sínodo de los Obispos adoptaron un Documento para el trabajo de la Iglesia católica hasta la celebración de la Segunda Sesión de la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos (octubre de 2024).

Se trata de orientaciones, explica la nota, con una verdadera hoja de ruta en la que la profundización de la sinodalidad en clave misionera y la ampliación de las experiencias de sinodalidad a nivel local son las piedras angulares sobre las que las comunidades locales están llamadas a reflexionar, a partir del Informe de Síntesis aprobado al final de la Primera Sesión de la XVI Asamblea el 28 de octubre. Como recordó el Santo Padre al aprobar estas líneas de trabajo, «el Sínodo es sobre la sinodalidad y no sobre tal o cual tema… Lo importante es cómo se hace la reflexión, es decir, de manera sinodal».

 

 

 

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Fuente: conferenciaepiscopal.es

Tenemos nuevo delegado de nuestra Delegación del Laicado de la Archidiócesis de Santiago de Compostela

Mediante el siguiente comunicado de prensa se ha hecho público los nuevos nombramientos en distintas delegaciones (algunas de nueva creación) de la Archidiócesis de Santiago por parte de nuestro arzobispo D. Francisco.

Y entre ellos, se encuentra el nuevo delegado de esta Delegación del Laicado: D. Alfredo Losada Suarez. 

Siguiendo las directrices del arzobispo que nos anima a caminar juntos, el nuevo delegado contará con un equipo de trabajo para desarrollar los objetivos de esta delegación al servicio de nuestra Iglesia diocesana, trabajando en red con otras delegaciones episcopales en proyectos compartidos, contribuyendo y avanzando en el camino de renovación pastoral donde todos nos sintamos convocados y corresponsables como nos alienta D. Francisco: uno en escucha de los otros y todos en escucha del Espíritu Santo.

Muy agradecidos, oramos por los frutos de su labor en este desempeño.

 

COMUNICADO DE PRENSA ÍNTEGRO (extraído de archicompostela.es)

 

En la mañana del 13 de diciembre, la Vicaría general del arzobispado de Santiago de Compostela hace público los nuevos nombramientos realizados por el Excmo. y Rvdmo. Sr. Arzobispo metropolitano de Santiago de Compostela, D. Francisco José Prieto Fernández.

La publicación de la Constitución Apostólica Praedicate evangelium (19.3.2022) del Papa Francisco, además de actualizar la configuración de la curia romana y su servicio a la Iglesia en el mundo, ha puesto en evidencia algunos principios y criterios que ayudan de manera eficaz a seguir avanzando en la conversión misionera de la Iglesia y su comprensión sinodal. Algunos de esos criterios han sido adoptados ya por la Conferencia Episcopal Española en su nueva estructura organizativa y son perfectamente aplicables a la configuración de la curia de nuestra Archidiócesis, como la prioritaria orientación evangelizadora, la mayor corresponsabilidad de los laicos, el mayor protagonismo de la mujer en tareas de gobierno y la limitación temporal de los cargos.

Con el deseo de recoger esos principios para dar a la curia diocesana una orientación más evangelizadora y sinodal, el Sr. Arzobispo nos invita, tal como lo ha expresado en la Carta pastoral con motivo del Adviento, a una renovación pastoral de nuestra Archidiócesis. El futuro diocesano nos depara importantes retos que debemos afrontar con serenidad y confianza entre todos los que formamos esta Iglesia particular. En esta línea se entiende la remodelación de algunas delegaciones de pastoral, la creación de nuevos departamentos y los nombramientos que ahora se hacen públicos.

El Sr. Arzobispo nos anima a caminar juntos, a que la sinodalidad no sea una palabra de moda, sino que vaya calando en nuestra pastoral ordinaria, empezando por los nombramientos y estructuras de trabajo. De ahí que se está intentando que cada delegación trabaje en red con otras afines en proyectos compartidos y que en torno a cada delegado haya un equipo que pueda desarrollar sus objetivos al servicio de nuestra Iglesia diocesana. Estos equipos de trabajo se irán configurando paulatinamente a partir de ahora.

En esta línea de trabajo en común se crea un Departamento para la Pastoral de la Carretera dentro de la Delegación para la Pastoral del Turismo y un Departamento para las Personas Mayores vinculado a la Delegación para la Familia y la Vida.

Tal y como destacó en la Carta Pastoral de Adviento, el Sr. Arzobispo entiende que es prioritario el Primer Anuncio, por lo que se crea esta delegación que tiene un carácter transversal con todas las demás.

Siguiendo las orientaciones de los últimos documentos pontificios también se crea la Delegación para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, que incluirá los departamentos para la Pastoral de la Salud, Ecología Integral y Semanas Sociales.

Otra novedad es la reorientación que se le da a la Delegación de Pastoral Vocacional que, siguiendo los criterios de la Conferencia Episcopal Española de trabajo conjunto entre las comisiones episcopales de Clero, Vida Consagrada, Laicos, Familia y Misiones, ayudará a que se entienda la vocación no sólo orientada al ministerio ordenado, sino como una respuesta de todo bautizado a la llamada de Dios a la santidad.

De esta manera, y a la espera de algunos nombramientos más en el futuro, vivamos todo desde la continuidad y la renovación, conscientes de que los cambios nos exigen a todos una conversión personal y pastoral. Sin esta conversión, puede ser que los cambios no cambien nada.

Es el mismo Papa Francisco el que nos urge a los cambios “justos y necesarios”, sabiendo que todos, con humildad y paciencia, tenemos que hacerlos realidad y rezar mucho para que acertemos por el bien de nuestra Iglesia que camina en Santiago.

En orden al acto de inicio del servicio pastoral de los nuevos delegados y directores de departamentos, tendrá lugar en la mañana del viernes 15 de diciembre, a las 11.00 horas, en la sede del Arzobispado de Santiago, con la presencia de los miembros del Consejo Episcopal: Sr. Arzobispo, Vicario General, Vicarios episcopales y Secretario Canciller del Obispado. Tras un momento de oración y unas palabras de saludo del Sr. Arzobispo, D. Francisco José Prieto Fernández, los responsables de las delegaciones episcopales recibirán por escrito su nombramiento e iniciarán su servicio pastoral haciendo pública Profesión de fe y Juramento de Fidelidad al Obispo y a la Iglesia en el cumplimiento de sus responsabilidades y funciones.

A continuación, el listado completo de los nuevos delegados episcopales y responsables de departamentos.

  1. Delegación episcopal para el Clero: Rvdo. Sr. D. Víctor Manuel Blanco Naveira (delegado), Rvdo. Sr. D. Rubén Aramburu Molet (vicedelegado Vicaría de A Coruña), Rvdo. Sr. D. Calixto Cobo Franco (vicedelegado Vicaría de Pontevedra)

Departamento para el Diaconado Permanente: D. Rafael Carlos Casás Salgado (director)

  1. Delegación episcopal para el Ecumenismo y el Diálogo interreligioso: Rvdo. Sr. D. José Antonio Seoane Ares (delegado).
  2. Delegación episcopal para el Primer Anuncio: Rvdo. Sr. D. Javier García Rodríguez (delegado).
  3. Delegación episcopal para las Peregrinaciones y Caminos de Santiago: Rvdo. Sr. D. Ricardo Vázquez Freire (delegado).
  4. Delegación episcopal para Santuarios y Piedad Popular: Rvdo. Sr. D. Daniel Pérez Méndez (delegado).
  5. Delegación episcopal para las Misiones: Dª Fátima Noya Varela (delegada).
  6. Delegación episcopal de Liturgia: Ilmo. Sr. D. Elisardo Temperán Villaverde (delegado), D. Rafael Carlos Casás Salgado (vicedelegado).

Departamento para la Causa de los Santos: Rvdo. Sr. D. Carlos Miramontes Seijas (director).

  1. Delegación episcopal de Cáritas Diocesana: Rvdo. Sr. D. Santiago Fernández González (delegado), Dª Pilar Farjas Abadía (directora).
  2. Delegación episcopal para el Servicio del Desarrollo Humano Integral: D. José Ramón Amor Pan (delegado).
  3. Delegación episcopal para la Pastoral del Turismo: Rvdo. Sr. D. Juan Ventura Martínez Reboiras (delegado).

Departamento para la Pastoral de la Carretera: Rvdo. Sr. D. Rubén Diéguez Gutiérrez (director).

  1. Delegación episcopal para el Laicado: D. Alfredo Losada Suárez (delegado).
  2. Delegación episcopal para la Pastoral Vocacional: Rvdo. Sr. D. Juan José Bermúdez Abuín (delegado).
  3. Delegación episcopal para la Familia y la Vida: Dª. Ana Robles González y D. Antonio Gutiérrez González (delegados).

Departamento para las Personas Mayores: Dª María del Rosario Corona Manzanedo (directora).

 

Carta Pastoral de Adviento de nuestro arzobispo Mons. Francisco Prieto

 

Caminemos a la luz del Señor (Is 2, 5)

Orientaciones para un camino de renovación pastoral

Adviento 2023

 

A todos los fieles de la Iglesia que peregrina en Santiago de Compostela

Con el Adviento llega el tiempo de la espera y la esperanza, de las búsquedas y los silencios. El tiempo de mirar alrededor y descubrir que Dios sigue viniendo por caminos insospechados a nuestras vidas. En un periodo de turbulencia para Israel y Judá, en el siglo VIII a.C., el profeta Isaías anuncia la esperanza de la paz definitiva, la nueva humanidad querida por Dios. Hoy, de nuevo, sus palabras nos invitan a emprender un camino que, alejado de las excusas de Nicodemo (cf. Jn 3,4) y del desánimo de los discípulos de Emaús (cf. Lc 24, 17-24), hemos de recorrer, como Iglesia diocesana, a la luz del Señor.

Somos convocados a ser y vivir como Pueblo de Dios en camino, sin abstracciones, encarnados en los rostros y vidas de nuestros pueblos y ciudades, con sus gentes que los habitan con sus trabajos y esperanzas, con sus esfuerzos y heridas, labrando tierra y surcando el mar hacia un horizonte que, en ocasiones, aparece desdibujado, en el que hemos de alumbrar aquella luz de la fe suficiente para caminar, sembrar aquella esperanza que nos pone en pie y fortalecer aquella caridad que ni cansa ni se cansa. Todo ello solo tiene un nombre: un mismo Señor, un mismo Dios, un mismo y único Espíritu (cf. 1Cor 12, 5-6.11).

Señor, nosotros somos la arcilla y tú nuestro alfarero, todos somos obra de tu mano (Is 64, 7)

Sólo en Cristo que es el camino, hodos, (y también la verdad y la vida) podemos ser verdaderamente synodoi, compañeros de camino. Como dice san Ignacio de Antioquía, “somos compañeros de viaje en virtud de la dignidad bautismal y de la amistad con Cristo” (A los Efesios). Sólo desde Cristo y con Cristo seremos una Iglesia verdaderamente sinodal, sin impostaciones ni abusos retóricos de las expresiones: “Una Iglesia sinodal es una Iglesia de la escucha, con la conciencia de que escuchar «es más que oír». Es una escucha recíproca en la cual cada uno tiene algo que aprender. Pueblo fiel, colegio episcopal, Obispo de Roma: uno en escucha de los otros; y todos en escucha del Espíritu Santo, el «Espíritu de verdad» (Jn 14,17), para conocer lo que él «dice a las Iglesias» (Ap 2,7)”[1].

A los diez años de la publicación de la exhortación apostólica Evangelii Gaudium (=EG) del papa Francisco hagamos nuestras sus palabras: “Sueño con una opción misionera capaz de transformarlo todo, para que las costumbres, los estilos, los horarios, el lenguaje y toda estructura eclesial se convierta en un cauce adecuado para la evangelización del mundo actual más que para la autopreservación. La reforma de estructuras que exige la conversión pastoral sólo puede entenderse en este sentido: procurar que todas ellas se vuelvan más misioneras, que la pastoral ordinaria en todas sus instancias sea más expansiva y abierta, que coloque a los agentes pastorales en constante actitud de salida y favorezca así la respuesta positiva de todos aquellos a quienes Jesús convoca a su amistad” (EG 24).

Cómo dejar atrás los refugios de las rutinas que nos acomodan o los fundamentalismos de cualquier signo que nos atrincheran y nos ciegan. El Sínodo Diocesano de 2016-2017 ha trazado un camino que debemos retomar sin dilación. No es momento de quejas, de resentimientos, de rendirse, sino de preguntarnos si estamos dispuestos a mirar el futuro en clave de Evangelio, evitando caer en el pesimismo estéril de los profetas de calamidades, incapaces de ver en las crisis y dificultades desafíos para crecer (EG 84). Se expresa en lamentos y “habriaqueísmos” que suelen ir unidos a la rutina y al conformismo que afianza una mera pastoral de mantenimiento (EG 96). Es la actitud de quien solo ve lo negativo, con un cierto complejo victimista, y su palabra es la queja permanente y la conciencia de derrota (EG 85). Quejas que generalmente se dirigen a los “otros” para justificar la propia indolencia y el quedarse en lo de “siempre se ha hecho así”. Por eso, es necesario “ser audaces y creativos en esta tarea de repensar los objetivos, las estructuras, el estilo y los métodos evangelizadores de las propias comunidades. Una postulación de los fines sin una adecuada búsqueda comunitaria de los medios para alcanzarlos está condenada a convertirse en mera fantasía” (EG 33).

En el desierto preparadle un camino al Señor (Is 40, 3)

Es Adviento. Hay que abrir camino en el desierto de nuestro individualismo, en el de los miedos e inseguridades que nos paralizan. Hay que allanar los caminos que no conducen al encuentro de todos, a los de distinta cultura, raza o religión, amigos y enemigos. Hay que derrumbar todas las barreras, las montañas de “objeciones razonables” bajo las que hemos atrincherado nuestra vida.

¿Por qué no descubrir el tiempo presente de nuestra Iglesia diocesana como un nuevo kairós? La crisis actual, que abarca todas las dimensiones de la persona y la sociedad, no es sólo hundimiento o catástrofe; es también una situación de cambio y decisión. Toda crisis es un reto, una oportunidad que Dios nos ofrece para sacarle partido. En medio de la desertificación espiritual que vive nuestro mundo hemos de descubrir la alegría y el entusiasmo de creer y aprovechar el tiempo de desierto para redescubrir lo que es esencial. Evangelizar no es hacer proselitismo, ni tener mil argumentos para convencer, sino proponer, con optimismo y naturalidad, a Jesucristo como la razón de nuestra existencia. Esto requiere una fe viva que nos lleva a confiar más en Dios que en nuestras fuerzas y asumir nuestras debilidades y limitaciones.

Desde la realidad de nuestra Iglesia diocesana, con sus fortalezas y debilidades, debemos trazar un camino que vaya perfilando, sin dilaciones y con realismo, el horizonte de una nueva etapa pastoral: los procesos personales y comunitarios son lentos, y sólo tienen lugar si damos la primacía al Espíritu que nos mueve. Tenemos que avanzar por un camino de conversión pastoral y misionera, que no puede dejar las cosas como están (cf. EG 25). Un camino al que estamos convocados todos los bautizados, pues en todos “actúa la fuerza santificadora del Espíritu que impulsa a evangelizar” (EG 119): “Todo cristiano es misionero en la medida en que se ha encontrado con el amor de Dios en Cristo Jesús; ya no decimos que somos «discípulos» y «misioneros», sino que somos siempre «discípulos misioneros»” (EG 120). No podemos olvidar que “todos son corresponsables de la vida y de la misión de la comunidad y todos son llamados a obrar según la ley de la mutua solidaridad en el respeto de los específicos ministerios y carismas, en cuanto cada uno de ellos recibe su energía del único Señor (cfr. 1 Cor 15,45).”[2]

En nuestra extensa geografía diocesana, con 1070 parroquias, sumado a la edad y escasez de los sacerdotes, y de los agentes de pastoral en general, es necesario y urgente configurar una nueva distribución territorial y estructural de toda la pastoral diocesana que refleje una nueva relación entre los fieles y el territorio. El uso de denominaciones como unidades pastorales y zonas pastorales no son un mero cambio de nomenclatura en el que deba consistir la solución a los múltiples problemas y retos que debemos afrontar en nuestras parroquias y arciprestazgos.

En el centro de este inaplazable proceso de renovación está la exigencia de reavivar y establecer aquellas estructuras a través de las cuales se muestre y revitalice la común vocación bautismal de ser discípulos misioneros por parte de todos los que formamos esta comunidad diocesana: obispo, sacerdotes, laicos y vida consagrada. Es preciso que el Consejo Diocesano de Pastoral, el Consejo Presbiteral, el Colegio de Consultores, el Consejo de Asuntos Económicos sean organismos operativos al servicio de la vida sinodal en la diócesis; e igualmente en las parroquias y unidades de pastoral han de ponerse en marcha, allí donde no estén constituidos, los Consejos de Pastoral y de Asuntos Económicos, como expresión y cauce de la corresponsabilidad y la comunión eclesial[3].

Estamos ante un cambio de mentalidad que no será fácil de asumir, porque supone romper con esquemas e inercias aprendidas y cristalizadas. En primer lugar, nos exige a todos estar dispuestos a un trabajo en común, frente a la tentación de hacer de nuestras parroquias islas pastorales; en segundo lugar, nos pide estar dispuestos a entender la responsabilidad como corresponsabilidad, pasando del único liderazgo sacerdotal a un liderazgo compartido, generando equipos pastorales formados por sacerdotes, diáconos, religiosos y laicos, que asuman el acompañamiento y animación pastoral de las comunidades en clave misionera. En tercer lugar, todos hemos de hacer el esfuerzo de comprender la nueva situación, no como el quedarnos sin el párroco que siempre tuvimos, sino como una apuesta por la proximidad en la que hemos de configurar cada comunidad como una familia de familias en la que toda acción pastoral (anuncio, celebración y caridad) se comparte, desde una sinodalidad vivida, en un discernimiento a la luz de la Palabra y en la institución de los ministerios laicales (lectorado, acolitado y catequista) al servicio de la vida y la misión de las comunidades cristianas, como fruto y expresión de la corresponsabilidad eclesial.

Somos realistas ante un cambio estructural de este calado, porque, evidentemente, no podemos pensar, ingenuamente, que con trazar en un mapa esta nueva configuración diocesana lo tenemos todo hecho. Un cambio estructural comienza con la conversión personal para que generemos, en actitudes y gestos, una nueva cultura eclesial y misionera en la que se patentice el porqué, la razón de ser Iglesia: evangelizar. La estructura pastoral diocesana no cambiará verdaderamente sólo sustituyendo unas realidades por otras sino nos preguntamos sinceramente por la motivación que nos anima. Seamos una comunidad diocesana convencida que “evangelizar constituye, en efecto, la dicha y vocación propia de la Iglesia, su identidad más profunda” (EN 14), y que asume la “opción misionera” a la que nos invita el papa Francisco para transformar enteramente nuestra pastoral (cf. EG 27).

Me ha enviado para dar la buena noticia a los pobres (Is 61, 1)

En toda renovación eclesial, el primer anuncio o kerygma debe ocupar el centro de la actividad evangelizadora. Como dice el papa Francisco, el kerigma es “el fuego del Espíritu que se dona en forma de lenguas y nos hace creer en Jesucristo, que con su muerte y resurrección nos revela y nos comunica la misericordia infinita del Padre… Es el primero en un sentido cualitativo, porque es el anuncio principal, ese que siempre hay que volver a escuchar de diversas maneras y ese que siempre hay que volver a anunciar” (EG 164). Es preciso insistir en la necesidad pastoral del primer anuncio con unas características determinadas: “que exprese el amor salvífico de Dios previo a la obligación moral y religiosa, que no imponga la verdad y que apele a la libertad, que posea unas notas de alegría, estímulo, vitalidad, y una integralidad armoniosa que no reduzca la predicación a unas pocas doctrinas a veces más filosóficas que evangélicas. Esto exige al evangelizador ciertas actitudes que ayudan a acoger mejor el anuncio: cercanía, apertura al diálogo, paciencia, acogida cordial que no condena” (EG 165).

Junto a la centralidad del primer anuncio, debe ir la necesidad de elaborar un nuevo Directorio diocesano de Pastoral de la Iniciación Cristiana. Hasta no hace mucho, la fe se podía dar por supuesta como algo natural porque estaba sencillamente presente como parte de la vida. Hoy resulta natural lo contrario. Esta nueva situación obliga a pasar de lo heredado a la propuesta. La Iniciación Cristiana es la expresión más significativa de la misión maternal de la Iglesia al engendrar a la vida a los hijos de Dios; contribuye a la renovación de nuestra Iglesia diocesana, en cuanto que los nuevos cristianos renacidos por la fe y la gracia de los sacramentos son el mejor principio para el crecimiento y rejuvenecimiento de las comunidades y parroquias. Ahora bien, esta misión maternal de la Iglesia se realiza con frecuencia con muchas limitaciones, provenientes en parte de la falta de vigor en el sentido eclesial, fraternal y misionero a la vez, de las propias comunidades cristianas, y también del ámbito de las familias, que acusan los efectos de la ruptura entre la fe y la vida, del debilitamiento del compromiso cristiano y de la práctica sacramental, y por la crisis de la dimensión vocacional de nuestra fe, que tiene como génesis el sacramento del bautismo y como horizonte la llamada a la santidad vivida en la vocación laical, sacerdotal y consagrada[4].

Desde esta situación, y con una adecuada dosis de realismo, sabemos que “la Iniciación Cristiana no se puede reducir a un simple proceso de enseñanza y de formación doctrinal, sino que ha de ser considerada una realidad que implica a toda la persona, la cual ha de asumir existencialmente su condición de hijo de Dios en el Hijo Jesucristo, abandonando su anterior modo de vivir, mientras realiza el aprendizaje de la vida cristiana y entra gozosamente en la comunión de la Iglesia, para ser en ella adorador del Padre y testigo del Dios vivo”. Para ello, es preciso “hacer del proceso de Iniciación Cristiana una verdadera introducción experiencial a la totalidad de la vida de fe creando espacios y propuestas concretas para el primer anuncio y para el replanteamiento de la iniciación cristiana en clave catecumenal”[5]. Una Iniciación Cristiana que ponga en acción el Evangelio y que precisa de una catequesis que conecte la acción misionera, que llama a la fe, con la acción pastoral, que la alimenta continuamente[6].

Con el nuevo Directorio se pretende ubicar debidamente la Iniciación Cristiana en el dinamismo evangelizador y comunitario de las parroquias, teniendo presente la pluralidad de situaciones. Por ello, hemos de hacer una opción por los itinerarios, que responderán a los diversos casos iniciáticos, y por los procesos, por los cuales los itinerarios se articulan y realizan de manera concreta. Los itinerarios harán referencia a los diversos caminos con los cuales se inicia a las personas según las situaciones concretas.

Caminemos en nuestra Iglesia diocesana a la luz del Señor (Is 2,5)  para ser una escuela de comunión en la que aprendamos a acoger la diversidad como un don de Dios (NMI 43), y así anunciar, celebrar y vivir la fe corresponsablemente; una Iglesia en la comunión sea fuente de alegría que nos permita testimoniar lo que creemos y celebramos: el amor entrañable y misericordioso de Dios; una Iglesia en la que la comunión vivida nos debe llevar a superar los individualismos y el pesimismo para asumir con gozo los criterios diocesanos en la vida pastoral, apostar por el trabajo en común, sin que ello anule la singularidad de cada comunidad y de cada fiel cristiano.

Superemos rutinas que paralizan y discursos que desgastan los ánimos y cierran los oídos del corazón. Son tiempos de oportunidad y de compromiso, de ponerse manos a la obra. Es el momento de aprender la gramática de la simplicidad, y no instalarnos en el reino de la retórica (EG 232), de acoger el ritmo de la espera, acompañar a los desesperados, de recuperar las entrañas de misericordia, ir a buscar el huésped.

El camino por el que debemos salir y seguir: llevar a todos la vida nueva de Jesucristo, Hijo de Dios y Salvador. Para que esto suceda, alejados de una pura cosmética, Jesús ha de ser el centro vital y real de la comunidad eclesial, de los evangelizadores, como diría san Pablo, “hasta que Cristo se forme en vosotros” (Gal 4, 19). No se trata de identificarnos con una causa, sino dejarnos seducir por su persona, establecer con él una relación personal y comunitaria de mayor calidad, de más verdad y más fidelidad, para que resplandezca “la belleza del amor salvífico de Dios manifestado en Jesucristo muerto y resucitado” (EG 36).

Porque queremos que Dios sea el primero y el centro de nuestra vida os invito a vivir el próximo 2024 como el Año de la Oración que el papa Francisco ha convocado como preparación del Jubileo Romano 2025. Necesitamos recuperar el deseo de estar con el Señor: frente a las urgencias cotidianas, debemos detenernos en una oración de escucha de la Palabra que nos lleve a la acción (cf. EG 262). En la oración personal y comunitaria el Espíritu Santo transformará nuestra mente y corazón para llevar a la practica la conversión pastoral que todos anhelamos. Te invito a ser discípulo orante a los pies del Resucitado para que aquellos que no lo conocen encuentren en ti un maestro de oración (cf. EG 266). Animo a que todas nuestras parroquias y comunidades sean escuelas de oración que faciliten el encuentro real con Cristo vivo en la Iglesia.

Es la razón de ser y de existir de la Iglesia (cf. EN 14). Si nos dejamos llevar de dudas y temores, seremos espectadores de su estancamiento infecundo (cf. EG 119). Seamos actores de la misteriosa fecundidad del Espíritu (cf. EG 280). Como fue María Nuestra Madre, como fue el Apóstol Santiago. Que ellos nos acompañen y nos alcancen del Señor un chover miudiño de fe, esperanza y caridad.

 

+ Francisco José Prieto Fernández
Arzobispo de Santiago de Compostela

3 de diciembre de 2023

 

[1] Francisco, Discurso en la Conmemoración del 50 aniversario de la Institución del Sínodo de los Obispos (Roma 2015).

[2] Comisión Teológica Internacional, La sinodalidad en la vida y misión de la Iglesia (Roma 2018), nº 22. Cf. nº 70.

[3] Comisión Teológica Internacional, La sinodalidad …, nº 80-84.

[4] Conferencia Episcopal Española, La Iniciación cristiana. Reflexiones y orientaciones (Madrid 1998) nº 62.

[5] Conferencia Episcopal Española, La Iniciación cristiana…, nº 18-19.

[6] Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización, Directorio para la catequesis (Roma 2020) nº 69.

 

Fuente: archicompostela.es

I CONCURSO DE BELENES FAMILIARES Y PARROQUIALES 2023 «CUÉNTANOS TU NAVIDAD»

Desde las Delegaciones de Catequesis de Galicia convocan este  CONCURSO DE BELENES FAMILIARES Y PARROQUIALES «CUÉNTANOS TU NAVIDAD» con la finalidad de ayudarnos a contar y a recordar juntos la historia de la Navidad a través de un elemento que un año más retorna a nuestros hogares y parroquias para recordarnos que nos acercamos a la Navidad, pero que no es meramente decorativo.

Quieren que les contemos y recordemos la historia de la Navidad en nuestras familias y parroquias de una manera creativa y original. Y hacerlo por medio de la imaginación de los niños, que ayudados por sus familias en sus casas y por los catequistas en las parroquias, nos ofrecerán su versión de los acontecimientos que recrean Belenes a partir del relato bíblico (Mt. 2,1-13;Lc 2, 1-20) y de la particular historia familiar o parroquial de ese Belén.

Cuando narramos algo no sólo hacemos memoria y damos voz a un hecho pasado, sino que lo hacemos presente y contemporáneo a nosotros, como si formásemos parte de esa historia. Cuando contamos la historia de navidad entonces esa historia del nacimiento de Jesús es también la historia de mi familia, de mi parroquia; mi historia.

Puedo contar la historia de la Navidad con mis palabras, con mis sentimientos, emociones, con mi particular visión. Y si la puedo contar, también la puedo compartir a los demás. Y si la comparto, entonces se produce el gran milagro de que de nuevo es navidad. ¡Es más navidad! Porque ahora también yo, mi familia, mi parroquia somos parte de esa Navidad. Y así puede ser Navidad en mi casa, en mi parroquia, en la calle, en los lugares donde se necesita la posibilidad de paz que Dios nos da en su Hijo.

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¿Te animas a participar en este apasionante reto?

 

Consulta las bases de este concurso en el siguiente LINK

 

Además este año 2023  se celebra el 800 aniversario de la creación del primer belén  por parte de San Francisco de Asís en Greccio. Por este motivo particular, los católicos podrán recibir las gracias de la indulgencia plenaria a partir del 8 de diciembre, solemnidad de la Inmaculada, hasta el 2 de febrero, fiesta de la presentación del Señor, simplemente rezando ante un belén en cualquier Iglesia Franciscana.

 

Fuente: catequesisdegalicia.org/

Material de ACG para vivir este ADVIENTO 2023: «VIENE EL SEÑOR… … RENACE LA ESPERANZA»

Ya está disponible el material para este Adviento de Acción Católica General. En esta ocasión con el lema «¡VIENE EL SEÑOR!… …RENACE LA ESPERANZA»

 

Con este material se pretende ayudar a las personas a que vivan ese tiempo de adviento preparando su corazón para la llegada de Jesús, pero sobre todo como una llamada especial a reavivar la esperanza, con nuestros ojos y nuestro corazón puestos en la gran celebración del Jubileo 2025, cuyo lema es “Peregrinos de la esperanza”.

Cuando miramos a nuestro alrededor, descubrimos un mundo, en muchos casos, sumido en la oscuridad, a causa de la guerra, la injusticia, la soledad, el hambre, la marginación, la enfermedad… hombres y mujeres luchan por vivir una vida digna, jóvenes quieren encontrar un sentido a la vida,… Entonces es cuando necesitamos reavivar la esperanza, necesitamos elevar nuestra mirada hacia aquel que nos ha amado hasta el extremo, con los pies bien puestos en la tierra y nuestros brazos extendidos hacia nuestros hermanos, ya que estamos firmemente convencidos de que «la esperanza no defrauda, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que se nos ha dado». (Rom 5,5)

Así, este tiempo de Adviento, nos ofrece, con su fuerza esperanzadora, la oportunidad de hacer posible que renazca la esperanza en nuestros corazones, en nuestra Iglesia, en nuestro mundo… porque viene el Señor.

 

El material para preparar el Adviento, se compone de:

  • La corona de Adviento.
  • Celebración de la Vigilia de la Inmaculada.
  • Material para jóvenes y adultos.- Itinerario formativo y oracional con los salmos dominicales para Adviento.
  • Material de Infancia.- Sencilla dinámica con el salmo de cada domingo y que se verá concretada en un compromiso semanal.

 

Lo puedes descargar pinchando sobre la imagen

 

 

 

 

Fuente: accioncatolicageneral.es

Adviento, tiempo de respuestas

El domingo 3 de diciembre de 2023 comenzó el nuevo año litúrgico con el inicio del Adviento. Este tiempo litúrgico, que nos llevará hasta el 24 de diciembre, es el anuncio de la venida del Salvador.

El Adviento nos renueva cada año y nos introduce en la Navidad y en su Misterio. El Adviento, en los tiempos que vivimos, se hace especialmente imprescindible porque es un momento de espera y esperanza, de reflexión y de conversión, de cambio de actitudes  y de vida nueva.

Dios nos visita y este encuentro debe ser verdadero. Los cristianos esperamos su venida y Él espera nuestras respuestas. Es tiempo de acción.

Por ello, en la sección «Creemos» de la web de la Conferencia Episcopal Española se ha preparado un especial sobre el Adviento para ayudar a vivir estas cuatro semanas con seis secciones:

  • «Adviento, tiempo de respuestas»;
  • «Símbolos para vivir el Adviento»;
  • «Comentarios a las lecturas de domingos y festivos»;
  • «Medita con los santos de Adviento»;
  • «Libros y música para el Adviento» y
  • «Cine para vivir» esta época.
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Vídeo del Papa. Diciembre 2023. Por las personas con discapacidad: «Cambiar un poco nuestra mentalidad para abrirnos a las aportaciones y a los talentos de esas personas con capacidades diferentes»

 

Oremos para que las personas con discapacidad estén en el centro de la atención de la sociedad, y que las instituciones promuevan programas de inclusión que potencien su participación activa.

Papa Francisco – Diciembre 2023

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«Hacen falta programas, iniciativas que favorezcan la inclusión de las personas con discapacidad.
Pero sobre todo, hacen falta corazones grandes que quieran acompañar» .- Papa Francisco

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Se acaba de publicar el Video del Papa con la nueva intención de oración del Santo Padre –que se confía a toda la Iglesia Católica a través de la Red Mundial de Oración del Papa. En este mes de diciembre está dedicado a las personas con discapacidad. El Santo Padre nos invita a acabar “con la discriminación” y cambiar “nuestra mentalidad para abrirnos a las aportaciones y talentos de esas personas con capacidades diferentes tanto en la sociedad como dentro de la vida eclesial”. Oremos por ellos con Francisco “para que las personas con discapacidad estén en el centro de la atención de la sociedad, y que las instituciones promuevan programas de inclusión que potencien su participación activa”.

 

 

Esta intención de oración coincide con el mes en el que la ONU estableció el Día Internacional de las Personas con Discapacidad (3 de diciembre) con el objetivo de promover sus derechos y bienestar. El Papa Francisco insiste en el concepto de «capacidades diferentes» para subrayar la gran contribución que puede aportar a la sociedad, la plena inclusión y valorización de los más frágiles.

Así lo atestiguan las imágenes que acompañan sus palabras: historias diferentes, unidas por la capacidad de potenciar el talento de las personas con discapacidad. Desde los atletas paralímpicos que desafían con éxito sus propios límites en las diversas competiciones internacionales, hasta los amigos de la Comunidad de Sant’Egidio que pintan obras de arte o sirven en las mesas de una trattoria; desde el jesuita con discapacidad visual, teólogo en Australia, hasta la monja con síndrome de down comprometida en Lourdes, que participaron en la Asamblea General del Sínodo y que se cuentan en la campaña #IamChurch del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida. El Vídeo del Papa de este mes -realizado en colaboración con el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral- es un canto a la vida misma, así como una llamada a cambiar nuestra forma de pensar.

 

 

 

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La sociedad y la Iglesia

En el mundo actual, denuncia Francisco, algunas personas con discapacidad “sufren rechazo, basado en la ignorancia o basado en los prejuicios, que los convierte en marginados”. Por tanto, es hora de “cambiar un poco nuestra mentalidad para abrirnos a las aportaciones y abrirnos a los talentos de esas personas con capacidades diferentes, tanto en la sociedad como dentro de la vida eclesial”. El Papa pide a las instituciones civiles que apoyen los proyectos de las personas discapacitadas “con el acceso a la educación, al empleo y a los espacios donde se expresa la creatividad” y con “iniciativas que favorezcan la inclusión”. A la Iglesia, no limitarse a “eliminar las barreras físicas, sino también asumir que hemos de dejar de hablar de ‘ellos’ y pasar a hablar de ‘nosotros’”. A todos, pues, reitera que “hacen falta corazones grandes que quieran acompañar”.

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Una mirada más profunda

El Cardenal Michael Czerny, Prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, a propósito del video del Santo Padre para el mes de diciembre, añade: «La invitación del Papa a acoger a las personas con discapacidad en la vida de la Iglesia y de la sociedad es una gran ayuda para reconocer el misterio que es cada persona. Jesús se encontró con personas marcadas por la fragilidad física, psíquica y espiritual, y en ellas vio belleza y promesa. Así, percibieron en Él el misterio divino, sintieron la presencia de Aquel que salva, de Aquel que es Padre. En un mundo donde la productividad parece ser más importante que el ser humano y la belleza se estandariza dentro de cánones comerciales, la comunidad cristiana que reza gana una mirada más profunda y libre. La Iglesia no niega a nadie la participación, la Palabra y los Sacramentos, comparte con cada persona el camino adecuado. Nuestras sociedades, a menudo poco inclusivas, necesitan un compromiso común y concreto para que, siguiendo el ejemplo de Jesús, se respete la dignidad de todos y crezca la fraternidad».

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La inclusión, la roca sobre la que debemos construir

El Padre Frédéric Fornos S.J., Director Internacional de la Red Mundial de Oración del Papa, refuerza la invitación de Francisco: “El foco de la intención de oración del Papa de este mes es promover la participación activa de las personas con discapacidad, construyendo programas e iniciativas para que nadie quede excluido, para que sean apoyados, acogidos, integrados y reconocidos por la sociedad. Es lo que hacía Jesús, acogía a todos y con él nadie se sentía excluido. Lo sabemos, pero tenemos dificultad a vivirlo, por eso necesitamos rezar, pues pide un cambio de mentalidad, de mirada, empezando por la nuestra. Es así, nos dice el Papa, que podremos ‘abrirnos a las aportaciones y a los talentos de esas personas con capacidades diferentes, tanto en la sociedad como dentro de la vida eclesial’”.

 

 

 

 

 

 

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Fuente: thepopevideo.org

La Diócesis celebra este domingo el “Día Diocesano de las Personas con Discapacidad”

Este domingo, 3 de diciembre, en la Archidiócesis de Santiago de Compostela se celebra el Día Diocesano de las Personas con Discapacidad, bajo el lema «Tú y yo somos Iglesia», uniéndose así a la Campaña con la que la Iglesia se suma al Día Internacional de las Personas con Discapacidad.

Esta celebración pretende despertar la conciencia de todos los bautizados frente a los hermanos que tienen capacidades diferentes y que son personas que necesitan ocupar su lugar en la Iglesia, no solo como receptoras de la acción pastoral, sino como protagonistas de la misma.

“Una Iglesia de todos y para todos ha de ser una Iglesia accesible”. Así comienza la Carta Pastoral mons. Francisco Prieto, dedicada a esta celebración. El Arzobispo compostelano indica que atender a las que hoy se llaman «personas con discapacidad» es un mandato constante en el gesto y la palabra de Jesús:

 

“Las personas con discapacidad, por medio del bautismo, son llamados a ser parte viva y activa del Pueblo de Dios, de una Iglesia que sea en verdad «de puertas abiertas».”

 

En su texto, mons. Prieto recuerda que “como Iglesia diocesana queremos identificar barreras, modificar contenidos, enfoques, estructuras y estrategias para incluir a todas las personas, con la convicción de que es responsabilidad de toda la comunidad parroquial”.

D. Francisco indica también que “en nuestras parroquias hemos de aprender a aceptar a cada persona como es, reconociendo sus características individuales; dar a cada persona lo que necesita para disfrutar de los mismos derechos; no intentar cambiar o corregir la diferencia de la persona sino acogerla para enriquecernos con ella; y eliminar las barreras que le impiden acceder y participar en todos los actos de la parroquia.”

 

Recursos

 

La catequesis, en particular, está llamada a descubrir y experimentar formas coherentes para que cada persona con sus dones, sus limitaciones y sus discapacidades, pueda encontrar a Jesús en su camino y abandonarse a Él con fe.

Con este motivo, la Delegación de Catequesis de Santiago, junto con el área para la discapacidad de la Comisión Episcopal para la Evangelización, Catequesis y Catecumenado, de la Conferencia Episcopal Española, ofrecen unos recursos que pone a disposición de todos los catequistas

 

– Eucaristía con intérprete en lengua de signos-

 

La Archidiócesis de Santiago se sumará este próximo domingo día 3, coincidiendo con el Domingo I de Adviento, al Día Internacional de las Personas con Discapacidad con la celebración de una misa con intérprete en lengua de signos y otras adaptaciones para otro tipo de necesidades que acogerá a las 10:00 horas la Parroquia de San Fructuoso y que será retransmitida por la TVG

 

-Materiales-

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-Vídeos-

 

Además de los estos materiales , desde el área para la discapacidad de la Comisión Episcopal para la Evangelización, Catequesis y Catecumenado de la CEE han editado unos vídeos expresando la gratitud por ser todos Iglesia y el deseo que en todas nuestras parroquias y ambientes de fe, las personas con discapacidad puedan ser reconocidas como un regalo de Dios, como ese hermano y hermana que Dios nos pone en el camino de la vida para caminar juntos hacia nuestra plenitud que es Cristo

 

 

 

 

 

Fuentes: archicompostela.es; conferenciaepiscopal.es y evangelizacion.conferenciaepiscopal.es/

 

Calendario Litúrgico-Pastoral 2023-2024

El sello editorial Libros Litúrgicos de la CEE edita el Calendario Litúrgico-Pastoral 2023-2024 elaborado por el Secretariado de la Comisión Episcopal para la Liturgia de acuerdo con el «Calendarium Romanum», las Normas Universales sobre el Año litúrgico y sobre el Calendario, y el Calendario Propio de España.

Esta edición digital, incluye los Salmos responsoriales y sugerencias de cantos para los Domingos y Solemnidades del año litúrgico.

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Fuente: conferenciaepiscopal.es