24 horas de Manos Unidas para iluminar el mundo.

Manos Unidas trata de “iluminar”  la vida de millones de personas en los países del Sur, a través de los casi 500 proyectos de desarrollo que apoya en 55 países. Y cada año, desde 2013, crea también un “canal virtual” para que esa luz de desarrollo viaje de Norte a Sur y no deje a nadie indiferente. Son las “24 horas” de Manos Unidas.

Bajo el lema «Enciende tu compromiso» va a tener lugar la XI edición de esta iniciativa, que se desarrollará en las 24 horas que estarán comprendidas desde las 8 de la tarde del sábado 11 de noviembre hasta las 8 de la tarde del domingo 12, con el objetivo claro de crear un halo virtual de luz que ilumine la faz de la Tierra para que simbólicamente no quede ningún rincón del planeta ensombrecido por la pobreza, la desigualdad y el hambre.

Ilumina la vida de quien más lo necesita. Cualquier persona, en cualquier parte del mundo, puede sumarse a esta acción. Enciende tu vela. Enciende la llama. Enciende tu compromiso. ¿Cómo?

Para encender tu vela solo tienes que subir una fotografía de una vela encendida y subirla al siguiente enlace PINCHA AQUÍ. 

Aquellas personas que lo deseen también podrán subir fotos a las redes sociales con el hashtag #EnciendeTuCompromiso.

 

 

¡CONOCE la iniciativa y, sobre todo, ENCIENDE TU COMPROMISO!

 

 

 

 

 

 

El Papa Francisco: «Que el Señor nos traiga una paz justa»

 

El Papa al final de la catequesis de hoy miércoles hizo un llamamiento por la paz para los pueblos que sufren la guerra. En sus pensamientos Ucrania, Palestina e Israel.

 

Una vez más el Pontífice dirige su mirada preocupada, angustiada hacia los pueblos que están viviendo una guerra. La guerra es siempre una derrota. Pidió que el Señor nos traiga una paz justa:

 

”Pensemos y recemos por los pueblos que sufren la guerra. No olvidemos a la atormentada Ucrania y pensemos en los pueblos palestino e israelí: que el Señor nos traiga una paz justa. Hay tanto sufrimiento: sufren los niños, sufren los enfermos, sufren los ancianos y mueren tantos jóvenes. La guerra es siempre una derrota: no lo olvidemos. Siempre es una derrota”.

 

 

Fuente: vaticannews.va

12 de noviembre, Día de la Iglesia diocesana: “Orgullosos de nuestra fe”

“ORGULLOSOS DE NUESTRA FE”. Este es el lema que propone el secretariado para el Sostenimiento de la Iglesia para la Campaña del Día de la Iglesia Diocesana, que este año se celebra el domingo 12 de noviembre.

Un Día de fiesta, de celebración, en el que “recordamos y agradecemos nuestra pertenencia a una comunidad cristiana”. Es cierto, en el contexto social actual no es fácil reconocerse como creyente en muchos ambientes. Por eso con esta campaña se nos invita a quitarnos ese “sentimiento” de “cierta vergüenza” para “mostrar <Orgullosos de nuestra fe> lo que somos y lo que hacemos, con humildad, convencidos de que Cristo y el Evangelio hacen de este mundo un lugar mejor”.

 

 

Un Día, por tanto, para reforzar ese sentimiento de pertenencia de los creyentes, reconociéndonos todos miembros de una gran familia, incluso aquellos que, por distintas circunstancias de la vida, se han alejado de la práctica religiosa. Porque la celebración y la vivencia de la fe son un motivo de alegría en un mundo sediento de esperanza.

Y también un Día para agradecer y para tomar conciencia de todo el bien que hacemos todos juntos en comunión, en la Iglesia, en nuestras diócesis, en nuestras parroquias vivas y comprometidas.

 

Juntos llegamos más lejos

Un bien que se hace posible por la corresponsabilidad de todos los creyentes.  Lo que la Iglesia hace “es gracias al tiempo, las cualidades, la oración y el apoyo económico de TODO el pueblo de Dios”. No se trata de obligar ni de imponer, sino de promover un modo de seguir a Jesucristo.  ¿Y como podemos colaborar? Con alguna de estas 4 propuestas:

  • Con tu oración: Puedes rezar por tu parroquia porque tu oración es necesaria y será el alma de toda la actividad que se realice. Con ella, los frutos serán mayores y más permanentes.
  • Con tu tiempo: Dedica algo de tu tiempo en tu parroquia a los demás. El tiempo que puedas: media hora, una, tres horas… Lo que se ajuste a tu situación de vida.
  • Con tus cualidades: Cada uno puede aportar un poco de lo que sabe: una sonrisa cercana, una mano que apoya un hombro desconsolado, remangarse cuando sea necesario, acompañar en silencio al que sufre…
  • Con tu apoyo económico: Haz un donativo. Con tu aportación periódica ayudas más, porque permiten elaborar presupuestos y mejorar la utilización de los recursos y planificar acciones a medio y largo plazo.

Una colaboración que ha hecho posible que más de cuatro millones de personas hayan podido ser atendidas en centros asistenciales de la Iglesia; que sujetan las más de 22.000 parroquias que están al servicio de toda la sociedad; y que sacerdotes, voluntarios y seglares puedan dedicar más de 40 millones de horas a los demás. También gracias a esa corresponsabilidad, hay más de 10.000 misioneros españoles en los cinco continentes.

 

¿Qué hacemos? y ¿Cómo lo hacemos? en nuestra archidiócesis de Santiago de Compostela

Con motivo del Día de la Iglesia Diocesana también se edita por cada diócesis la revista «NUESTRA IGLESIA».

Y aquí puedes ver la revista correspondiente a nuestra Archidiócesis de Santiago de Compostela, que abre sus páginas con el saludo de nuestro arzobispo, D. Francisco José Prieto.

 

«Somos pueblo de Dios, Iglesia en salida, que no pretende mostrarse arrolladora y provocativa, sino humilde y testimonial, pero nunca acomplejada. Este es nuestro tiempo, un tiempo de gracia en el que Dios sigue haciendo su obra en nosotros y a través de nosotros, Iglesia en camino».

 

Además, en esta publicación se responde a dos interrogantes. ¿Qué hacemos?, contando los datos de la actividad celebrativa, pastoral, evangelizadora, educativa, misionera, cultural y caritativa-social. Y ¿Cómo lo hacemos?, informado de las cuentas de resultados de nuestra Iglesia de Santiago de Compostela correspondientes al año 2022 .

 

Puedes descargar  la revista pinchando sobre la imagen:

 

 

 

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Vídeo del Papa. Noviembre 2023. Por el Papa: «La oración de ustedes me da fuerzas y me ayuda para que pueda discernir y acompañar a la Iglesia escuchando al Espíritu Santo»

Oremos por el Papa, para que en el ejercicio de su misión siga acompañando en la fe a la grey que le ha sido encomendada, con la ayuda del Espíritu Santo.

Papa Francisco – Noviembre 2023

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El Papa Francisco abre su corazón y pide oraciones para cumplir con su misión

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Según la tradición del Apostolado de la Oración (antiguo nombre de la Red Mundial de Oración del Papa), los Papas encomiendan desde 1879 una intención de oración cada mes a la Iglesia, a través de la Red Mundial de Oración del Papa. En este mes de noviembre, la intención es la siguiente: “Oremos por el Papa, para que en el ejercicio de su misión siga acompañando en la fe a la grey que le ha sido encomendada por Jesús y siempre con la ayuda del Espíritu Santo”.

El Papa concluye el vídeo con una pizca de humor: “Recen por mí. ¡A favor!”.

Las imágenes que acompañan las palabras del Santo Padre tienen también un tono íntimo: una especie de relato de su pontificado a través de las emociones. Además de los momentos más conocidos, como los primeros instantes después de la elección, hay otros casi inéditos, hechos de abrazos y oraciones en diversas partes del mundo. Están unidos por la gran humanidad contagiosa de Francisco, confirmada una vez más por la elección de la intención de oración para este mes y el mensaje que la acompaña.

 

 

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Un Papa «no pierde su humanidad»

¿Alguna vez te has preguntado cómo un Papa se enfrenta a sus desafíos diarios?

El Papa Francisco sigue dejando espacio a las confidencias al constatar que “por el hecho de ser Papa, uno no pierde su humanidad. Al contrario, mi humanidad cada día crece más con el santo pueblo fiel de Dios”. De hecho, reconoce: “Ser Papa también es un proceso. Uno va tomando conciencia de lo que significa ser pastor. Y en este proceso aprende a ser más caritativo, más misericordioso y, sobre todo, más paciente, como es nuestro padre Dios, que es tan paciente”.

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El Papa pide ser juzgado “con benevolencia”

El actual sucesor del apóstol Pedro puede “imaginar que todos los Papas, al empezar su pontificado, tuvieron esa sensación de susto, vértigo, del que sabe que va a ser juzgado con dureza. Porque el Señor a los obispos nos va a pedir cuenta seriamente”.

El Papa se dirige a todas las personas que verán y escucharán su mensaje para pedirles que lo “juzguen con benevolencia. Y que recen para que el Papa, sea quien sea (…) reciba la ayuda del Espíritu Santo, sea dócil a esa ayuda”.

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Desde el primer día de este pontificado

El Padre Frédéric Fornos S.J., Director Internacional de la Red Mundial de Oración del Papa, reconoce que el videomensaje de Francisco es significativo, pues desde el primer día, en estos diez años, su pontificado se ha caracterizado por la petición ininterrumpida de la oración de todos.

Recuerda aquel inolvidable 13 de marzo de 2013, cuando tras ser elegido Papa y aparecer en el balcón de la fachada de la Basílica vaticana, Francisco, antes de dar su bendición a los fieles congregados en la plaza de San Pedro, pidió la oración del pueblo. “Os pido que recéis al Señor para que me bendiga”, afirmó Francisco. Tras subrayar la importancia de “la oración del pueblo pidiendo la bendición para su obispo”, el nuevo Papa pidió un momento de profundo silencio para que quienes le escuchaban pudieran rezar por él.

Desde el inicio, Francisco ha dado una gran importancia a la oración, pidiendo rezar por él, pero también por los desafíos de la humanidad y de la misión de la Iglesia. Es Francisco quien ha impulsado la recreación del Apostolado de la Oración como Red Mundial de Oración del Papa, haciendo de ella una Obra Pontificia, Fundación Vaticana. Es también el Santo Padre quien, desde 2016, ha realizado cada mes El Vídeo del Papa para hablar a los corazones de tantos e invitar a rezar. Es también él quien ha hecho de Click To Pray su plataforma de oración, integrando en 2019 su perfil personal.

El P. Fornos subraya que noviembre, al estar dedicado este año a la oración por el Papa, se convierte por tanto  “en un mes para sentir con la Iglesia”, como dicen los Ejercicios Espirituales de San Ignacio. “Este «sentir con la Iglesia» invita a una benevolencia a priori, a acoger el discernimiento del obispo de Roma, el cual preside la caridad de todas las Iglesias, y en su mirada universal nos ayuda a reconocer la acción del Espíritu del Señor”, concluye.

 

 

 

 

 

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Fuente: thepopevideo.org

Oración Ecuménica por la Paz en A Coruña

El próximo viernes 10 de noviembre, a las 19:00 h, hay una ORACIÓN ECUMÉNICA POR LA PAZ. La celebración está organizada por varias Iglesias cristianas, pero abierta a toda la sociedad y toda persona de buena voluntad, y tendrá lugar en la parroquia de los Santos Ángeles de A Coruña.

Habrá representación de la Iglesia católica, Iglesia ortodoxa de Serbia, Iglesia anglicana e Iglesia evangélica apostólica del nombre de Jesús.

 

 

 

 

Carta al Pueblo de Dios: «La sinodalidad es el camino de la Iglesia del tercer milenio»

Foto: Participantes en la asamblea del Sínodo / Vatican Media

 

Poco antes de que salga a la luz la síntesis de los trabajos que ha supuesto la primera sesión de la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de la sinodalidad,  nos llega esta «Carta al Pueblo de Dios» que fue aprobada por la Asamblea Sinodal.

En esta Carta se destacan varios elementos: la experiencia de sinodalidad que se ha vivido en los trabajos; destacan la necesidad de caminar juntos bajo la guía del Espíritu Santo y viviendo como discípulos misioneros siguiendo a Jesucristo…etc.

Merece la pena leerla y dejarse contagiar por este clima de comunión y renovación eclesial que se respira en ella.

Compartimos el texto íntegro de esta “Carta al Pueblo de Dios”:

 

CARTA AL PUEBLO DE DIOS (descargar pdf)

 

Queridas hermanas, queridos hermanos:

Cuando se acerca la conclusión de los trabajos de la primera sesión de la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, queremos, con todos vosotros, dar gracias a Dios por la hermosa y rica experiencia que acabamos de vivir. Este tiempo bendecido lo hemos vivido en profunda comunión con todos vosotros. Hemos sido sostenidos por vuestras oraciones, llevando con nosotros vuestras expectativas, vuestras preguntas y también vuestros miedos.

Han pasado ya dos años desde que, a petición del Papa Francisco, se inició un largo proceso de escucha y discernimiento, abierto a todo el pueblo de Dios, sin excluir a nadie para “caminar juntos”, bajo la guía del Espíritu Santo, discípulos misioneros siguiendo a Jesucristo.

La sesión que nos ha reunido en Roma desde el 30 de septiembre constituye una etapa importante en este proceso. Por muchos motivos, ha sido una experiencia sin precedentes. Por primera vez, por invitación del Papa Francisco, hombres y mujeres han sido invitados, en virtud de su bautismo, a sentarse en la misma mesa para formar parte no solo de las discusiones, sino también de las votaciones de esta Asamblea del Sínodo de los Obispos. Juntos, en la complementariedad de nuestras vocaciones, de nuestros carismas y de nuestros ministerios, hemos escuchado intensamente la Palabra de Dios y la experiencia de los demás. Utilizando el método de la conversación en el Espíritu, hemos compartido con humildad las riquezas y las pobrezas de nuestras comunidades en todos los continentes, tratando de discernir lo que el Espíritu Santo quiere decir a la Iglesia hoy.

Así hemos experimentado también la importancia de favorecer intercambios recíprocos entre la tradición latina y las tradiciones del Oriente cristiano. la participación de delegados fraternos de otras Iglesias y Comunidades eclesiales ha enriquecido profundamente nuestros debates. Nuestra asamblea se ha llevado a cabo en el contexto de un mundo en crisis, cuyas heridas y escandalosas desigualdades han resonado dolorosamente en nuestros corazones y han dado a nuestros trabajos una gravedad peculiar, más aún cuando algunos de nosotros venimos de países en los que la guerra se intensifica.

Hemos rezado por las víctimas de la violencia homicida, sin olvidar a todos a los que la miseria y la corrupción les han arrojado a los peligrosos caminos de la emigración. Hemos garantizado nuestra solidaridad y nuestro compromiso al lado de las mujeres y de los hombres que en cualquier lugar del mundo actúan como artesanos de justicia y de paz.

Por invitación del Santo Padre, hemos dado un espacio importante al silencio, para favorecer entre nosotros la escucha respetuosa y el deseo de comunión en el Espíritu. Durante la vigilia ecuménica de apertura, experimentamos cómo la sed de unidad crece en la contemplación silenciosa de Cristo crucificado. “La cruz es, de hecho, la única cátedra de Aquel que, dando su vida por la salvación del mundo, encomendó sus discípulos al Padre, para que ‘todos sean uno’ (Jn 17,21). Firmemente unidos en la esperanza que nos da Su Resurrección, Le hemos encomendado nuestra Casa común, donde resuenan, cada vez con mayor urgencia, el clamor de la tierra y el clamor de los pobres: ‘¡Laudate Deum!’”, recordó el Papa Francisco precisamente al inicio de nuestros trabajos. Día tras día, hemos sentido el apremiante llamamiento a la conversión pastoral y misionera. Porque la vocación de la Iglesia es anunciar el Evangelio no concentrándose en sí misma, sino poniéndose al servicio del amor infinito con el que Dios ama el mundo (cf. Jn 3,16).

Ante la pregunta de qué esperan de la Iglesia con ocasión de este sínodo, algunas personas sin hogar que viven en los alrededores de la Plaza de San Pedro respondieron: “¡Amor!” Este amor debe seguir siendo siempre el corazón ardiente de la Iglesia, amor trinitario y eucarístico, como recordó el Papa, evocando el 15 de octubre, en la mitad del camino de nuestra asamblea, el mensaje de Santa Teresa del Niño Jesús. “Es la confianza” lo que nos da la audacia y la libertad interior que hemos experimentado, sin dudar en expresar nuestras convergencias y nuestras diferencias, nuestros deseos y nuestras preguntas, libremente y humildemente.

¿Y ahora? Esperamos que los meses que nos separan de la segunda sesión, en octubre de 2024, permitan a cada uno participar concretamente en el dinamismo de la comunión misionera indicada en la palabra “sínodo”.  No se trata de una ideología, sino de una experiencia arraigada en la Tradición Apostólica. Como nos recordó el Papa al inicio de este proceso: “Si no se cultiva una praxis eclesial que exprese la sinodalidad […] promoviendo la implicación real de todos y cada uno, la comunión y la misión corren el peligro de quedarse como términos un poco abstractos” (9 de octubre de 2021). Los desafíos son múltiples y las preguntas numerosas: la relación de síntesis de la primera sesión aclarará los puntos de acuerdo alcanzados, evidenciará las cuestiones abiertas e indicará cómo continuar el trabajo”.

Para progresar en su discernimiento, la Iglesia necesita absolutamente escuchar a todos, comenzando por los más pobres. Eso requiere, por su parte, un camino de conversión, que es también un camino de alabanza: “Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y las has revelado a los pequeños” ( Lc 10,21). Se trata de escuchar a aquellos que no tienen derecho a la palabra en la sociedad o que se sienten excluidos, también de la Iglesia. Escuchar a las personas víctimas del racismo en todas sus formas, en particular en algunas regiones de los pueblos indígenas cuyas culturas han sido humilladas. Sobre todo, la Iglesia de nuestro tiempo tiene el deber de escuchar, con espíritu de conversión, a aquellos que han sido víctimas de abusos cometidos por miembros del cuerpo eclesial, y de comprometerse concretamente y estructuralmente para que eso no vuelva a suceder.

La Iglesia necesita también escuchar a los laicos, a las mujeres y a los hombres, todos llamados a la santidad en virtud de su vocación bautismal: el testimonio de los catequistas, que en muchas situaciones son los primeros en anunciar el Evangelio; la sencillez y la vivacidad de los niños, el entusiasmo de los jóvenes, sus preguntas y sus peticiones; los sueños de los ancianos, su sabiduría y su memoria. La Iglesia necesita escuchar a las familias, sus preocupaciones educativas, el testimonio cristiano que ofrecen en el mundo de hoy. Necesita acoger las voces de aquellos que desean ser involucrados en ministerios laicales o en organismos participativos de discernimiento y de decisión.  La Iglesia necesita particularmente, para progresar en el discernimiento sinodal, recoger todavía más las palabras y la experiencia de los ministros ordenados: los sacerdotes, primeros colaboradores de los obispos, cuyo ministerio sacramental es indispensable en la vida de todo el cuerpo; los diáconos, que a través de su ministerio representan la preocupación de toda la Iglesia por el servicio a los más vulnerables. Debe también dejarse interpelar por la voz profética de la vida consagrada, centinela vigilante de las llamadas del Espíritu. Y debe también estar atenta a aquellos que no comparten su fe, pero que buscan la verdad, y en los que está presente y activo el Espíritu, Él que ofrece “a todos la posibilidad de que, en la forma de sólo Dios conocida, se asocien a este misterio pascual” (Gaudium et spes 22).

“El mundo en el que vivimos, y que estamos llamados a amar y servir también en sus contradicciones, exige de la Iglesia el fortalecimiento de las sinergias en todos los ámbitos de su misión. Precisamente el camino de la sinodalidad es el camino que Dios espera de la Iglesia del tercer milenio” (Papa Francisco, 17 de octubre de 2015). No debemos tener miedo de responder a esta llamada. La Virgen María, primera en el camino, nos acompaña en nuestro peregrinaje.  En las alegrías y en los dolores Ella nos muestra a su Hijo y nos invita a la confianza. ¡Es Él, Jesús, nuestra única esperanza!

 

Ciudad del Vaticano, 25 de octubre de 2023

 

 

Fuente: vaticannews.va

Reseña Jornadas Nacionales de Apostolado Seglar 2023

Los días 21 y 22 de octubre se celebraron las XLIV Jornadas Nacionales de delegados de Apostolado Seglar y responsables de movimientos y asociaciones en Madrid, en torno al lema “El Primer Anuncio como centro de nuestra acción pastoral”. Esta convocatoria fue de forma presencial, y abierta a todo aquel que estuviera interesado en conectarse online a la ponencia. Con esta combinación participaron unas 163 personas de forma presencial y 1700  online, alcanzando las 4.600 reproducciones a lo largo de las más de tres horas de conexión-.

La jornada de la mañana del sábado, tras la oración, saludó el presidente de la Comisión Episcopal para los Laicos, Familia y Vida, Mons. Carlos Escribano, arzobispo de Zaragoza, que puso el acento en que estas jornadas se inscriben y son fruto de todo un camino recorrido desde la celebración del Congreso de Laicos de 2020 para seguir haciendo realidad lo itinerarios trabajados y emanadas del mismo. Subrayó la urgencia del Primer Anuncio como acción prioritaria en la tarea de la evangelización: un reto que debemos de afrontar con creatividad para convertir toda la acción pastoral en una actividad auténticamente misionera. La presentación de las jornadas corrió a cargo de Dña. Dolores García Pi, presidenta del Foro de Laicos en ausencia de D. Luis Manuel Romero Sánchez, director del Secretariado de la de esta Comisión Episcopal por estar participando de la Asamblea del Sínodo en Roma. La presidenta del Foro de Laicos enmarcó las jornadas dentro del camino sinodal que está viviendo la Iglesia Universal y recordó que la tarea de anunciar nos compromete a todos.

Seguidamente, la ponencia “El Primer Anuncio como centro de nuestra acción pastoral” estuvo moderada por la directora de Religión del grupo Ábside Media, Irene Pozo Hernández, poniendo el foco en el Primer Anuncio como esencial en la vida y misión de todo cristiano, siendo imprescindible además en el momento actual que nos encontramos. Participaron Juan Ignacio Damas López, vicario general de la diócesis de Jaén y anterior responsable del Área del Primer Anuncio de la CEE, y Josep Otón Catalán, doctor en historia, catedrático de enseñanza secundaria y profesor en el Instituto Superior de Ciencias Religiosas de Barcelona. Otón subrayó que el Primer Anuncio “es lo esencial del mensaje que tenemos que trasmitir”. En la misma línea, el vicario general de la diócesis de Jaén, afirmó que “primero hay una misión que es anunciar a Jesucristo y para que esa misión se pueda cumplir se genera la Iglesia, por eso la centralidad del anuncio, la esencia de la fe”. Puedes volver a ver la ponencia aquí.

En la tarde del sábado, sólo con la presencia de delegados y presidentes de Movimientos y Asociaciones se realizó un trabajo por grupos con una dinámica que favoreció compartir los pasos concretos dados sobre el Primer Anuncio desde el ámbito eclesial de procedencia de cada uno, con sus luces y sus sombras. También se identificaron las posibles pistas surgidas de la sesión formativa de la mañana.

En un segundo momento, varios miembros pertenecientes al Consejo Asesor de Laicos presentaron la propuesta del Encuentro de Laicos sobre Primer Anuncio en febrero de 2024 y el camino a seguir hasta ese momento, recogido en documento “Pueblo de Dios unido en la misión”. Tras valorar la propuesta de forma positiva, se finalizó el día con la celebración de la eucaristía presidida por Mons. Carlos Escribano, Presidente de la Comisión.

El domingo por la mañana, se realizaron dos reuniones de trabajo por grupos, siguiendo el método de la conversación espiritual y discerniendo comunitariamente a través de varios círculos. En la primera reunión se pudieron realizar diversas propuestas atendiendo al esquema de trabajo presentado en la tarde del sábado sobre la celebración del próximo Encuentro Nacional. Lo que supuso poder aportar una mayor riqueza a la propuesta inicial. En la segunda reunión de trabajo por grupos tuvieron la oportunidad de reunirse por provincias eclesiásticas y asociaciones y movimientos para seguir discerniendo, dando pasos y avanzar en el camino de la sinodalidad. Fue un momento de reconocer las sinergias generadas en todo el camino recorrido y concretar el discernimiento realizado sobre el Primer Anuncio con acciones que nos sigan ayudando a caminar juntos y poner en centro de la actividad pastoral de nuestras Iglesias diocesanas, el Primer Anuncio.

Después, el sacerdote Luis Manuel Romero, director del secretariado de la Comisión Episcopal para los Laicos, Familia y Vida de la CEE, y Eva Fernández Mateo, presidenta de la Acción Católica General, participantes en la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos sobre la Sinodalidad se conectaron de forma online compartiendo su testimonio. Fue un momento muy especial, todos nos sentimos privilegiados al poder ver la expresión de sus caras y escucharles. Sin duda, nos contagiaron ilusión, nos trasmitieron paz y esperanza. ¡Gracias, Luis Manuel y Eva!

Las Jornadas finalizaron con las palabras de clausura de Mons. Carlos Escribano, en las cuales agradecía el proceso que se viene recorriendo desde el Congreso de Laicos y animaba a la participación e implicación al laicado, en el Encuentro de Laicos de 2024. Además de seguir caminando desde la comunión y con esperanza, sin olvidar que somos misión, anuncio de Cristo.

 

 

 

Noticia extraída de: https://laicos.conferenciaepiscopal.es/jornadas-nacionales-apostolado-seglar/

Asi viviron o equipo de Apostolado Seglar da nosa Diocese de Santiago as Xornadas de Apostolado Seglar en Madrid.

 

A fin de semana do 21-22 de outubro, o vicario de Pastoral, Javier Porro, e os membros do equipo de Apostolado Seglar de Santiago, Alfredo Losada e Francisco Durán, participamos nas 45 Xornadas de delegados de apostolado seglar e responsables de movementos e asociacións.

 

Estas xornadas foron un tempo de discernir e dialogar sobre a necesidade de que o primeiro anuncio, é dicir, o anuncio da mensaxe de salvación que veu traer Xesucristo, sexa a mensaxe central da acción pastoral.

Tamén foi o marco para presentar o esquema do Encontro nacional de laicos sobre primeiro anuncio que terá lugar en Madrid a fin de semana do 16-18 de febreiro de 2024.

 

Dos tres momentos a destacar, o primeiro foi a ponencia a dúo de Juan Ignacio Damas, vicario de Jaén, e Josep Otón, catedrático de historia, en torno á misión evanxelizadora de todo bautizado e a prioridade do anuncio do evanxeo para unha igrexa renovada e en saída.

O segundo momento foi a dinámica de traballo en grupo que vertebrou as xornadas e que favoreceu a aportación de achegas á dinámica do encontro de febreiro e como seguir artellando a sintonía cos outros tres itinerarios do Congreso de laicos: acompañamento, procesos formativos e presencia na vida pública.

E o último foi a conexión por videoconferencia con Luis Manuel Romero, o director da Comisión episcopal de Laicos, Familia e Vida, e Eva Fernández, da ACG, que compartiron a súa experiencia de participar na fase sinodal en Roma.

 

 

 

 

 

 

Los delegados de Apostolado Seglar y responsables de movimientos y asociaciones laicales reflexionarán sobre el Primer Anuncio como centro de la acción pastoral

 

«En una sociedad secularizada y que vive como si Dios no existiera, necesitamos herramientas y estrategias para anunciar el Evangelio», afirma Luis Manuel Romero, director de la Comisión Episcopal para los Laicos, Familia y Vida

 

Los días 21 y 22 de octubre, Madrid acogerá las XLIV Jornadas Nacionales de Delegados de Apostolado Seglar y Responsables de Movimientos y Asociaciones, un evento en el que participarán 160 personas de forma presencial y 1.000 por la vía telemática y en el que la cuestión del primer anuncio estará en el centro.

El objetivo de estos dos días de trabajo es concretar el discernimiento realizado hasta el momento sobre el primer anuncio y dar pasos para que lo pongan en el centro de la acción pastoral. Además, se comenzará la preparación para el Encuentro sobre el Primer Anuncio, que tendrá lugar el próximo mes de febrero y que da continuidad al proceso del Congreso de Laicos.

«El primer anuncio es esencial hoy, porque la sociedad en la que vivimos está muy secularizada y la gente vive desde la indiferencia, como si Dios no existiera. Necesitamos herramientas y estrategias para anunciar el Evangelio en la sociedad actual», señala en conversación con ECCLESIA el sacerdote Luis Manuel Romero, director de la Comisión Episcopal para los Laicos, Familia y Vida, que se encuentra en Roma participando en la asamblea general del Sínodo.

Las jornadas comenzarán con la oración y el saludo de Carlos Escribano, arzobispo de Zaragoza y presidente de la Comisión para los Laicos, Familia y Vida, y la presentación de las jornadas a cargo de Dolores García Pi, presidenta del Foro de Laicos. Luego, Juan Ignacio Damas López, vicario general de la diócesis de Jaén y anterior responsable del Área de Primer Anuncio de la CEE, y Josep Otón, profesor en el Instituto Superior de Ciencias Religiosas de Barcelona, conversarán sobre el primer anuncio como centro de la acción pastoral, moderados por Irene Pozo, directora de Religión de Ábside Media.

El resto de los trabajos tendrán una clave interna, pues incidirán en las luces y sombras en el proceso del primer anuncio, se preparará el citado congreso de febrero y se darán distintas informaciones relativas a la comisión.

Para Romero, el primer anuncio exige un cambio de lenguaje y de acciones, de superar «el siempre se ha hecho así» y buscar nuevos métodos y modos para llegar a todas las personas, especialmente a los jóvenes. De hecho, esta cuestión es una de las líneas prioritarias de trabajo de la Conferencia Episcopal Española (CEE), definidas en el Congreso de Laicos de 2020.

En estos momentos, ya son numerosas las experiencias, fundamentalmente métodos, que se extienden por todo el país y que «están sirviendo para provocar el encuentro con Cristo». El sacerdote cita los Retiros de Emaús o Effetá, las Cenas Alfa, el Proyecto de Amor Conyugal o el Cuatro40 de Acción Católica, esta última encaminada a hacer parroquias de primer anuncio. «Es el primer paso hacia la evangelización», añade Romero.

Las principales dificultades para llevar a cabo esta tarea son, según el director de Laicos, Familia y Vida, el estancamiento en las parroquias, que impide avanzar, y también el mundo actual, donde es cada vez más difícil anunciar a Jesucristo.

 

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Fuente: Fran Otero Fandiño | www.revistaecclesia.com

22 octubre 2023. DOMUND: Jornada Mundial de las Misiones

 

El Domund es el día en que, de un modo especial, la Iglesia universal reza por los misioneros y colabora con las misiones. Se celebra en todo el mundo el penúltimo domingo de octubre, el “mes de las misiones”.

 

“No es posible encontrar verdaderamente a Jesús resucitado sin sentirse impulsados por el deseo de comunicarlo a todos”

(Mensaje del Papa Francisco para el Domund 2023)

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“Corazones ardientes, pies en camino”

 

Solo el encuentro con el Resucitado ilumina nuestra vida y hace arder nuestro corazón. Lo han experimentado los misioneros y misioneras, quienes, con su corazón ardiente, nos muestran el camino hacia los hermanos más pobres y necesitados, y la presencia del Señor vivo en medio de ellos.

Ese encuentro personal con Cristo hace que los ojos de las personas se abran y mueve a la acción. Así, los misioneros se ponen en camino y entregan su vida para que el Evangelio llegue a todos los rincones del mundo.

 

 

Visita DOMUND 2023