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Nuestro arzobispo preside en la Catedral la Misa de Pentecostés en el Día de la Acción Católica y del Apostolado Seglar

  • Monseñor Barrio destaca el papel de los laicos en la Iglesia

El arzobispo de Santiago, monseñor Julián Barrio, presidió hoy la Eucaristía de la Solemnidad de Pentecostés en la Catedral compostelana, una fecha en la que la Iglesia celebra también el día de la Acción Católica y del Apostolado Seglar. Precisamente a los laicos se dirigió especialmente el arzobispo, animándoles a revitalizar la fe y a vivirla coherentemente en la vida personal y en el entorno familiar, profesional y cívico. Monseñor Barrio señaló, en relación con la fiesta litúrgica del día que el Espíritu Santo otorga fortaleza para testimoniar la fe y difundir el Evangelio. La Iglesia, dijo, el arzobispo, ha de construirse desde el diálogo y la acogida.

Con la Solemnidad de Pentecostés se cierra el ciclo litúrgico de la Pascua. Esta fiesta recuerda el momento en que los apóstoles recibieron el don del Espíritu Santo. Pentecostés, según dijo hoy el arzobispo, hace referencia a la unidad y a la misión de la Iglesia, que ha de abrirse a la sociedad para hacer presente su mensaje de entrega, generosidad, perdón y sanación, así como su preferencia por los más débiles y necesitados. Una tarea en la que los laicos tienen un papel significativo que cumplir en este momento.

 

Fuente: archicompostela.es

Día de la Acción Católica y Apostolado Seglar 2021: “Los sueños se construyen juntos”

 

El próximo 23 de mayo, solemnidad de Pentecostés, se celebra el DÍA DE LA ACCIÓN CATÓLICA Y DEL APOSTOLADO SEGLAR, este año bajo el lema, «LOS SUEÑOS SE CONSTRUYEN JUNTOS», que está inspirado en el Congreso de Laicos y tomado de la carta encíclica del Papa Francisco, Fratelli Tutti, sobre la fraternidad y la amistad social, en su capítulo 8: «(…) ¡Que importante es soñar juntos! (…) Los sueños se construyen juntos. (…)»

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¿Cuál es el mensaje de los obispos?

 

A través de la Comisión Episcopal de Laicos, Familia y Vida, los obispos centran esta Jornada en la carta encíclica del Papa Francisco, Fratelli Tutti, sobre la fraternidad y la amistad social y en el Congreso de Laicos que ha cumplido su primer aniversario. En este contexto actual, marcado por la pandemia, la línea a seguir es continuar remando como Iglesia, con el fin de hacer realidad los sueños expresados en el Congreso, marcados por la senda del discernimiento y de la sinodalidad.

Unos sueños que no son nuestros, sino de Dios para nosotros, para la Iglesia que peregrina en España, y que desea llevar a cabo un renovado Pentecostés“, como nos dicen los obispos en su mensaje. Y sólo gracias al discernimiento podremos “captar estos sueños de Dios, su plan de salvación“, “captar como Dios está actuando en la historia”, “porque Dios nos habla en la historia y en nuestra historia hablamos de Dios”, siendo interpelados a “descubrir la voz de Dios en el grito de cada uno de los seres humanos que encontramos en nuestro caminar” y de ahí “nos llevemos a preguntar, como aparece en el Evangelio «Entonces ¿qué debemos hacer?» (Lc 3,10)”

Otro aspecto importante que destacan los obispos es el otro gran sueño de Dios para su Iglesia, el de la sinodalidad, que nos debe llevar a descubrir que somos un único Pueblo de Dios, pastores, vida religiosa y laicos, y que todos somos necesarios para llevar a cabo la tarea evangelizadora“, siendo conscientes de que los laicos no somos actores de reparto o secundarios, sino protagonistas en nuestra misión de anunciar el Evangelio de Jesucristo, y que “para ir haciendo realidad este sueño es imprescindible que evitemos caer en la tentación del clericarismo”. 

No debemos olvidar que los sueños se construyen juntos, los obispos apuntan que este sueño de “la sinodalidad nos debe llevar también a vivir la comunión entre Movimientos y Asociaciones, y en relación a la diócesis y las parroquias. El sueño de una Iglesia sinodal se traduce en una Iglesia en salida, del acompañamiento, de la fraternidad. Una Iglesia que busca crear puentes de diálogo, de encuentro con los que son y piensan diferente a nosotros, frente a una cultura del enfrentamiento, del descarte”.

Por tanto, estos sueños también deben interpelarnos como laicado a estar en el corazón del mundo. “Es necesario que volvamos a redescubrir que lo propio y peculiar de los laicos es su compromiso en la vida pública”, impulsando entre otras cosas la caridad política.

Terminan este mensaje agradeciendo “el trabajo de las delegaciones diocesanas de Apostolado Seglar, los Movimientos y Asociaciones, la Acción Católica, el Consejo Asesor de Laicos, y el testimonio silencioso y abnegado de tantos laicos de nuestras parroquias, que se esfuerzan ¡cada día por vivir su vocación laical en la Iglesia y en el mundo, desde el discernimiento y la sinodalidad”,  y deseando que nos sirva de estímulo este día de la Acción Católica y del Apostolado Seglar para discernir y seguir el camino construyendo juntos, sinodalmente (pastores, vida consagrada y laicos), “haciendo realidad, en la Iglesia y en nuestras sociedad, los sueños de Dios para la humanidad”.

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