Mons. Prieto: “Al Apóstol le pido la misma fuerza que él tuvo para extender las redes como el Señor les dijo”

 

El próximo 3 de junio, Santiago de Compostela contará con nuevo arzobispo. Se trata del hasta ahora obispo auxiliar, monseñor Francisco José Prieto, que sustituye a quien ha estado durante 27 años al frente de esta archidiócesis, monseñor Julián Barrio.

Nacido hace 55 años en Orense donde también fue ordenado sacerdote a punto de cumplir los 25 años. En esta diócesis desarrolló su ministerio episcopal hasta su nombramiento como obispo en 2021. En ‘La Linterna de la Iglesia’ hemos repasado con él este tiempo que ha pasado en la archidiócesis compostelana y los retos que tiene por delante.

El arzobispo electo de Santiago ha comenzado refiriéndose a su antecesor, a D. Julián: “Estos dos años, para mí, han sido la oportunidad de compartir con él lo que es el trabajo y la dedicación que supone una archidiócesis como Santiago. Y hacerlo en el contexto de un doble Año Santo, que lo fue por el contexto de la pandemia. Recuerdo que en abril de 2021 teníamos limitaciones y poco a poco fuimos recuperando vida, en todos los sentidos. También la oportunidad de ir acercándome a las distintas parroquias me permitió ir viendo cómo salíamos de una situación complicada, con muchos interrogantes… una situación que se ahondó después con la crisis, con la invasión de Ucrania y el momento que estamos viviendo, de expectativa pero, al mismo tiempo, sin perder la esperanza”.

Don Francisco también ha asegurado que sueña la Iglesia “como Jesús el Señor la quiere, como Pueblo de Dios en camino. Quiere que seamos presencia significativa y testigos de Aquél que es Evangelio, que es Buena Noticia. Cada momento nos muestra una preocupación concreta, pero la Buena Noticia ahí sigue siendo la misma que los primeros discípulos llevaron. Tenemos que ser una presencia discreta, que sepa transformar, en clave de semilla que siembra en el corazón de los hombres, en clave de levadura que fermenta desde el Evangelio”.

Ha concluido afirmando que al Apóstol Santiago le pide “la misma fuerza que él tuvo para extender las redes como el Señor les dijo ‘echad de nuevo las redes’, confiar en Él para que seamos pescadores de hombres, que no es más que extender la red del Evangelio para que todo hombre y mujer encuentren ahí esa salvación que esperan y esa esperanza que aguardan. Al menos, parte de esa fortaleza que él tuvo”.

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Fuente: Cope

El Papa en el Ángelus: «Nosotros, ¿Dónde buscamos al Resucitado?»

 

El Papa Francisco en su alocución previa al Regina Coeli, recuerda el Evangelio de Hoy, domingo de la Divina Misericordia, que narra dos apariciones de Jesús resucitado a los discípulos y en particular a Tomás, el “apóstol incrédulo”. Tomás pide una señal extraordinaria y Jesús le muestra sus llagas, yendo delante de todos, en la comunidad.

 

El Papa Francisco reflexionó ante los fieles convocados en la plaza de san Pedro este domingo de la Divina Misericordia, sobre como Jesús, ante la incredulidad de Tomás, quien para creer, pide una “señal extraordinaria: tocar las llagas”, le muestra sus llagas, pero de forma ordinaria, yendo delante de todos, en la comunidad. Como diciéndole,- afirma el Papa- : “si quieres encontrarme no busques lejos, quédate en la comunidad, con los otros; no te vayas, reza con ellos, parte con ellos el pan”.

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Le muestra sus llagas. Las pruebas de su amor. 

Jesús complace a Tomás, aparece de nuevo en medio de sus discípulos y le muestra sus llagas, las pruebas de su amor, los canales siempre abiertos de su misericordia. En la comunidad, porque es allí donde se le encuentra a Jesús, señaló el Papa.

 

Es en la comunidad donde Tomás descubrirá su rostro, mientras con los hermanos Tomás comparte momentos de oscuridad y de miedo.

 

Nosotros, ¿dónde buscamos al resucitado?

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“Queridos hermanos y hermanas, la invitación hecha a Tomás es válida también para nosotros. Nosotros, ¿Dónde buscamos al Resucitado? ¿En algún evento especial, en alguna manifestación religiosa espectacular o sorprendente, únicamente en nuestras emociones o sensaciones?”

 «¿O en la comunidad, en la Iglesia, aceptando el desafío de quedarnos, aunque no sea perfecta? una comunidad con todos sus límites y sus caídas, que son nuestros límites y nuestras caídas.  Nuestra Madre Iglesia es el Cuerpo de Cristo; y está ahí, en el Cuerpo de Cristo, que se encuentran impresas, todavía y para siempre, las señales más grandes de su amor”.

 

Luego, nos pregunta el Pontífice, si cada uno de nosotros, en nombre de este amor, en nombre de las llagas de Jesús, estamos dispuestos a abrir los brazos a quien está herido por la vida, sin excluir a nadie de la misericordia de Dios, sino acogiendo a todos, señaló, cada uno como un hermano, como una hermana.

 

No siempre es fácil creer

En su alocución, el Santo Padre, afirma que, como Tomás, también cada uno de nosotros, siente la dificultad en creer.

 

“De hecho, no siempre es fácil creer, especialmente cuando, como en su caso, se ha sufrido una gran decepción. Tomás ha seguido a Jesús durante años, corriendo riesgos y soportando penalidades, pero el Maestro fue crucificado como un delincuente y nadie lo ha liberado, ¡nadie ha hecho nada! Ha muerto y todos tienen miedo. ¿Cómo fiarse todavía?”

 

Cuando Tomás se aleja, Jesús se aparece por primera vez a los discípulos la noche de Pascua, y puede recuperar esa ocasión volviendo con los otros, volviendo allí, afirmó Francisco, en esa familia que ha dejado asustada y triste. Cuando lo hace, cuando vuelve, le dicen que Jesús ha venido, pero a él le cuesta creer; quisiera ver sus llagas. Y Jesús le complace.

 

Sus llagas canales abiertos de su misericordia

En la comunidad, podemos encontrar a Jesús, es ahí, dijo el Papa, que Jesús nos muestra, “impresas en su cuerpo, las señales de las llagas: las señales del Amor que vence el odio, del Perdón que desarma la venganza, de la Vida que derrota la muerte”.

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Fuente: vaticanews.va