Mensaje de D. Julián: «La jornada del ayuno voluntario del 11 de febrero como un gesto fraterno, sencillo y sincero que nos conecta con los más necesitados»

 

Nuestro arzobispo D. Julián ha querido mediante un mensaje en vídeo dirigido a todos los diocesanos apoyar la Campaña contra el Hambre de Manos Unidas y concretamente el gesto del ayuno voluntario promovido por Manos Unidas para este viernes 11 de febrero.  Como nos dice D. Julián  «esta pequeña privación voluntaria conecta al cristiano con la necesidad acuciante que viven muchas personas en el planeta». Un gesto fraterno, sencillo pero sincero con el que nos acercamos a los más necesitados. 

Además ante las dificultades derivadas de la pandemia para celebrar las actividades relacionadas con el día Ayuno Voluntario de Manos Unidas, este año esta organización eclesial nos ofrece una iniciativa complementaria denominada “La hora del hambre”. En “La hora del hambre”, cada persona, familia o grupo detiene su actividad cotidiana para centrar su mente y su corazón en tomar conciencia del inmenso drama que significa el hambre para millones de personas.

¡Participa!

#ManosUnidasContraLaIndiferencia: Campaña 63 contra el hambre en el Mundo de Manos Unidas.

Con el LEMA "Nuestra indiferencia los condena al olvido"

 

#ManosUnidasContraLaIndiferencia

 

Cada día nos despertamos escuchando las cifras que arroja una pandemia que empezó a golpearnos hace casi dos años y que ha cambiado la realidad que nos toca vivir.

El coronavirus ha puesto en jaque al mundo, pero no solo en cuanto a salud se refiere, sino en algo mucho más grave: el auge de la desigualdad y aumento del número de personas que pasan hambre en el planeta.

La tarea que Manos Unidas se plantea para la Campaña de 2022 es evitar que el muro de la indiferencia y la desigualdad condenen al olvido a más de mil millones de personas empobrecidas y hambrientas ante las que nunca debemos volver la espalda.

Millones de personas ya afrontaban sus vidas como un desafío casi insalvable antes de la actual crisis social y sanitaria que padecemos. Pero la COVID-19 empujará a otros 500 millones de personas a la pobreza. Y lo peor es que, si no hacemos algo, y lo hacemos ya, el hambre podría alcanzar a más de mil millones de seres humanos en los próximos años.

 

Manos Unidas ALZA LA VOZ ANTE LA CRECIENTE INDIFERENCIA que se está instaurando en nuestro mundo, pues constituye uno de los mayores desafíos de nuestra Institución y queremos denunciarlo en esta Campaña. Queremos DESPERTAR CONCIENCIAS ANESTESIADAS para que nadie se quede atrás, porque no es posible construir un mundo diferente con gente indiferente.

 

No podemos permanecer impasibles ante la desigualdad que condena al olvido y a la marginación a mujeres, niños, ancianos, personas con discapacidad, minorías étnicas… que representan a los “desheredados” de la Tierra.

Si no reaccionamos, sin nuestra mirada, atención y apoyo, los más pobres del planeta serán olvidados y se harán invisibles. «Nuestra indiferencia los condena al olvido», como dice el lema de la Campaña 63, pero estamos a tiempo de actuar. Que la pobreza y el hambre no sean invisibles depende de ti. ¡Actúa!

 

Entra ya en la página WEB dedicada a la nueva Campaña.

 

 

Fuente: manosunidas.org

Carta Pastoral de nuestro arzobispo en el Día del Enfermo 2022

 

Hace ya treinta años, san Juan Pablo II instituyó la Jornada Mundial del Enfermo para sensibilizar al Pueblo de Dios, a las instituciones sanitarias católicas y a la sociedad civil sobre la necesidad de asistir a los enfermos y a quienes los cuidan.

Cada 11 de febrero, festividad de Nuestra Señora de Lourdes, la Iglesia celebra también esta jornada para simbolizar la voluntad de ponerse al servicio del otro, del prójimo, para ayudarlo y acompañarlo en su padecimiento. Con tal motivo el arzobispo de Santiago, mons. Julián Barrio, ha dirigido a todos los diocesanos esta Carta Pastoral:

 

Carta Pastoral en el Día del Enfermo 2022

 

Queridos diocesanos:

En la fiesta de Nuestra Señora de Lourdes celebramos la XXX Jornada Mundial del Enfermo. Este año se nos pide: “Sed misericordiosos como vuestro Padre es misericordioso” (Lc 6,36). Con esta motivación el papa Francisco llama a toda la Iglesia a vivir la experiencia de la misericordia con el enfermo. Ella es visible y palpable en la ternura de los que cuidan a los más frágiles y necesitados, en el perdón mutuo y en el sacramento de la reconciliación. Por eso deseo que todos tengamos abiertos los oídos del corazón para percibir el susurro del Espíritu que nos indica: “sed misericordiosos los unos con los otros”. Estoy seguro de que ninguno de nosotros puede decir que no necesita de la misericordia de Dios y de la de los demás. Y los demás esperan siempre nuestra actitud misericordiosa para ser mirados con los ojos del corazón.

Cristo, rostro de la misericordia del Padre

“Jesucristo es el rostro de la misericordia del Padre. El misterio de la fe cristiana parece encontrar su síntesis en esta palabra. Ella se ha vuelto viva, visible y ha alcanzado su culmen en Jesús de Nazaret. El Padre, “rico en misericordia” (Ef 2,4), después de haber revelado su nombre a Moisés como  “Dios compasivo y misericordioso, lento a la ira, y pródigo en amor y fidelidad” (Ex 34,6), no ha cesado de dar a conocer en varios modos y en tantos momentos de la historia su naturaleza divina. En la “plenitud del tiempo” (Gal 4,4), cuando todo estaba dispuesto según su plan de salvación, Él envió a su Hijo nacido de la Virgen María para revelarnos de manera definitiva su amor. Quien lo ve a Él ve al Padre (cfr Jn 14,9). Jesús de Nazaret con su palabra, con sus gestos y con toda su persona revela la misericordia de Dios”[1].

No es difícil fascinarse ante la grandiosidad y belleza de la creación, pero como afirmaba el papa emérito Benedicto XVI, esta inmensidad y poder son superados todavía por la grandeza y belleza de la misericordia[2]. Sin duda, la primera es accesible a todos los ojos, y la segunda sólo a los del corazón. Los que más de cerca viven este misterio son aquellos hombres y mujeres que experimentan la ternura de Dios. Testigos veraces de ella son para nosotros el leproso tocado por Jesús (Mc 1,40-45), la mujer sorprendida en adulterio (Jn 8,3-10), el publicano cobrador de impuestos (Mt 9,9), la mujer que padecía flujos de sangre (Lc 8,43-48) o el paralítico al que le fueron perdonados sus pecados (Lc 5,24). Pedro dejándose lavar los pies comprendió que su amor por Cristo no provenía de sí mismo (Jn 13,9); Pablo, presumiendo ser buscador del Señor se dejó alcanzar por Él (Flp 3,12-14). Todas estas experiencias que nos acerca la Palabra de Dios son iconos vivos donde todos podemos contemplar y dejarnos hacer por misericordia. El mismo Jesús en la cruz abre su corazón “desentrañándose” por la humanidad. “Cristo no sólo habla de misericordia y la explica usando semejanzas y parábolas, sino que además, y ante todo, él mismo la encarna y personifica. El mismo es, en cierto sentido, la misericordia”[3]¡Verdaderamente cada gota del Evangelio contiene el océano de la misericordia! “Lo que movía a Jesús en todas las circunstancias no era sino la misericordia, con la cual leía el corazón de sus interlocutores y respondía a sus necesidades más reales”[4].

La misericordia, idioma universal

La misericordia habla un idioma que es universal. Todos hemos sido testigos de ella y la experimentamos a lo largo de la vida en la ternura y cuidado que nos ofrecen los demás en las diferentes etapas de nuestra vida y, sobre todo en la experiencia de la enfermedad. También nosotros tocamos el borde del manto de Jesús cuando se nos conmueven las entrañas y ofrecemos nuestra mano a los que sufren o cuando la compasión de los demás hacia nuestra fragilidad nos acerca el sol de la misericordia divina. Tengo presente a muchas religiosas y religiosos, a tantas madres de familia y a tantas otras personas que en sus casas atienden y cuidan a enfermos. ¡Cómo no hacer referencia a médicos, enfermeras, enfermeros y personal sanitario en el delicado cuidado de los enfermos en los hospitales! Compartiendo la debilidad de las personas enfermas se tallan para sí un corazón misericordioso. En este sentido nos dice el papa Francisco: “La misericordia de Dios no es una idea abstracta, sino una realidad concreta con la cual Él revela su amor, que es como el de un padre o una madre que se conmueven en lo más profundo de sus entrañas por su propio hijo. Vale decir que se trata realmente de un amor “visceral”. Proviene de lo más íntimo como un sentimiento profundo, natural, hecho de ternura y compasión, de indulgencia y de perdón”[5].

María, madre de misericordia

Miremos a María diciéndole: “Vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos”. María es madre de misericordia, la tuvo en su seno y la sostuvo en sus brazos; pudo nacer de ella, porque se hizo humilde sierva de la Palabra de Dios. A vosotros, queridos enfermos y enfermas, os tengo muy presentes en mi oración con la intercesión de la Virgen María, salud de los enfermos.

Os saluda con todo afecto y bendice en el Señor,

+ Julián Barrio Barrio,
Arzobispo de Santiago de Compostela.

 

[1] FRANCISCO, Bula Misericordiae vultus1.

[2] Cf. Benedicto XVI, Audiencia general. Miércoles 1 de febrero de 2006.

[3] San Juan Pablo II, Carta encíclica “Dives in misericordia”, 2.

[4] FRANCISCO, Bula “Misericordiae vultus”, 8.

[5] FRANCISCO, Ibid., 6.

 

Fuente: archicompostela.es

Un verdadero encuentro de sinodalidad diocesana.

 

 

O pasado sábado 5 de febreiro tivo lugar na Casa de Exercicios Espirituais de Santiago de Compostela un ENCONTRO formativo e de compartir experiencias, organizado polo Equipo sinodal diocesano, e no que participaron moderadores e representandes dos diferentes grupos sinodais constituidos na archidiocese de Santiago.

 

O Encontro comezou cun momento intenso de oración, no que destacou a interiorización do texto de Lucas 5, 1-11 e o compartir a importancia da comunidade para a evanxelización.

 

 

Posteriormente houbo unha intervención do bispo auxiliar, D. Francisco Prieto, resaltando o discernimento dentro dos grupos de reflexión, que ten que xurdir nun clima de oración, a partir da da escoita do que o Espírito nos di por medio da Palabra, e a escoita duns aos outros. Tocando os tres eixos temáticos, destacou no tocante á Comuñón que existe se hai comunicación, se sabemos apreciarnos, xa que cada persoa é importante e irrepetible e notar que é amada. Sobre a Participación salientou que nos sentimos parte dunha comunidade se participamos dela, e que a diversidade na Igrexa é riqueza porque fala da abundancia do Espírito. En canto á Misión, lembrou que sempre é anuncio da esperanza que é Cristo e celebración da fe, pero unha fe que se fai activa na caridade.

Finalmente, animou aos representantes dos grupos a aprender a respetar as opinións, evitar protagonismos, promover plantexamentos propositivos, falar con honestidade, ser inclusivos apreviando a riqueza e a variedade.

 

 

 

De seguido, mantívose un diálogo sobre o que está a aportar o proceso sinodal nos grupos sinodais da archidiocese de Santiago, e as principais dificultades, gozos, actitudes e sentimentos. No mesmo houbo participación de diferentes representantes de parroquias, grupos e delegacións, destacando, entre outros aspectos, os seguintes: o valor da comunidade, a necesidade de tomar en serio os traballos que se están a realizar, a ilusión xeralizada das persoas participantes, a integración de persoas de distinta procedencia e incluso doutras confesións, apreciar o grupo como espazo de liberdade, a axuda dos espazos e que as persoas estean en círculo para sentirse acollidas e escoitadas, a motivación para volver a realizar actividade pastoral, a dificultade de convocar á mocidade, a escasa recepción da proposta desta fase sinodal.

 

 

  • O equipo sinodal diocesano insistiu en que está a disposición dos párrocos, congregacións relixiosas, laicos e, sobre todo, dos grupos sinodais para axudar a crecer en comuñón e responsabilidade, de xeito que vaiamos asumindo o compromiso de bautizados e implicándonos nesta fase sinodal a nivel diocesano, que se corresponde coa Escoita ao Pobo de Deus.

 

  • Aproveitouse o Encontro para informar do adianto da data tope para o envío das sínteses, que será o 1 de maio de 2022, e que as síntesis das sesións deben ser enviadas ao seguinte email: sinodo21_23@archicompostela.org

 

En definitiva, tendo en conta a situación actual de moitas comunidades e parroquias, houbo un sentimento xeralizado de seguir a traballar coa forza do Xesús, acompañados do Espírito e guiados polo Pai, en comuñón coa Igrexa diocesana e universal.

 

Equipo sinodal diocesano

 

 

«¡La Iglesia va en camino!»: El Consejo Ordinario del Sínodo de los obispos hace un primer balance del proceso sinodal

 

El XV Consejo Ordinario del Sínodo de los Obispos ha hecho público un comunicado de prensa para presentar un primer balance del proceso sinodal. Los miembros del Consejo han mantenido, el 26 de enero, un encuentro, de forma presencial y online.

En esta reunión han revisado la marcha del proceso sinodal que comenzó en octubre de 2021, con la fase diocesana, después de reunirse, online, con los encargados sinodales de todo el mundo. Además, para dar respuesta a las numerosas peticiones recibidas por la Secretaría General, se trabajó en una nota que se está preparando para la elaboración de las «síntesis» por parte de las diócesis y conferencias episcopales.

Texto íntegro:

Proceso sinodal: un primer balance

El miércoles 26 de enero de 2022, el XV Consejo Ordinario del Sínodo de los Obispos se reunió de forma presencial y online. En el centro de los trabajos, una revisión de la marcha del proceso sinodal y una nota para los «informes» de las diócesis, las conferencias episcopales, los sínodos de las Iglesias orientales u otros organismos eclesiales.

Unos tres meses después de la apertura del proceso sinodal, el Consejo Ordinario expresó su gran satisfacción por el progreso del proceso a nivel local. Hasta el 98% de las conferencias episcopales y los sínodos de las Iglesias orientales de todo el mundo han designado a una persona o a todo un equipo para llevar a cabo el proceso sinodal. La evaluación del Consejo Ordinario se apoyó en los resultados que surgieron de los intercambios durante una quincena de encuentros en línea con los encargados sinodales de todo el mundo organizados por la Secretaría General del Sínodo de los Obispos en noviembre-diciembre de 2021.

El proceso sinodal a nivel global

«¡La Iglesia va de camino!» Muchas diócesis y otras realidades eclesiales han iniciado el proceso sinodal. Los laicos, organizados o no, y la vida consagrada en particular están mostrando un gran entusiasmo, que se está traduciendo en una miríada de iniciativas destinadas a promover la consulta y el discernimiento eclesial. Así lo confirman los numerosos testimonios recibidos por la Secretaría General procedentes de todo el mundo y publicados periódicamente en la página web synodresources.org: además de ser un motivo de esperanza, son un signo de que el Espíritu Santo está actuando. Los que han vivido hasta ahora una experiencia sinodal hablan de una experiencia gozosa y hablan de una verdadera transformación en su pertenencia a la comunidad eclesial.

En general, está claro que el momento del lanzamiento, la forma de consulta y la participación del Pueblo de Dios varían de una región del mundo a otra. En particular, el proceso sinodal es acogido con alegría y entusiasmo en varios países de África, América Latina y Asia. Cuando un proceso sinodal diocesano o nacional ya estaba en marcha o a punto de iniciarse, se armonizaron las dos dinámicas sinodales. La ampliación de la fase de escucha del Pueblo de Dios fue especialmente apreciada.

Los documentos publicados por la Secretaría General tuvieron una buena acogida, y se hizo un esfuerzo encomiable para traducirlos localmente. En algunos países, la tarea se complica por las distancias y la multiplicidad de las lenguas locales.

La dimensión ecuménica está bastante bien integrada y sigue las indicaciones sugeridas en la carta conjunta del Cardenal Koch y del Cardenal Grech del 29 de octubre. También hay cierto entusiasmo y deseo por parte de otras confesiones cristianas de contribuir al camino emprendido por la Iglesia católica. En cuanto a la dimensión interreligiosa, ésta se impone naturalmente en los países donde los cristianos son minoría. También en este caso se espera una contribución importante.

Se ha hecho un esfuerzo coherente para promover la comunicación a través de diversos medios y plataformas online. En muchas diócesis y conferencias episcopales han surgido sitios web y páginas en las redes sociales para ofrecer e informar sobre el camino en sus propias realidades. Por su parte, la Secretaría General utiliza, además del sitio web institucional synod.va, otras herramientas como una newsletter semanal, un sitio web que recoge las experiencias y recursos producidos a nivel local (synodresources.org) y un sitio de oración por el sínodo (prayforthesynod.va) creado junto con la Red Mundial de Oración del Papa y la Unión Internacional de Superioras Generales.

Los desafíos

Si bien el proceso sinodal es percibido por muchos fieles como un momento crucial para la Iglesia, un proceso de aprendizaje, conversión y renovación de la vida eclesial, surgen también algunas dificultades. El miedo y la reticencia se dan entre algunos grupos de fieles y entre el clero. También se percibe cierta desconfianza entre los laicos, que dudan de que su contribución sea realmente tenida en cuenta.

La actual situación de pandemia también constituye un gran obstáculoque limita en gran medida las reuniones presencialesLa consulta del Pueblo de Dios no puede reducirse a un simple cuestionario, ya que el verdadero reto de la sinodalidad es precisamente la escucha mutua y el discernimiento comunitario.

El proceso sinodal muestra también algunos retos recurrentes, como: 1) la necesidad de formación, especialmente en la escucha y el discernimiento para que el Sínodo sea auténticamente un proceso espiritual y no se reduzca a un debate parlamentario; 2) evitar la autorreferencialidad en las reuniones de grupo, porque la escucha de los demás, que se basa en la oración y la escucha de la Palabra de Dios, sólo puede conducir a la apertura a los demás con vistas al anuncio del Evangelio. Una iglesia sinodal es una iglesia misionera en la que cada bautizado se siente corresponsable de la misión de la Iglesia; 3) la necesidad de encontrar nuevas formas de mejorar la participación de los jóvenes; 4) la implicación de los que viven al margen de las instituciones eclesiásticas; y, por último, 5) la desorientación expresada por parte del clero.

Conclusión

En conclusión, puede decirse que la novedad del proceso sinodal suscita ciertamente mucha alegría y dinamismo, pero también una serie de incertidumbres que deben ser abordadas. Cada vez hay más conciencia de que la conversión sinodal a la que está llamado cada bautizado es un proceso largo que durará más tiempo que el proceso en sí. Desde muchos sectores se desea que el camino iniciado a nivel local continúe a lo largo del proceso sinodal y mucho más allá, para que la comunidad eclesial pueda hacer cada vez más tangible la sinodalidad como dimensión constitutiva de la Iglesia.

Nota para la elaboración de las síntesis

En respuesta a las numerosas peticiones recibidas por la Secretaría General, se está preparando una Nota para la elaboración de las «síntesis» por parte de las diócesis y conferencias episcopales. Se trata de una herramienta al servicio de las distintas realidades eclesiales que se comprometerán en los próximos meses a elaborar los resultados de su discernimiento eclesial. La Nota propone la idea de que la redacción de la síntesis es, en sí misma, un acto de discernimiento, es decir, el fruto de un proceso espiritual y de un trabajo en equipo.

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07/02/2022

 

Fuente:conferenciaepiscopal.es

Muchas Felicidades, Don Julián

La Archidiócesis compostelana está de fiesta, pues en esta jornada se cumple el XXIX aniversario de la Ordenación Episcopal de nuestro arzobispo, mons. Julián Barrio Barrio. Un 7 de febrero de 1993, en pleno Año Santo, recibió la Ordenación Episcopal en la Catedral compostelana como obispo titular de Sasabe y auxiliar de mons. Antonio María Rouco Varela. Tres años después, el 25 de febrero de 1996 tomaba posesión de la Sede Compostelana tras ser nombrado arzobispo por el papa san Juan Pablo II. Felicidades, Don Julián.

 

Vídeo del Papa. Febrero 2022. Por las religiosas y consagradas. “Gracias por lo que son, por lo que hacen y por cómo lo hacen”.

Recemos por las mujeres religiosas y consagradas, agradeciéndoles su misión y valentía, para que sigan encontrando nuevas respuestas frente a los desafíos de nuestro tiempo.

Papa Francisco – Febrero 2022

 

¿Qué sería la Iglesia sin las religiosas y laicas consagradas?
No se puede entender la Iglesia sin ellas.

 

El Vídeo del Papa comparte la intención de oración que Francisco confía a toda la Iglesia Católica a través de la Red Mundial de Oración del Papa. Este mes de febrero, el Santo Padre lo dedica a la misión de las mujeres religiosas y consagradas. El Papa agradece la misión y la valentía de las mujeres religiosas y consagradas, al tiempo que pide rezar por ellas “para que sigan encontrando nuevas respuestas frente a los desafíos del tiempo actual”.

En esta edición, que contó con el apoyo y la colaboración de la Unión Internacional de Superioras Generales (UISG),  que reúne más de 1900 congregaciones religiosas, Francisco reivindica el papel de las mujeres que se dedican a la vida consagrada, reconoce que son muchas veces injustamente tratadas (incluso dentro de la Iglesia), mas las anima a seguir con sus obras apostólicas.

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Opción preferencial por los pobres y marginados

En sintonía con el mensaje que ha reiterado en innumerables ocasiones a lo largo de su pontificado, Francisco les pide a las mujeres y religiosas consagradas que centren su labor apostólica haciendo “incidencia con los pobres, con los marginados, con todos los que están esclavizados por los traficantes”.

El Video del Papa de este mes, con videos y fotografías, relata su compromiso en el terreno: en medio de los pueblos indígenas, junto a los niños en situación de calle, en los pueblos donde faltan alimentos y medicamentos, entre los migrantes y los desempleados, junto a las víctimas de la trata. Sin olvidar su gran aporte intelectual y civil: las religiosas y consagradas enseñan en las universidades, participan en las cumbres internacionales sobre el medio ambiente e intentan mediar en las crisis políticas.

 

Las religiosas y consagradas en la vida de la Iglesia

En el Video del Papa, Francisco también reconoce que, algunas veces, las mujeres religiosas son “injustamente tratadas, incluso dentro de la Iglesia”. Por eso las llama a luchar contra ello y a no desanimarse; les pide que sigan mostrando “la belleza del amor y  la compasión de Dios como catequistas, teólogas, acompañantes espirituales”, y “a través de las obras apostólicas que realizan.”

Sor Jolanta Kafka, Presidenta de la UISG, comentó a propósito del Video del Papa: «Nos sentimos, como religiosas, muy animadas y llamadas por el Papa Francisco, tanto en nuestra vida comunitaria como en los retos que hoy tenemos en la misión. Unimos a la invitación a rezar por las religiosas y consagradas del mundo con la oración por todas las mujeres, los hombres, los niños y especialmente los jóvenes que encontramos cada día en el ministerio. Con ellos compartimos el dinamismo de la vocación a la que estamos llamados, para participar de la alegría del Evangelio y la esperanza en un mundo donde todos somos hermanos. Como UISG sentimos la responsabilidad de responder a las palabras del Papa Francisco para continuar con valentía y alegría en nuestra misión de testimoniar la belleza de la consagración: entregarse totalmente por el Reino a ejemplo de Jesús».

Por su parte, el P. Frédéric Fornos S.J., Director Internacional de la Red Mundial de Oración del Papa, agregó: “Es incalculable el valor que aportan los cientos de miles de mujeres religiosas y consagradas a la vida y a la misión de la Iglesia a través del mundo. Hice toda mi formación con religiosas y he trabajado con muchas de ellas, así como consagradas, en propuestas pastorales, educativas o sociales para responder a los desafíos del mundo de hoy. Forman parte de mis mejores experiencias en la misión. También hice mi formación con numerosos laicos y laicas, entregados con generosidad en la misión, sin embargo, es muy diferente trabajar con religiosas con las cuales comparto, como Jesuita, un estilo de vida y un sentir común al servicio del Evangelio y la promoción de la justicia del Reino de Dios. Sin contar que muchas religiosas me formaron también en teología, biblia, o contribuyeron a mi formación como acompañante espiritual. Este mes es una buena ocasión, para todos nosotros, conocerlas mejor en su diversidad y descubrir su aporte a la misión de la Iglesia y a los desafíos de nuestro tiempo”.

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Fuente: thepopevideo.org

4 febrero. Día Internacional de la Fraternidad Humana: “O somos hermanos o todo se derrumba”

 

Con motivo de la conmemoración del Día Internacional de la Fraternidad Humana, el Papa Francisco envía un video mensaje a los organizadores de la «Mesa Redonda de la Fraternidad Humana y la Alianza para la Tolerancia Global«, en la Expo de Dubai (Emiratos Árabes Unidos), asegurando que «el camino de la fraternidad es largo y difícil pero es ancla para la salvación de la humanidad”.

“En estos años hemos caminado como hermanos conscientes de que, respetando nuestras respectivas culturas y tradiciones, estamos llamados a construir la fraternidad como una defensa contra el odio, la violencia y la injusticia”, dice el Papa saludando al Gran Imán Al-Tayyed que también participa en este acto.

Al final del video mensaje también agradeció “a todos los que trabajan con la convicción de que se puede vivir en paz y armonía”. Y reiteró la propuesta de la fraternidad humana: “caminar el uno al lado del otro, hermanos todos”.

 

¿Qué es la Jornada Internacional de la Fraternidad Humana?

La Jornada Internacional de la Fraternidad Humana fue instituida por la ONU para conmemorar la firma del Documento sobre la Fraternidad Humana por la Paz mundial y la Convivencia común entre el Papa Francisco y el Gran Imán Al-Tayyeb. La firma tenía lugar el 4 de febrero de 2020. Un año después, tenía lugar la primera edición. Y este año corresponde la segunda.

En nuestro país, en continuidad con el trabajo que se viene haciendo a nivel interreligioso, se celebra de manera conjunta con judíos y musulmanes. Así, esta Jornada se presenta como una oportunidad para impulsar un espacio de encuentro y diálogo entre las principales confesiones religiosas presentes en España, de donde puedan surgir propuestas y proyectos concretos que ayuden a intensificar las relaciones interreligiosas.

También es una oportunidad para transmitir un mensaje común a los fieles de las distintas religiones de fraternidad y colaboración ante los retos comunes y ofrecer un testimonio de fraternidad, diálogo y convivencia entre las religiones ante la comunidad política y la sociedad española.

 

 

Fuentes: vaticannews.va y conferenciaepiscopal.es

Seguimos caminando juntos. Encuentro con moderadores de grupos sinodales en Santiago.

Los moderadores del Equipo Sinodal de la Archidiócesis de Santiago, Concepción Mate y Alfredo Losada,  convocan una REUNIÓN-ENCUENTRO de formación e intercambio de experiencias para los MODERADORES O REPRESENTANTES DE GRUPOS SINODALES que están trabajando en la fase diocesana del Sínodo 2021-2023 en nuestra archidiócesis de Santiago.

Tendrá lugar el próximo SÁBADO 5 de FEBRERO de 2022, de 11:00 h. a 13:00 h. en la Casa de Ejercicios, situada en el Campus Sur  de la ciudad de Santiago de Compostela.

A esta reunión están convocadas por tanto las personas que están ejerciendo la responsabilidad de animación y representación de cada grupo o colectivo de reflexión sinodal. También pueden participar sacerdotes, religiosas, y representantes de movimientos y asociaciones laicales que formen parte de la diócesis.

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El objetivo de esta reunión es ir compartiendo como se van desenvolviendo las sesiones de trabajo y como está siendo la implicación de  los miembros de nuestras comunidades  en este proceso sinodal, ya que el camino que emprendemos en este sínodo debemos hacerlo juntos, desde la comunión, la participación y la misión de la Iglesia sinodal que peregrina unida en nuestra archidíocesis de Santiago de Compostela.

Así, en este encuentro habrá un ESPACIO DE DIÁLOGO sobre como se está trabajando este proceso sinodal en cada grupo de reflexión sinodal, analizando si se corresponde con la escucha de todo el Pueblo de Dios.

¡Te esperamos para SEGUIR CAMINANDO JUNTOS

¡GRACIAS POR TU TIEMPO Y TU PARTICIPACIÓN!

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Campaña Mundial del Enfermo 2022

La Iglesia celebra el 11 de febrero, festividad de Nuestra Señora de Lourdes, la JORNADA MUNDIAL DEL ENFERMO. Este día se inicia la Campaña que concluye el 22 de mayo, cuando la Iglesia en España celebra la PASCUA DEL ENFERMO.

 

 

«ACOMPAÑAR EN EL SUFRIMIENTO» es el lema que propone el departamento de Pastoral de la Salud, para esta jornada instituida hace 30 años por san Juan Pablo II para sensibilizar sobre la necesidad de asistir a los enfermos y a quienes los cuidan.

 

Desde la Conferencia Episcopal Española y el Departamento de Pastoral de la Salud nos proponen una serie de MATERIALES para esta Jornada Mundial del Enfermo: carteles (en castellano y en gallego) y una oración, que se puede descargar también en castellano y en gallego.

 

 

El papa Francisco, en su mensaje, recuerda con agradecimiento que en este tiempo se ha avanzado bastantepero, puntualiza, «todavía queda mucho camino por recorrer para garantizar a todas las personas enfermas, principalmente en los lugares y en las situaciones de mayor pobreza y exclusión, la atención sanitaria que necesitan, así como el acompañamiento pastoral para que puedan vivir el tiempo de la enfermedad unidos a Cristo crucificado y resucitado».

A continuación compartimos el texto íntegro del mensaje del Papa Francisco que se publicó en su momento para esta jornada:

 

MENSAJE DEL PAPA FRANCISCO

PARA LA XXX JORNADA MUNDIAL DEL ENFERMO

11 de febrero de 2022

«Sean misericordiosos así como el Padre de ustedes es misericordioso» (Lc 6,36).
Estar al lado de los que sufren en un camino de carida
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Queridos hermanos y hermanas:

Hace treinta años, san Juan Pablo II instituyó la Jornada Mundial del Enfermo para sensibilizar al Pueblo de Dios, a las instituciones sanitarias católicas y a la sociedad civil sobre la necesidad de asistir a los enfermos y a quienes los cuidan [1].

Estamos agradecidos al Señor por el camino realizado en las Iglesias locales de todo el mundo durante estos años. Se ha avanzado bastante, pero todavía queda mucho camino por recorrer para garantizar a todas las personas enfermas, principalmente en los lugares y en las situaciones de mayor pobreza y exclusión, la atención sanitaria que necesitan, así como el acompañamiento pastoral para que puedan vivir el tiempo de la enfermedad unidos a Cristo crucificado y resucitado. Que la XXX Jornada Mundial del Enfermo —cuya celebración conclusiva no tendrá lugar en Arequipa, Perú, debido a la pandemia, sino en la Basílica de San Pedro en el Vaticano— pueda ayudarnos a crecer en el servicio y en la cercanía a las personas enfermas y a sus familias.

1. Misericordiosos como el Padre

El tema elegido para esta trigésima Jornada, «Sean misericordiosos así como el Padre de ustedes es misericordioso»(Lc 6,36), nos hace volver la mirada hacia Dios «rico en misericordia» (Ef 2,4), que siempre mira a sus hijos con amor de padre, incluso cuando estos se alejan de Él. De hecho, la misericordia es el nombre de Dios por excelencia, que manifiesta su naturaleza, no como un sentimiento ocasional, sino como fuerza presente en todo lo que Él realiza. Es fuerza y ternura a la vez. Por eso, podemos afirmar con asombro y gratitud que la misericordia de Dios tiene en sí misma tanto la dimensión de la paternidad como la de la maternidad (cf. Is 49,15), porque Él nos cuida con la fuerza de un padre y con la ternura de una madre, siempre dispuesto a darnos nueva vida en el Espíritu Santo.

2. Jesús, misericordia del Padre

El testigo supremo del amor misericordioso del Padre a los enfermos es su Hijo unigénito. ¡Cuántas veces los Evangelios nos narran los encuentros de Jesús con personas que padecen diversas enfermedades! Él «recorría toda Galilea enseñando en las sinagogas de los judíos, proclamando la Buena Noticia del Reino y sanando todas las enfermedades y dolencias de la gente» (Mt 4,23). Podemos preguntarnos: ¿por qué esta atención particular de Jesús hacia los enfermos, hasta tal punto que se convierte también en la obra principal de la misión de los apóstoles, enviados por el Maestro a anunciar el Evangelio y a curar a los enfermos? (cf. Lc 9,2).

Un pensador del siglo XX nos sugiere una motivación: «El dolor aísla completamente y es de este aislamiento absoluto del que surge la llamada al otro, la invocación al otro» [2]. Cuando una persona experimenta en su propia carne la fragilidad y el sufrimiento a causa de la enfermedad, también su corazón se entristece, el miedo crece, los interrogantes se multiplican; hallar respuesta a la pregunta sobre el sentido de todo lo que sucede es cada vez más urgente. Cómo no recordar, a este respecto, a los numerosos enfermos que, durante este tiempo de pandemia, han vivido en la soledad de una unidad de cuidados intensivos la última etapa de su existencia atendidos, sin lugar a dudas, por agentes sanitarios generosos, pero lejos de sus seres queridos y de las personas más importantes de su vida terrenal. He aquí, pues, la importancia de contar con la presencia detestigos de la caridad de Dios que derramen sobre las heridas de los enfermos el aceite de la consolación y el vino de la esperanza, siguiendo el ejemplo de Jesús, misericordia del Padre [3].

3. Tocar la carne sufriente de Cristo

La invitación de Jesús a ser misericordiosos como el Padre adquiere un significado particular para los agentes sanitarios. Pienso en los médicos, los enfermeros, los técnicos de laboratorio, en el personal encargado de asistir y cuidar a los enfermos, así como en los numerosos voluntarios que donan un tiempo precioso a quienes sufren. Queridos agentes sanitarios, su servicio al lado de los enfermos, realizado con amor y competencia, trasciende los límites de la profesión para convertirse en una misión. Sus manos, que tocan la carne sufriente de Cristo, pueden ser signo de las manos misericordiosas del Padre. Sean conscientes de la gran dignidad de su profesión, como también de la responsabilidad que esta conlleva.

Bendigamos al Señor por los progresos que la ciencia médica ha realizado, sobre todo en estos últimos tiempos. Las nuevas tecnologías han permitido desarrollar tratamientos que son muy beneficiosos para las personas enfermas; la investigación sigue aportando su valiosa contribución para erradicar enfermedades antiguas y nuevas; la medicina de rehabilitación ha desarrollado significativamente sus conocimientos y competencias. Todo esto, sin embargo, no debe hacernos olvidar la singularidad de cada persona enferma, con su dignidad y sus fragilidades [4]. El enfermo es siempre más importante que su enfermedad y por eso cada enfoque terapéutico no puede prescindir de escuchar al paciente, de su historia, de sus angustias y de sus miedos. Incluso cuando no es posible curar, siempre es posible cuidar, siempre es posible consolar, siempre es posible hacer sentir una cercanía que muestra interés por la persona antes que por su patología. Por eso espero que la formación profesional capacite a los agentes sanitarios para saber escuchar y relacionarse con el enfermo .

4. Los centros de asistencia sanitaria, casas de misericordia

La Jornada Mundial del Enfermo también es una ocasión propicia para centrar nuestra atención en los centros de asistencia sanitaria. A lo largo de los siglos, la misericordia hacia los enfermos ha llevado a la comunidad cristiana a abrir innumerables “posadas del buen samaritano”, para acoger y curar a enfermos de todo tipo, sobre todo a aquellos que no encontraban respuesta a sus necesidades sanitarias, debido a la pobreza o a la exclusión social, o por las dificultades a la hora de tratar ciertas patologías. En estas situaciones son sobre todo los niños, los ancianos y las personas más frágiles quienes sufren las peores consecuencias. Muchos misioneros, misericordiosos como el Padre, acompañaron el anuncio del Evangelio con la construcción de hospitales, dispensarios y centros de salud. Son obras valiosas mediante las cuales la caridad cristiana ha tomado forma y el amor de Cristo, testimoniado por sus discípulos, se ha vuelto más creíble. Pienso sobre todo en los habitantes de las zonas más pobres del planeta, donde a veces hay que recorrer largas distancias para encontrar centros de asistencia sanitaria que, a pesar de contar con recursos limitados, ofrecen todo lo que tienen a su disposición. Aún queda un largo camino por recorrer y en algunos países recibir un tratamiento adecuado sigue siendo un lujo. Lo demuestra, por ejemplo, la falta de disponibilidad de vacunas contra el virus del Covid-19 en los países más pobres; pero aún más la falta de tratamientos para patologías que requieren medicamentos mucho más sencillos.

En este contexto, deseo reafirmar la importancia de las instituciones sanitarias católicas: son un tesoro precioso que hay que custodiar y sostener; su presencia ha caracterizado la historia de la Iglesia por su cercanía a los enfermos más pobres y a las situaciones más olvidadas [5]. ¡Cuántos fundadores de familias religiosas han sabido escuchar el grito de hermanos y hermanas que no disponían de acceso a los tratamientos sanitarios o que no estaban bien atendidos y se han entregado a su servicio! Aún hoy en día, incluso en los países más desarrollados, su presencia es una bendición, porque siempre pueden ofrecer, además del cuidado del cuerpo con toda la pericia necesaria, también aquella caridad gracias a la cual el enfermo y sus familiares ocupan un lugar central. En una época en la que la cultura del descarte está muy difundida y a la vida no siempre se le reconoce la dignidad de ser acogida y vivida, estas estructuras, como casas de la misericordia, pueden ser un ejemplo en la protección y el cuidado de toda existencia, aun de la más frágil, desde su concepción hasta su término natural.

5. La misericordia pastoral: presencia y cercanía

A lo largo de estos treinta años el servicio indispensable que realiza la pastoral de la salud se ha reconocido cada vez más. Si la peor discriminación que padecen los pobres —y los enfermos son pobres en salud— es la falta de atención espiritual, no podemos dejar de ofrecerles la cercanía de Dios, su bendición, su Palabra, la celebración de los sacramentos y la propuesta de un camino de crecimiento y maduración en la fe [6]. A este propósito, quisiera recordar que la cercanía a los enfermos y su cuidado pastoral no sólo es tarea de algunos ministros específicamente dedicados a ello; visitar a los enfermos es una invitación que Cristo hace a todos sus discípulos. ¡Cuántos enfermos y cuántas personas ancianas viven en sus casas y esperan una visita! El ministerio de la consolación es responsabilidad de todo bautizado, consciente de la palabra de Jesús: «Estuve enfermo y me visitaron» ( Mt 25,36).

Queridos hermanos y hermanas, encomiendo todos los enfermos y sus familias a la intercesión de María, Salud de los enfermos. Que unidos a Cristo, que lleva sobre sí el dolor del mundo, puedan encontrar sentido, consuelo y confianza. Rezo por todos los agentes sanitarios para que, llenos de misericordia, ofrezcan a los pacientes, además de los cuidados adecuados, su cercanía fraterna.

A todos les imparto con afecto la Bendición Apostólica.

Roma, San Juan de Letrán, 10 de diciembre de 2021, Memoria de la Bienaventurada Virgen María de Loreto.

Francisco


[1] Cf. Carta al Cardenal Fiorenzo Angelini, Presidente del Consejo Pontificio para la Pastoral de los Agentes Sanitarios, con ocasión de la institución de la Jornada Mundial del Enfermo (13 mayo 1992).

[2] E. Lévinas, « Une éthique de la souffrance », en Souffrances. Corps et âme, épreuves partagées, J.-M. von Kaenel edit., Autrement, París 1994, pp. 133-135.

[3] Cf. Misal Romano, Prefacio Común VIII, Jesús, buen samaritano.

[4] Cf. Discurso a la Federación Nacional de los Colegios de Médicos y Cirujanos Dentales (20 septiembre 2019).

[5] Cf. Ángelus desde el Policlínico «Gemelli» de Roma (11 julio 2021).

[6] Cf. Exhort. ap. Evangelii gaudium (24 noviembre 2013), 200.

 

Fuente: conferenciaepiscopal.es