Listado de la etiqueta: 2024

Peregrinación a Fátima 2024. ¿Te apuntas?

Mensajeros del Camino de Fátima organiza, un año más, una Peregrinación al Santuario de la Virgen de Fátima. Será del 2 al 5 de agosto de 2024 y para enterarte de todo y reservar sólo tienes que llamar al siguiente número de teléfono de la asociación: 636 158 895 (de 11:00 a 15:00 h.).

El precio de la peregrinación es 345 € (325 € para socios)

Las plazas son limitadas y la reserva se realizarán por riguroso orden de inscripción hasta el 12 de julio.

 

¡Anímate a vivirlo!

 

 

No te pierdas el documental del secretariado para el Sostenimiento de la Iglesia: “Un viaje Por tantos”

El secretariado para el Sostenimiento de la Iglesia ha estrenado el documental «Un Viaje Por Tantos» en el que invita a acompañar a Manuel, Almudena, Isco o Jade en su recorrido de cinco días por distintos proyectos de la Iglesia.

Este documental se estrena en la recta final de la Campaña de la renta 2024 para animar a los contribuyentes que todavía no han hecho su declaración a marcar la X en la casilla de la Iglesia católica. Se puede ver en la página web de Xtantos y su canal de YouTube.

 

 

Ellos lo pudieron vivir en primera persona. Eran parte de los 15 pasajeros que el pasado 19 de febrero se subieron al autobús «Un Viaje X Tantos». No se conocían, pero todos compartían una cosa en común: ninguno marcaba la X a favor de la Iglesia en su declaración de la renta, antes de hacer este viaje.

El trayecto tuvo seis paradas: Guadalajara, para conocer el servicio de la Iglesia en la España vaciada a través de un joven sacerdote. Alcalá de Henares, para visitar una casa de acogida para personas sin hogar. Segovia, para acercarse a un centro diocesano de Orientación Familiar. Madrid, para vivir en primera persona la actividad pastoral de una parroquia de Pozuelo, que, además, tiene un centro asociado que atiende a más de 100 personas con discapacidad física, intelectual y sensorial severa. Getafe, donde fueron testigos de la labor de la Iglesia en la reinserción social de personas privadas de libertad. Y su última parada, Toledo, dedicada a un centro de ayuda para mujeres víctimas de violencia.

Ahora, con este documental, se puede hacer el viaje con ellos a través de sus testimonio y de los proyectos que han conocido.

 

unviajeportantos.es

 

Noticia extraída de conferenciaepiscopal.es

Catequesis del Papa Francisco: «Hagamos de los Salmos nuestra oración»

En la audiencia general, el Papa Francisco habló de los Salmos de la Biblia, describiéndolos como «cantos» inspirados por el Espíritu; y dijo: «No hay estado de ánimo o necesidad» en la que no acudan a nuestro rescate introduciéndonos en esa «gran orquestación que es la comunión de los santos». Son la invitación a hacer sonar «una verdadera sinfonía de oración» con vistas al Jubileo
.

Los Salmos «son los cantos que el Espíritu mismo ha puesto en labios de la Esposa», es decir, de la Iglesia. Juntos, recogidos en el Libro de los Salmos, forman «una sinfonía de oración» en la que hay diversos «movimientos» que necesitan ser redescubiertos en su riqueza y actualidad.

Precisamente a «una gran sinfonía de oración» había pedido el Papa Francisco que se dedicara este año 2024, en preparación del Jubileo del 2025, y en su catequesis de la audiencia general de este miércoles, celebrada en la Plaza de San Pedro, lo recordó, invitando a hacer resonar en la Iglesia de hoy esas palabras, inspiradas por el Espíritu.

.

Los numerosos «movimientos» contenidos en los Salmos

.

«Alabanza, acción de gracias, súplica, lamento, narración» son los géneros de oración expresados en los Salmos, señaló el Papa Francisco, subrayando el «lugar privilegiado» que ocupan en el Nuevo Testamento.

«Tengo en mi escritorio – dijo – una edición en ucraniano» del Nuevo Testamento junto con los Salmos, un libro que perteneció a «un soldado que murió en la guerra, y que me enviaron. Y él rezaba en el frente con este libro». A lo que el Santo Padre añadió:

 

No todos los Salmos  pueden ser repetidos y hechos propios por los cristianos, y menos aún por el hombre moderno. Reflejan, a veces, una situación histórica y una mentalidad religiosa que ya no son las nuestras. Esto no significa que no sean inspirados, sino que en algunos aspectos están ligados a una época y a una etapa provisional de la revelación, como ocurre también con gran parte de la legislación antigua.”

.

.

Los Salmos deben convertirse en nuestra oración

.

Los Salmos, continuo diciendo el Papa Francisco, «fueron la oración de Jesús, de María, de los Apóstoles» y de las comunidades cristianas que nos precedieron. Recitándolos participamos en esa «gran orquestación que es la comunión de los santos». Volvemos a encontrarlos en la celebración de la Misa y en la Liturgia de las Horas, pero, advirtió Francisco, «no podemos limitarnos a vivir de la herencia del pasado», deben convertirse en «nuestra oración».

 

Si hay Salmos, o simplemente versículos, que hablan a nuestro corazón, es bueno repetirlos y rezarlos a lo largo del día. Los Salmos son oraciones «para todas las estaciones»: no hay estado de ánimo o necesidad que no encuentre en ellos las mejores palabras para convertirlas en oración. A diferencia de todas las demás oraciones, los salmos no pierden su eficacia a fuerza de repetirlos; al contrario, la aumentan”.

.

.

No sólo una petición, sino alabanza y agradecimiento

.

El Pontífice puso algunos ejemplos acerca de cómo las palabras de los Salmos vienen en nuestra ayuda en las distintas situaciones de la vida. En el remordimiento, el miedo o la angustia podemos repetir: «Ten piedad de mí, oh Dios, en tu amor» y «El Señor es mi pastor…». O para expresar nuestro vínculo con Dios, podemos hacer nuestras las expresiones: «Oh Dios, tú eres mi Dios (…) mi alma tiene sed de ti».

 

“Los Salmos nos permiten no empobrecer nuestra oración reduciéndola a peticiones, a un continuo «dame, danos…». (…) Las salmos nos ayudan a abrirnos a una oración menos egocéntrica: una oración de alabanza, de bendición, de acción de gracias; y nos ayudan también a ser la voz de toda la creación, haciéndola partícipe de nuestra alabanza”.

.

De ahí la invitación a hacer «resonar hoy en la Iglesia», las palabras dadas por el Espíritu a su Esposa, la Iglesia y a «hacer de este año preparatorio del Jubileo una sinfonía de oración».

 

.

.

.

Fuente: vaticanews.va

Ejercicios Espirituales para seglares en Sobrado. ¿Te animas a vivirlos?

Con este ritmo frenético de vida que llevamos, si necesitas parar y descansar en el Señor, ponerte a la escucha de Dios y estar más unido a Él, te invitamos a que vivas estos

EJERCICIOS ESPIRITUALES para SEGLARES
"Es preciso que Él crezca y yo disminuya" (Jn 3,30)

 

 

  • ¿Donde tendrán lugar?

En el Monasterío de Santa María de Sobrado dos Monxes, en Sobrado (A Coruña)

 

  • ¿Cuando?

Del viernes 14 de junio (18:00h.)  hasta el domingo 16 de junio (16:00 h.)

 

  • ¿Quién los dirige?

El Padre Prior del monasterio: Carlos Gutierrez Cuartango

 

  • ¿Quién los organiza?

La Delegación del Laicado de la Archidiócesis de Santiago de Compostela

 

  • ¿Qué me voy a encontrar?

Un ambiente de retiro espiritual, en silencio, con momentos de oración personal y otros de oración comunitaria, Eucaristía, escucha de la Palabra, contemplación, charlas y acompañamiento espiritualuna verdadera experiencia de oración que busca profundizar y enriquecer nuestra relación con Dios.

PROGRAMA

 

  • ¿Cuánto hay que pagar?

El precio por la pensión completa de ambos días es de 105 €.

Parejas: 80 €/persona.

Estudiantes y desempleados: 60 €

 

  • ¿Qué tengo que llevar?

Biblia, cuaderno, bolígrafo.

 

  • ¿Cómo me inscribo?

Enviando un mensaje al correo electrónico: laicosarchicompostela@gmail.com

Llamando o enviando WhatsApp al teléfono: 639938216 (Alfredo Losada).

No esperes mucho. Las plazas son limitadas

 

 

¡ANÍMATE A VIVIRLOS!

EL ENCUENTRO CON DIOS ES LA ESPERANZA QUE NO DEFRAUDA

CARTEL en PDF

 

 

Día de la Caridad | Cáritas Diocesana de Santiago de Compostela

 

Testimonios de Cáritas Diocesana de Santiago en el Día de la Caridad

 

Conscientes de que el bien, el amor, la justicia y la solidaridad han de ser conquistados cada día, Cáritas lanza su tradicional campaña de Caridad. Bajo el lema “Allí donde nos necesitas, abrimos caminos a la esperanza”, la Confederación se une a la fiesta del Corpus Christi -que se celebrará este domingo 2 de junio- con una invitación a salir al encuentro de los demás, especialmente, de las personas más pobres; comprometerse con el bien común y cultivar la solidaridad en comunidad.

A través de esta campaña, Cáritas quiere hacer visible el clima de desesperanza social y de desorientación en el que viven muchas personas debido a sus graves dificultades para acceder a una vivienda; por la creciente precariedad laboral o por encontrarse en una situación administrativa irregular.

La directora de Cáritas Diocesana, Pilar Farjas, destaca, en un documental creado con motivo de Día de la Caridad, que la esperanza requiere poder mirar al futuro y requiere estar acompañados: “Esto es la tarea hoy y esta es a lo que os invitamos a todos en el Día de la Caridad”.

Farjas también afirma que es una fecha significativa “para recordarnos que esta es una tarea comunitaria con 4 grandes ejes de actuación desde las Cáritas diocesanas”. Y son precisamente en estos cuatro grandes bloques los testimonios que se recogen en el vídeo.

La soledad. Es el primer gran eje. Es necesario abordar comunitariamente la realidad de la desvinculación social y la corresponsabilidad. Esperanza y Matilde muestran como Cáritas aporta compañía, genera y refuerza vínculos.

El segundo eje es el empleo. En este sentido María Inés y Queta visibilizan el acompañamiento de Cáritas a las personas en sus procesos de búsqueda de empleo, para situarse ante un mercado laboral cada vez más competitivo.

Las necesidades básicas es el tercer gran eje que se aborda en este documental. Lucía y Lilian muestran. por un lado, como la desigualdad y la pobreza son realidades agudas y persistentes; y, por otra parte, como en Cáritas se ofrece acompañamiento, orientación y ayuda en las coberturas de las necesidades básicas.

Finalmente, el cuarto gran eje es la vivienda. La falta estructural de vivienda asequible es una urgencia de primer orden. Desde Cáritas se trabaja por ofrecer hogares seguros y reforzar la protección de las personas. María Jesús y Sara dan buena muestra de ello.

“La caridad es el amor de Dios que se refleja en el amor a los demás”. Así se expresa el delegado diocesano de Cáritas, Santiago Fernández en este reportaje. En este sentido, afirma que, así como la Eucaristía es la esencia de la Parroquia, la caridad tampoco debe aparcar en ninguna Parroquia.

Desde Cáritas diocesana quieren dar las gracias por tanta entrega y tantos testimonios. El amor al prójimo, la gratuidad y el servicio que vertebran la acción caritativa y social de tantas personas voluntarias son semillas del bien común para la sociedad, y sus brotes se concretan y se hacen visibles en las vidas de las personas que vuelven a sentirse dignas porque son miradas y escuchadas desde el amor y el cuidado.

 

 

Fuente: pastoralsantiago.org

Mensaje para el Día de la Caridad: «Allí donde nos necesitas, abrimos camino a la esperanza»

La Subcomisión Episcopal para la Acción Caritativa y Social hace público su mensaje para el Día de la Caridad, que la Iglesia celebra el domingo 2 de juniofestividad del Corpus Christi, con el lema, «Allí donde nos necesitas, abrimos camino a la esperanza».

«Allí donde nos necesitas, abrimos camino a la esperanza»

Hacerse caridad, pan que se parte.

El pan que yo os daré es mi carne para la vida del mundo” (Jn 6, 51)

 

La fiesta del Corpus Christi, Día de la Caridad, nos sitúa en el centro de la vida cristiana y “nos hace testigos de la compasión de Dios por cada hermano y hermana” (1). No hemos de olvidar que comulgar con Jesús es comulgar con alguien que ha vivido y ha muerto entregado totalmente por los demás. Su cuerpo es un cuerpo entregado y su sangre es una sangre derramada por la salvación de todos.

Los obispos invitamos a todos los cristianos, y de manera especial a cuantos trabajan en la acción caritativa y social, a actualizar este gesto en la vida diaria, haciéndonos caridad, pan que se parte y reparte entre nuestros hermanos y hermanas, especialmente los más pobres y vulnerables, hambrientos de pan, justicia y dignidad. “En verdad la vocación de cada uno de nosotros consiste en ser, junto con Jesús, pan partido para la vida del mundo” (SCa 88).

 

Hoy la dignidad humana está en crisis

 

La fiesta del Corpus Christi nos recuerda que “El Señor Jesús, Pan de vida eterna, nos apremia y nos hace estar atentos a las situaciones de pobreza en que se halla todavía gran parte de la humanidad” (SCa 89).

Nuestro mundo está herido, lleno de sombras que obstaculizan el desarrollo de una fraternidad universal y dejan a muchas personas al lado del camino, generando un clima de desesperanza social, como señala Fratelli tutti. Los conflictos y guerras acechan la condición humana y su dignidad. El drama de las migraciones nos interpela y pone en evidencia las falacias de una globalización que genera desigualdades. Muchas mujeres son “doblemente pobres”, pues sufren situaciones de exclusión, maltrato y violencia y, frecuentemente, se encuentran con menores posibilidades de defender sus derechos. El descuido de la casa común nos somete a todos a los grandes impactos de la crisis ecológica y el cambio climático (cf. FT 9- 28) (2).

La pobreza y la exclusión en nuestro país son un fenómeno estructural que persisten más allá de la coyuntura económica general. En nuestros entornos más cercanos, los informes de Cáritas y la Fundación Foessa dibujan la realidad que viven miles de personas:

  • Situaciones de exclusión mucho más severas, personas con mayor deterioro especialmente psicoemocional.
  • Una precariedad laboral que obstaculiza a muchas personas a vivir con estabilidad e iniciar proyectos vitales nuevos.
  • Una problemática de la vivienda que se va agudizando y aumenta las situaciones de sinhogarismo en hombres, mujeres y familias.
  • Más personas en situación de irregularidad administrativa fruto de las olas migratorias.
  • Una población infantil y juvenil en situación de desventaja social tan profunda que con toda probabilidad arrastrarán toda la vida.

Quien participa en la Eucaristía ha de empeñarse en construir la paz y denunciar las circunstancias que van contra la dignidad del hombre, por el cual Cristo ha derramado su sangre, afirmando así el valor tan alto de cada persona” (SCa 89-90). Uno de los fenómenos que más contribuye a negar la dignidad de tantos seres humanos es precisamente la pobreza extrema, ligada a la desigual distribución de la riqueza, como indica la Declaración Dignitas infinita (cf. DI, 36) (3).

.

Nuestro lugar, donde nos necesitan los últimos

 

No hay Eucaristía sin encarnación. Porque el Hijo de Dios entró en la historia y asumió una carne semejante a la nuestra, es posible la Eucaristía. Sólo a la luz del abajamiento del amor se comprende bien la mística eucarística, que se expresa en el servicio desde el último lugar. Él se despojó de su manto y sirvió como el último de los esclavos (cf. Jn 13, 1ss).

Celebrar la Eucaristía es comulgar con Jesús y su proyecto del Reino para vivir cada día de manera más entregada, trabajando por un mundo más humano. Por ello, ante esta realidad, “enfrentamos cada día la opción de ser buenos samaritanos o indiferentes viajantes que pasan de largo” (FT 69).

Nuestro compromiso es vivir y estar en el mundo desde el amor, allí donde nos necesiten. Los cristianos estamos llamados a ser la comunidad fraterna y samaritana, que, como Jesús, delante de las innumerables personas que le seguían, “sintió compasión” (Mt 9,36).

.

Caminos de fraternidad y esperanza

 

Un año más, la celebración del día de la Caridad, nos compromete a transitar caminos de fraternidad, a animar y promover el compromiso de la comunidad cristiana y de la sociedad en general, con la defensa de la dignidad de las personas y sus derechos. “Una dignidad infinita, que se fundamenta inalienablemente en su propio ser, le corresponde a cada persona humana, más allá de toda circunstancia y en cualquier estado o situación en que se encuentre” (DI, 1).

Consideramos en estos tiempos tres vías prioritarias:

  1. Salir al encuentro de las personas más empobrecidas.No hay que esperar a que nos llamen a nuestra puerta, sino llegar a las personas, allí donde estén, logrando, ante todo, “reconocerlos realmente”, para hacerlos “parte de nuestra vida.” (4)Cada encuentro, cada relación de ayuda significativa, cada diálogo sanador es sacramento de esperanza, especialmente para la persona más vulnerable. Se trata, pues, de salir al encuentro para acompañar la vida, su proceso de sanación y recuperación, su proceso de desarrollo en busca de una vida mejor, estableciendo vínculos con la persona.
  2. Comprometerse con el bien común.No basta con sanar y cuidar. “La sociedad mundial tiene serias fallas estructurales que no se resuelven con parches o soluciones rápidas meramente ocasionales. Hay cosas que deben ser cambiadas con replanteos de fondo y transformaciones importantes” (FT 179).Hace falta favorecer aquellas condiciones de la vida social que permiten a los grupos y cada uno de sus miembros conseguir más plena y fácilmente su propia perfección para vivir la dignidad en plenitud (Cf. Gaudium et spes, 26). Para ello, es necesario crear instituciones más sanas, regulaciones más justas y estructuras más solidarias, que permitan modificar las condiciones sociales que provocan sufrimiento.El papa Francisco nos hace dos propuestas para abrir camino a la esperanza pública, bien común de todos: impulsar y animar la cultura del encuentro y la cultura del cuidado “para erradicar la indiferencia, el rechazo y la confrontación, que suele prevalecer hoy día” (5).
  3. Tejer comunidad fraterna.Nadie puede pelear la vida aisladamente. Necesitamos una comunidad que nos sostenga, que nos ayude y en la que ayudemos unos a otros a mirar hacia adelante, una comunidad de pertenencia y solidaridad a la cual podamos destinar tiempo, esfuerzos y bienes (cf. FT 8, 36).La realidad de una sociedad tan desvinculada y fragmentada por el individualismo imperante y la polarización creciente, nos convoca a los cristianos a encontrarnos en un “nosotros” que sea más fuerte que la suma de acciones individuales, pues mientras más crece el sentido de comunidad y de comunión como estilo de vida, mayormente se desarrolla la solidaridad y el bien de todos (cf. FT n. 78).Estamos llamados a ser comunidad de vida, de bienes y acción, en la que el amor recíproco, que se alimenta en la Eucaristía, nos hace llevar las cargas los unos de los otros para que nadie quede abandonado o excluido, porque “allí donde se haga presente la Iglesia, los pobres han de sentirse en su casa, en ella han de tener un lugar privilegiado, pues en el banquete sagrado se celebra ya la esperanza de los pobres que cantan con Maria las maravillas de Dios en la historia.” (6).

.

Semillas del bien

 

La mística del Sacramento tiene un carácter social. Hay que explicitar la relación entre Misterio eucarístico y compromiso social” (SCa, 89).

El amor al prójimo, la gratuidad y el servicio que vertebran la acción caritativa y social de tantas personas voluntarias son semillas del bien común para la sociedad, y sus brotes se concretan y se hacen visibles en las vidas de las personas que vuelven a sentirse dignas porque son miradas y escuchadas desde el amor y el cuidado. ¡Gracias por tanta entrega y testimonio!

 

Que la celebración y la adoración eucarísticas nos ayuden a comprometernos para construir juntos caminos de fraternidad, de manera que seamos esperanza de tantas personas.

+ Obispos de la Subcomisión para la Acción Caritativa y Social


1 BENEDICTO XVI, Exhortación Apostólica postsinodal Sacramentum caritatisEn adelante lo citaremos SCa y el número correspondiente.

2 FRANCISCO, Carta Encíclica Fratelli tutti. En adelante lo citaremos FT y el número correspondiente.

3 DICASTERIO PARA LA DOCTRINA DE LA FE, Declaración Dignitas infinita, sobre la dignidad humana. En adelante lo citaremos DI y el número correspondiente.

4 Francisco,A los pobres los tienen siempre con ustedes (Mc 14,7). V Jornada Mundial de los Pobres, 2021, 9.

5 FRANCISCO, Mensaje para la 54 Jornada Mundial de la Paz, 2021, 1.

6 CONFERENCIA EPISCOPAL ESPAÑOLA, La Caridad de Cristo nos apremia. LXXXIII Asamblea Plenaria, 2005, 9

 

 

 

 

 

Fuente: conferenciaepiscopal.es

¿Quieres saber como celebramos la Primera Jornada Diocesana de Apostolado Seglar en nuestra Diócesis? Aquí te lo contamos.

Este pasado sábado 18 de mayo, víspera de Pentecostés, celebramos con gran alegría en nuestra Diócesis de Santiago la Primera Jornada Diocesana de Apostolado Seglar, con motivo del Día de Acción Católica y Apostolado Seglar el domingo 19.

Organizada por la Delegación del Laicado de nuestra Diócesis, pudimos disfrutar de un verdadero encuentro fraterno en el Seminario San Martín Pinario, muy completo con un momento orante, una interesante ponencia, un trabajo en equipo fructífero, una comida entrañable, una mesa de experiencias compartida por tres laicas de realidades muy diferentes de nuestra diócesis. También pudimos disfrutar de muy buena música de la mano de un cantautor católico. Y tras unos momentos de conversación entre amigos al abrigo del sol, finalizamos esta jornada con pequeño gesto público y la celebración de la Vigilia de Pentecostés en la catedral.

 

 

Así por la mañana, comenzamos con una oración inicial, dirigida por Inma Touris y Lidia, miembros de la Acción Católica General de nuestra Diócesis. Un momento orante tranquilo y sencillo, donde tras un canto de invocación al verdadero protagonista de la Jornada: el Espíritu Santo, pudimos reflexionar sobre un texto bíblico (Mt 28, 16-20) que nos interpeló sobre nuestra llamada y nuestra misión en la Iglesia. «Que todos seamos uno«, «que seamos capaces de reconocer la presencia del Señor todos los días en nuestra vida cotidiana, nuestro trabajo, nuestra vida familiar» y «que con la ayuda del Espíritu Santo podamos llevar a cabo nuestra misión de ser instrumentos del amor de Dios, sobre todo hacia los más descartados y necesitados» fueron algunas de las reflexiones compartidas.

 

 

A continuación, nuestro arzobispo D. Francisco nos dio la bienvenida a esta jornada, recordándonos que «bajo el paraguas de nuestra Iglesia Diocesana, llegados de distintas procedencias, parroquias, movimientos…, estamos aquí convocados desde nuestra vocación (laicos, consagrados, sacerdotes), que nos lleva a la misión de ser testigos de Jesucristo en el mundo, discípulos misioneros en camino, alentados por el Espíritu Santo».

 

 

 

Seguidamente, el delegado para el laicado, Alfredo Losada, fue el encargado de impartir una ponencia en la que profundizó sobre el lema de este año: “Laicos por vocación, llamados a la misión”.

Alfredo comenzó como cabía esperar en este día, vísperas de Pentecostés, recordándonos que cada año Pentecostés es la oportunidad de recibir un «Espíritu renovado» y la posibilidad de sentirnos valientes y activos, como seguidores de Jesús, inspirados frente a la fatiga o la rutina, para responder a la llamada que, desde aquel primer encuentro con Jesús que cambió nuestra vida, nos hizo sentirnos enviados a proclamar y vivir el Evangelio.

Alfredo recordó los tres conceptos más importantes: el primero hace referencia a los laicos por el bautismo. El bautismo como ese sello indeleble, ese sello que marca para siempre, es la incorporación en la Iglesia y que llama a transformar el mundo. El segundo concepto es la vocación a la que llama el Señor, a transformar la situación de sanar heridas, a acompañar a las personas más vulnerables, a las personas que viven solas. Y el tercer término tienen que ver con la misión, la misión de la iglesia que es evangelizar, que es la llamada a anunciar la buena noticia.

Y todo ello nos lleva a hacer una lectura creyente de la realidad, a hacer vida el Evangelio. Así parafraseando el texto bíblico (Lc 4, 18), siguiendo el ejemplo de Jesús, estamos llamados a: anunciar a los pobres, a los descartados la Buena Nueva, dejándonos primeramente evangelizar por ellos, descubrir a Cristo en ellos…; proclamar la liberación de los cautivos, anunciando que somos todos queridos por Dios y que nos espera como al hijo pródigo, no solo a los que están privados de libertad sino también a los que son esclavos del dinero, del aparentar, del creerse autosuficientes…; proclamar la vista a los ciegos, viendo la realidad con ojos misericordiosos, con la mirada de Dios, desde la conversión pastoral y misionera, con una gran apertura de mente y de corazón…; y dar libertad a los oprimidos, oprimidos por el trabajo en condiciones indignas, medios precarios y escasas medidas de seguridad que llevan a la lacra de los accidentes laborales,  siendo conscientes de que cuidar el trabajo es cuidar la vida.

Alfredo terminó su intervención con el tono de esperanza que no defrauda, la esperanza del Jubileo 2025 convocado por el Papa Francisco, en el que se habla de una esperanza renovada, una esperanza en Dios, una esperanza que debemos llevar a quien vive en la penuria, a las personas privadas de libertad, a las personas enfermas, a los jóvenes con futuro incierto, a los migrantes a quien se niega la dignidad, a los ancianos que se sienten solos y abandonados. Debemos recuperar la confianza en los vínculos, en la promoción de la dignidad de la persona y en el respeto a la creación. Una genuina esperanza, anuncio de cielos nuevos y tierra nueva.

 

 

Descarga aquí la ponencia: "LAICOS POR VOCACIÓN, LLAMADOS A LA MISIÓN" en PDF

 

 

Después de un descanso, hubo un trabajo por grupos. En cada uno de los 5 grupos que se formaron, tras la lectura de un pequeño texto introductorio que nos ayudó a ponernos en situación, siguiendo la metodología de la conversación en el Espíritu se debatieron dos preguntas.

La primera pregunta: «Que debemos impulsar comunitariamente na Igrexa para ser esperanza neste mundo?» y nos pedían algunas prioridades en este sentido. Según los testimonios de los participantes resultaron unos debates muy enriquecedores, en los que en escucha unos de otros y en escucha del Espíritu se llegó a varias respuestas que fueron recogidas por los moderadores en una plataforma digital. Se destacaron ideas como: oración comunitaria para discernir qué nos pide Dios; evangelizarnos para evangelizar; espacios de encuentro, acercamiento y acogida de todos sin excepción; conocernos y formar comunidad; unidad en la diferencia impulsando lo que nos une; acompañamiento a las personas heridas; formación en la lectura creyente de realidades que nos lleve a la acción, al movimiento; y muy importante: la ilusión, alegría, valentía y compromiso eclesial y social para denunciar las injusticias de la sociedad, pero desde la perspectiva de la esperanza que nos da el Señor.

Luego se llegó a una segunda pregunta, más personal, «Como podo ser testemuño do amor de Deus nos meus ambientes, no mundo?» y nos pedían que lo concretásemos en palabras que luego, al ser recogidas en la plataforma, formaron una nube de palabras, entre las que destacaban: compromiso, coherencia, oración, alegría, esperanza, presencia, cuidado, servicio, acompañando en el sufrimiento y otras muchas que se pueden ver en la imagen.

 

 

Ya por la tarde, después de una estupenda comida de fraternidad, se celebró una mesa redonda en la que se compartieron tres experiencias, de tres laicas de muy distintas realidades pero unidas por lo principal, una vida desde el Evangelio: por un lado, Yolanda Gómez, una psicóloga que trabaja en el Seminario Menor de Santiago de Compostela, militante en el Movimiento Cultural Cristiano, madre de 4 hijos que nos habló de su experiencia, su motivación y la gratitud que siente desde el corazón por poder estar luchando, desde hace 32 años, en su movimiento cristiano contra las situaciones injustas que le tocan el corazón: situaciones reales de sufrimiento por el hambre, el paro, el trabajo indigno y precario, y siempre desde la esperanza que le da la oración junto con la acción; por otra parte, Nieves Lameiro, una laica de la zona de Mesía, miembro de Cáritas y del equipo de la Delegación del Laicado, madre de 2 hijas, que habló sobre un antes y un después como cristiana a partir de su experiencia de la pastoral en esa zona rural, que comprenden varias parroquias de Ordes y del arciprestazgo de Barbeitos. Como se atrevió a dar el paso que le pedía su corazón y así junto con otras pocas personas comenzaron la andadura de Cáritas, de llevar la Celebración de la Palabra  y de constituir un Consejo Parroquial para 5 parroquias del rural. Muy contenta por la acogida. Todo un testimonio de valentía y confianza en el Señor; y por último Yolanda Sánchez, de A Coruña, economista y delegada de Pastoral Penitenciaria, madre de 3 hijos, que ahora sigue una nueva vocación a la docencia. Ella también compartió con nosotros su testimonio de experiencia de vida desde la fe y el compromiso en todos sus ámbitos no solo laboral, de servicio a los demás concretado en las personas privadas de libertad sino también en su ámbito personal y familiar. Nos indicó que a ella lo le ayuda es el esquema cristiano ver/juzgar/actuar y sobre todo la formación que es la lleva a la acción, a trabajar en equipo dentro de la Iglesia.

Todo ello fabulosamente conducido por el periodista José Videla y amenizado con las canciones con un gran sentido cristiano del cantautor Xaquín Rodríquez Pomares. Un verdadero placer disfrutar de su don para la música y la composición de las letras que nos hicieron reflexionar y también movernos con alegría.

 

 

Y después de la mesa de experiencias tan productiva, en la plaza de la Inmaculada llegó el momento de realizar un pequeño gesto público, portando unas huellas en las que cada uno había escrito la actitud que consideraba necesaria para ser corresponsable en la misión de anunciar y vivir el Evangelio. Las actitudes de: alegría, acogida,  oración, compromiso, escucha, unión/comunidad en Cristo, amor, amistad, humildad, esperanza, paciencia, acompañamiento, disponibilidad, fidelidad y coherencia son las escogieron y escribieron los participantes en estas huellas.

 

 

La jornada terminó con la Vigilia de Pentecostés en la Catedral de Santiago presidida por el arzobispo monseñor Francisco Prieto, acompañado por el Vicario de Pastoral Javier Porro y el Deán José Fernández Lago, miembros del Cabildo, sacerdotes, miembros de vida consagrada y numerosos laicos.

Fue una celebración muy participativa, en la que acogimos el don del Espíritu Santo conscientes de que lo necesitamos para llevar a cabo la nuestra vocación de continuar la llamada de Jesús a ser sus testigos en mundo, siendo corresponsables en la misión evangelizadora de la Iglesia, formando un solo cuerpo, en la diversidad de lenguas, carismas y ministerios, viviendo en unidad y en comunión los frutos del Espíritu.

Además, en esta celebración de la Vigilia presentamos las huellas del gesto como ofrenda, como signo de nuestro trabajo, del trabajo de tantos bautizados, hombres y mujeres de fe, que, en nuestra vida diaria, en lugares y ambientes muy diversos, somos portadores y testigos del Evangelio. Muchos lo  hacemos en pequeños grupos, formando parte de movimientos y asociaciones, otros en comunidad desde nuestras parroquias, pero todos como discípulos misioneros con un compromiso de caminar juntos en nuestra archidiócesis de Santiago de Compostela. Como verdaderos peregrinos dispuestos a llevar la luz y la fuerza del Espíritu de Pentecostés a nuestra sociedad.

Y entre las peticiones al Señor, le pedimos por la conversión pastoral, tan necesaria, que se está llevando a cabo en nuestra Iglesia Diocesana, para que de su mano sean renovadas las estructuras eclesiales y se revitalice la común vocación bautismal de llevar a todos la Buena Nueva de Jesús.

 

 

En la homilía, Monseñor Prieto también pidió en esta Vigilia que el don del Espíritu  se derrame una vez más, de manera abundante, y que “despierte en nosotros de nuevo (…) esa llamada que Dios pone en el corazón, esa llamada a la que Dios nos convoca y por la que nos llama sus hijos e hijas”. Y añadió, que la iglesia también mira hacia la Acción Católica y hacia el Apostolado Seglar, recordando como “todos y cada uno de nosotros por el don del Espíritu que hemos recibido en el bautismo, somos llamados, convocados, a ser hijos e hijas, a vivir y ser un Pueblo de Dios en camino”.

En este sentido, el arzobispo destacó que al ser llamados y convocados “no somos cristianos por una mera tradición. No somos cristianos porque conste la fecha y datos de nuestra filiación en el libro de bautismo de la parroquia. Nos somos cristianos por inercia. Tenemos que descubrir, y esto es obra del Espíritu, que en el don del bautismo hemos sido llamados y convocados a vivir como hijos e hijas de Dios, a vivir en fraternidad en Cristo”. También afirmó que el cristiano es llamado y convocado.  Y desde ahí, “la vocación se expresa en esa riqueza y diversidad de carismas y ministerios donde todos vivimos una verdadera corresponsabilidad siendo pueblo de Dios en camino, siendo Iglesia, laicos y consagrados, sacerdotes. Toda expresión de carisma, de grupo y movimiento de la Iglesia es una convocación del Espíritu”.

Monseñor Prieto invitó a vivir la vida cristiana como esa llamada y misión a la que Dios convoca, a ser también esos testigos de la buena nueva del Evangelio de Cristo Resucitado: “sois y somos convocados, en esta hermosa vocación recibida como a todos por ser bautizados (…), sed por el don del Espíritu, semillas del Evangelio, semillas del mundo nuevo que Dios quiere alumbrar en el corazón de esta humanidad, semillas del Reino de Dios que Dios ha puesto en nuestras manos”.

 

 

Así que podemos concluir que esta Primera Jornada Diocesana de Apostolado Seglar, fue ante todo una alegre y distendida jornada de convivencia fraterna, una experiencia muy enriquecedora con un montón de momentos para recordar, y siempre movidos por el Espíritu Santo. Y como nos invitó nuestro arzobispo al inicio de la misma, debemos guardar esta convocatoria en vísperas de Pentecostés no solo en nuestra agenda física sino también en nuestra agenda de la mente y el corazón. Aseguramos que no será la única. Estad atentos.

 

 

Así se vivieron los Ejercicios Espirituales de ACdP para laicos

Una veintena de ejercitantes entre propagandistas y simpatizantes procedentes de Santiago, La Coruña, Vigo y Ferrol nos dimos cita del 16 al 19 de mayo en la Casa Diocesana de Ejercicios Espirituales Via Lucis de Santiago de Compostela.

Esta tanda anual de Ejercicios Espirituales, organizada por el Centro de Santiago de la ACdP, tuvo como director al padre Antonio F. Bohórquez Colombo, SJ, de la Comunidad de Padres Jesuitas de La Coruña y profesor en el Colegio Santa María del Mar, de la misma ciudad.

Los ejercitantes entramos con disposición de una experiencia espiritual profunda y convencidos de que «no hará nada fecundo en el apostolado quien antes no se santifique a sí mismo, y el modo especial para hacerlo son los ejercicios espirituales» (Ángel Ayala, SJ)

Tras la acogida e introducción del primer día, las meditaciones y contemplaciones siguieron el esquema ignaciano: el Principio y Fundamento, con la necesidad de ordenar nuestros afectos para poder escoger con indiferencia lo que más conduce a la realización del plan de Dios; el Pecado y las reglas de discernimiento de espíritus, que nos permiten identificar al buen y mal espíritu para así discernir mejor la voluntad de Dios para nuestra vida y experimentar la misericordia de Dios; la Llamada a acompañar y seguir a Jesucristo en la misión, el Misterio Pascual, que nos debe llevar a nuestra identificación con Cristo crucificado. Finalmente, reflexionamos como debería influir en nuestro día a día la experiencia de los Ejercicios y sobre cómo ser Iglesia en salida teniendo en cuenta las indicaciones del Papa Francisco en Evangelii Gaudium.

Estas meditaciones, con sus correspondientes peticiones y puntos para el coloquio y oración personal, se fueron alternando con otras prácticas y actividades dispuestas para un mejor aprovechamiento de la experiencia: las pláticas, el ofrecimiento del día con Laudes, la celebración de la Eucaristía con las Vísperas y el rezo de Completas con Exposición del Santísimo.

El buen hacer del padre Antonio, al que damos nuestro más sincero agradecimiento por su disponibilidad, y el clima de oración y recogimiento favorecieron la experiencia cristiana del desierto, contribuyendo a que los ejercitantes saliéramos de los Ejercicios con agradecimiento y consuelo por tanto bien recibido.

Damos las gracias, también, a la archidiócesis de Santiago de Compostela y a la comunidad de Hijas de Santa María del Corazón de Jesús que cuida de la Casa.

 

Nuria Vazquez Freire

Presidenta de ACdP de Santiago de Compostela

 

 

Día de la Acción Católica y del Apostolado Seglar 2024: «Laicos por vocación, llamados a la misión». Materiales.

La Iglesia celebra el día de la Solemnidad de Pentecostés, este año el 19 de mayo, el Día de la Acción Católica y Apostolado Seglar. «Laicos por vocación, llamados a la misión» es el lema que la Comisión Episcopal para los Laicos, Familia y Vida propone para la Jornada de este año.

.

¿Cuál es el mensaje de los obispos?

La Jornada de este año, explican los obispos de la Comisión Episcopal para los Laicos, Familia y Vida, invita a todos los bautizados a proclamar el Evangelio, a la misión que Jesús encomendó, «que se lleva a cabo con la fuerza del Espíritu Santo”.

Los prelados subrayan en su mensaje que «el envío a la misión procede del Padre, que tanto nos ha ama-do que ha enviado a su único Hijo para que alcancemos la salvación, por su muerte y resurrección. Y es Jesús resucitado el que ha entregado a su Iglesia, a cada uno de nosotros, el Espíritu Santo, que es el alma de la evangelización. Por tanto, es fundamental que descubramos, como miembros del Pueblo de Dios, que tenemos una misión que no es iniciativa nuestra, sino de Dios, que la sostiene y permitirá que perdure por los siglos de los siglos».

En este sentido, el escrito recuerda la celebración del Encuentro sobre el Primer Anuncio, el pasado mes de febrero y la preparación para un Congreso sobre las Vocaciones, que tendrá lugar en Madrid, en febrero de 2025. Con estas dos iniciativas, en el Día de la Acción Católica y del Apostolado Seglar de este año 2024, «queremos que resuene con fuerza esa llamada que la Iglesia ha recibido, como asamblea de convocados, pueblo de Dios unido en la misión, a vivir su vocación, que tiene como horizonte la misión. Y de un modo propio y peculiar, destacamos la vocación laical, que se ejercita en la caridad política, en el anuncio del Evangelio en el corazón del mundo».

Por todo ello, insisten en que «los laicos, desde el bautismo, han recibido una vocación, que los hace sentirse corresponsables en la vida y misión de la Iglesia». «Nuestra primera y fundamental consagración – añaden- hunde sus raíces en nuestro bautismo. A nadie han bautizado cura, ni obispo. Nos han bautizado laicos y es el signo indeleble que nunca nadie podrá eliminar».

Para los obispos de la Comisión Episcopal para los Laicos, Familia y Vida se trata de que «el laico sea laico» por vocación, en todos los ámbitos de la vida. «El laicado vive su vocación encarnado en el mundo, es decir, en los ámbitos de la familia, del trabajo, de la educación, del cuidado de la casa común y, de una manera particular, en la vida pública». Y también se desarrolla en el interior de la vida de la Iglesia, ayudando en al liturgia, en la catequesis, en los grupos parroquiales».

Finalmente, desde la Comisión agradecen el servicio de todos y cada uno de los laicos «comprometidos en la misión evangelizadora de la Iglesia»

 

 

Fuente:conferenciaepiscopal.es