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El nuncio de Su Santidad en España, monseñor Bernardito Auza, impuso a mons. Francisco Prieto el palio arzobispal

 

Esta mañana, al inicio de la celebración litúrgica de la Solemnidad del Apóstol Santiago, el nuncio de Su Santidad en España, mons. Bernardito Auza, impuso al arzobispo de Santiago mons. Francisco Prieto el palio arzobispal, un distintivo que portan los arzobispos y que es símbolo de la comunión de estos con el Papa.

El arzobispo de Santiago recibió el pasado 29 de junio este palio bendecido por el Papa Francisco en la Solemne Eucaristía que se celebró en la Basílica de San Pedro.

El palio arzobispal es una faja de lana blanca hecha de dos corderos criados por las religiosas del convento romano de San Lorenzo, en Panisperna. Estos animales son bendecidos el día 21 de enero, día en que se conmemora el martirio de santa Inés, y el palio es tejido por las religiosas benedictinas de Santa Cecilia del Trastevere. Una vez elaborados, se colocan en un cofre de plata junto al sepulcro de san Pedro, en el llamado nicho de los palios, donde se custodian durante un año, por lo que se consideran reliquias de tercer grado, por contacto. La faja mide entre 4 y 6 centímetros de ancho y está adornada con seis cruces negras, que simbolizan las heridas de Cristo, y dos orlas de seda negra. También lleva tres alfileres por los tres clavos usados en la crucifixión de Jesucristo. En la solemnidad de san Pedro y san Pablo, durante la Eucaristía en la basílica de San Pedro, lo palios son portados por varios diáconos desde el sepulcro de San Pedro y son bendecidos por el Papa —«que quienes por tu don lleven estos palios se reconozcan como pastores de tu rebaño»—. Los arzobispos nombrados durante el año, presentes en la basílica, pronuncian su juramento de fidelidad y obediencia a la Iglesia y al Papa. En definitiva, el palio representa la presencia de Cristo en el trabajo del arzobispo; es un ornamento litúrgico signo de comunión con el Santo Padre y de la misión del arzobispo de ser buen pastor.

 

Solemnidad del Apóstol Santiago. Misa Solemne y Ofrenda Nacional. 25 de julio, 10:30 h.

 

El Sr. Arzobispo de Santiago, Excmo. y Rvdmo. Sr. D. Francisco José Prieto, presidirá mañana martes, 25 de julio, a las 10:30 h. la celebración litúrgica de la Solemnidad del Apóstol Santiago, durante la cual se presenta la Ofrenda Nacional al Apóstol Santiago. En esta ocasión, el Delegado regio será D. Alfonso Rueda, presidente de la Xunta de Galicia.

A partir de las 10:00 h, en la plaza do Obradoiro, ceremonia civil de recibimiento al Delegado Regio. Pase de revista a las tropas presentes. A esa misma hora inicia la procesión del Patronato, que sale por la puerta de Platerías de la catedral para encaminarse hacia la plaza del Obradoiro. Se porta la imagen relicario del Apóstol Santiago, conocido como “Santiago Coquatrix”.

A las 10:20 h, en la plaza del Obradoiro, saludo entre el Arzobispo y el Delegado Regio, que se incorpora a la procesión litúrgica, que accede a la Catedral, atravesando el Pórtico de la Gloria, mientras suenan las chirimías.

A continuación, el coro entona el himno “Iocumdetur et Laetetur”, del Códice Calixtino. El cantor finaliza con el “Gloria Patri”. A continuación, suena el órgano (Preludio en Re, de Manuel Cela) mientras la procesión se encamina hacia el altar.

Al llegar al pasillo que hay en medio de la nave, los portadores de la imagen del Apóstol se sitúan a un lado, mientras los componentes de la procesión van pasando de dos en dos ante ella y le hacen reverencia, dirigiéndose luego hacia el altar. Las autoridades y el Delegado Regio, acompañados por la Comisión Capitular, ocupan los lugares preparados para ellos.

El Arzobispo inciensa el altar y se sitúa en la Sede. Comienza la Misa Solemne sobre las 10:30 h.

 

 

 

Fuente: archicompostela.es

Entrevista a D. Francisco Prieto no programa “Bos días” da TVG

 

 

Fai un mes da remuda do Arcebispado de Santiago. Unha remuda que chegou despois de trinta anos en que Xulián Barrio estivo ao cargo da arquidiocese compostelá.

No Bos días estivo monseñor Francisco Prieto, que foi bispo auxiliar nos últimos dous anos; púxose á fronte dun traballo cheo de retos e e apostas de futuro.

Monseñor Prieto dixo que están sendo uns días de moito traballo e moi intensos, tanto no que afecta ao funcionamento da arquidiocese, como á situación social da cidade de Santiago.

“A arquidiocese de Santiago pon no mapa a calquera que teña que estar tomando decisións nela. Abarca tres cidades: Santiago, A Coruña e Pontevedra. Hai realidade de costa, urbana, rural. Un mosaico de xente, de xeografías, de parroquias. Pero ao mesmo tempo cunha dimensión de universalidade indiscutible, a tumba do apóstolo Santiago é unha referencia a onde acoden por todos os camiños, polo tanto unha realidade rica. Un mosaico universal certamente”.

 

Prieto asegurou que sempre sorprende coñecer que o Papa chama a un para nomealo e que é un tobogán de emocións. Pero que se sente coma na súa casa. De monseñor Xulián Barrio dixo recibir unha boa escola.

“Quedo coa sinxeleza e profundidade con que monseñor Xulián afronta as situacións. E que hai de reflexionar para que as decisións maduren e tomar decisións axeitadas. Unha sinxeleza de profunda sabedoría, de atención ás situacións, ás persoas. Unha visión como crente e tamén humana”.

 

Da súa recente visita a Roma, destacou a posibilidade de estar en “comuñón” co Papa Francisco, e intercambiar opinións con él.

“Dáste conta de que o papa está moi preto da realidade e que a coñece moi ben (…) Sorprendeume o coñecemento que ten das persoas e inviteino, para que tivera o xesto de visitar Santiago, dicíndolle que o apóstolo segue agardando a visita de Pedro, algo que el entendeu moi ben”.

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Seguir estando presentes dun xeito distinto

Monseñor Prieto é o arcebispo máis novo de toda España e suliñou o reto que teñen por diante de renovación na igrexa. Unha igrexa conformada por curas e catequistas de idades avanzadas.

“As idades son moi altas na igrexa. Temos un reto importante para incorporar as novas xeracións. Onde ordenabamos dous curas de gran vontade de esforzo e traballo. Pero nuha arquidiocese que ten 1.070 parroquias, algunhas moi poboadas, vainos levara a reformular o xeito de atender as parroquias, cousas moi importantes na vida de moitos galegos”.

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Recuperar o xeito de ser crente galego

O arcebispo de Santiago dixo que a igrexa está presente en todos os eidos da vida. E que hai que recuperar con naturalidade a expresión do ser galego crente.

“O emprego do galego, non é só unha linguaxe. É unha forma de ser, non o podemos esquecer é unha riqueza. Onde se expresa un xeito de vivir e tamén de ser crentes”.

 

 

Enlace para ver la entrevista:

 

Noticia extraída de: https://www.g24.gal

El arzobispo de Santiago de Compostela, mons. Francisco Prieto, recibe el palio arzobispal bendecido por el Papa Francisco en la Basílica de San Pedro

 

El arzobispo de Santiago de Compostela, mons. Francisco Prieto, ha recibido esta mañana el palio arzobispal bendecido por el Papa Francisco, en la Solemne Eucaristía que se ha celebrado en la Basílica de San Pedro. En el día que se celebra la solemnidad de los apóstoles, San Pedro y San Pablo, el Papa ha pedido a estos arzobispos que sean apóstoles a su imagen, “sed discípulos en el seguimiento, y apóstoles en el anuncio, del seguimiento de Cristo y del anuncio de su Palabra. Llevad la belleza del Evangelio a todas partes, junto con todo el Pueblo de Dios”.

El palio arzobispal es una faja de lana blanca hecha de dos corderos criados por las religiosas del convento romano de San Lorenzo, en Panisperna. Estos animales son bendecidos el día 21 de enero, día en que se conmemora el martirio de santa Inés, y el palio es tejido por las religiosas benedictinas de Santa Cecilia del Trastevere. Una vez elaborados, se colocan en un cofre de plata junto al sepulcro de san Pedro, en el llamado nicho de los palios, donde se custodian durante un año, por lo que se consideran reliquias de tercer grado, por contacto.

La faja mide entre 4 y 6 centímetros de ancho y está adornada con seis cruces negras, que simbolizan las heridas del Cordero de Dios, y dos orlas de seda negra. A diferencia del del Papa, no es circular, sino que tiene un rectángulo anterior y posterior. El palio lleva tres alfileres por los tres clavos usados en la crucifixión de Jesucristo. Se colocan en las tres cruces que se encuentran debajo del cuello, en el hombro izquierdo y en el hombro derecho, con las cabezas hacia el lado derecho miradas desde el frente.

En la solemnidad de san Pedro y san Pablo, durante la Eucaristía en la basílica de San Pedro, lo palios son portados por varios diáconos desde el nicho hasta la sede de Pedro y son bendecidos por el Sucesor de Pedro —«que quienes por tu don lleven estos palios se reconozcan como pastores de tu rebaño»—. Los arzobispos nombrados durante el año, presentes en la basílica, pronuncian su juramento de fidelidad y obediencia a la Iglesia y al Papa. En definitiva, el palio representa la presencia de Cristo en el trabajo del arzobispo; es un ornamento litúrgico signo de comunión con el Santo Padre y de la misión del arzobispo de ser buen pastor.

Este palio se le impondrá solemnemente a mons. Prieto el día 25 de julio, Día del Apóstol, en la Catedral de Santiago de manos del Nuncio de Su Santidad en España, mons. Bernardito Cleopas Auza.

Junto a monseñor Prieto han recibido el palio de manos del Papa, al final de la celebración, otros 31 arzobispos, entre ellos los españoles monseñor Enrique Benavent, nuevo arzobispo de Valencia; monseñor José María Gil Tamayo, de Granada, y monseñor Francisco José Cobo, de Madrid.

 

 

 

Fuente: archicompostela.es

Mons. Francisco Prieto Fernández, nuevo arzobispo de Santiago de Compostela: “Con todos quiero caminar, como hermano en la fe, como vuestro pastor”

Cerca de treinta cardenales, arzobispos y obispos españoles, junto al nuncio apostólico, monseñor Bernardito Auza, acompañaron a mons. Francisco Prieto este sábado en la ceremonia de presentación y toma de posesión como nuevo arzobispo de Santiago de Compostela, tras suceder a monseñor Julián Barrio.

 

La ceremonia de toma de posesión de monseñor mons. Francisco Prieto Fernández, como nuevo arzobispo de la Archidiócesis de Santiago ha tenido lugar la mañana de este sábado tres de junio, en la Catedral compostelana. La Solemne Eucaristía trascurrió en medio de la presencia de cerca de treinta obispos procedentes de diversas diócesis de España, quienes, junto al nuncio apostólico, mons. Bernardito Azúa, acompañaron mons. prieto en el relevo de mons. Julián Barrio, como cabeza de la Iglesia que peregrina en Santiago de Compostela.

La ceremonia comenzó a las once de la mañana, cuando la comitiva compuesta por el nuncio, el Arzobispo electo y el Arzobispo Administrador Apostólico fue recibida en la Puerta de la Catedral por el Cabildo Metropolitano. El Deán presidente del Cabildo de la Catedral ofreció al Arzobispo electo el Lignum Crucis para que lo venere besándolo y, de igual modo, al Nuncio Apostólico y al Arzobispo Administrador Apostólico. A continuación, se dirigieron en procesión a la Capilla del Santísimo, donde oraron ante el Santísimo Sacramento unos momentos. Terminada la breve visita, se dirigieron a la sacristía, donde se revistieron para celebrar la Misa Estacional.

Ya en la Eucaristía, tras una breve alocución de monseñor Barrio, el nuncio presentó a monseñor Prieto, se mostraron y leyeron las letras apostólicas, con el nombramiento del arzobispo, firmadas por el Papa Francisco.

Tras esta lectura, monseñor Prieto ocupó la cátedra y recibió el báculo. Es entonces cuando se formalizó el relevo al frente de la Archidiócesis, y una representación de la misma formada por sacerdotes, religiosas y laicos subió al presbiterio para saludar y felicitar al nuevo arzobispo.

Acto seguido, la Eucaristía se siguió celebrando como de costumbre, pero ya bajo la presidencia de monseñor Francisco Prieto.

El Señor siempre nos precede, Él toma la iniciativa”, así iniciaba la homilía el nuevo arzobispo, en la que destacó que “seguir al Señor no consiste en, primer lugar, en sacrificios y renuncias. Es, ante todo, un encuentro transformador con una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida y, con ello, una orientación decisiva que suscita nuevas relaciones con Dios y con los hombres, y así somos llamados a vivir gozosamente como hijos y hermanos”.

Mons. Prieto manifestó que en los dos años como Obispo Auxiliar ha podido apreciar, descubrir “el rostro mismo de Cristo” en los sacerdotes, en los miembros de la vida consagrada, en los fieles laicos: “Por el bautismo, compartimos la dignidad y la vocación común de participar en la vida y misión de la Iglesia, una misión común al servicio del Evangelio. Por el bautismo somos llamados, vocacionados, a caminar juntos, en la escucha de todos al Espíritu, que es el que nos conduce a la verdad completa, el maestro que nos ayuda a discernir y el que educa los oídos en el corazón, tomando la imagen agustiniana, para aprender el arte de la escucha y del acompañamiento del prójimo”.

El prelado compostelano destacó que la sinodalidad no sólo puede ser pensada, sino sobre todo vivida: “nos descubre que todo el pueblo de Dios es peregrino hacia la casa del Padre, un pueblo de muchos rostros y carismas, un pueblo de bautizados en el que, desde el primero hasta el último, actúa la fuerza santificadora del Espíritu que impulsa a evangelizar.” Y añadió: “El Sínodo Diocesano de 2016-2017 ha trazado un camino que debemos retomar sin dilación. No es momento de quejas, de resentimientos, de rendirse, sino de preguntarnos si estamos dispuestos a mirar el futuro en clave de Evangelio”.

En este sentido, mons. Prieto apeló a la actitud de “salida”: “La Iglesia “en salida” ha de ser un sueño hecho realidad, realidad de Evangelio en el corazón del mundo y de los hombres para mostrarles el camino de vida y salvación que Dios quiere para cada uno de nosotros. Eso fue lo que hizo Jesucristo, eso es lo que nos pide que sigamos haciendo”.

El arzobispo de Santiago invitó a trabajar en la tarea común de construir juntos espacios de convivencia y humanidad: “Los hombres y mujeres de este tiempo, especialmente los que más sufren los golpes de esta crisis y de las guerras que áun nos acechan, merecen todo nuestro esfuerzo y empeño. Comparto con vosotros el deseo de trabajar juntos, desde el respeto y el diálogo, en favor de bien común”.

En esta mañana hizo suyas aquellas palabras de san Agustín: “Yo os custodio por el oficio de gobierno, pero quiero ser custodiado con vosotros. Yo soy pastor para vosotros, pero soy oveja con vosotros bajo aquel Pastor. Desde este lugar soy como maestro para vosotros, pero soy condiscípulo vuestro en esta escuela bajo aquel único Maestro”.

Terminó la homilía pidiendo ayuda para ser obispo de todos y obispo con todos: “Con todos quiero caminar, como hermano en la fe, como vuestro pastor. Y Obispo para todos, en una Iglesia, esta que peregrina en Santiago de Compostela, que ha de ser hogar donde todos cabemos y en la que todos nos alegremos y demos gracias por vivir la unidad en la diversidad, ambas frutos del mismo Espíritu, y así busquemos y encontremos la verdad en la comunión con Dios y con las personas”.

 

Homilía íntegra mons. Francisco Prieto

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Autoridades eclesiástica

Cardenales, arzobispos, obispos, sacerdotes, miembros del Colegio de Consultores y del Cabildo metropolitano, vicarios episcopales, delegados episcopales y diocesanos, diáconos, seminaristas, miembros de vida consagrada, laicos… junto a sus familiares y amigos de su Ourense natal han rezado y acompañado a mons. Prieto en esta celebración.

 

Autoridades civiles

A la ceremonia de toma de posesión asistieron el Presidente da Xunta de Galicia, Alfonso Rueda; el Presidente del Parlamento, Miguel Ángel Santalices; así como el General del AMA, el Rector de la USC, el Teniente Alcalde de Santiago, el Portavoz Municipal del PP en Santiago, Jefe Superior Policía Nacional, General Jefe Guardia Civil, el Coronel del Aeródromo, el Director Escuela Naval de Marín, el Jefe Provincial de la Policía Nacional de A Coruña y el de Ourense, el Comisario de la Policía Nacional de Santiago, el Inspector de la Policía Local de Santiago, etc.

 

Biografía

La Santa Sede ha hecho público el sábado 1 de abril de 2023 el nombramiento de Mons. Francisco José Prieto Fernández como Arzobispo de la  Diócesis  de  Santiago de Compostela.

Mons. Francisco José Prieto Fernández fue ordenado obispo el día 10 de abril de 2021, en la Catedral de Santiago de Compostela, por el arzobispo Mons. Julián Barrio Barrio.

En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal para las Comunicaciones Sociales y de la Subcomisión Episcopal para el Patrimonio Cultural.

Nació en Ourense el 18 de agosto de 1968. Cursó estudios eclesiásticos en el Instituto Teológico “Divino Maestro” de Ourense, centro afiliado a la Facultad de Teología de la Universidad Pontificia de Salamanca (1986-1992) y  fue ordenado sacerdote el 26 de junio de 1993.

Es licenciado en Teología Patrística por la Facultad de Teología de la Universidad Gregoriana de Roma (1992-1994) y doctor en Teología Bíblica por la Facultad de Teología de la Universidad Pontificia de Salamanca (2008).

Su ministerio pastoral lo ha desarrollado en la diócesis de Ourense. Ha sido capellán del monasterio de San José (Clarisas) (desde 2004) y vicario episcopal para la Nueva Evangelización de Ourense (desde 2012).

La actividad pastoral la ha compaginado con la docencia en el Instituto Teológico “Divino Maestro” de Ourense como profesor de Patrología y Orígenes del Cristianismo (desde el curso 1995-1996); de Metodología Científica (desde el curso 2007-2008); de Cristología (desde el curso 2009-2010) y de Mariología (desde el curso 2018- 2019). Es profesor invitado en el Instituto Teológico Compostelano (desde el curso 2017- 2018) y director del Centro de Ciencias Religiosas San Martín en Ourense, sección del Instituto Superior Compostelano de Ciencias Religiosas. Formación Permanente del Clero de la diócesis de Ourense (desde el año 1995).

Miembro de la Asociación Bíblica Española (desde 2002) y de la Comisión Teológica Asesora de la Conferencia Episcopal Española (desde 2013), es secretario del consejo de redacción de la revista Auriensia, publicación del Instituto Teológico “Divino Maestro” (desde 1998).

Anteriormente ha desempeñado los siguientes cargos pastorales: vicario parroquial de la parroquia de Santa Teresita (1994-1995); formador del seminario menor (1995- 1996); administrador parroquial de Chaguazoso, Manzalvos, Cádavos y Castromil (1996- 1997), de Vilar das Tres (1997- 2001) y de Carballeda (O Reino), Torrezuela, Corna y Coiras (2008-2009), además de vicario parroquial de San Pío X (2009).

 

 

 

Fuente: archicompostela.es

Entrevista a Monseñor Francisco Prieto en Religión Digital: «Ser arzobispo no es una tarea solitaria, sino misión compartida»

 

 

  • “Ser arzobispo no es una tarea solitaria en la que uno deba hacerlo y serlo todo ni mucho menos, sino misión compartida desde el ministerio y el carisma que el Señor ha dado a cada bautizado”
  • “Acojamos la llamada que Dios nos hace para ser una Iglesia que no se quede paralizada en las estructuras, en actitudes meramente ideológicas o en las inercias pastorales”
  • “Con paciencia y maestría, con gesto sobrio y palabra honda, me enseñó y ayudó a conocer y querer a esta Iglesia compostelana”
  • “Ante el evidente retroceso del uso del gallego en nuestras celebraciones todos los fieles, todos los agentes de pastoral debemos entonar un mea culpa, ya sea por descuido o por complejos y prejuicios”

 

Humilde, inteligente, bien preparado y buena persona, Francisco José Prieto Fernández (Ourense, 1968) tomará posesión, en unos días, de la Archidiócesis de Santiago de Compostela, que, a su juicio, es más que una diócesis: “Es como un gran mosaico”. Agradece a monseñor Barrio, que “me enseñó y ayudó a conocer y querer a esta Iglesia compostelana”. Quiere, sueña y desea una Iglesia entendida como “misión compartida”, abierta y en salida, como pide el Papa, y, además, encarnada: “Ante el evidente retroceso del uso del gallego en nuestras celebraciones todos los fieles, todos los agentes de pastoral debemos entonar un mea culpa”.

El nuevo arzobispo pide a sus fieles “sentidiño” (un término muy característico de la forma de ser y actuar de los gallegos) de cara a las próximas elecciones: “Creo sinceramente en la capacidad de nuestra gente que, con “sentidiño” y libertad, sabrá ejercer un voto coherente con su conciencia y sus creencias”. Y, como soñar no cuesta nada, monseñor Prieto cree que todavía es posible que el Papa Francisco visite Compostela “con motivo de la JMJ” o “en otra ocasión oportuna”.

 

 

¿Esperaba seguir la tradición compostelana de los auxiliares convertidos en arzobispos? ¿Qué sintió cuando se lo comunicaron?

En Santiago, en ocasiones, me hacían referencia a la tradición acerca del obispo auxiliar como sucesor del arzobispo. Había precedentes, pero eso no implicaba que fuese una regla fija. Mi tarea fundamental era centrarme en mis obligaciones como obispo auxiliar, y saber que el discernimiento para esa decisión era responsabilidad de la Santa Sede.

Cuando me comunicaron, a mediados de marzo, que el Papa había decidido nombrarme arzobispo de Santiago, además de guardar unos segundos de silencio tras lo que me acababan de decir, como reacción inmediata experimenté una mezcla emocional entretejida de desconcierto y confianza. Todo sucede tan rápido que resulta difícil describir el momento. Sólo horas después tomas conciencia de la misión encomendada y de la fragilidad que te acompaña y te pones en las manos del Señor.

 

¿Le abruma el peso de ser uno de los arzobispos más jóvenes de Compostela?

Más que la edad, abruma la responsabilidad que supone ser pastor y obispo de una Iglesia diocesana como es la archidiócesis compostelana. En estos dos años como obispo auxiliar he procurado conocer de cerca una extensa y diversa geografía social y religiosa: una abundancia fecunda de realidades pastorales en sus parroquias rurales y urbanas, de costa e interior, en sus grupos y movimientos, en la vida religiosa, en la acción socio-caritativa, en la entrega generosa de los sacerdotes.

 

 

Cuando veo el mapa de la archidiócesis y pones nombre y rostro a cada lugar (y aún me queda mucho por conocer), te das cuenta de que ser arzobispo no es una tarea solitaria en la que uno deba hacerlo y serlo todo ni mucho menos, sino misión compartida desde el ministerio y el carisma que el Señor ha dado a cada bautizado.

 

¿Cuál será su mayor ilusión como arzobispo de Compostela?

Me acuerdo de aquellas palabras del papa Francisco en Evangelii Gaudium cuando afirma que sueña con una opción misionera capaz de transformarlo todo, para que las costumbres, los estilos, los horarios, el lenguaje y toda estructura eclesial se convierta en un cauce adecuado para la evangelización del mundo actual más que para la autopreservación (nº 27). Al comentarlas, suelo decir que el “sueño” no es ni una pesadilla ni una alucinación, sino el plan de Dios para cada uno, para cada Iglesia diocesana, para todo el pueblo de Dios. Soñar puede ser que todos – arzobispo, sacerdotes, consagrados, laicos – acojamos la llamada que Dios nos hace para ser una Iglesia que no se quede paralizada en las estructuras, en actitudes meramente ideológicas o en las inercias pastorales, sino dispuesta a recorrer juntos el camino del Evangelio. No es fácil pasar de las buenas intenciones y de los sueños a la realidad, pero tampoco excusarnos en nuestras comodidades y lamentos. Precisamos renovar una escucha con oídos en el corazón: a Dios y su Palabra, a los hermanos, a los hombres y mujeres de este tiempo tan complejo que nos ha tocado vivir. En la escucha se reconocen las preguntas que de verdad piden respuesta desde la fe, desde el Evangelio.

 

¿Qué ha aprendido de Don Julián y qué es lo que más le agradece?

Dos años como obispo auxiliar junto a don Julián me han permitido descubrir cómo vive su ministerio pastoral: con honda fe, hecho de palabras sabias y de gestos sencillos. Su entrega y dedicación a esta archidiócesis de Santiago ha sido plena en todos estos años, desde que llegó en 1993 como obispo auxiliar y todos los que estuvo al frente de la misma como arzobispo. Estoy convencido que el Señor, que ve en lo escondido, sabrá reconocerlo como corresponde. Personalmente, quiero agradecerle que, desde el primer momento, me acogió con afecto paterno y cercanía de hermano; y con paciencia y maestría, con gesto sobrio y palabra honda, me enseñó y ayudó a conocer y querer a esta Iglesia compostelana.

 

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¿El Camino convierte a Santiago en algo más que una diócesis?

Estos días, al recorrer alguna de las plazas que rodean la Catedral de Santiago, me llama la atención, no solo la cantidad, sino sobre todo la diversidad de rostros y lenguas que ves y oyes. Ya no es Año Santo, como lo fue en el 2021-2022, pero Santiago se muestra, una vez más, como una Iglesia diocesana con una especial vocación de acogida y universalidad, amante de sus raíces cristianas y sus tradiciones locales y, al mismo tiempo, meta de tantos caminos por los que llegaron y llegan peregrinos que buscan una “ultreia” de sentido y hondura, de fe y esperanza. Santiago es como un gran mosaico en el que el Camino muestra que, tras la meta que conduce a la tumba del Apóstol, hay una peregrinación más profunda que nos conduce a un horizonte de plenitud y trascendencia

 

¿Hizo alguna vez el Camino?

Lo hice con ocasión de la Jornada Mundial de la Juventud que tuvo lugar en Santiago en 1989. En aquel momento era seminarista en Ourense, y peregrinamos con el grupo diocesano de jóvenes. Tanto el camino desde Ourense como los días de la JMJ fueron una inolvidable experiencia.

 

¿Va a incrementar la presencia del gallego en la liturgia?

Ante el evidente retroceso del uso del gallego en nuestras celebraciones todos los fieles, todos los agentes de pastoral debemos entonar un mea culpa, ya sea por descuido o por complejos y prejuicios. La nueva edición de la Biblia en gallego (4ª, 2021) o la versión revisada del Misal Gallego que está ya muy avanzada, nos urgen a retomar un compromiso, personal y diocesano, en favor de la lengua gallega, tanto para hablar con Dios como entre nosotros en los espacios eclesiales. El gallego como lengua es un patrimonio vivo de todos los gallegos: con él expresamos lo que somos, lo que sentimos y también ha de expresar lo que creemos cuando celebramos la fe u oramos a Dios.

 

 

¿Cómo suplir la escasez de sacerdotes, especialmente en el mundo rural?

Toda crisis, y la escasez de sacerdotes y un mundo rural envejecido y disperso lo son, hemos de verla, no como una ocasión para lamentarnos, sino como una oportunidad, como una llamada a redescubrir realidades que quizás teníamos olvidadas. La vida pastoral de nuestras comunidades y parroquias, tanto rurales como urbanas, precisa una verdadera conversión pastoral, personal y comunitaria, desde la que descubramos que todos los bautizados (laicos, religiosos y sacerdotes) somos actores de la misión de la Iglesia, que todos somos llamados a ser discípulos misioneros. Dar el paso de ser “clientes” a ser creyentes supone dejar atrás rutinas e inercias pastorales y dar paso a una vivencia sinodal de la corresponsabilidad en la acción evangelizadora. Precisamos una renovada creatividad pastoral que, teniendo presente la realidad de nuestras parroquias, su importancia y sus carencias, y superando, al mismo tiempo toda forma de clericalismo y parroquialismo, nos conduzca a establecer unidades pastorales que integren a las parroquias y comunidades en una acción pastoral conjunta de equipos apostólicos de sacerdotes, religiosos y laicos. Ya sé que no es un camino fácil, pero es necesario recorrerlo sino queremos ver cómo nuestras parroquias se vuelven cada vez más pequeñas y empobrecidas en su vida de fe.

 

¿Se puede acabar con el clericalismo en la Iglesia, como pide el Papa?

En una ocasión dijo el papa Francisco que “cuando falta la profecía, el clericalismo ocupa su sitio”. Sea de sacerdotes o de laicos, el clericalismo deteriora el sentido genuino de cualquier ministerio y carisma en la vida de la Iglesia. El clericalismo es un ejercicio de narcisismo que nace cuando, en cualquier opción o acción cristiana, nos centramos en nosotros mismos (mundanidad espiritual), y nos constituimos en el eje sobre el que todo debe discurrir: desvirtuamos y olvidamos que somos llamados a servir, no a servirnos unos de otros. Erradicarlo en la vida de nuestras Iglesias y comunidades es una exigencia de una auténtica conversión pastoral.

 

 

¿Qué pide a los gallegos de cara a las elecciones municipales?

Me viene a la mente aquel principio que tantas veces invocamos los gallegos cuando tomamos una decisión: “facelo con sentidiño”. Votar es legalmente un derecho y moralmente un deber. Y hacerlo con “sentidiño” supone que no podemos excusarnos con la indiferencia ni el fatalismo, y menos con la desconfianza y la sospecha permanente hacia la necesaria acción política. Al tratarse de unos comicios municipales, estamos ante la elección de aquellos que gobernarán de modo más cercano nuestras vidas en las pueblos y ciudades; seguramente conocemos mejor a los candidatos y ello permite valorar su honestidad en la procura del bien común, y no intereses partidistas o personales, y su opción firme por políticas que promuevan la dignidad de las personas. Creo sinceramente en la capacidad de nuestra gente que, con “sentidiño” y libertad, sabrá ejercer un voto coherente con su conciencia y sus creencias.

 

¿Sueña con una eventual visita del Papa a Compostela? ¿Podría ser de camino o de vuelta de la JMJ de Lisboa?

Con ocasión del Año Santo 2021-2022 mi predecesor, don Julián Barrio, invitó al papa Francisco a visitar Santiago de Compostela. No fue posible, pero confío que pueda reiterarle la invitación para acudir a esta ciudad que alberga la tumba y la memoria del Apóstol Santiago, tal como hicieron Juan Pablo II en 1982 y 1989 y Benedicto XVI en 2010. Ya sea con ocasión de la JMJ de Lisboa – con cuyo motivo, por cierto, muchos y numerosos grupos de jóvenes se acercarán a Santiago este verano – , o en otra fecha oportuna, esta casa del Señor Santiago podría ser la oportunidad para lanzar un mensaje que, recordando las conocidas palabras de Dante, haga resonar de nuevo la esperanza para un mundo que, en medio de tantas crisis, necesita peregrinar por sendas que lo humanicen y le ofrezcan horizontes de trascendencia, de fe y de sentido.

 

 

 

Fuente: José Manuel Vidal | Religión Digital

¿Dónde seguir la inauguración del ministerio episcopal y toma de posesión de mons. Francisco Prieto como Arzobispo Metropolitano de Santiago de Compostela?

 

Este sábado 3 de junio, la Catedral de Santiago acoge la ceremonia de recepción en la catedral, inauguración del ministerio episcopal y toma de posesión de Monseñor Francisco José Prieto, nombrado por el Papa Francisco Arzobispo Metropolitano de Santiago de Compostela.

las 11:00 h, dará inicio la Misa Solemne, durante la cual se desarrollará la ceremonia de toma de posesión, en la cátedra episcopal.

El Canal de televisión 13TV y las radios Cadena Cope y Radio María retransmitirán en directo esta celebración.

 

Fuente: archicompostela.es

 

Inauguración del ministerio episcopal del Arzobispo de Santiago de Compostela, Monseñor Francisco Prieto

 

Este sábado 3 de junio, la Catedral de Santiago acoge la ceremonia de recepción en la catedral, inauguración del ministerio episcopal y toma de posesión de Monseñor Francisco José Prieto, nombrado por el Papa Francisco Arzobispo Metropolitano de Santiago de Compostela.

Como viene siendo tradición, el recién nombrado Arzobispo será recibido en la puerta del Obradoiro de la catedral. Allí, el Nuncio Apostólico de Su Santidad en España, Monseñor Bernardito Auza, presentará al nuevo Arzobispo, al que recibirán el Cabildo catedralicio y el Colegio de Consultores de la Diócesis. Antes de entrar en la catedral besará la reliquia del Lignum Crucis, en esta ocasión, un relicario del siglo XII, realizado en Jerusalén (Más información de la pieza). Una vez en el interior, Monseñor Prieto tendrá unos minutos de oración ante el Santísimo Sacramento, en la capilla de la Comunión.

Posteriormente, a las 11:00 h, dará inicio la Misa Solemne, durante la cual se desarrollará la ceremonia de toma de posesión, en la cátedra episcopal. En ella recibirá la adhesión de la diócesis, representada por miembros del Cabildo, del Colegio de Consultores, algunos sacerdotes, religiosos y fieles laicos. Durante la Eucaristía, el nuevo Arzobispo empleará el conocido como cáliz de San Rosendo, valiosa pieza medieval, del siglo XIII, y que llegaría a la catedral procedente del monasterio de Caaveiro. Además, sobre el altar, estará la cruz de cristal de roca, regalo de los reyes Carlos II y Mariana de Habsburgo en el Año Santo de 1683.

 

Fuente: archicompostela.es

 

Solicitud de invitaciones para asistir a la toma de posesión de mons. Prieto como Arzobispo de Santiago

 

El ministerio pastoral de Mons. Francisco Prieto como Arzobispo Metropolitano de la Archidiócesis de Santiago de Compostela dará comienzo con una Eucaristía Solemne en la Catedral el próximo sábado 3 de junio. Con tal motivo y, dado el aforo limitado del Templo, se pone a disposición de las personas interesadas en asistir a la celebración, un formulario de inscripción para gestionar y facilitar el acceso a la Catedral.

https://www.pastoralsantiago.org/invitaciones/ 

Una vez cubierto el formulario se enviará, a la cuenta de correo indicada en el mismo, la invitación con un código QR, que se deberá presentar para acceder a la Catedral por la Plaza de Platerías antes de las 10:15 hs.

El número máximo de peticiones será de 300, tramitadas por riguroso orden de solicitud.

 

Fuente: pastoralsantiago.org

Entrevista a Mons. Prieto publicada en Alfa y Omega: “Hay que repensar la presencia pastoral en el territorio”

 

  • Tras dos años como auxiliar en Santiago, D. Francisco José Prieto asumirá los mandos de la archidiócesis gallega con el reto de hacer frente a la edad avanzada del clero y la indiferencia de los jóvenes.

 

Cuando fue nombrado auxiliar de Santiago dijo en estas páginas que lo primero que hizo tras recibir la noticia fue ir a la capilla del Obispado de Orense, donde estaba. ¿Qué hizo en esta ocasión?

—Me encontraba en el coche, llegando a Orense para visitar a mi familia. Era domingo por la noche. Recibí un mensaje de Nunciatura en el que me anunciaban que querían hablar conmigo. Aparqué y los atendí justo antes de subir a casa. Cuando me lo dijeron me quedé mudo, en un silencio entre sorprendido y abrumado. Fue un contexto muy cotidiano.

 

Comienza esta misión con dos años de bagaje en la archidiócesis.

—Han sido dos años intensos. Es una diócesis muy diversa. Tiene tres ciudades —La Coruña, Santiago y Pontevedra—, cada una con sus peculiaridades; una costa enorme, que mira en el norte a Ferrol y en el sur a Vigo y, en medio, el mundo rural. Es extensa y rica en su geografía humana, social y religiosa. En este tiempo he procurado acercarme a las parroquias, conocerlas y empaparme. Será una ayuda importante, aunque tan poco tiempo, y con un doble año santo, solo me ha permitido conocer el trazo grueso. Ahora toca el hilo fino de la vida de los sacerdotes, parroquias y todos los desafíos pastorales.

 

¿Cuáles son esos desafíos?

—Tenemos una edad media del clero muy alta y muchas parroquias. Hay que repensar la presencia pastoral en el territorio. La parroquia será imprescindible, pero no llega a la vida de toda nuestra gente. Pueden ser unidades pastorales, parroquiales… Dejemos atrás modelos que no responden a la realidad y trabajemos para ser significativos a través de la integración de parroquias, donde haya un trabajo compartido, catequesis y Cáritas interparroquiales, celebraciones dominicales en dos o tres lugares de referencia, bien celebradas y en las que el sacerdote no tenga que ir corriendo de aquí para allá, haciendo maratones.

 

Mejoraría la vida de los sacerdotes.

—Hay sacerdotes de edad avanzada, con una vida más frágil, pero hay otros más jóvenes con una gran carga de trabajo que pueden acabar quemándose tanto humana como espiritualmente.

 

¿Habrá que renunciar a la parroquia propia o a contar un sacerdote en exclusiva para ella?

—No se debería usar el posesivo en clave eclesial. Santiago tiene ese reto. Es una diócesis secular, de una gran vida y vitalidad, pero requiere que nos preguntemos sobre ella con realismo para dar una respuesta con realismo.

 

Hablaba antes de ser significativos. ¿Cómo se logra en una sociedad como la actual?

—En las generaciones más jóvenes predomina la indiferencia y el distanciamiento. No veo una actitud contraria. No les dice nada lo que proponemos.

Aquí hay que hacer un ejercicio importante: escuchar. Porque si no escuchamos, respondemos a preguntas que nadie nos hace. Hay que escuchar al hombre, a la mujer, al joven y al niño, saber integrar sus preocupaciones y no dar respuestas hechas. No podemos recetar genéricos ni fórmulas manidas. Se trata de recuperar la frescura del Evangelio y ofrecerla, decir que a ti Dios te ama y te abraza en un proyecto que quiere comprometer tu vida y planificarla. Dios no es una mochila que llevar sobre los hombros, sino un compañero de camino. Hay hombres y mujeres con crisis profundas de sentido y tendríamos que aparecer ahí, no como un respuesta hecha, ritual y mágica, como una inteligencia artificial que todo lo responde, sino desde la cercanía a cada uno en su circunstancia. Como escuché a un pastoralista, estamos llamados a ser resto, como levadura en la masa, pero no residuo. Nos puede costar, porque pesa la historia.

 

Quizás ser pocos ayude a purificar.

—Podemos ver este momento con pesar, pero no es para lamentarse. Las crisis son oportunidades. Estamos en un momento de repliegue en cuanto a número, pero debemos ganar en calidad y calidez evangélicas. Nos sobran retórica y argumentos.

 

Acaba de estar en Madrid en unas jornadas sobre sostenimiento de la Iglesia. ¿Es sostenible?

—Cuando hablamos de esto, enseguida pensamos en dinero, en la aportación económica. Tenemos que superar la idea de servicio religioso por el que pago una tasa o donativo y ya he cumplido como cliente. Debemos pasar de un cristianismo clientelar a uno discipular. De un cristiano cliente a uno creyente. La gente consume religión —fiestas, romerías, celebraciones, sacramentos…—, pero ¿hay discípulos creyentes? Desde ahí se entiende la responsabilidad y es cuando lo económico tiene sentido.

 

¿Qué tiene que decir el arzobispo de Santiago ante las elecciones?

—Más que dar una consigna, se trata de reclamar a la gente que ejerza su derecho de participación. Tenemos derecho a participar. Confío en la madurez de los laicos y en su discernimiento conforme a los criterios evangélicos y la doctrina social de la Iglesia. Preguntémonos por la calidad humana de nuestros políticos, por si su trayectoria habla de un proyecto de bien común o partidista. Eso es fácil de detectar. Interroguémonos con madurez como cristianos desde los valores y criterios del Evangelio acerca de los políticos y la acción política y actuemos con libertad de conciencia. No se trata de que los cristianos se identifiquen con un partido político. Eso es un error, como ha demostrado la historia.

 

Como gran aficionado, ¿sigue teniendo tiempo para el cine?

—«Que todo en la vida es cine y el cine sueños son», cantaba Aute. Hace tiempo que no puedo ir a una sala, pero, a través del streaming, me gusta volver a los clásicos. La última, El hombre tranquilo

 

Fuente: Fran Otero | Alfa y Omega