Listado de la etiqueta: Oración

Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos 2023. Día 5: «Cantos de Sion en tierra extraña»

DÍA 5: Cantos de Sion en tierra extraña

.

Lecturas

– Sal 137, 1-4: Quienes nos deportaron nos pedían canciones, alegría quienes nos estaban oprimiendo: «¡Cantadnos un canto de Sion!».

– Lc 23, 27-31: Mujeres de Jerusalén, no lloréis por mí; llorad, más bien, por vosotras mismas y por vuestros hijos.

Reflexión

El lamento del salmista se origina en el exilio de Judá en Babilonia, sin embargo, el dolor del exilio reverbera a través del tiempo y la cultura. Tal vez el salmista lanzó este canto hacia los cielos. Probablemente cada uno de estos versículos hayan sido pronunciados entre profundos sollozos de aflicción. Quizá este poema se escribiera fruto de un encogerse de hombros mostrando la indiferencia del que se ha instalado en la injusticia y se siente impotente para llevar a cabo un cambio significativo. Independientemente de cómo se hayan pronunciado estas palabras, la angustia de este pasaje encuentra resonancia en los corazones de aquellos que son tratados como extraños en otras tierras o en sus propias tierras.

La petición del salmo viene del opresor que reclama que lo haga reír y divertirse, a costa de unos cantos que reflejan un pasado «feliz». Esa exigencia ha llegado también a todas las personas marginadas a lo largo de la historia. Ya sea en espectáculos de juglares (12), o danzas de geishas (13), o espectáculos de vaqueros e indios del Salvaje Oeste (14), los opresores a menudo han exigido que las personas oprimidas actúen felices para garantizar su propia supervivencia. Su mensaje es tan simple como cruel; tus canciones, tus ceremonias, tu identidad cultural, lo que te hace sagradamente único, solo está permitido mientras está a nuestro servicio.

En este salmo se les da voz a las generaciones oprimidas. ¿Cómo podríamos cantar el canto del Señor mientras somos extranjeros en nuestra propia tierra? No cantamos para nuestros captores, sino para alabar a Dios. Cantamos porque no estamos solos, porque Dios nunca nos ha abandonado. Cantamos porque estamos rodeados de una nube de testigos. Los antepasados y los santos nos inspiran. Nos animan a cantar canciones de esperanza, canciones de libertad, canciones de liberación, canciones de una patria donde el pueblo es restaurado.


(12) Se cree que es la primera forma original de entretenimiento popular estadounidense, los espectáculos de juglares, se originaron en la década de 1830 como una combinación de blackface, una forma de maquillaje teatral empleado principalmente por personas blancas y producciones teatrales que representan apariencias despectivas y personajes de afroamericanos. Sin embargo, en la década de 1890, los artistas afroamericanos «se ennegrecieron», cantaron, bailaron y discutieron temas provocativos como el sexo en los «espectáculos de juglares de color» mientras sentían la responsabilidad adicional de contrarrestar los estereotipos de la identidad negra como risibles, primitivos y demasiado sensuales, lo que los llevó a desarrollar una autopresentación en el escenario que equilibraba los estereotipos racistas y los comentarios políticos.
(13) En el siglo XVII, el papel de la geisha surgió en Japón como una «artista» que entretenía con danza, música, conversación y otros actos en varias ceremonias del té.
(14) Después de la Batalla de Little Bighorn de 1876, Buffalo Bill Cody fundó el Wild West Show, un concurso itinerante de todos los temas del oeste, incluida una recreación de la última resistencia del General Custard. El mayor atractivo fueron los nativos americanos que parecían domesticados en lugar de salvajes, participando en los espectáculos mientras el gobierno estadounidense todavía estaba participando en la batalla en territorio indio.

Unidad cristiana

El Evangelio de Lucas muestra que las personas, muchas de ellas mujeres, siguen a Jesús incluso mientras carga con la cruz hacia el Calvario. Este seguimiento es un discipulado fiel. Además, Jesús reconoce las situaciones difíciles y el sufrimiento que tendrán que soportar por cargar con fidelidad sus propias cruces.

Gracias al movimiento ecuménico, los cristianos de hoy pueden compartir himnos, oraciones, reflexiones y perspectivas a través de sus propias tradiciones. Los acogemos mutuamente como dones que nacen de la fe y del seguimiento que hacen tantos cristianos, en medio de grandes luchas, que pertenecen a comunidades distintas a las nuestras. Estos dones compartidos son riquezas que deben ser atesoradas y dan testimonio de la fe cristiana que compartimos.

Desafío

¿Cómo planteamos las historias de antepasados y santos que vivieron entre nosotros y han cantado canciones de fe, esperanza y liberación desde el cautiverio?

Oración

Dios de los oprimidos, abre nuestros ojos al dolor que continúa siendo infligido a nuestras hermanas y hermanos en Cristo. Que tu Espíritu nos dé el valor de cantar al unísono, y alzar nuestras voces con aquellos cuyo sufrimiento no es escuchado.

Te lo pedimos en el nombre de Jesús. Amén.

.

También te puede interesar:

.

 

 

Fuente: conferenciaepiscopal.es

Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos 2023. Día 4: «Ahí está el llanto de los oprimidos»

DÍA 4: Ahí está el llanto de los oprimidos…

.

Lecturas

– Ecl 4, 1-5: Volví a considerar todas las opresiones que se cometen bajo el sol. Ahí está el llanto de los oprimidos, ¡y no encuentran consuelo! La fuerza en manos de sus opresores, ¡y no encuentran consuelo!

– Mt 5, 1-8: Felices los que están tristes, porque Dios mismo los consolará.

Reflexión

«Ahí está el llanto de los oprimidos». Como se puede suponer, el escritor ha sido ya testigo de atrocidades como esta con anterioridad y con una escalofriante regularidad. Y, sin embargo, tal vez sea esta la primera vez que el escritor se ha fijado en las lágrimas de los oprimidos, se ha implicado plenamente en su dolor y en su humillación. Si bien es cierto que hay mucho que lamentar, una nueva mirada y una nueva visión supone un germen de esperanza: quizá esta vez sea la que conduzca definitivamente al cambio y marque un antes y un después.

Una joven miró y vio las lágrimas de los oprimidos. El video que grabó en su teléfono del asesinato de George Floyd en mayo de 2020 fue visto en todo el mundo y desató una ira sagrada, que llevó a la gente a presenciar y reconocer lo que los afroamericanos han vivido durante siglos: la subyugación indebida por parte de sistemas opresivos mientras tantos viandantes privilegiados en su ceguera pasaban de largo sin querer mirar. Reconocer esta dolorosa realidad ha llevado a una efusión global de compasión tanto en forma de oración como de protesta por la justicia.

La evolución de un simple mirar a un ver y comprender nos alienta a tomar parte activa en esta realidad terrena: Dios puede quitar las escamas de nuestros ojos para presenciar las cosas de maneras nueva y liberadora. A medida que esas escamas caen, el Espíritu Santo ofrece la intuición, y también la convicción para responder de una manera nueva y sin límites. Una de las acciones de las Iglesias y comunidades fue establecer una tienda de oración en la Plaza George Floyd, el lugar de su asesinato. De esta manera, estas Iglesias y comunidades se unieron para ofrecer consuelo a aquellos que lloraban y se sentían oprimidos.

Unidad cristiana

El relato de Mateo de las Bienaventuranzas comienza presentando a Jesús que mira a la multitud. En esa multitud ha debido ver a los constructores de la paz, a los pobres de espíritu, a los limpios de corazón, a hombres y mujeres que lloraban, y a los que tenían hambre de justicia. En las bienaventuranzas, Jesús no solo ve el sufrimiento de las personas, sino que también les asigna una dignidad futura: hijos de Dios y herederos del reino de los Cielos. Como cristianos estamos llamados a mirar con atención el sufrimiento sagrado en que se encuentran nuestros hermanos y hermanas en Cristo.

Desafío

¿Cómo es tu compromiso con los grupos cristianos que afrontan la opresión en tu vecindario? ¿Cómo pueden las Iglesias de tu localidad unirse para mostrar mayor solidaridad con aquellos que sufren la opresión?

Oración

Dios de justicia y bondad, quita las escamas de nuestros ojos para que podamos ver con sinceridad la opresión que nos rodea. Te lo pedimos en el nombre de Jesús que vio a las multitudes y tuvo compasión de ellas. Amén.

.

También te puede interesar:

.

 

 

Fuente: conferenciaepiscopal.es

Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos 2023. Día 3: «Haz justicia, ama la misericordia, camina humildemente»

DÍA 3: Haz justicia, ama la misericordia, camina humildemente…

.

Lecturas

– Mi 6, 6-8: Lo que el Señor exige de ti, ser mortal, tan solo respetar el derecho, practicar con amor la misericordia y caminar humildemente con tu Dios.

– Mc 10, 17-31: Maestro bueno, ¿qué he de hacer para alcanzar la vida eterna?

Reflexión

Un nosotros, no un yo. El profeta advierte al pueblo lo que significa fidelidad a la alianza con Dios: «Lo que el Señor exige de ti, tan solo respetar el derecho, practicar con amor la misericordia y caminar humildemente con tu Dios». En hebreo bíblico, la justicia y la bondad (misericordia) no son diferentes u opuestas entre sí. De hecho, están unidas en una sola palabra, mishpat. Dios nos ha mostrado lo que es bueno, pidiéndonos que practiquemos la justicia amando la bondad y caminando humildemente con tu Dios. Caminar humildemente con Dios significa caminar junto a los demás y, por lo tanto, no se trata solo de algo individual: mi caminar, mi amor.

El amor al que Dios nos invita es siempre un amor que nos reúne en comunión: un nosotros, no un yo. Esta perspectiva marca la diferencia en el modo de «practicar la justicia». Como cristianos, actuamos con justicia para manifestar la presencia del reino de Dios en el mundo y, de esta manera, invitar a otros a entrar en este espacio de la bondad del amor de Dios. En el reino de Dios todos somos amados por igual como hijos de Dios, y como Iglesia de Dios estamos llamados a amarnos unos a otros como hermanos y hermanas e invitar a otros a participar de ese amor.

Practicar la justicia, amar la bondad y caminar humildemente con nuestro Dios es una llamada para todos los cristianos a trabajar juntos dando testimonio del reino de Dios en nuestras comunidades: como un nosotros, no como un yo.

Unidad cristiana

«Caminar humildemente» fue el gran desafío del joven rico que le preguntó a Jesús qué debía hacer para heredar la vida eterna. Había obedecido todos los mandamientos desde su juventud, pero no podía dar el paso para unirse a los discípulos de Jesús debido a su riqueza; estaba en deuda con sus posesiones. Qué difícil es para los cristianos soltar aquello que consideramos nuestras riquezas, que nos alejan de una riqueza mayor, la de unirnos a los discípulos de Jesús en la unidad de los cristianos.

Desafío

¿Cómo pueden nuestras Iglesias responder mejor a las necesidades de nuestros prójimos más vulnerables? ¿Cómo podemos hacer para que cada voz sea respetada en nuestras comunidades?

Oración

Dios de amor y misericordia, Ensancha nuestra mirada para que podamos comprender la misión a la que estamos llamados junto a nuestros hermanos y hermanas cristianas, de manera que mostremos la justicia y la bondad misericordiosa de tu reino. Ayúdanos a acoger a nuestros prójimos como tu Hijo nos acogió. Ayúdanos a ser más generosos al dar testimonio de la gracia que nos has concedido por tu liberalidad. Por Cristo, nuestro Señor. Amén.

.

También te puede interesar:

.

 

 

Fuente: conferenciaepiscopal.es

Semana de oración por la Unidad de los cristianos 2023. Día 2: «Cuando se hace justicia»

DÍA 2: Cuando se hace justicia…

.

Lecturas

– Prov 21, 13-15: Cuando se cumple el derecho, el justo se alegra y los malhechores se echan a temblar.
– Mt 23, 23-25: No se preocupan de lo más importante de la ley, que es la
justicia, la misericordia y la fe.

Reflexión

Desde el principio, el libro de Proverbios se propone dar a conocer la sabiduría y la educación en «justicia, derecho y honradez» (1, 3). A través de sus oráculos de sabiduría, la llamada a actuar con justicia y a buscar la justicia es un estribillo constante que todos comparten y afirman rigurosamente, siendo más agradable a Dios que cualquier sacrificio. En una sola frase, que es una perla de sabiduría, el orador testifica que los justos se regocijan cuando se hace justicia. Pero la justicia molesta a quienes practican la iniquidad. Los cristianos, allende sus separaciones, deben estar unidos en alegría cuando se hace justicia, y han de estar preparados cuando la práctica de la justicia conlleve la oposición de los demás. Cuando hacemos lo que el Señor nos pide y nos atrevemos a buscar la justicia, podemos encontrarnos insertos en un torbellino de resistencia y oposición a cualquier intento de hacer las cosas bien en favor de los más vulnerables que se encuentran entre nosotros.

Aquellos que se benefician de los sistemas y estructuras respaldadas por la idea de la supremacía de los blancos y otras ideologías como el sistema de castas o el «patriarcado», pondrán impedimentos a la justicia, incluso ejerciendo la violencia. Pero buscar la justicia es golpear el corazón de los poderosos, abriendo espacio para la recta y estable sabiduría de Dios en un mundo que se muestra con frecuencia impasible ante el sufrimiento. Aun así, hay alegría cuando se actúa con justicia. Hay gozo cuando se afirma que «la vida de los negros importa» y se persigue que se haga justicia con aquellos que son oprimidos, sometidos y explotados, que son los preferidos de Dios.

Hay alegría en la búsqueda de la reconciliación con otros cristianos, pues de esa manera podemos servir mejor a la proclamación del reino. Dejemos que esa alegría se manifieste a través de nuestras experiencias compartidas de la presencia de Dios en comunidad, en aquellos espacios conocidos y desconocidos donde descubrimos a Dios caminando con nosotros hacia la salvación, la reconciliación y la unidad en Cristo.

Unidad cristiana

Los líderes religiosos a los que Jesús se dirige en el pasaje del Evangelio se han acostumbrado y se han acomodado a las injusticias del mundo. Se sienten a gusto cumpliendo los preceptos religiosos del diezmo de la menta, el eneldo y el comino, pero descuidan las exigencias más importantes y más desestabilizadoras de la justicia, la misericordia y la fidelidad. Del mismo modo, los cristianos nos hemos acostumbrado y acomodado a las divisiones que se dan entre nosotros. Somos fieles, en gran parte, a la observancia de los preceptos religiosos, pero descuidamos el desafiante deseo del Señor de que todos sus discípulos sean uno.

Desafío

¿Cómo pueden las congregaciones locales apoyarse mutuamente para resistir la oposición que puede derivarse de obrar con justicia?

Oración

Dios, tú eres la fuente de nuestra sabiduría. Te pedimos sabiduría y coraje para obrar con justicia y para enderezar aquello que está errado en nuestro mundo; te pedimos sabiduría y coraje para crecer en la unidad de tu Hijo, Jesucristo, que contigo y el Espíritu Santo, reina por los siglos de los siglos. Amén.

 

.

También te puede interesar:

.

 

 

Fuente: conferenciaepiscopal.es

Semana de oración por la Unidad de los cristianos 2023. Día 1: «Aprended a hacer el bien»

 

La Iglesia celebra la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos del 18 al 25 de enero de 2023 este año con el lema, «Haz el bien; busca la justicia» (cf. Is 1,17).

 

 

Además de los materiales que el Pontificio Consejo para la promoción de la unidad de los cristianos y la Comisión fe y constitución del Consejo Ecuménico de Iglesias elaboran conjuntamente para ayudar a la reflexión y para preparar las celebraciones del Octavario, desde la Conferencia Episcopal Española nos proponen una serie de reflexiones bíblicas y oraciones para cada día del octavario

 

DÍA 1: Aprended a hacer el bien

 

.

1.- Lecturas

  • Is 1, 12-18: Aprended a hacer el bien, tomad decisiones justas, restableced al oprimido, haced justicia al huérfano, defended la causa de la viuda.
  • Lc 10, 25-36: Le preguntó a Jesús: «¿Y quién es mi prójimo?».

2.- Reflexión

Según Isaías, Dios quiere que Judá no solo practique la justicia, sino que abrace el principio de hacer siempre el bien. Dios quiere que no solo cuidemos a los huérfanos y las viudas, sino que obremos con justicia y busquemos el bien para ellos y para cualquier persona marginada por la sociedad. La palabra hebrea para bien es yaw-tab’ y significa estar contento, alegre, ser agradable, hacer el bien, hacer algo hermoso.

Ser cristiano significa ser discípulo. Todos los cristianos están bajo la Palabra de Dios, aprendiendo juntos lo que es hacer el bien, y quiénes son los necesitados de solidaridad. A medida que la sociedad se vuelve más indiferente ante las necesidades de los demás, nosotros, como hijos de Dios, debemos aprender a hacer nuestra la causa de nuestros hermanos y hermanas oprimidos diciendo la verdad a los poderosos y, si es necesario, defendiéndolos para que puedan vivir en paz y con justicia. ¡Haciendo esto siempre actuamos con justicia!

Nuestro empeño en erradicar el pecado del racismo para poder ser sanados requiere de nosotros que estemos preparados y dispuestos para entrar en relación con nuestras hermanas y hermanos cristianos.

3.- Unidad cristiana

Un doctor de la ley le preguntó a Jesús: «¿Y quién es mi prójimo?». La respuesta de Jesús exige de nosotros que miremos por encima de las divisiones por motivos religiosos, tribales o nacionalistas para poder reconocer a nuestro prójimo necesitado. Los cristianos también deben ver más allá de estas divisiones que existen dentro de la familia cristiana para reconocer y amar a nuestros hermanos y hermanas en Cristo.

4.- Desafío

¿Quiénes son los marginados u oprimidos en tu sociedad? ¿Cómo podrían las Iglesias caminar juntas con estos hermanos y hermanas, responder a sus necesidades y hablar en su nombre?

5.- Oración

Señor, llamaste a tu pueblo de la esclavitud a la libertad, danos fuerza y coraje para salir al encuentro de aquellos que están necesitados de justicia. Permítenos ver esta necesidad y proporcionar ayuda, y, a través de tu Espíritu Santo, reúnenos en el único redil de Jesucristo, nuestro pastor.
Amén.

 

.

También te puede interesar:

.

 

 

Fuente: conferenciaepiscopal.es

 

18-25 de enero, Semana de oración por la Unidad de los cristianos: «Haz el bien; busca la justicia»

 

La Iglesia celebra la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos del 18 al 25 de enero de 2023 este año con el lema, «Haz el bien; busca la justicia» (cf. Is 1,17).

El Pontificio Consejo para la promoción de la unidad de los cristianos y la Comisión fe y constitución del Consejo Ecuménico de Iglesias elaboran conjuntamente unos materiales para ayudar a la reflexión y para preparar las celebraciones del Octavario.

A estos materiales conjuntos se suman los que aporta la Subcomisión Episcopal para las relaciones interconfesionales y diálogo interreligioso: el mensaje que firman los obispos de esta Subcomisión; un guion para las celebraciones eucarísticas de la Semana; o una reflexión para usar en la adoración eucarística. Como novedad, este año se incluye un material para acercar la Semana de Oración a los niños y adolescentes.

Materiales para la Jornada

 

 

CARTEL (descargar en PDF)
.

Mensaje de los obispos
.

Materiales para el octavario
Materiales para niños y adolescentes

.

¿Qué dicen los obispos?

Los obispos de la Subcomisión para las relaciones interconfesionales y diálogo Interreligioso recuerdan en su mensaje para esta Semana que el mandato de Jesús de que “seamos uno para que el mundo crea” (cf. Jn 17, 21) nos vuelve a convocar a rezar por la unidad de los cristianos. No podemos conformarnos con la situación de división, pues esta debilita la fuerza del mensaje de vida que proclamamos y resta credibilidad de nuestra palabra.

El lema de este año, tomado del profeta Isaías: «Haz el bien; busca la justicia» (cf. Is 1,17) lo ha escogido el Consejo de Iglesias de Minnesota (EEUU). Estas Iglesias han tenido que hacer frente a lo largo de su historia a la división interna provocada por la segregación racial y, recientemente el mundo quedó impactado por la ejecución extrajudicial del joven afroamericano George Floyd el 25 de mayo de 2020. «Este hecho injusto y vergonzoso que provocó una fuerte reacción social -señalan los obispos- también apela a la conciencia de los cristianos y nos estimula a trabajar juntos para ser fuente de unidad y reconciliación en el mundo».

También destacan que «el texto de Isaías nos hace comprender que la vivencia de la fe debe ir siempre acompañada por una praxis coherente con aquello que se profesa. El culto a Dios resulta vacío si no va acompañado por la compasión y la misericordia. Con duras palabras, el profeta denuncia ese culto externo y puramente formal: no quiero ofrendas ni fiestas ‒dice el Señor‒ mientras tengáis las manos manchadas de sangre; «aprended a hacer el bien; buscad la justicia, socorred al oprimido, proteged el derecho del huérfano, defended a la viuda»».

La Semana de Oración une la dimensión espiritual y social

En este sentido resaltan que en esta Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos se unen dos dimensiones fundamentales del ecumenismo: la dimensión espiritual, que nos lleva a unirnos en oración reconociendo todo lo que ya nos une, especialmente al compartir un mismo bautismo; y la dimensión social, que nos impulsa a dar testimonio juntos del amor de Cristo hacia el prójimo y a defender la dignidad inviolable de toda persona.

En consonancia con el texto de Isaías, orar por la unidad de los cristianos debe ir acompañado de un compromiso común para afrontar los desafíos de la injusticia y escuchar los gritos de los que sufren por cualquier causa. El trabajo común que se viene realizando entre las Iglesias es un signo de esperanza para la humanidad.

 

 

Fuente: conferenciaepiscopal.es

Intenciones de oración de la Conferencia Episcopal para el año 2023

 

La Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española aprobó en su 119º reunión, que tuvo lugar del 25 al 29 de abril de 2022, las intenciones de la CEE para el año 2023 por las que reza la Red Mundial de Oración del Papa (Apostolado de la Oración).

Las intenciones son:

  • Enero: Por la Iglesia, para que de palabra y de obra siga realizando su misión evangelizadora y contribuya a la paz del mundo y al reconocimiento de la dignidad de todos los hombres y mujeres.
  • Febrero: Por los pobres, los marginados, los migrantes, los desplazados por las guerras y conflictos, los que pasan hambre o cualquier otro tipo de necesidad, para que no seamos indiferentes ante su sufrimiento y puedan encontrar siempre en la Iglesia una mirada compasiva y una mano tendida.
  • Marzo: Para que el testimonio de los sacerdotes ayude a que broten nuevas vocaciones al sacerdocio y los jóvenes respondan a la llamada de Dios.
  • Abril: Por los niños, jóvenes y adultos que en el tiempo pascual reciben los sacramentos de la iniciación cristiana, para que descubran la belleza de la vocación a la santidad.
  • Mayo: Por los consagrados, para que, con el ejemplo y la intercesión de María, perseverando durante toda su vida en los consejos de pobreza, castidad y obediencia, sean dignos testigos y verdaderos servidores del Evangelio.
  • Junio:  Por los padres y madres, para que sean fieles a los compromisos que adquirieron en el bautismo de sus hijos y para ello procuren formarse y vivir la fe.
  • Julio:   Por las familias y matrimonios en crisis por diversos motivos, para que encuentren en el amor de Cristo la fuerza y la gracia que necesitan para seguir viviendo fieles a lo que prometieron el día de su matrimonio.
  • Agosto: Por la Iglesia en España, y particularmente por los laicos, para que, con talante sinodal, descubran su vocación de ser luz, sal y fermento en medio del mundo.
  • Septiembre: Por la adecuada formación de todo el pueblo de Dios, y especialmente de quienes ejercen algún ministerio laical o han recibido la misión específica de anunciar a Cristo como catequistas, profesores de religión o animadores de la fe de sus hermanos.
  • Octubre: Por quienes no conocen a Cristo, se sienten indiferentes o contrarios a su Persona y su Palabra, para que puedan descubrir la belleza de la fe.
  • Noviembre: Por el fin de todas las guerras y violencias que asolan la faz de la Tierra, por el triunfo del diálogo, el perdón y la reconciliación.
  • Diciembre: Por todos los fieles cristianos, para que la venida del Hijo de Dios en la carne aumente la esperanza de la venida gloriosa del Señor y fortalezca nuestra caridad para con los más necesitados.

 

Fuente: conferenciaepiscopal.es

La Iglesia Diocesana de Santiago, en comunión con la Iglesia Universal, reza por Benedicto XVI

 

Foto de archivo: El papa Francisco con Benedicto XVI L’OSSERVATORE ROMANO

 

“Quisiera pedirles a todos una oración especial, por el Papa emérito Benedicto, que en silencio está sosteniendo a la Iglesia. Recordarlo – está muy enfermo – pidiendo al Señor que lo consuele, y lo sostenga en este testimonio de amor a la Iglesia, hasta el final”.

 

Esta fue la petición del Papa Francisco al final de la audiencia general que tuvo lugar este miércoles, 28 de diciembre, al dirigirse en sus saludos a los asistentes en el Aula Pablo VI del Vaticano. Las palabras del Papa dejan entrever el delicado estado de salud de su predecesor.

.

Una vida dedicada a la oración, la música, el estudio y la lectura

Recordamos que, el pasado 16 de abril, Joseph Ratzinger cumplió 95 años y algunos meses después de su dimisión en febrero de 2013, se trasladó al monasterio Mater Ecclesiae, en los Jardines Vaticanos, donde vive actualmente. En todo este periodo es asistido por las consagradas de la Asociación Memores Domini y su secretario personal, monseñor Georg Gänswein, que a lo largo de los años siempre ha hablado de una vida dedicada a la oración, la música, el estudio y la lectura.

.

Cercanía y cortesía con Benedicto XVI

En numerosas ocasiones, el Papa Francisco ha hablado del vínculo con su predecesor, al que llamó «padre» y «hermano» en el Ángelus del 29 de junio de 2021, con ocasión del 70 aniversario de ordenación sacerdotal de Ratzinger. Asimismo, desde el inicio de su pontificado, el Papa Francisco ha iniciado la «tradición» de encontrarse con el Papa emérito, empezando por la primera visita histórica del Papa recién elegido, que llegó en helicóptero a la residencia de Castel Gandolfo, donde Benedicto permaneció unas semanas antes de trasladarse al monasterio Mater Ecclasiae en el Vaticano. En vísperas de las vacaciones de Navidad o Pascua, o con ocasión de los consistorios con los nuevos cardenales, el Papa Francisco nunca ha querido perderse el gesto de cercanía y cortesía de acudir al monasterio vaticano para saludarlo y expresarle sus mejores deseos.

 

 

 

 

 

 

Rezar por los difuntos: Agradecimiento y Fe

En la conmemoración de los fieles difuntos rezamos y agradecemos por ellos, y fortalecemos la fe en el Resucitado.

 

Rezar por los difuntos es una obra de misericordia espiritual que mantiene vivo en el corazón del hombre el deseo de encuentro en el Reino de Dios. En la conmemoración de los fieles difuntos ofrecemos la Misa y las oraciones por el eterno descanso de quienes se nos adelantaron con la esperanza de la resurrección.

Y también es una forma de agradecimiento, lo decía el Papa Francisco en una Catequesis sobre esta obra de misericordia:

“Rogar por los difuntos es, sobre todo, una muestra de agradecimiento por el testimonio que han dejado y el bien que han hecho. Es un agradecimiento al Señor por habérnoslos donado y por su amor y su amistad”.

En el compromiso de vida cristina a través de la fe estamos llamados a la vida eterna, en su evangelio Jesús nos dice: “La voluntad de mi Padre consiste en que todo el que vea al Hijo y crea en él, tenga vida eterna y yo lo resucite en el último día’’ (Jn 6, 37-40). Y resucitar en Cristo es vivir el testimonio de la fe que nos prepara al Reino prometido.

Pidamos a Dios por el eterno descanso de los difuntos, y demos testimonio fiel de nuestra fe con ardiente esperanza en la Resurrección con Cristo.

 

Fuente: vaticannews.va

El Papa en el Ángelus: «La oración es la medicina de la fe»

 

 

  • Tantas veces mandamos “mensajes a las personas que queremos, hagámoslo también con el Señor”. Para estar “en sintonía” con Él y no permitir que nuestra fe “se enfríe” – aun cuando estamos concentrados en muchas cosas urgentes, pero secundarias – el Papa Francisco sugirió este domingo pasado “una sabia práctica espiritual”: las jaculatorias

Si el Señor llegara hoy a la tierra: ¿encontraría quien le dedique tiempo y afecto, quien lo ponga en primer lugar? Es la pregunta que planteó el Papa Francisco en el mediodía de este domingo 16 de octubre, el XXIX del tiempo ordinario, al reflexionar, antes de la oración mariana del Ángelus, sobre el Evangelio del día. Así comenzó su alocución:

 

El Evangelio de la Liturgia de hoy se concluye con una pregunta que preocupa a Jesús: «cuando el Hijo del hombre venga, ¿encontrará la fe sobre la tierra?» (Lc 18,8). Sería como decir: cuando llegue al final de la historia -pero, podemos pensar, también ahora, en este momento de la vida- ¿encontraré un poco de fe en ustedes, en su mundo? 

 

“Es una pregunta seria”, afirmó el Santo Padre que, siguiendo con su reflexión, se refirió a lo que vería el Señor hoy, a saber, “muchas guerras, pobreza y desigualdades”, “grandes conquistas de la técnica, medios modernos y gente que va siempre deprisa, sin detenerse nunca”. Añadió pues, a la pregunta mencionada, una más específica:

 

¿Qué encontraría en mí, en mi vida, en mi corazón? ¿Qué prioridades vería?

 

A menudo, constató el Papa, “nos concentramos sobre muchas cosas urgentes, pero no necesarias, nos ocupamos y nos preocupamos de muchas realidades secundarias; y quizá, sin darnos cuenta, descuidamos lo que más cuenta y dejamos que nuestro amor por Dios se vaya enfriando, se enfríe poco a poco”. Pero Jesús nos ofrece “el remedio para calentar una fe tibia”:  la oración.

 

Sí, la oración es la medicina de la fe, el reconstituyente del alma. Pero es necesario que sea una oración constante. Si tenemos que seguir una cura para estar mejor, es importarte cumplirla bien, tomar los medicamentos en la forma correcta y a su debido tiempo, con constancia y regularidad.

 

Constancia y regularidad: el Santo Padre subrayó que esto “se aplica a todo en la vida”:

 

Pensemos en una planta que tenemos en casa: tenemos que nutrirla con constancia, cada día, ¡no podemos empaparla y después dejarla sin agua durante semanas! Con mayor razón para la oración: no se puede vivir solo de momentos fuertes o de encuentros intensos de vez en cuando para después “entrar en letargo”. Nuestra fe se secará. Necesita el agua cotidiana de la oración, necesita un tiempo dedicado a Dios, de forma que Él pueda entrar en nuestro tiempo, en nuestra historia; de momentos constantes en los que abrimos el corazón, para que Él pueda derramar en nosotros cada día amor, paz, gloria, fuerza, esperanza; es decir nutrir nuestra fe. 

 

Por esto, continuó Francisco, Jesús hoy habla a “todos sus discípulos”, “¡no sólo a algunos!” – subrayó -. Y recordó lo que dice el Señor en el Evangelio de hoy: «es preciso orar siempre sin desfallecer» (v. 1). Planteando seguidamente la situación de alguien que podría objetar que no tiene tiempo para rezar, porque no vive “en un convento”, explicó que puede aplicarse “una sabia práctica espiritual”, hoy un poco olvidada, que nuestros mayores, en especial las abuelas, “conocen bien”: las “jaculatorias”. Son “oraciones muy breves, fáciles de memorizar, que podemos repetir a menudo durante el día, durante las diversas actividades, para estar ‘en sintonía’ con el Señor”, dijo el Santo Padre, que propuso algunos ejemplos:

 

Nada más levantarnos podemos decir: “Señor, te doy las gracias y te ofrezco este día”. Esta es una pequeña oración. Después, antes de una actividad, podemos repetir: “Ven, Espíritu Santo”; y entre una cosa y la otra rezar así: “Jesús confío en ti, Jesús te amo” Pequeñas oraciones que nos mantengan en contacto con el Señor. 

 

Tras estas sugerencias el Papa hizo presente las muchas veces que mandamos “mensajes” a las personas que queremos, exhortando a hacerlo también con el Señor “para que el corazón permanezca conectado a Él” e invitando a no olvidarse de “leer sus respuestas” porque Él «responde siempre».

 

¿Dónde las encontramos? En el Evangelio, que hay que tenerlo siempre a mano y abrir cada día, para recibir una Palabra de vida dirigida a nosotros. 

Volvamos a ese consejo que he dado tantas veces: llevar un pequeño Evangelio de bolsillo, en el bolsillo, en el bolso, y así cuando tengan un minuto lo abren y leen algo, y el Señor les responderá.

 

Así, en este día, elevó su oración a la Virgen María “fiel en la escucha” para que ella “nos enseñe el arte de rezar siempre, sin cansarnos”.

 

Fuente: vaticanews.va