Entradas

Soñar lo posible. Una lectura de Fratelli tutti: “Una nueva cultura basada en la amistad”

Continuamos el recorrido por la encíclica Fratelli Tutti propuesto por la Conferencia Episcopal Española: “Soñar lo posible”. En la segunda semana, siguiendo el índice de la propuesta, nos paramos en el tema 2: una nueva cultura basada en la amistad.

“Soñar lo imposible”: Índice
  • 1. Soñar como una única humanidad.
  • 2. Una nueva cultura basada en la amistad.
  • 3. Las religiones, al servicio de la fraternidad.
  • 4. Ser el buen samaritano.
  • 5. En un mundo oscurecido, nadie puede quedar excluido.
  • 6. Una economía con principios éticos.
  • 7. Los caminos de paz.
  • 8. Unas relaciones internacionales fraternas.
  • 9. La mejor política.
  • 10. Mirar al pasado con misericordia.

El papa Francisco nos propone una nueva cultura basada en la amistad. El camino es la cercanía y la cultura del encuentro. Buscar puntos de contacto, tender puentes, proyectar algo que incluya a todos.

2ª clave: “Una nueva cultura basada en la amistad”

Dios ha creado todos los seres humanos iguales en los derechos, en los deberes y en la dignidad, y los ha llamado a convivir como hermanos entre ellos.

Seamos capaces de reaccionar con un nuevo sueño de fraternidad y de amistad social que no se quede en las palabras, frente a las diversas formas de eliminar o de ignorar a otros.

El cultivo de la amistad es el cultivo de una reciprocidad estable, de un consenso que madura con el tiempo. Trata de construir verdaderamente un “nosotros” que tiende puentes y une a la humanidad.

Nuestra relación, si es sana y verdadera, nos abre a los otros que nos amplían y enriquecen.

El amor que es auténtico, que ayuda a crecer, y las formas más nobles de la amistad, residen en corazones que se dejan completar.

La pareja y el amigo son para abrir el corazón en círculos, para volvernos capaces de salir de nosotros mismos hasta acoger a todos.

El amor al otro por ser quien es, nos mueve a buscar lo mejor para su vida.

Sólo en el cultivo de esta forma de relacionarnos haremos posibles la amistad social que no excluye a nadie y la fraternidad abierta a todos.

Reconocer a cada ser humano como un hermano y buscar la amistad social que integre a todos no son meras utopías. Exigen la decisión y la capacidad para encontrar los caminos eficaces que las hagan realmente posibles.

Procurar la amistad social implica también la búsqueda de un reencuentro con los sectores más empobrecidos y vulnerables.

 

La amistad es un regalo de la vida y un don de Dios. A través de los amigos el Señor nos va puliendo y nos va madurando.

 

Entre las preocupaciones del papa Francisco siempre han estado las cuestiones relacionadas con la fraternidad y la amistad social, temas a los que se ha referido reiteradas veces en distintos lugares.

Aquí, en este documento pontificio, nos llama ahora a salir de nosotros mismos, nos invita a ampliar el círculo de nuestras relaciones, incluso más allá de nuestras fronteras, reencontrándonos con los sectores más empobrecidos y vulnerables, sin olvidar la importancia de la verdadera amistad en la era digital.

 

San Francisco de Asís como inspiración

 

  • Para escribir sobre la amistad, el Papa vuelve a inspirarse en San Francisco de Asís, que se sentía hermano del sol, del mar y del viento, se sabía todavía más unido a los que eran de su propia carne (Cf. Ft 2).

 

  • El santo de Asís entendió el sentido de la amistad más profundo: acercarse al otro en su movimiento propio, no para retenerlos en el suyo, sino para ayudarles a ser más ellos mismos. Acogió la verdadera paz en su interior, se liberó de todo deseo de dominio sobre los demás, se hizo uno de los últimos y buscó vivir en armonía con todos (Cf. Ft 4)

 

Salir de nosotros mismos

 

  • El ser humano no puede prescindir de relacionarse con los demás. No hay vida cuando pretendemos pertenecer sólo a nosotros mismos y vivir como islas. Un ser humano está hecho de tal manera que no se realiza, no se desarrolla ni puede encontrar su plenitud si no es en la entrega sincera de sí mismo a los demás. Ni siquiera llega a reconocer a fondo su propia verdad si no es en el encuentro con los otros. La vida subsiste donde hay vínculo, comunión, fraternidad; cuando se construye sobre relaciones verdaderas y lazos de fidelidad. Para ello, el hombre tiene que llevar a cabo esta empresa: salir de sí mismo (Cf. Ft 87-88).

 

  • La vida no se puede reducir a la relación con un pequeño grupo, ni siquiera a la relación con la propia familia. Es imposible entenderse uno mismo sin un tejido más amplio de relaciones. Mi relación con una persona que aprecio no puede ignorar que esa persona no vive sólo por su relación conmigo, ni yo vivo sólo por mi referencia a ella. Nuestra relación, si es sana y verdadera, nos abre a los otros que nos amplían y enriquecen (…) El amor que es auténtico, que ayuda a crecer, y las formas más nobles de la amistad, residen en corazones que se dejan completar. La pareja y el amigo son para abrir el corazón en círculos, para volvernos capaces de salir de nosotros mismos hasta acoger a todos (Cf. Ft 89).

 

El amor se extiende más allá de nuestras fronteras

 

  • El papa Francisco amplía el círculo de las relaciones para llegar a lo que denomina “amistad social” en cada ciudad o en cada país. El amor se extiende más allá de las fronteras. Cuando es genuina, esta amistad social dentro de una sociedad es una condición de posibilidad de una verdadera apertura universal. (Cf. Ft 99)
  • Hay un reconocimiento básico, esencial para caminar hacia la amistad social y la fraternidad universal: percibir cuánto vale un ser humano, cuánto vale una persona, siempre y en cualquier circunstancia. Este es un principio elemental de la vida social que suele ser ignorado de distintas maneras por quienes sienten que no aporta a su cosmovisión o no sirve a sus fines (Cf. Ft 106).
  • Hay que mirar lo global, que nos rescata de la mezquindad casera. La fraternidad universal y la amistad social dentro de cada sociedad son dos polos inseparables y coesenciales. Separarlos lleva a una deformación y a una polarización dañina (Cf. Ft 142).

  • Reconocer a cada ser humano como un hermano o una hermana y buscar una amistad social que integre a todos no son meras utopías. Exigen la decisión y la capacidad para encontrar los caminos eficaces que las hagan realmente posibles (Cf. Ft 180).
  • El papa Francisco en la encíclica nos marca algunos caminos para dar sentido a una naciente cultura basada en la amistad social: un reencuentro con los sectores más empobrecidos y vulnerables. La paz «no sólo es ausencia de guerra sino el compromiso incansable de reconocer, garantizar y reconstruir concretamente la dignidad tantas veces olvidada o ignorada de hermanos nuestros (Cf. Ft 233).

 

El encuentro en el ambiente digital

 

  • Hablando de relaciones y de amistad, en nuestros días toca aludir a las comunicaciones digitales que eximen del laborioso cultivo de una amistad, presentado una apariencia de sociabilidad. No construyen verdaderamente un “nosotros” sino que suelen disimular y amplificar el individualismo. La conexión digital no basta para tender puentes, no alcanza para unir a la humanidad.

  • El sentarse a escuchar a otro, característico de un encuentro humano, es un paradigma de actitud receptiva, de quien supera el narcisismo y recibe al otro, le presta atención, lo acoge en el propio círculo. A veces la velocidad del mundo moderno nos impide escuchar bien lo que dice otra persona. No hay que perder la capacidad de escucha. San Francisco de Asís escuchó la voz de Dios, escuchó la voz del pobre, escuchó la voz del enfermo, escuchó la voz de la naturaleza. Y todo eso lo transforma en un estilo de vida (Cf. Ft 48).
  • Todos nosotros, personas humanas estamos naturalmente abiertos a las relaciones, a establecer vínculos unos con otros. Estamos necesitados de trascender a nosotros mismos y el camino es el encuentro con los otros (Cf. Ft 111).
  • Sin duda, lo que el Papa nos pide es que seamos capaces de reaccionar con un nuevo sueño de fraternidad y de amistad social que no se quede en las palabras (Cf. Tt 6)

Soñar lo posible. Una lectura de Fratelli Tutti. “Soñar como una única humanidad”.

¡Qué importante es soñar juntos! nos exhorta el papa Francisco en “Fratelli tutti”. Por eso, una de las propuestas que lanza en su escrito es “soñar como única humanidad”.

Feliz quien ame al otro tanto a su hermano cuando está lejos de él como cuando está junto a él. Necesitamos un amor que va más allá de las barreras de la geografía y del espacio.

Estamos llamados a una fraternidad abierta, que permite reconocer, valorar y amar a cada persona más allá de la cercanía física. Más allá del lugar del universo donde haya nacido o donde habite.

Para ello pedimos un corazón sin confines, capaz de ir más allá de las distancias de procedencia, nacionalidad, color o religión.

«Dios es amor, y el que permanece en el amor permanece en Dios» (1 Jn 4,16). De ese modo fue se despierta el sueño de una sociedad fraterna.

Sólo el hombre que acepta acercarse a otros seres en su movimiento propio, no para retenerlos en el suyo, sino para ayudarles a ser más ellos mismos, se hace realmente padre.

Todos los seres humanos hemos sido creados por Dios iguales. Iguales en los derechos, en los deberes y en la dignidad. Él nos ha llamado a convivir como hermanos.

He ahí un hermoso secreto para soñar y hacer de nuestra vida una hermosa aventura. Nadie puede pelear la vida aisladamente.

Se necesita una comunidad que nos sostenga, que nos ayude y en la que nos ayudemos unos a otros a mirar hacia delante. ¡Qué importante es soñar juntos!

Solos se corre el riesgo de tener espejismos, en los que ves lo que no hay; los sueños se construyen juntos.

Soñemos como una única humanidad, como caminantes de la misma carne humana, como hijos de esta misma tierra que nos cobija a todos.

Cada uno con la riqueza de su fe o de sus convicciones, cada uno con su propia voz, todos hermanos.

 

Para un cristiano no es que todos “debemos” ser iguales, es que ya, ahora, todos somos iguales, porque todos somos hijos e hijas de un mismo Padre. Esta igualdad es la fuente de la irrenunciable dignidad de todo ser humano. Esa común dignidad sostiene la esperanza de que un mundo mejor es posible.

 

A cada paso, la encíclica nos anima a superar barreras, diferencias, opiniones y darnos cuenta del elemento común de todos los hombres y mujeres de esta humanidad: una igual dignidad, un mismo valor intrínseco. Así se respira en la encíclica y esta mirada nueva a toda la humanidad puede animar nuestra oración, nuestra reflexión y la vida de la Iglesia.

aa

El sueño: una fraternidad abierta

 

  • «Fratelli tutti», escribía san Francisco de Asís para dirigirse a todos los hermanos y las hermanas, y proponerles una forma de vida con sabor a Evangelio. El poverello de Asís señala que la felicidad está en quien ama al otro, «tanto a su hermano cuando está lejos de él como cuando está junto a él». Con estas pocas y sencillas palabras expresó lo esencial de una fraternidad abierta, que permite reconocer, valorar y amar a cada persona más allá de la cercanía física, más allá del lugar del universo donde haya nacido o donde habite (Cf. Ft 1).
  • Francisco de Asís buscaba comunicar el amor de Dios. Había entendido las palabras del apóstol Juan: «Dios es amor, y el que permanece en el amor permanece en Dios» (1Jn 4,16). Así despierta el sueño de una sociedad fraterna. Francisco acogió la verdadera paz en su interior, se liberó de todo deseo de dominio sobre los demás, se hizo uno de los últimos y buscó vivir en armonía con todos (Cf. Ft 3).

aa

Dios camina junto a ti y te ofrece una esperanza

 

  • Dios sigue derramando en la humanidad semillas de bien. La reciente pandemia nos permitió rescatar y valorizar a tantos compañeros y compañeras de viaje que, en el miedo, reaccionaron donando la propia vida.
  • Nos damos cuenta de que nuestras vidas están tejidas y sostenidas por personas comunes que, sin lugar a dudas, escribieron los acontecimientos decisivos de nuestra historia compartida: médicos, enfermeros y enfermeras, farmacéuticos, empleados de los supermercados, personal de limpieza, cuidadores, transportistas, hombres y mujeres que trabajan para proporcionar servicios esenciales y seguridad, voluntarios, sacerdotes, religiosas… comprendieron que nadie se salva solo (Cf. Ft 54).
  • Existe una una realidad enraizada en lo profundo del ser humano, independiente de las circunstancias concretas y los condicionamientos históricos. Nos habla de un anhelo de plenitud, de vida lograda, de un querer tocar lo grande, lo que llena el corazón y eleva el espíritu hacia cosas grandes, como la verdad, la bondad y la belleza, la justicia y el amor. La esperanza es audaz, sabe mirar más allá de la comodidad personal, de las pequeñas seguridades y compensaciones que estrechan el horizonte, para abrirse a grandes ideales que hacen la vida más bella y digna» (Cf. Ft 55).

aa

Reaccionar para ofrecer a otros este sueño de fraternidad

 

  • El objetivo de esta encíclica es reaccionar con un nuevo sueño de fraternidad y de amistad social que no se quede en las palabras. Una reflexión escrita desde las convicciones cristianas del Papa Francisco, y abierta al diálogo con todas las personas de buena voluntad (Cf. Ft 6).
  • Que pueda surgir de nuevo, en esta época que nos toca vivir, el sentimiento de una fraternidad profunda. Que podamos hacer renacer entre todos un deseo mundial de hermandad, reconociendo la dignidad de cada persona humana. He ahí un hermoso secreto para soñar y hacer de nuestra vida una hermosa aventura: Soñemos como una única humanidad, como caminantes de la misma carne humana, como hijos de esta misma tierra que nos cobija a todos, cada uno con la riqueza de su fe o de sus convicciones, cada uno con su propia voz, todos hermanos (Cf. Ft 8).
  • Hay dos tipos de personas: las que se hacen cargo del dolor y las que pasan de largo; las que se inclinan reconociendo al caído y las que distraen su mirada y aceleran el paso. En efecto, nuestras múltiples máscaras, nuestras etiquetas y nuestros disfraces se caen: es la hora de la verdad. ¿Nos inclinaremos para tocar y curar las heridas de los otros? ¿Nos inclinaremos para cargarnos al hombro unos a otros? Este es el desafío presente, al que no hemos de tenerle miedo. En los momentos de crisis la opción se vuelve acuciante: podríamos decir que, en este momento, todo el que no pasa de largo ante el dolo ajeno, o bien es porque él mismo está herido o bien es porque está poniendo sobre sus hombros a algún herido (Cf. Ft 70).

aa

Un sueño que tiene su esencia en el amor: el otro es uno conmigo

 

  • En un intento de precisar en qué consiste la experiencia de amar que Dios hace posible con su gracia, santo Tomás de Aquino la explicaba como un movimiento que centra la atención en el otro «considerándolo como uno consigo». La atención afectiva que se presta al otro, provoca una orientación a buscar su bien gratuitamente. Todo esto parte de un aprecio, de una valoración, que en definitiva es lo que está detrás de la palabra “caridad”: el ser amado es “caro” para mí, es decir, «es estimado como de alto valor». Y «del amor por el cual a uno le es grata la otra persona depende que le dé algo gratis» (Cf. Ft 93)
  • El amor va más allá de acciones benéficas. El amor surge de una unión que inclina más y más hacia el otro considerándolo valioso, digno, grato y bello, más allá de las apariencias físicas o morales. El amor al otro por ser quien es, nos mueve a buscar lo mejor para su vida. Sólo en el cultivo de esta forma de relacionarnos haremos posibles la amistad social que no excluye a nadie y la fraternidad abierta a todos (Cf. Ft 94)

aa

Desearles a todos lo mejor y hacerlo posible

 

  • El deseo y la búsqueda del bien de los demás y de toda la humanidad implican también procurar una maduración de las personas y de las sociedades en los distintos valores morales que lleven a un desarrollo humano integral. Se trata de procurar lo excelente, lo mejor para los demás: su maduración, su crecimiento en una vida sana, el cultivo de los valores y no sólo el bienestar material. Hay una expresión latina semejante: bene-volentia, que significa la actitud de querer el bien del otro. Es un fuerte deseo del bien, una inclinación hacia todo lo que sea bueno y excelente, que nos mueve a llenar la vida de los demás de cosas bellas, sublimes, edificantes (Cf. Ft 112).
  • Se trata de promover el bien, para nosotros mismos y para toda la humanidad, y así alcanzar un crecimiento genuino e integral. Cada sociedad necesita asegurar que los valores se transmitan, porque si esto no sucede se difunde el egoísmo, la violencia, la corrupción en sus diversas formas, la indiferencia y, en definitiva, una vida cerrada a toda trascendencia y clausurada en intereses individuales (Cf. Ft 113)
  • Reconocer a cada ser humano como un hermano o una hermana y buscar una amistad social que integre a todos no son meras utopías. Exigen la decisión y la capacidad para encontrar los caminos eficaces que las hagan realmente posibles. Cualquier empeño en esta línea se convierte en un ejercicio supremo de la caridad. Porque un individuo puede ayudar a una persona necesitada, pero cuando se une a otros para generar procesos sociales de fraternidad y de justicia para todos, entra en «el campo de la más amplia caridad, la caridad política». Se trata de avanzar hacia un orden social y político cuya alma sea la caridad social (Cf. Ft. 180).

 

Fuente: Conferencia Episcopal Española

Soñar lo posible: claves para entender la nueva encíclica del Papa

La Conferencia Episcopal Española (CEE) y los medios de comunicación de la Iglesia (EcclesiaCOPE y TRECE) se unen para ofrecer materiales para la reflexión sobre las grandes propuestas de la tercera encíclica del papa Francisco “Fratelli tutti”, dedicada a la fraternidad y la amistad social.

Con el nombre Soñar lo posible esta propuesta busca ofrecer claves de lectura de la encíclica y animar a leerla para encontrar los caminos en que cada uno, personas o instituciones, pueden ponerla en práctica.

La campaña, que preparará textos y diferente material audiovisual durante diez semanas, se difundirá en redes sociales bajo los hashtags #SoñarloPosible y #FratelliTutti1de10. Esta última etiqueta irá cambiando cada semana hasta llegar al 10de10.

El papa Francisco firmó esta encíclica en Asís, ante la tumba de San Francisco, el pasado 3 de octubre. Con ella propone, a todos los hombres de buena voluntad, a “que seamos capaces de reaccionar con un nuevo sueño de fraternidad y de amistad social que no se quede en las palabras”. Por ello, la CEE y los medios eclesiales se unen con esta iniciativa a la difusión de este mensaje papal.

Así nos invita el Santo Padre:

  • Detenerse en la dimensión universal de la doctrina sobre el amor fraterno,
  • Reflexionar para reaccionar con un nuevo sueño de fraternidad y de amistad social.
  • Soñar como una única humanidad, como caminantes de la misma carne humana.

El texto completo de la encíclica lo puedes ver aquí. Y lo puedes descargar aquí en word y también en formato pdf.

Las diez claves se recopilarán cada semana bajo estos títulos:
  1. Soñar como una única humanidad. (21 de octubre)
  2. Una nueva cultura basada en la amistad. (28 de octubre)
  3. Las religiones, al servicio de la fraternidad. (4 de noviembre)
  4. Ser el buen samaritano. (11 de noviembre)
  5. En un mundo oscurecido, nadie puede quedar excluido. (18 de noviembre)
  6. Una economía con principios éticos. (25 de noviembre)
  7. Los caminos de paz. (2 de diciembre)
  8. Unas relaciones internacionales fraternas. (9 de diciembre)
  9. La mejor política. (16 de diciembre)
  10. Mirar al pasado con misericordia. (23 de diciembre)

Además de esta acción de la Iglesia, se ha invitado a todas las diócesis, congregaciones religiosas y movimientos a compartir también las propuestas de la encíclica que ya se realizan en sus instituciones y a compartir esas historias con los hashtags señalados.

 

Fuente: Conferencia Episcopal Española

Video del Papa en octubre: “Más mujeres laicas en instancias de responsabilidad de la Iglesia”

La Red Mundial de Oración del Papa (Apostolado de la Oración) ha hecho público este jueves El Vídeo del Papa : “MUJERES EN INSTANCIAS DE RESPONSABILIDAD DE LA IGLESIA”, que recoge la intención de oración del Papa Francisco para este mes de octubre, mes misionero. En esta ocasión, está dedicada a los fieles laicos y, especialmente, a las mujeres, con el deseo de que el papel de estas últimas en la toma de decisiones de la Iglesia sea cada vez más relevante. Leer más

“Fratelli tutti”, la encíclica social del Papa Francisco.

En la fiesta de S. Francisco de Asís, el Papa Francisco hace pública la tercera encíclica de su pontificado con el título “Fratelli Tutti” sobre la fraternidad y la amistad social. El texto de la encíclica fue firmado en Asís, el 3 de octubre, tras la celebración de la eucaristía presidida por el Papa con la comunidad franciscana.

 

¿Cuáles son los grandes ideales, pero también los caminos concretos a recorrer para quienes quieren construir un mundo más justo y fraterno en sus relaciones cotidianas, en la vida social, en la política y en las instituciones? Esta es la pregunta a la que pretende responder, principalmente “Fratelli tutti”, que el Papa define como una “Encíclica social”, en sus ocho capítulos:

  1. Las sombras de un mundo cerrado
  2. Un extraño en el camino
  3. Pensar y gestar un mundo abierto
  4. Un corazón abierto al mundo entero
  5. La mejor política
  6. Diálogo y amistad social
  7. Caminos de reencuentro
  8. Las religiones al servicio de la fraternidad del mundo

 

 

“”Fratelli tutti”, escribía san Francisco de Asís para dirigirse a todos los hermanos y las hermanas, y proponerles una forma de vida con sabor a Evangelio…” Así comienza esta tercera encíclica del Papa Francisco.

Una encíclica que pretende promover una aspiración mundial a la fraternidad y la amistad social, a partir de una pertenencia común a la familia humana, del hecho de reconocernos como hermanos porque somos hijos de un solo Creador, todos en la misma barca, y por tanto necesitados de tomar conciencia de que en un mundo globalizado e interconectado sólo podemos salvarnos juntos.

 

 

‘Hermanos todos’: la tercera encíclica del papa Francisco que pondrá de relieve la necesidad de la fraternidad.

El sábado 3 de octubre, el papa Francisco se dirigirá al Sagrado Convento de Asís para firmar su nueva encíclica. Así lo ha confirmado el director de la Oficina de Prensa del convento, Enzo Fortunato, quien también ha revelado el nombre del documento papal: ‘Fratelli tutti” (Hermanos todos”). Esta es la tercera encíclica de su pontificado, tras ‘Lumen fidei’ y ‘Laudato si’’.

Leer más

Materiales para la Jornada del Migrante y del Refugiado 2020

“Como Jesucristo, obligados a huir” es el lema de la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado 2020 que se celebra el 27 de septiembre. La Subcomisión Episcopal de Migraciones y movilidad humana ha editado los materiales para preparar esta Jornada.

Entre estos materiales -que se recogen en la revista Migraciones– se puede leer el mensaje de los obispos de la Subcomisión. La Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado trata de poner rostro a las personas vulnerables “rescatándoles de las listas anónimas de cifras”, recuerdan los obispos. “Se trata -continúan.- de sensibilizar a la comunidad cristiana que reconoce a Jesús en cada persona obligada a huir. Se trata de sensibilizar a la sociedad española para que asegure los derechos de la dignidad humana a toda persona obligada a desplazarse. Todo lo que trabajemos por ellos y con ellos será poco”.

 

Fuente: www.conferenciaepiscopal.es

 

El Papa Francisco invita en su mensaje al Encuentro para la Amistad de los Pueblos a «cultivar la mirada que se asombra»

  • El Papa Francisco saludó la XLI edición del “Encuentro para la Amistad entre los Pueblos”, que tendrá lugar principalmente en modo digital y que será inaugurado el 18 de agosto. El Obispo de Roma aseguró a los organizadores y a los participantes su cercanía y su oración.

Leer más

«Cada anciano es tu abuelo»: luchando contra el aislamiento de los mayores en la pandemia.

El Dicasterio Vaticano para los Laicos, la Familia y la Vida lanza una campaña para superar el aislamiento de las personas mayores que tanto sufren la soledad en este tiempo de pandemia, respetando las normas sanitarias y utilizando la fantasía del amor: “¡llámales por teléfono o por video, escúchales!”

En esta campaña “CADA ANCIANO ES TU ABUELO”  se invita a los jóvenes de todo el mundo a hacer un gesto de ternura hacia las personas mayores que se sienten solas, porque “¡cada persona mayor sola es tu abuelo y tu abuela y te necesita!” Leer más

Sábado 30 de mayo, oración del Rosario con el Papa Francisco por el fin de la pandemia

  • En directo en conexión con el mundo entero, el sábado 30 de mayo a las 17.30 horas, desde la Gruta de Lourdes en los Jardines del Vaticano, se elevará a una sola voz con el Papa la oración a la Virgen María para pedir ayuda y socorro en la pandemia. Todos los Santuarios del mundo están invitados a participar.

Ciudad del Vaticano/Vatican News

«Unidos en la oración para invocar la ayuda y el socorro de la Virgen María en la pandemia y para confiar al Señor a la entera humanidad «. El sábado 30 de mayo, a las 17:30, el Papa Francisco presidirá el rezo del Santo Rosario desde la Gruta de Lourdes en los Jardines del Vaticano. La celebración mariana, transmitida en directo en Mundovisión, es promovida por el Consejo Pontificio para la Promoción de la Nueva Evangelización, bajo el lema «Asiduos y concordes en la oración, junto con María (Hechos 1,14)». Los santuarios del mundo se unirán en la oración, con una especial participación de las familias, recuerda un comunicado del mismo Consejo Pontificio. «Un momento de oración mundial para aquellos que deseen unirse al Papa Francisco en la víspera del Domingo de Pentecostés».

Representantes de los afectados por el coronavirus

Los misterios serán recitados por algunas mujeres y hombres que representan diversas categorías de personas particularmente afectadas por el virus, informa el Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización precisando que estarán presentes un médico y una enfermera, en representación de todo el personal sanitario empeñado en primera línea en los hospitales; una persona curada y una que ha perdido un familiar, por todos aquellos que hayan sido tocados personalmente por el coronavirus; un sacerdote, un capellán hospitalario y una religiosa enfermera, por todos los sacerdotes y personas consagradas cercanas a los que padecen la enfermedad; un farmacéutico y un periodista, en representación de todos aquellos que, incluso durante el período de la pandemia, siguieron prestando su servicio en nombre de los demás; un voluntario de la Protección Civil con su familia, por quienes trabajaron para hacer frente a esta emergencia y por todo el vasto mundo del voluntariado; y una familia joven, a la que nació un niño precisamente este periodo, signo de esperanza y de la victoria de la vida sobre la muerte.

Un signo de cercanía a quienes sufren

«A los pies de María el Santo Padre pondrá las muchas angustias y dolores de la humanidad, agravados ulteriormente por la propagación del Covid-19», se lee en la nota. «La cita para el final del mes mariano es un signo más de cercanía y consuelo para quienes, de diversas maneras, han sido afectados por el coronavirus, en la certeza de que la Madre Celestial no desatiende las peticiones de protección».

Santuarios del mundo unidos en oración con Francisco

Para el momento de oración junto al Santo Padre, se conectarán los mayores santuarios de los cinco continentes: de Europa, Lourdes, Fátima, San Giovanni Rotondo, Pompeya, Czestochowa; de los Estados Unidos de América, el santuario de la Inmaculada Concepción (Washington D.C.); de África, el santuario de Elele (Nigeria) y de Notre-Dame de la Paix (Costa de Marfil); de Hispanoamérica, el santuario de Nuestra Señora de Guadalupe (México), Chiquinquirá (Colombia) y de Luján y Milagro (Argentina).

 

Fuente: www.vaticannews.va