El Papa en el Ángelus: ¿Buscamos a nuestro alrededor la luz del amor de Dios?

 

 

¿En qué consiste la belleza como Hijo de Dios con la que Jesús se revela en el monte, junto a Pedro, Santiago y Juan? ¿Qué ven los discípulos? Son preguntas que el Papa Francisco planteó a los miles de fieles y peregrinos reunidos este segundo domingo de Cuaresma para la oración mariana del Ángelus. El Pontífice los invitó a detenerse un momento en la escena del Evangelio del día (Mt 17, 1-9) que narra la Transfiguración de Cristo.

¿Acaso los discípulos ven un efecto espectacular? “No, no es eso”, dijo el Pontífice, aclarando que “ven la luz de la santidad de Dios brillando en el rostro y en los vestidos de Jesús, imagen perfecta del Padre. Se revela la majestad de Dios, la belleza de Dios”.

“Pero Dios es Amor, continuó, y así los discípulos han visto con sus propios ojos la belleza y el esplendor del Amor divino encarnado en Cristo. Un anticipo del paraíso”. “¡Qué sorpresa para los discípulos!”, aseveró el Santo Padre, acotando: “Hacía tanto tiempo que tenían ante sus ojos el rostro del Amor, ¡y nunca se habían dado cuenta de su belleza! Solo ahora se dan cuenta, con inmensa alegría”.

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Cristo, luz que ilumina el camino

El Papa Francisco observó que, “en realidad, Jesús les está formando con esta experiencia, los está preparando para un paso aún más importante”. “En efecto -añadió el Papa-, de pronto tendrán que saber reconocer en Él la misma belleza cuando suba a la cruz y su rostro quede desfigurado”.

 

“Pedro se esfuerza por comprender: le gustaría detener el tiempo, poner la escena en «pausa», quedarse allí y prolongar esta maravillosa experiencia; pero Jesús no se lo permite”. “Su luz, en efecto, no puede reducirse a un ‘momento mágico’. Se convertiría, entonces, en algo falso, artificial, que se disolvería en la niebla de los sentimientos pasajeros. Al contrario, Cristo es la luz que guía el camino, como la columna de fuego para el pueblo en el desierto (cf. Ex 13,21). La belleza de Jesús no aleja a los discípulos de la realidad de la vida, sino que les da fuerza para seguirle hasta Jerusalén, hasta la cruz”. «La belleza de Cristo no es alienante, te lleva siempre adelante, no te hace esconderte: ¡ve adelante!«

 

Llevemos a los demás la luz que hemos recibido

Para el Santo Padre, “este Evangelio también nos traza un camino: nos enseña lo importante que es estar con Jesús, incluso cuando no es fácil comprender todo lo que dice y hace por nosotros”. “Estando con Él, en efecto, aprendemos a reconocer, en su rostro, la belleza luminosa del amor que se entrega, incluso cuando lleva las marcas de la cruz”.

 

“Y es en su escuela donde aprendemos a captar la misma belleza en los rostros de las personas que caminan a nuestro lado cada día: familiares, amigos, compañeros, aquellos que de las formas más diversas nos cuidan”. “¡Cuántos rostros luminosos, cuántas sonrisas, cuántas arrugas, cuántas lágrimas y cicatrices hablan de amor a nuestro alrededor!”,

 

Es lo que exclamó el Papa, invitando a aprender a reconocerlos y llenarnos nuestro corazón de ellos. También nos anima a ponernos en camino para llevar a los demás la luz que hemos recibido, con las obras concretas del amor (cf. 1 Jn 3, 18), sumergiéndonos más generosamente en nuestras ocupaciones cotidianas, amando, sirviendo y perdonando con más entusiasmo y disponibilidad.

 

«La contemplación de las maravillas de Dios, la contemplación del rostro de Dios, de la cara del Señor, nos debe empujar al servicio a los demás«

 

Entre la luz del Señor y la luz falsa 

De ahí la invitación del Pontífice a interrogarnos:

 

“¿Reconocemos la luz del amor de Dios en nuestra vida? ¿Lo reconocemos con alegría y gratitud en los rostros de las personas que nos aman? ¿Buscamos a nuestro alrededor signos de esta luz, que llena nuestros corazones y los abre al amor y al servicio? ¿O preferimos los fuegos de paja de los ídolos, que nos alejan y nos encierran en nosotros mismos? ¿La gran luz del Señor y la luz falsa, artificial de los ídolos. ¿Qué prefiero yo?”.

 

Y, como es costumbre al final de sus alocuciones previas al Ángelus, el Santo Padre invocó a la Virgen María, para que Ella, “que conservó la luz de su Hijo en su corazón, incluso en la oscuridad del Calvario, nos acompañe siempre en el camino del amor”.

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Fuente: vaticanews.va

¿Te animas a vivir la Cuaresma en Familia? Este calendario te interesará…

 

Desde la delegaciones de Catequesis y Laicos, Familia y Vida de las cinco diócesis gallegas quieren invitar a las familias a «vivir de manera especial este tiempo litúrgico». Para ello nos ofrecen de modo conjunto una herramienta sencilla que pueda ayudar a vivir este tiempo con más intensidad de una forma familiar. Se trata de un PDF interactivo que se puede descargar a través de cualquier dispositivo móvil.

 

“Camino a la Pascua, Camino a la vida”, es un documento interactivo con enlaces a actividades, vídeos y canciones que «pueden ayudar a los miembros de las familias a acercarse a Jesús y a recorrer este camino cuaresmal. De esta manera hacemos que nuestras familias vivan también la fe unidas, más allá de la celebración dominical», apunta Mar Sarmentero, delegada de Laicos, Familia y Vida.

 

 

Circular de la Delegación Diocesana de Apostolado Seglar. Marzo 2023.

Se transcribe la circular emitida por la Delegación Diocesana de Apostolado Seglar de la Archidiócesis de Santiago de Compostela,  que contiene información de gran interés:

 

 

DELEGACIÓN DE APOSTOLADO SEGLAR                                                               Marzo 2023

 

Tendremos EJERCICIOS ESPIRITUALES PARA LAICOS en la Casa de Ejercicios de Santiago (Campus Sur) del viernes 24 al domingo 26 de marzo de 2023. Para resolver dudas, puedes facilitar mi número de teléfono a cualquier persona que quiera participar, tal y como se indica en el cartel que se adjunta, en el que aparece toda la información.

 

 

La Comisión para los Laicos, Familia y Vida de la Conferencia Episcopal propuso un plan de trabajo en el documento “Nuevos frutos para un Pueblo de Dios en camino”. Dicho plan busca que hagamos una apuesta convencida por la comunión, a la luz de las conclusiones del Congreso Nacional de Laicos de 2020 y del Sínodo sobre la Sinodalidad que estamos celebrando.

Para ello se nos propone en este curso llevar a cabo un discernimiento acerca del PRIMER ANUNCIO, que fue uno de los bloques de temas que se trabajaron en dicho Congreso de Laicos, para tener una panorámica de cada diócesis en la que se valoren los aspectos positivos –actitudes, procesos y proyectos en marcha- así como detectar eventuales carencias y lagunas.

Las diócesis enviarán una síntesis de sus aportaciones las cuales nos servirán de preparación para el ENCUENTRO NACIONAL EN TORNO AL PRIMER ANUNCIO que se celebrará el 17 y 18 de febrero de 2024.

Para tratar este tema y responder a lo que se nos pregunta desde la Conferencia Episcopal, tendremos una JORNADA DE TRABAJO PASTORAL en la Casa de Ejercicios de Santiago, el lunes 1 de mayo, que es festivo civil. Pueden asistir aquellas personas que conozcan y participen activamente en la pastoral ordinaria de su parroquia, grupo, movimiento, comunidad o congregación. ¡Es deseable que haya una representación de toda la realidad eclesial de nuestra Archidiócesis!

 

CASA DE EJERCICIOS ESPIRITUALES (Santiago)          1 de mayo de 2023
10:30 Acogida y oración
11:00 PONENCIA MARCO sobre el Primer Anuncio
12:00 Descanso
12:30 TRABAJO EN GRUPOS para elaborar la síntesis diocesana
14:00 Comida en la Casa (15 €) Reserva por whatsapp 680.42.96.26.
16:00 Tertulia/ encuentro/ testimonios/ experiencias
17:00 Presentación de las conclusiones definitivas
18:00 EUCARISTÍA

 

 

El CENTRO DE ESCUCHA SAN CAMILO, iniciativa de las Delegaciones de Pastoral de la Salud y Apostolado Seglar, sigue trayendo a nuestra Archidiócesis a los mejores especialistas nacionales en el ámbito de las pérdidas vitales y duelos complicados.

El 14 de mayo, domingo siguiente al Día de la madre, LUJÁN GÓMEZ ALBO, psicóloga, máster en duelo y especialista en terapia familiar y de pareja, impartirá una CONFERENCIA sobre “El duelo perinatal”, que tendrá lugar en Pontevedra, a las 18:00 h. (En las próximas semanas especificaremos el auditorio elegido).

Luján Gómez es la autora de “Sin latido. Entender y acompañar el duelo gestacional”, un duelo oculto que es más frecuente de lo que nos podemos imaginar y que desde la Iglesia debemos aprender a acompañar. Para resolver dudas sobre este encuentro y cualquier tema relacionado con duelos complicados se puede llamar al teléfono del Centro Diocesano de Escucha: 652.38.53.32.

 

 

 

Atentamente, Alfredo Losada, Francisco Durán y Javier Porro

Miembros del equipo de la Delegación de Apostolado Seglar

Archidiócesis de Santiago de Compostela

 

 

Material de apoyo para Cuaresma al servicio de la discapacidad

 

El área para la discapacidad de la Comisión para la Evangelización, Catequesis y Catecumenado ha editado unos materiales de apoyo sobre la Cuaresma adaptados especialmente para niños y niñas con espectro autista, pero que también pueden ser útiles para otras realidades de la discapacidad. Estos materiales, destinados a todas las parroquias, incluyen una guía, actividades y pictogramas.

Desde el área para la discapacidad explican que el objetivo de estos materiales, es que estos niños y niñas, desde su realidad, se pongan en camino hacia la Pascua y la mejor manera es ofreciendo este apoyo a catequistas y padres.

 

ACCEDER A LOS MATERIALES
Fuente: conferenciaepiscopal.es

El Papa en el Ángelus nos explica los tres «venenos» con los que el diablo nos tienta

 

El Santo Padre en el Ángelus del primer domingo de Cuaresma nos habla sobre las tentaciones que sufrió Jesús en el desierto. Para tentar a Jesús el diablo intenta aprovecharse de su cansancio después de 40 días de ayuno con tres «venenos»: el apego, la desconfianza y el poder.

 

El Papa Francisco este domingo, previo al Ángelus, habló de la lucha espiritual en Cuaresma y reflexionó sobre el Evangelio correspondiente a ese día que recoge como Jesús fue tentado en el desierto por el diablo, que significa, dijo el Papa, «el que divide» y analiza  de quién lo quiere dividir, y de qué modo. «El diablo quiere separar a Jesús del Padre, quiere apartarlo de su misión de unidad para nosotros«, señala el Pontífice.

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Los tres venenos del diablo: apego, desconfianza y poder

Francisco dijo que el diablo, aprovechando la «condición humana de Jesús, que se encuentra débil porque ha ayunado durante cuarenta días y tiene hambre, intenta instilar en Él tres “venenos” potentes, para paralizar su misión de unidad»: Estos venenos son el apego, la desconfianza y el poder.

El diablo, afirmó, trata de sugestionar a Jesús con razonamientos persuasivos sobre el apego de las cosas y las necesidades, la desconfianza al Padre y sobre el poder.

 

Primer veneno, el apego: “Tienes hambre, ¿por qué tienes que ayunar? Escucha tu necesidad y satisfácela, tienes el derecho y el poder para ello: transforma las piedras en pan. Después, el segundo veneno, la desconfianza: “¿Estás seguro de que el Padre quiere tu bien? -insinúa el maligno-. ¡Ponlo a prueba, chantajéalo! Tírate desde el punto más alto del templo y haz que haga lo que tú quieres”. Por último, el tercer veneno, el poder: “¡No necesitas a tu Padre! ¿Por qué esperar sus dones? ¡Sigue los criterios del mundo, logra todo tú solo y serás poderoso!”. Terrible, ¿no es cierto? Pero es así, también para nosotros:»

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El diablo intenta instalar tres venenos en nosotros

El Santo Padre, nos recuerda, que el diablo trata de envenenarnos a cada uno con el apego a las cosas, la desconfianza y la sed de poder. Tres «tentaciones frecuentes y peligrosas que el diablo emplea con el fin de dividirnos del Padre«, y que trata de dividirnos, que no nos sintamos más hermanos entre nosotros, para llevarnos a la soledad y a la desesperación, dijo Francisco.

 

«¡Esto es lo que quiere hacer con Jesús, esto es lo que quiere hacernos a nosotros! Pero Jesús vence las tentaciones. ¿Cómo? Evitando discutir con el diablo y respondiendo con la Palabra de Dios».

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Vencer al diablo con la Palabra de Dios

Jesús, dijo el Papa, no dialoga con el diablo, no negocia con él, rechaza sus insinuaciones con «las Palabras benéficas de las Escrituras». Citando tres frases que hablan dijo Francisco, de libertad respecto a las cosas, de confianza y de servicio a Dios.  Tres frases opuestas a las tentaciones.

 

«Esto supone una invitación para nosotros: ¡con el diablo no se discute! No se le vence tratando con él, sino oponiéndole con fe la Palabra divina. De este modo, Jesús nos enseña a defender la unidad con Dios y entre nosotros, de los ataques del que divide. ¡Y necesitamos unidad!Esto es importante: con el diablo no se discute, con el diablo no se dialoga. Jesús se enfrenta a él con la Palabra de Dios». 

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¿Qué lugar tiene en mi vida la Palabra de Dios? 

El Pontífice nos cuestiona, qué lugar tiene en nuestras vidas la Palabra de Dios, nos pregunta si recurrimos a ella en nuestras luchas espirituales.

 

«Si tengo un vicio o una tentación que se repite, ¿por qué no busco, con la ayuda oportuna, un versículo de la Palabra de Dios que responda a ese vicio? Luego, cuando llegue la tentación, lo recito, lo rezo confiando en la gracia de Cristo. Probemos, nos ayudará en las tentaciones, porque, entre las voces que se agitan dentro de nosotros, resonará la voz benéfica de la Palabra de Dios».

 

Por último, una súplica a la Virgen María, que «ha acogido la Palabra de Dios y con su humildad ha derrotado la soberbia del que divide», que nos acompañe en la lucha espiritual de la Cuaresma.

 

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Fuente: vaticanews.va

«Otro cumplimiento de pena es posible».- IX Jornada Interdiocesana de Pastoral Penitenciaria – 2023

 

El próximo 11 de marzo tendrá lugar en la Casa de Ejercicios de Santiago de Compostela la IX Jornada de Pastoral Penitenciaria.

En esta ocasión participará D.ª Mercedes Gallizo, exsecretaria general de Instituciones Penitenciarias, hablando sobre: “Otro tipo de cumplimiento de pena es posible”

 

 

 

El Papa Francisco: «Es hora de que laicos y pastores caminen juntos, en la Iglesia y en el mundo»

El Papa Francisco recibió en el Vaticano a los presidentes y referentes de las Comisiones para los laicos de las Conferencias Episcopales, señalándoles el camino a recorrer juntos para llegar a "un Pueblo de Dios en misión", recordando que "para ser misionera la Iglesia está llamada a ser sinodal". Del Papa el llamamiento para que se valore más a los laicos, especialmente a las mujeres
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«Dios está mostrando a la Iglesia el camino de la comunión, de caminar juntos«, una invitación a «superar las vías paralelas que nunca se encuentran». Lo dijo el Papa Francisco cuando recibió el pasado 18 de febrero en el Aula del Sínodo a los responsables de las Comisiones Episcopales para el laicado que participaban en el Congreso sobre laicado en Roma con el lema «Pastores y fieles laicos llamados a caminar juntos»  promovido por el Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida. Al hacerlo, Francisco recordó que «la necesidad de valorar a los laicos no depende de alguna novedad teológica», sino que se basa en «una correcta visión de la Iglesia«, la de «la Iglesia como Pueblo de Dios, del que los laicos forman parte de pleno derecho junto con los ministros ordenados«. Del Papa la invitación a los cerca de doscientos presentes a «recuperar una eclesiología integral», que ponga el acento en la unidad y no en la separación, donde «el laico no es el no religioso, sino el bautizado», y se le aplique el término «discípulo, hermano», como se aplicaba en el Nuevo Testamento a todos, «fieles laicos y ministros ordenados».

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Superar los modos autónomos de actuar

Francisco comenzó recordando a los presentes que «todavía queda mucho camino por recorrer para que la Iglesia viva como un cuerpo, como un verdadero Pueblo«, pero es Dios quien muestra el camino a seguir, ese «vivir más intensa y concretamente en comunión». Así, el Obispo de Roma habla de las muchas «vías paralelas que nunca se encuentran» y que estamos llamados a superar:

El clero separado de los laicos, los consagrados separados del clero y de los fieles, la fe intelectual de ciertas élites separada de la fe popular, la Curia romana separada de las Iglesias particulares, los obispos separados de los sacerdotes, los jóvenes separados de los ancianos, los cónyuges y las familias poco implicados en la vida comunitaria, los movimientos carismáticos separados de las parroquias, etcétera. Esta es la tentación más grave en este momento. 

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Un pueblo unido en la misión

El Papa subrayó que todo el Pueblo de Dios está unido por una única fe, no es «ni populismo ni elitismo, sino el santo Pueblo fiel de Dios», que está «animado por el mismo Espíritu santificador y orientado a la misma misión de anunciar el amor misericordioso de Dios Padre». Este último aspecto, estar unidos en la misión, es decisivo:

La sinodalidad encuentra su fuente y su fin último en la misión: nace de la misión y está orientada a la misión. Compartir la misión, en efecto, acerca a pastores y laicos, crea comunión de intenciones, manifiesta la complementariedad de los distintos carismas y, por tanto, suscita en todos el deseo de caminar juntos.

No faltan ejemplos, empezando por Cristo, pasando por san Pablo y llegando hasta los «grandes momentos de impulso misionero en la Iglesia»:

Lo vemos en el mismo Jesús, que se rodeó, desde el principio, de un grupo de discípulos, hombres y mujeres, y vivió con ellos su ministerio público. Nunca solo. Y cuando envió a los Doce a anunciar el Reino de Dios, los envió «de dos en dos». Lo mismo vemos en San Pablo, que siempre evangelizó junto con colaboradores, incluidos laicos y parejas casadas. No solo. Y así fue en los momentos de gran renovación e impulso misionero en la historia de la Iglesia: pastores y fieles laicos juntos. No individuos aislados, ¡sino un pueblo que evangeliza! El Pueblo santo de Dios. 

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Todos somos discípulos

Tras recordar la importancia de la formación de los laicos, «indispensable para vivir la corresponsabilidad» siempre que no sea «escolástica, limitada a ideas teóricas», sino «también práctica», el Pontífice invitó a todos a recuperar una eclesiología integral, «como en los primeros siglos, en la que todo se unifica en la pertenencia a Cristo», superando así «una visión sociológica que distingue clases y rangos sociales y que se basa fundamentalmente en el poder asignado a cada categoría»:

El acento debe ponerse en la unidad y no en la separación. El laico, más que como «no clérigo» o «no religioso», debe ser considerado como bautizado, como miembro del pueblo santo de Dios, es el sacramento que abre todas las puertas. La palabra «laico» no aparece en el Nuevo Testamento, sino que habla de «creyentes», «discípulos», «hermanos», «santos», términos aplicados a todos: fieles laicos y ministros ordenados.

El pensamiento del Papa se dirige después a la Carta a la Iglesia de Laodicea, «cuando Jesús dice estoy a la puerta y llamo». Pero «hoy el drama de la Iglesia es que Jesús sigue llamando a la puerta, ¡pero desde dentro porque no le dejamos salir! Tantas veces la Iglesia está aprisionada, no logra dejar salir al Señor. El Señor vino para la misión y quiere que seamos misioneros».

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Mayor colaboración

Esta corresponsabilidad vivida entre laicos y pastores permitirá «superar dicotomías, miedos y diferencias recíprocas». Para Francisco, «es hora de que pastores y laicos caminen juntos, en todos los ámbitos de la Iglesia y en todas las partes del mundo». De ahí la llamada a una mayor valoración de los laicos, pensando especialmente en las mujeres:

Los fieles laicos no son «huéspedes» en la Iglesia, están en su casa, por lo que están llamados a cuidar de su propia casa. Los laicos, y especialmente las mujeres, deben ser más valorados en sus competencias y en sus dones humanos y espirituales para la vida de las parroquias y de las diócesis. Pueden llevar el anuncio del Evangelio en su lenguaje «cotidiano», comprometiéndose en diversas formas de predicación. Pueden colaborar con los sacerdotes en la formación de niños y jóvenes, ayudar a los novios en su preparación al matrimonio y acompañarles en su vida conyugal y familiar. Deben ser siempre consultados en la preparación de nuevas iniciativas pastorales a todos los niveles, local, nacional y universal. Deben tener voz en los consejos pastorales de las Iglesias particulares. Deben estar presentes en las oficinas de las diócesis. Pueden ayudar en el acompañamiento espiritual de otros laicos y también aportar su contribución en la formación de seminaristas y religiosos. 

A continuación, el Pontífice recuerda una pregunta que le hicieron, a saber, si un laico puede ser director espiritual. La respuesta es que se trata de «un carisma laical, no sacerdotal», depende de «si el Señor te da la capacidad para hacerlo». De ahí la importancia del papel de los laicos también en ambientes seculares:

Y, junto con los pastores, deben llevar el testimonio cristiano en los ambientes seculares: el mundo del trabajo, de la cultura, de la política, del arte, de la comunicación social.

Finalmente, del Papa una advertencia: no caer en el clericalismo. «Los laicos clericalizados -dice- son una plaga en la Iglesia».

 

DISCURSO INTEGRO DEL SANTO PADRE FRANCISCO A LOS PARTICIPANTES EN EL CONGRESO SOBRE LAICADO ORGANIZADO POR EL DICASTERIO PARA LOS LAICOS, LA FAMILIA Y LA VIDA EN ROMA

 

 

Fuente: vaticannews.va

El próximo 4 de marzo tendrá lugar la Asamblea de Catequistas en la Diócesis de Santiago. Aquí encontrarás toda la información.

 

«La alegría del Domingo, Júbilo de los Catequistas» es el lema elegido para desarrollar la Asamblea de Catequistas de este año en la Diócesis de Santiago de Compostela y que está recogido en el cartel. De este modo se relaciona tres palabras decisivas en nuestra vida cristiana que hay que cuidar: el domingo, la alegría y el catequista

Además, en los materiales de reuniones con padres y catequistas del mes de marzo, que se publicarán en breves en esta web, se ofrecerán recursos para preparar en la parroquia este encuentro.

Esta jornada se desarrollará en Santiago de Compostela el próximo sábado 4 de marzo de 10: 00h (Auditorio a Banca) a 17: 00h (Iglesia San Pelayo de Antealtares- Madres Benedictinas) y podéis inscribiros hasta el próximo 24 de febrero.

 

Programa

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Comenzaremos el encuentro a las 10: 00h en el Auditorio A Banca (calle Preguntoiro número 23). Allí se iniciará la primera parte de la Asamblea. Habrá la acogida y posteriormente el saludo por parte del Arzobispo de Santiago de Compostela, don Julián Barrio Barrio y del Delegado de Catequesis don Miguel López Varela.

A continuación , a las 11:00h en el mismo lugar, el Auditorio A Banca (calle Preguntoiro número 23) , tendremos un momento de formación con la conferencia realizada por don José Vidal Novoa, Vicario Episcopal de Pastoral en la Diócesis de Tui- Vigo y don Miguel López Varela, Delegado Episcopal de Catequesis de Santiago de Compostela. De su mano profundizaremos en el lema «La alegría del Domingo, Júbilo de los Catequistas» , descifrando esas tres palabras claves: domingo, alegría y catequistas.

A las 12:00h habrá un momento de descanso del que cada uno dispondrá libremente hasta las 12:30h.

Será a las 12:30h cuando se comenzará la segunda parte de la Asamblea teniendo un momento de oración en la Iglesia de San Pelayo de las Madres Benedictinas (Vía Sacra número 4).

Posteriormente a las 13: 30h tendrá lugar el momento de la comida. Quien quiera tiene la posibilidad de comer lugar en el Comedor Monumental de la Hospedería de San Martín Pinario (Plaza de la Inmaculada número 3). El menú es de 15€ y es necesario indicarlo previamente en la inscripción.

Así llega el tercer y último momento de la jornada, el celebrativo. Será a las 16:00h cuando se retorne a la Iglesia de San Pelayo de las Madres Benedictinas(Vía Sacra número 4) para participar en la Eucaristía. La presidirá el Sr. Arzobispo don Julián Barrio Barrio y, al final de ella se realizará el homenaje a los catequistas que celebren sus 25, 50 o 60 o más años realizando este ministerio, y el envío de todos los catequistas.

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Consideraciones para la inscripción

  • es necesario inscribirse previamente en el siguiente enlace INSCRIPCIONES,
  • el plazo de inscripción es hasta el 24 de febrero,
  • en ella debe indicarse si se va a comer de menú (15€),
  • indicar en la ficha de inscripción si alguna catequista tiene algún tipo de necesidad específica,
  • comunicar si hay alguna catequista homenajeada (que lleve como catequista 25, 50 o 60 años o más),
  • aunque no se pueda asistir a la totalidad de la asamblea, se puede participar en cualquiera de los momentos programados. Basta con indicarlo en la inscripción.

 

 

 

Fuente: catequesisdegalicia.org

Homilia del Papa Francisco: «Cuaresma tiempo favorable para volver a lo que somos, a Dios y los hermanos»

Este 22 de febrero, Miércoles de Ceniza, el Santo Padre centró su homilía en la invitación que nos dirige el profeta Joel (2,12) cuando dice: «Vuelvan a mí de todo corazón». De esta cita bíblica, y ayudado por el rito de la Ceniza, el Pontífice dijo que esto nos introduce en este camino de regreso: “nos invita a volver a lo que realmente somos y a volver a Dios y a los hermanos”.

 

El Papa Francisco presidió la Santa Misa en la Basílica de Santa Sabina este 22 de febrero, Miércoles de Ceniza, con el rito de bendición e imposición de las Cenizas, con el cual se inició el Tiempo de Cuaresma.

 

El Papa preside la celebración Eucarística

 

La Cuaresma es el tiempo favorable para volver a lo esencial

En su homilía, el Santo Padre recordó que, el apóstol Pablo nos ayuda a entrar en el espíritu del tiempo cuaresmal cuando afirma que, «este es el tiempo favorable, este es el día de la salvación» (2 Co 6,2).

“La Cuaresma ciertamente es el tiempo favorable para volver a lo esencial, para despojarnos de lo que nos pesa, para reconciliarnos con Dios, para reavivar el fuego del Espíritu Santo que habita escondido entre las cenizas de nuestra frágil humanidad. Es el tiempo de gracia para llevar a cabo lo que el Señor nos ha pedido en el primer versículo de la Palabra que hemos escuchado: «Vuelvan a mí de todo corazón»”.

 

“El rito de la ceniza nos introduce en este camino de regreso, nos invita a volver a lo que realmente somos y a volver a Dios y a los hermanos”

 

El Papa en la homilía

 

La ceniza nos invita a volver a lo que realmente somos

Un primer aspecto que destacó el Papa Francisco fue la invitación a “volver a lo que realmente somos”. La ceniza, precisó el Papa, nos recuerda quiénes somos y de dónde venimos, nos reconduce a la verdad fundamental de la vida, es decir, sólo el Señor es Dios y nosotros somos obra de sus manos.

“Nosotros tenemos la vida mientras que Él es la vida. Él es el Creador, mientras nosotros somos frágil arcilla que se moldea en sus manos. Nosotros venimos de la tierra y necesitamos del Cielo, de Él. Con Dios resurgiremos de nuestras cenizas, pero sin Él somos polvo. Mientras inclinamos la cabeza, con humildad, para recibir las cenizas, traigamos a la memoria del corazón esta verdad: somos del Señor, le pertenecemos. Él, en verdad, «modeló al hombre con arcilla del suelo y sopló en su nariz un aliento de vida» (Gn 2,7), es decir, existimos porque Él ha exhalado el aliento de la vida en nosotros”.

 

“Y, como Padre tierno y misericordioso, Él también vive la Cuaresma, porque nos desea, nos espera, aguarda nuestro regreso. Y siempre nos anima a no desesperar, incluso cuando caemos en el polvo de nuestra fragilidad y de nuestro pecado, porque «Él conoce de qué estamos hechos, sabe muy bien que no somos más que polvo» (Sal 103,14)”

 

Imposición de las Cenizas al Papa Francisco (Foto Vatican Media)

 

La Cuaresma es el tiempo para recordar quién es el Creador y quién la criatura

La Cuaresma, subrayó el Santo Padre, es por tanto el tiempo para que recordemos quién es el Creador y quién la criatura; para proclamar que sólo Dios es el Señor; para desnudarnos de la pretensión de bastarnos a nosotros mismos y del afán de ponernos en el centro, de ser los primeros de la clase, de pensar que sólo con nuestras capacidades podemos ser protagonistas de la vida y trasformar el mundo que nos rodea.

“Este es el tiempo favorable para convertirnos, para cambiar la mirada antes que nada sobre nosotros mismos, para vernos por dentro. Cuántas distracciones y superficialidades nos apartan de lo que es importante. Cuántas veces nos centramos en nuestros deseos o en lo que nos falta, alejándonos del centro del corazón, olvidándonos de abrazar el sentido de nuestro ser en el mundo”.

 

“La Cuaresma es un tiempo de verdad para quitarnos las máscaras que llevamos cada día aparentando ser perfectos a los ojos del mundo; para luchar, como nos ha dicho Jesús en el Evangelio, contra la falsedad y la hipocresía. No las de los demás, sino las nuestras”

 

La ceniza nos invita a volver a Dios y a los hermanos

Un segundo aspecto que destacó el Papa Francisco fue recordar que, “la ceniza nos invita a volver a Dios y a los hermanos”. De hecho, si volvemos a la verdad de lo que somos y nos damos cuenta de que nuestro yo no es autosuficiente, entonces descubrimos que existimos gracias a las relaciones, tanto la originaria con el Señor como las vitales con los demás.

“Así, la ceniza que hoy recibimos en la cabeza nos dice que cada presunción de autosuficiencia es falsa y que idolatrar el yo es destructivo y nos encierra en la jaula de la soledad. Nuestra vida, sin embargo, es sobre todo una relación; la hemos recibido de Dios y de nuestros padres, y siempre podemos renovarla y regenerarla gracias al Señor y a aquellos que Él ha puesto junto a nosotros”.

 

“La Cuaresma es el tiempo favorable para reavivar nuestras relaciones con Dios y con los demás; para abrirnos en el silencio a la oración y a salir del baluarte de nuestro yo cerrado; para romper las cadenas del individualismo y redescubrir, a través del encuentro y la escucha, quién es el que camina a nuestro lado cada día, y volver a aprender a amarlo como hermano o hermana”

 

Imposición de las Cenizas

 

Tres grandes vías para volver a Dios y a los demás

Pero, cómo podemos realizar todo esto, se pregunta el Santo Padre. Para completar este camino —volver a lo que realmente somos y volver a Dios y a los demás— el Pontífice indicó que hoy, se nos invita a recorrer tres grandes vías: la limosna, la oración y el ayuno.

“Como hemos escuchado en el Evangelio, Jesús nos advierte: no se trata de ritos exteriores, sino de gestos que deben expresar una renovación del corazón”.

 

“La limosna no es un gesto rápido para limpiarse la conciencia, sino un tocar con las propias manos y con las propias lágrimas los sufrimientos de los pobres. La oración no es ritualidad, sino diálogo de verdad y amor con el Padre. El ayuno no es un simple sacrificio, sino un gesto fuerte para recordarle a nuestro corazón qué es lo que permanece y qué es lo pasajero”

 

Celebración del Miércoles de Ceniza

 

La sinceridad del alma y la coherencia de las obras

Jesús nos hace «una advertencia que conserva también para nosotros su validez saludable: a los gestos exteriores debe corresponder siempre la sinceridad del alma y la coherencia de las obras.

“En efecto, ¿de qué sirve […] rasgarse las vestiduras, si el corazón sigue lejos del Señor, es decir, del bien y de la justicia?» (Benedicto XVI, Homilía miércoles de ceniza, 1 marzo 2006). Muchas veces, sin embargo, nuestros gestos y ritos no tocan la vida, no son auténticos, quizás los hacemos sólo para que los demás nos admiren, para recibir el aplauso, para atribuirnos el crédito”.

 

“Recordemos que, en la vida personal, como en la vida de la Iglesia, lo que cuenta no es lo exterior, los juicios humanos y el aprecio del mundo; sino sólo la mirada de Dios, que lee el amor y la verdad”

 

No quedarnos en gestos exteriores

En este sentido, el Papa Francisco invitó a ponernos humildemente bajo su mirada, entonces la limosna, la oración y el ayuno no se quedan en gestos exteriores, sino que expresan quiénes somos verdaderamente: hijos de Dios y hermanos entre nosotros.

“La limosna, la caridad, manifestará nuestra compasión con quien está necesitado, nos ayudará a volver a los demás; la oración dará voz a nuestro íntimo deseo de encontrar al Padre, haciéndonos volver a Él; el ayuno será una gimnasia espiritual para renunciar con alegría a lo que es superfluo y nos sobrecarga, para ser interiormente más libres y volver a lo que realmente somos”.

 

Miércoles de Ceniza en la Basílica de Santa Sabina de Roma

 

Pongámonos en camino con la caridad, oración y ayuno

Finalmente, el Santo Padre exhortó a que, inclinemos la cabeza, recibamos la ceniza, aligeremos el corazón y que no desperdiciemos la gracia de este tiempo santo.

Pongámonos en camino por medio de la caridad:

“Nos han dado cuarenta días favorables para recordarnos que el mundo no se cierra en los estrechos límites de nuestras necesidades personales y para redescubrir la alegría, no en las cosas que se acumulan, sino en el cuidado de aquellos que se encuentran en la necesidad y en la aflicción”.

Pongámonos en camino por medio de la oración:

“Se nos otorgan cuarenta días favorables para dar a Dios la primacía de nuestra vida, para volver a dialogar con Él de todo corazón, no en ratos perdidos”.

Pongámonos en camino por medio del ayuno:

“Se nos ofrecen cuarenta días favorables para reencontrarnos, para frenar la dictadura de las agendas siempre llenas de cosas por hacer; de las pretensiones de un ego cada vez más superficial y engorroso; y de elegir lo que de verdad importa”.

 

“Fijemos nuestra mirada en el Crucificado y caminemos. Respondamos con generosidad a las llamadas fuertes de la Cuaresma. Al final del trayecto encontraremos con más alegría al Señor de la vida, al único que nos hará resurgir de nuestras cenizas”

 

 

 

Fuente: vaticannews.va

Cuaresma, una invitación para mejorar el mundo

 

El Miércoles de Ceniza da comienzo al tiempo litúrgico de la Cuaresma: son los 40 días que llevan hasta la Pasión, muerte y resurrección de Jesucristo. Este año el calendario litúrgico marca el comienzo de la Cuaresma el 22 de febrero.

 

Tiempo de ponerse en camino

 

Es un tiempo para la renovación de las promesas bautismales en Pascua de Resurrección mediante la oración, la limosna y el ayuno. Es un tiempo de escucha de la Palabra de Dios y de conversión.

 

La web de la CEE ofrece un especial sobre Cuaresma, en su apartado «Creemos». En él se puede acceder a:

 

Así, en este tiempo de conversión, el papa Francisco, en su Mensaje para la Cuaresma, nos exhorta a  «vivir la oración y el ayuno para mejorar el mundo«. La Cuaresma «es una llamada -explica el Papa- a la caridad y al desarrollo humano integral, en un mundo en el que debemos preguntarnos si no es nuestra indiferencia la que hace más duro el camino de quienes viven la vida como una «subida demasiado empinada».

El Santo Padre indica que «es necesario ponerse en camino, un camino cuesta arriba, que requiere esfuerzo, sacrificio y concentración, como una excursión por la montaña. Estos requisitos también son importantes para el camino sinodal que, como Iglesia, nos hemos comprometido a realizar«.

 

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Fuente: conferenciaepiscopal.es