17 NOV | Jornada Mundial de los Pobres: «La oración del pobre sube hasta Dios»

La Iglesia celebra el 17 de noviembre la VIII Jornada Mundial de los Pobres. El papa Francisco propone como lema de este año “La oración del pobre sube hasta Dios”. Este mismo día, el Santo Padre presidirá la celebración eucarística en la Basílica de San Pedro en el Vaticano, a la cual seguirá el tradicional almuerzo con algunos pobres en el Aula Pablo VI.

 

Nota conjunta de Cáritas y Conferencia Episcopal

Con motivo de esta celebración, la Conferencia Episcopal Española (CEE) y Cáritas suman de nuevo sus esfuerzos para movilizar a las comunidades cristianas y a toda la sociedad en los objetivos de esta cita anual convocada por el papa Francisco.

En esta octava edición, bajo el lema “La oración del pobre sube hasta Dios”, Francisco exhorta a “hacer nuestra la oración de los pobres y rezar con ellos” porque la falta de atención espiritual es “la peor discriminación que sufren” las personas en situación de exclusión. “Es un desafío que debemos acoger y una acción pastoral que necesita ser alimentada”, señala el Papa en su mensaje.

“La inmensa mayoría de los pobres -añade- tiene una especial apertura a la fe; necesitan a Dios y no podemos dejar de ofrecerles su amistad, su bendición, su Palabra, la celebración de los Sacramentos y la propuesta de un camino de crecimiento y de maduración en la fe. La opción preferencial por los pobres debe traducirse principalmente en una atención religiosa privilegiada y prioritaria”.

En su mensaje, el Santo Padre también recuerda a las personas que sufren la pobreza y la exclusión que Dios no se olvida de ellos. “Dios está atento a cada uno de ustedes y está a su lado. No los olvida ni podría hacerlo nunca. Todos hemos tenido la experiencia de una oración que parece quedar sin respuesta. A veces pedimos ser liberados de una miseria que nos hace sufrir y nos humilla, y puede parecer que Dios no escucha nuestra invocación. Pero el silencio de Dios no es distracción de nuestros sufrimientos; más bien, custodia una palabra que pide ser escuchada con confianza, abandonándonos a Él y a su voluntad”.

El Papa nos invita a tomar conciencia de su presencia y de su necesidad

La idea de impulsar esta Jornada surgió el 13 de noviembre de 2016, durante el cierre del Año de la Misericordia y cuando en la Basílica de San Pedro el Santo Padre celebraba el Jubileo dedicado a las personas marginadas. Al finalizar la homilía, y de manera espontánea, Francisco expresó un deseo: «quisiera que hoy fuera la Jornada de los Pobres». Desde entonces, se celebra esta Jornada en torno a esa fecha.

La Jornada Mundial de los Pobres es una oportunidad pastoral que invita a los creyentes a escuchar la oración de los pobres tomando conciencia de su presencia y de su necesidad. Por ello, Francisco considera esta jornada como una ocasión propicia “para llevar a cabo iniciativas que ayuden concretamente a los pobres, y también para reconocer y apoyar a tantos voluntarios que se dedican con pasión a los más necesitados”.

“Debemos agradecer al Señor por las personas que se ponen a disposición para escuchar y sostener a los más pobres. Son sacerdotes, personas consagradas, laicos y laicas que con su testimonio dan voz a la respuesta de Dios a la oración de quienes se dirigen a Él. El silencio, por tanto, se rompe cada vez que un hermano en necesidad es acogido y abrazado”, señala.

Con objeto de animar la celebración de esta Jornada, la CEE y Cáritas han preparado diversos materiales para su utilización por parte de todas las diócesis, parroquias, comunidades, movimientos, asociaciones e instituciones de la Iglesia.

Esta convocatoria es una nueva oportunidad para reflexionar sobre cómo dar una respuesta adecuada que lleve alivio y paz a tantas personas, dejadas a merced de la incertidumbre y la precariedad. Con ese objetivo, los promotores de la Jornada proponen pensar sobre cómo podemos cuidar y alimentar la dimensión espiritual de las personas que acompañamos a través de la oración, de una formación o de una lectura sugerente. También plantean la celebración de posibles encuentros de oración en la parroquia, en el centro de acogida, en las residencias junto con las personas participantes, facilitando algunas ideas inspiradas en el mensaje de la Jornada.

Orar juntos -señalan- para abrir ventanas a Dios, escuchar lo que nos inspira a través de los hermanos, dar gracias y pedir, fortalece la fraternidad y dan sentido a la misión.

Materiales para la difusión de la jornada

Materiales elaborados por la CEE y Cáritas  para animar a celebrar esta Jornada como camino de conversión y crecer en oración, fraternidad y caridad.

 

   

 

Para compartir en redes sociales

 

          

 

Fuente: conferenciaepiscopal.es

 

Mensaje del papa Francisco para la VIII Jornada Mundial de los Pobres 2024: «La oración del pobre sube hasta Dios»

 

La oración del pobre sube hasta Dios (cf. Sirácida 21,5)

 

Queridos hermanos y hermanas:

1. La oración del pobre sube hasta Dios (cf. Si 21,5). En el año dedicado a la oración, con vistas al Jubileo Ordinario 2025, esta expresión de la sabiduría bíblica es muy apropiada para prepararnos a la VIII Jornada Mundial de los Pobres, que se celebrará el próximo 17 de noviembre. La esperanza cristiana abraza también la certeza de que nuestra oración llega hasta la presencia de Dios; pero no cualquier oración: ¡la oración del pobre! Reflexionemos sobre esta Palabra y “leámosla” en los rostros y en las historias de los pobres que encontramos en nuestras jornadas, de modo que la oración sea camino para entrar en comunión con ellos y compartir su sufrimiento.

2. El libro del Eclesiástico, al que nos referimos, no es muy conocido, y merece ser descubierto por la riqueza de temas que afronta sobre todo cuando se refiere a la relación del hombre con Dios y con el mundo. Su autor, Ben Sirá, es un maestro, un escriba de Jerusalén, que escribe probablemente en el siglo II a. C. Es un hombre sabio, arraigado en la tradición de Israel, que enseña sobre varios ámbitos de la vida humana: del trabajo a la familia, de la vida en sociedad a la educación de los jóvenes; presta atención a los temas relacionados con la fe en Dios y con la observancia de la Ley. Afronta los problemas arduos de la libertad, del mal y de la justicia divina, que también hoy son de gran actualidad para nosotros. Ben Sirá, inspirado por el Espíritu Santo, quiere transmitir a todos el camino a seguir para una vida sabia y digna de ser vivida ante Dios y ante los hermanos.

3. Uno de los temas a los que este autor sagrado dedica mayor espacio es la oración. Lo hace con mucho ímpetu, porque da voz a su propia experiencia personal. En efecto, ningún escrito sobre la oración podría ser eficaz y fecundo si no partiera de quien cada día está en la presencia de Dios y escucha su Palabra. Ben Sirá declara haber buscado la sabiduría desde la juventud: «En mi juventud, antes de andar por el mundo, busqué abiertamente la sabiduría en la oración» (Si 51,13).

4. En su recorrido, descubre una de las realidades fundamentales de la revelación, es decir, el hecho de que los pobres tienen un lugar privilegiado en el corazón de Dios, de tal manera que, ante su sufrimiento, Dios está “impaciente” hasta no haberles hecho justicia, «hasta extirpar la multitud de los prepotentes y quebrar el cetro de los injustos; hasta retribuir a cada hombre según sus acciones, remunerando las obras de los hombres según sus intenciones» (Si 35,21-22). Dios conoce los sufrimientos de sus hijos porque es un Padre atento y solícito hacia todos. Como Padre, cuida de los que más lo necesitan: los pobres, los marginados, los que sufren, los olvidados. Pero nadie está excluido de su corazón, ya que, ante Él, todos somos pobres y necesitados. Todos somos mendigos, porque sin Dios no seríamos nada. Tampoco tendríamos vida si Dios no nos la hubiera dado. Y, sin embargo, ¡cuántas veces vivimos como si fuéramos los dueños de la vida o como si tuviéramos que conquistarla! La mentalidad mundana exige convertirse en alguien, tener prestigio a pesar de todo y de todos, rompiendo reglas sociales con tal de llegar a ganar riqueza. ¡Qué triste ilusión! La felicidad no se adquiere pisoteando el derecho y la dignidad de los demás.

La violencia provocada por las guerras muestra con evidencia cuánta arrogancia mueve a quienes se consideran poderosos ante los hombres, mientras son miserables a los ojos de Dios. ¡Cuántos nuevos pobres producen esta mala política hecha con las armas, cuántas víctimas inocentes! Pero no podemos retroceder. Los discípulos del Señor saben que cada uno de estos “pequeños” lleva impreso el rostro del Hijo de Dios, y a cada uno debe llegarles nuestra solidaridad y el signo de la caridad cristiana. «Cada cristiano y cada comunidad están llamados a ser instrumentos de Dios para la liberación y promoción de los pobres, de manera que puedan integrarse plenamente en la sociedad; esto supone que seamos dóciles y atentos para escuchar el clamor del pobre y socorrerlo» (Exhort. ap. Evangelii gaudium, 187).

5. En este año dedicado a la oración, necesitamos hacer nuestra la oración de los pobres y rezar con ellos. Es un desafío que debemos acoger y una acción pastoral que necesita ser alimentada. De hecho, «la peor discriminación que sufren los pobres es la falta de atención espiritual. La inmensa mayoría de los pobres tiene una especial apertura a la fe; necesitan a Dios y no podemos dejar de ofrecerles su amistad, su bendición, su Palabra, la celebración de los Sacramentos y la propuesta de un camino de crecimiento y de maduración en la fe. La opción preferencial por los pobres debe traducirse principalmente en una atención religiosa privilegiada y prioritaria» (ibíd., 200).

Todo esto requiere un corazón humilde, que tenga la valentía de convertirse en mendigo. Un corazón dispuesto a reconocerse pobre y necesitado. En efecto, existe una correspondencia entre pobreza, humildad y confianza. El verdadero pobre es el humilde, como afirmaba el santo obispo Agustín: «El pobre no tiene de qué enorgullecerse; el rico tiene contra qué luchar. Escúchame, pues: sé verdadero pobre, sé piadoso, sé humilde» (Sermón 14,3.4). El humilde no tiene nada de que presumir y nada pretende, sabe que no puede contar consigo mismo, pero cree firmemente que puede apelarse al amor misericordioso de Dios, ante el cual está como el hijo pródigo que vuelve a casa arrepentido para recibir el abrazo del padre (cf. Lc 15,11-24). El pobre, no teniendo nada en que apoyarse, recibe fuerza de Dios y en Él pone toda su confianza. De hecho, la humildad genera la confianza de que Dios nunca nos abandonará ni nos dejará sin respuesta.

6. A los pobres que habitan en nuestras ciudades y forman parte de nuestras comunidades les digo: ¡no pierdan esta certeza! Dios está atento a cada uno de ustedes y está a su lado. No los olvida ni podría hacerlo nunca. Todos hemos tenido la experiencia de una oración que parece quedar sin respuesta. A veces pedimos ser liberados de una miseria que nos hace sufrir y nos humilla, y puede parecer que Dios no escucha nuestra invocación. Pero el silencio de Dios no es distracción de nuestros sufrimientos; más bien, custodia una palabra que pide ser escuchada con confianza, abandonándonos a Él y a su voluntad. Es de nuevo Sirácida quien lo atestigua: “la sentencia divina no se hace esperar en favor del pobre” (cf. Si 21,5). De la palabra pobreza, por tanto, puede brotar el canto de la más genuina esperanza. Recordemos que «cuando la vida interior se clausura en los propios intereses, ya no hay espacio para los demás, ya no entran los pobres, ya no se escucha la voz de Dios, ya no se goza la dulce alegría de su amor, ya no palpita el entusiasmo por hacer el bien. […] Esa no es la vida en el Espíritu que brota del corazón de Cristo resucitado» (Exhort. ap. Evangelii gaudium, 2).

7. La Jornada Mundial de los Pobres es ya una cita obligada para toda comunidad eclesial. Es una oportunidad pastoral que no hay que subestimar, porque incita a todos los creyentes a escuchar la oración de los pobres, tomando conciencia de su presencia y su necesidad. Es una ocasión propicia para llevar a cabo iniciativas que ayuden concretamente a los pobres, y también para reconocer y apoyar a tantos voluntarios que se dedican con pasión a los más necesitados. Debemos agradecer al Señor por las personas que se ponen a disposición para escuchar y sostener a los más pobres. Son sacerdotes, personas consagradas, laicos y laicas que con su testimonio dan voz a la respuesta de Dios a la oración de quienes se dirigen a Él. El silencio, por tanto, se rompe cada vez que un hermano en necesidad es acogido y abrazado. Los pobres tienen todavía mucho que enseñar porque, en una cultura que ha puesto la riqueza en primer lugar y que con frecuencia sacrifica la dignidad de las personas sobre el altar de los bienes materiales, ellos reman contracorriente, poniendo de manifiesto que lo esencial en la vida es otra cosa.

La oración, por tanto, halla la confirmación de su propia autenticidad en la caridad que se hace encuentro y cercanía. Si la oración no se traduce en un actuar concreto es vana, de hecho, la fe sin las obras «está muerta» (St 2,26). Sin embargo, la caridad sin oración corre el riesgo de convertirse en filantropía que pronto se agota. «Sin la oración diaria vivida con fidelidad, nuestra actividad se vacía, pierde el alma profunda, se reduce a un simple activismo» (Benedicto XVI, Catequesis, 25 abril 2012). Debemos evitar esta tentación y estar siempre alertas con la fuerza y la perseverancia que provienen del Espíritu Santo, que es el dador de vida.

8. En este contexto es hermoso recordar el testimonio que nos ha dejado la Madre Teresa de Calcuta, una mujer que dio la vida por los pobres. La santa repetía continuamente que era la oración el lugar de donde sacaba fuerza y fe para su misión de servicio a los últimos. El 26 de octubre de 1985, cuando habló a la Asamblea General de la ONU mostrando a todos el rosario que llevaba siempre en mano, dijo: «Yo sólo soy una pobre monja que reza. Rezando, Jesús pone su amor en mi corazón y yo salgo a entregarlo a todos los pobres que encuentro en mi camino. ¡Recen también ustedes! Recen y se darán cuenta de los pobres que tienen a su lado. Quizá en la misma planta de sus casas. Quizá incluso en sus hogares hay alguien que espera vuestro amor. Recen, y los ojos se les abrirán, y el corazón se les llenará de amor».

Y cómo no recordar aquí, en la ciudad de Roma, a san Benito José Labre (1747-1783), cuyo cuerpo reposa y es venerado en la iglesia parroquial de Santa María ai Monti. Peregrino de Francia a Roma, rechazado en muchos monasterios, trascurrió los últimos años de su vida pobre entre los pobres, permaneciendo horas y horas en oración ante el Santísimo Sacramento, con el rosario, recitando el breviario, leyendo el Nuevo Testamento y la Imitación de Cristo. Al no tener siquiera una pequeña habitación donde alojarse, solía dormir en un rincón de las ruinas del Coliseo, como “vagabundo de Dios”, haciendo de su existencia una oración incesante que subía hasta Él.

9. En camino hacia el Año Santo, exhorto a cada uno a hacerse peregrino de la esperanza, ofreciendo signos concretos para un futuro mejor. No nos olvidemos de cuidar «los pequeños detalles del amor» (Exhort. ap. Gaudete et exsultate, 145): saber detenerse, acercarse, dar un poco de atención, una sonrisa, una caricia, una palabra de consuelo. Estos gestos no se improvisan; requieren, más bien, una fidelidad cotidiana, casi siempre escondida y silenciosa, pero fortalecida por la oración. En este tiempo, en el que el canto de esperanza parece ceder el puesto al estruendo de las armas, al grito de tantos inocentes heridos y al silencio de las innumerables víctimas de las guerras, dirijámonos a Dios pidiéndole la paz. Somos pobres de paz; alcemos las manos para acogerla como un don precioso y, al mismo tiempo, comprometámonos por restablecerla en el día a día.

10. Estamos llamados en toda circunstancia a ser amigos de los pobres, siguiendo las huellas de Jesús, que fue el primero en hacerse solidario con los últimos. Que nos sostenga en este camino la Santa Madre de Dios, María Santísima, que, apareciéndose en Banneux, nos dejó un mensaje que no debemos olvidar: «Soy la Virgen de los pobres». A ella, a quien Dios ha mirado por su humilde pobreza, obrando maravillas en virtud de su obediencia, confiamos nuestra oración, convencidos de que subirá hasta el cielo y será escuchada. 

Roma, San Juan de Letrán, 13 de junio de 2024, Memoria de san Antonio de Padua, patrono de los pobres.

                                                                                FRANCISCO

.

El ISCCR celebra 25 años de vida con sus XI Jornadas de Actualización Teológico Pastoral 2024

El Instituto Superior Compostelano de Ciencias Religiosas celebra este curso académico el primer cuarto de siglo de su historia. 25 años en los que ha formado teológicamente a cientos de laicos, muchos de ellos profesores de religión en Galicia y otras comunidades autónomas.

Coincidiendo con esta efeméride, el Instituto celebra sus XI Jornadas de Actualización Teológico Pastoral 2024, este año precisamente bajo el título genérico:

“25 años formando al laicado y al profesorado de religión”

 

Las jornadas comenzarán este próximo martes, 19 de noviembre. La profesora del centro y delegada de misiones de la archidiócesis, Fátima Noya, disertará sobre «El lugar del ISCC en la formación de los laicos en la diócesis de Santiago de Compostela”.

El martes 26 de noviembre, tendrá lugar  la segunda conferencia que correrá a cargo de la actual delegada de Enseñanza y profesora de religión en institutos públicos, Begoña Díaz, y se centrará en «La importancia del ISCCR en la formación del profesorado de religión católica en Galicia».

El martes 3 de diciembre cerrará las jornadas Antonio Roura, director del Secretariado de la Comisión Episcopal para la Educación y Cultura y de la revista “Religión y Escuela”, con la ponencia «Desafíos actuales en la educación religiosa en España»

 

Desde el ISCCR nos invitan a todos los laicos de la diócesis, y en especial a los profesores de religión, a asistir a estas jornadas, en las que analizaremos algo tan fundamental para la misión evangelizadora como es la educación en los principios fundamentales de nuestra fe.

La modalidad será presencial (en el Salón de Actos del ITC) y online: https://eventos.itcdesantiago.org/curso-atp-2024

La inscripción de este curso es gratuita. Inscripción en Secretaría del ISCCR (de martes a jueves de 18:00 a 21:00 h), Plaza de la Inmaculada, 5 .- 15704 Santiago de Compostela
Tlf.: 981 58 62 77 -secretariocr@itcdesantiago.org

 

Díptico informativo (PDF)

 

Fuente: pastoralsantiago.org

Del 22 al 24 de noviembre | Cursillos de Cristiandad

El Cursillo de Cristiandad no es un simple retiro espiritual, sino una auténtica experiencia de vida diseñada para descubrir lo fundamental cristiano. Se trata de una proclamación kerigmática, es decir, un testimonio alegre y jubiloso del Evangelio y de la alegría de vivir en cristiano, impartida tanto por laicos como por sacerdotes.

Durante más de 70 años, más de 250.000 personas han participado en esta experiencia en España, y entre ellas seguramente se encuentre ese amigo o pariente que tanto te ha animado a vivirla.

El próximo Cursillo de Cristiandad se celebrará del 22 al 24 de noviembre en la Casa de Ejercicios de Santiago de Compostela, brindando una nueva oportunidad para vivir esta transformación espiritual.

 

 

Fuente: pastoralsantiago.org

Nuestro arzobispo D. Francisco Prieto nos invita a descubrir la llamada de Dios en el Día de la Iglesia Diocesana

 

Monseñor Francisco Prieto, arzobispo de Santiago de Compostela, nos hace un llamada a la reflexión y a la acción en el marco del Día de la Iglesia Diocesana, que se celebra mañana domingo 10 de noviembre. Nos invita a todos los diocesanos a descubrir el plan que Dios tiene para cada uno de nosotros.

“Y si lo que buscas está en tu interior“, es la pregunta que la Iglesia plantea este año para la jornada. El arzobispo subraya que no se trata de una invitación a la introspección individualista, sino a descubrir la llamada de Dios dentro de la comunidad eclesial: “No lo quiere de una manera individualista, sino siendo parte de una familia, de una comunidad”, afirma.

Monseñor Prieto destaca la importancia de la corresponsabilidad de todos los miembros de la Iglesia en la misión evangelizadora: “Somos pueblo de Dios, cada uno desde su propia vocación, pero al servicio de la Iglesia y de la sociedad”, recuerda.

El arzobispo anima a superar los particularismos y a abrirse a la riqueza de la diversidad dentro de la Iglesia diocesana: “Dejemos particularismos posesivos. No nos encerremos en nosotros mismos, ni siquiera en nuestras parroquias y comunidades”, afirma.

Monseñor Prieto expresa su gratitud por la labor de todos los que contribuyen a la vida de la Iglesia, desde las diferentes parroquias y comunidades hasta los distintos ministerios y servicios.

El arzobispo concluye su mensaje con un llamada a la unidad y a la confianza en la acción del Espíritu Santo: “Nuestra tarea es sembrar y el espíritu hará que no se pierda ningún trabajo, ningún esfuerzo, ninguna preocupación, ninguna sincera entrega”, asegura.

 

Mensaje de mons. Francisco Prieto en la revista «Nuestra Iglesia»

 

En la revista «Nuestra Iglesia» Archidiócesis de Santiago de Compostela  que se ha publicado con motivo del Día de la Iglesia Diocesana, en su primer artículo «llamados y enviados» el arzobispo de Santiago de Compostela, mons. Francisco Prieto hace una llamada a los diocesanos a vivir su fe como un “don y tarea” que implica un compromiso activo en la construcción de la fraternidad.

Monseñor Prieto Fernández recuerda que el bautismo nos llama a ser discípulos de Cristo, lo que implica “la actitud humilde de considerarse ‘barro’ para dejarnos moldear por el Maestro”. Esta vocación, subraya, “no es una inscripción”, sino una opción personal que acoge la fe y nos impulsa a vivir como hermanos.

El arzobispo destaca que la vida de fe “no es camino que recorremos solos”, sino que nacemos a ella en la comunidad de la Iglesia. Y afirma que ser Iglesia “es tarea compartida por todos los bautizados, no exclusiva de una élite”.

Monseñor Prieto Fernández invita a la comunidad diocesana a ser “fermento y sacramento de Dios en medio de la humanidad”, reflejando la unidad en la diversidad de sus miembros. En este sentido, exhorta a evitar “los particularismos posesivos que encierran a nuestras comunidades parroquiales, a nuestros grupos y movimientos en giros cerrados y limitados”.

El arzobispo agradece la labor de todos los fieles cristianos que viven su vocación bautismal a través de las diferentes acciones pastorales, evangelizadoras, celebrativas, asistenciales, educativas y culturales: “Nuestra tarea es sembrar, y la acción fecunda del Espíritu en nuestra Iglesia diocesana hará que no se pierda ningún trabajo, ningún esfuerzo, ninguna preocupación sincera y ninguna entrega generosa”, asegura.

 

Revista: "Nuestra Iglesia" - Archidiócesis de Santiago de Compostela (en PDF)

 

 

Fuente: archicompostela.es

 

Comunicado del Arzobispado de Santiago de Compostela sobre las acciones solidarias con los afectados por las consecuencias de la DANA

La Conferencia Episcopal Española ha anunciado la realización de dos acciones en apoyo a los damnificados por las devastadoras consecuencias de la DANA en Valencia, así como en otras regiones de España como Albacete, Cuenca, Cataluña y Andalucía.

El próximo martes 19 de noviembre, todos los obispos españoles se reunirán en la catedral de la Almudena de Madrid para celebrar una Eucaristía como muestra de apoyo espiritual. Este acto tiene como objetivo ofrecer “la esperanza en Jesucristo Resucitado”, considerada la respuesta más profunda que la Iglesia puede brindar.

El domingo 24 de noviembre, coincidiendo con la festividad de Cristo Rey, se llevará a cabo una colecta extraordinaria en todas las eucaristías celebradas en España. Los fondos recaudados serán destinados a los afectados por esta catástrofe.

El Arzobispo de Santiago de Compostela, monseñor Francisco José Prieto Fernández, ruega a todos los sacerdotes, especialmente a los párrocos, a sumarse a estas iniciativas. En este sentido, ha solicitado que celebren una Eucaristía en memoria de las víctimas de la DANA en la misma fecha, o en una cercana, y que participen en la colecta extraordinaria prevista para el domingo 24 de noviembre. Asimismo, ha recordado mantener el calendario de colectas diocesano, realizando la colecta de la Iglesia diocesana el próximo domingo, 10 de noviembre.

Se puede colaborar a través de las cuentas de Cáritas Diocesana de Santiago (también por Bizum) indicando en el concepto INUNDACIÓN VALENCIA:

  • Sabadell ES21 0081 2130 4300 0103 7210
  • Abanca ES18 2080 0319 6030 4000 8096
  • Banco Santander ES44 0049 2584 9210 1001 7670
  • BIZUM 38188

 

Noticia extraída de: archicompostela.es

NOV24 | Día de la Iglesia Diocesana · Archidiócesis de Santiago de Compostela | Revista: «Nuestra Iglesia»

El Día de la Iglesia Diocesana, que este año se celebra el 10 de noviembre, es una oportunidad para agradecer lo que la Iglesia es y lo que la Iglesia hace.

Como cada año, con motivo de este día, el secretariado para el Sostenimiento de la Iglesia de la Conferencia Episcopal Española y la Archidiócesis de Santiago de Compostela publican una nueva edición de su REVISTA: «Nuestra Iglesia», para dar cuenta de la actividad pastoral, social y económica de nuestra diócesis.

Además. en esta ocasión esta revista está dedicada a la “Llamada” que cambia vidas. En ella, el arzobispo mons. Francisco José Prieto Fernández reflexiona sobre la vocación cristiana y cómo esta se manifiesta en la vida de la Iglesia diocesana, al tiempo que agradece el tiempo, las cualidades, la oración y el apoyo económico del pueblo de Dios.

La publicación destaca la labor evangelizadora y social de la Iglesia en Santiago, presentando datos sobre sus diferentes áreas de actividad:

  • Actividad celebrativa: Se celebraron 4.883 bautizos, 6.078 primeras comuniones, 3.112 confirmaciones y 748 matrimonios.
  • Actividad pastoral: La diócesis cuenta con 422 sacerdotes, 576 religiosos y religiosas, 8 diáconos permanentes y 1.476 catequistas.
  • Actividad educativa: Hay 163 centros católicos concertados con 26.793 alumnos y 5.275 docentes.
  • Actividad evangelizadora: Se enviaron 81 misioneros a diferentes partes del mundo.
  • Actividad cultural: La diócesis cuenta con 37 bienes inmuebles de interés cultural y ha realizado 24 proyectos de construcción y rehabilitación. También se celebran 26 fiestas religiosas de interés turístico.
  • Actividad caritativa y asistencial: Se atendieron a más de 85.452 personas a través de diferentes centros y programas. Se recogen las cifras de los 8 tipos de centros de Cáritas, así como las personas atendidas en los mismos, el número de voluntarios.

Todos estos datos también se pueden encontrar en el Portal de Transparencia.

Cabe destacar también la importancia del primer anuncio en la renovación de la Iglesia. Así, se informa sobre la creación de una delegación diocesana para promover esta labor, con el objetivo de que “llegue a formar parte de nuestra pastoral más ordinaria”.

Finalmente, se anima a los fieles a colaborar económicamente con la diócesis a través de donativos. La publicación recuerda las ventajas fiscales de las que se benefician los donantes, con deducciones de hasta el 80%.

 

Revista "Nuestra Iglesia" (en PDF)

 

 

Fuente: archicompostela.es

Presentación de la Campaña del Día de la Iglesia Diocesana: «¿Y si lo que buscas está en tu interior?»

Todos tenemos una vocación. Busca en tu interior y descubre el plan que Dios tiene para ti. Prepárate para la búsqueda más importante en tu vida en buscaentuinterior.es

El secretariado para el Sostenimiento de la Iglesia pone en marcha la Campaña del Día de la Iglesia Diocesana que se celebra el 10 de noviembre.

Este año, la Campaña , con el lema ¿Y si lo que buscas está en tu interior?, gira en torno a las vocaciones, en sintonía con el Congreso Nacional de Vocaciones que se va a celebrar en Madrid del 7 al 9 de febrero, un encuentro que quiere ser una “gran fiesta” de la Iglesia para avivar el deseo y la necesidad de las vocaciones.

Como anticipo al Congreso, el Día de la Iglesia Diocesana nos invita a buscar “en tu interior” para descubrir “el plan que Dios tiene para ti”. Porque “todos queremos encontrar la felicidad en nuestra vida, pero a veces buscamos en el lugar equivocado”. Responder a la “llamada” resulta «transformador e invita a vivir con autenticidad, compromiso y plenitud”.

 

 

.A Pilar le gustaba su vida, aunque había algo que le faltaba. La muerte de su madre supuso “un clic fuerte” que le hizo preguntarse cuál era su lugar en el mundo. En Dios encontró la respuesta. No pensó en lo que renunciaba, sino en todo lo que se encontraba. Ahora es monja cisterciense, lo que le hace sentirse en el corazón de la Iglesia y del mundo. Esta vocación llena su vida. Aunque pueda parecer contradictorio, entrando en el interior realmente uno sale hacia los demás.

Montse: “Tuve muchas dudas… Quería también, pues oye, una vida de familia”

.
Montse descubrió lo que es la entrega al conocer a unas misioneras. Pero quería una vida familiar. Ante la duda, Dios le dio la fuerza y le mostró el camino. Y así encontró su vocación. Ahora es misionera en Japón donde ha descubierto la tristeza de vivir sin sentido y los suicidios. Donde ha descubierto que hay una gran labor que hacer. Donde ha descubierto que puedes ayudar a que una persona recupere su dignidad. Y donde ha descubierto que transmitir el mensaje de Jesús es lo que le motiva y da sentido a su vida. Donde ha descubierto que ahí estaba Cristo y que es el lugar que Dios le tenía reservado para estar.
.
.
.
.
Litus: “Yo he encontrado a Dios en el deporte”
.
.
Litus era más caótico que católico. Su vida era el hockey y la fiesta. Pero la pérdida de su abuela le hizo plantearse que tenía que haber algo más. Si no porqué le faltaba algo teniendo todo lo que humanamente quería. En Medjugorje descubrió que podía hablar con Dios. Comenzó pidiendo ayuda para incorporarse con la Selección a los Juegos Olímpicos de Pekín. Pero terminó pidiendo ser simplemente feliz. Ahora es sacerdote y ayuda a la gente a encontrar a Dios a través del deporte. O al menos, para que sea una un cauce de crecimiento personal.
.
.
.
.
Pedro: “Descubro que todo eso por lo que he luchado al final no me da la felicidad”

.
.
Pedro es ingeniero. Pero después de luchar por tenerlo todo -estudios, un buen trabajo, una buena posición- descubrió que ese todo no le daba la felicidad. Su vida cambió por un enfermo de Sida, del que se despidió con un hasta mañana que no se cumplió. Para la siguiente visita, ya había fallecido.Además de dar clases en un colegio, ahora es diácono. Y como diácono está especialmente llamado a servir a los pobres. A servir a Cristo a través de la caridad. 
.
.
.

.

Diego: “Se trata de esperanza, que hay final feliz”

 

Diego perdió la esperanza en la adolescencia tras la muerte, en 15 días, de dos sacerdotes muy queridos. Una luz le llevó de nuevo al camino. Entró en una comunidad en la que encontró a su mujer y su vocación. Además de escritor y productor audiovisual, ahora es un laico que tiene como misión de evangelización acompañar a los jóvenes. Él sabe que puede aportar algo, sobre todo esperanza. Para que, como él, tengan también un final feliz.

.

 

.

Fuente: conferenciaepiscopal.es

Vídeo del Papa. Noviembre 2024. Por los que han perdido un hijo: “¿Qué se puede decir a unos padres que han perdido a un hijo? ¿Cómo consolarlos? No hay palabras»”.

 

Oremos para que todos los padres que lloran la muerte de un hijo o una hija encuentren apoyo en la comunidad y obtengan del Espíritu consolador la paz del corazón.

Papa Francisco – Noviembre 2024

 

.

“Cuando un padre pierde un hijo, es tan grande el dolor que no hay una palabra” (Papa Francisco)

 

 

La pérdida de un hijo puede ser el dolor más fuerte que un padre y una madre pueden sentir. No existe una palabra que logre describir un dolor tan profundo. Y es en este mes de noviembre, en el que tradicionalmente la Iglesia recuerda a los fieles difuntos, cuando el Papa en el Vídeo que acompaña su intención de oración, producido por su Red Mundial de Oración, nos invita a rezar junto a él por todos aquellos que han perdido un hijo. Además nos ayuda a reflexionar sobre como podemos consolar a estos padres, no con “las palabras de ánimo”, que aunque “dichas con la mejor intención”, “no sirven”, sino que Francisco nos invita a acompañar con «responsabilidad» a estos padres y madres que sufren esta desgarradora pérdida; a «escucharlos y estar cerca de ellos con amor», como Jesucristo cuidaba a los más vulnerables.

El Papa destaca la importancia de sostenerse entre familias, con la fe de por medio siendo un gran pilar para renacer la esperanza.

 

.

Un dolor que te deja sin palabras

 

Estamos tan poco preparados para sobrevivir a la muerte de un hijo. «Vivir más tiempo que tu hijo no es natural», observa Francisco en el Vídeo del Papa de este mes, que ni siquiera nuestro diccionario tiene una palabra adecuada para describir esta condición de vida. “Fíjense que un cónyuge que pierde al otro es un viudo o una viuda. Un hijo que pierde a un padre, es un huérfano o una huérfana. Hay una palabra que lo dice. Pero un padre que pierde a un hijo… no hay una palabra. Es tan grande el dolor que no hay una palabra”.

No hay una palabra, nos recuerda el Papa, entre otras cosas, porque ante la pérdida de un hijo o una hija, las palabras “no sirven”. Ni siquiera las “de ánimo”, que “a veces son banales y sentimentales”, y que, “dichas con la mejor intención, por supuesto, pueden acabar agrandando la herida”. La respuesta es, por tanto, otra: más que hablar a esos padres, “hay que escucharlos, estar cerca de ellos con amor, cuidando ese dolor que tienen con responsabilidad, imitando la forma en que Jesucristo consolaba a los que estaban afligidos”.

.

.

Renacer del dolor

 

Francisco recuerda que algunas familias, “tras sufrir una tragedia tan terrible como esta, han renacido en la esperanza”: la clave fue el apoyo de la fe, la presencia de ese “espíritu consolador” que el Papa invoca en su intención de oración para llevar “la paz del corazón”.

Los protagonistas del Vídeo del Papa de este mes, reúnen historias de gran dolor y esperanza.

Está el dolor de Serena, que se arrojó en los brazos del Papa Francisco en el hospital Gemelli para llorar a su pequeña Angélica, que acababa de morir de una enfermedad genética. Está el de Luca y Paola, los padres de Francesco, atropellado por un coche cuando tenía 18 años, en octubre de 2022: no ha pasado un día desde entonces sin que vuelvan al lugar del accidente, o lleven una flor a su tumba. También está la de Yanet, madre de William, asesinado a los 21 años por las bandas por su compromiso contra la violencia.

Pero no faltan imágenes de esperanza. Como las del grupo Naím, nacido en el seno de la comunidad de Romena, donde una vez al mes se reúnen con familias que han perdido un hijo. Naím toma su nombre del lugar no lejos de Nazaret donde Jesús se encuentra con una viuda cuyo único hijo ha muerto, y sin palabras toca el ataúd del niño muerto: una señal de que los gestos, ante un dolor tan grande, cuentan mucho más que las palabras.

 

Un llamado a la oración y la esperanza

 

Para Francisco, un dolor como el de la pérdida de un hijo, “tan lacerante y carente de explicaciones”, solamente “necesita quedarse agarrado al hilo de una oración», un grito dirigido a Dios en cada momento, que no resuelve la tragedia, sino que está habitado por preguntas que se repiten, preguntas que piden saber dónde estaba Dios en ese momento y que, al mismo tiempo, dan fuerzas para seguir adelante y encontrar consuelo en la oración

El Padre Cristóbal Fones S.J., Director Internacional interino de la Red Mundial de Oración del Papa, reflexiona: “El dolor de perder a un hijo es inmenso. Ante esta realidad, más que intentar decir muchas cosas, hemos de aproximarnos amorosa, gratuita y respetuosamente. Sabemos que Dios nunca deja de consolar y estar junto a quienes sufren. Es necesario acompañar esta realidad con cercanía y delicadeza, poniendo cuidado para encontrar el lenguaje adecuado que nos permita permanecer sin intentar negar ese dolor, sabiendo que nos mueve y anima siempre la esperanza en el Dios de la vida”. Fones invita a unirse en oración con el Papa para que el Espíritu Santo traiga la paz y el consuelo que solo Él puede otorgar a los corazones heridos por esta tragedia.

 

 

 

 

 

 

 

.

Fuente: thepopevideo.org

16 NOV | Asamblea Pastoral Diocesana

La Archidiócesis de Santiago de Compostela se prepara para un importante evento: la Asamblea Pastoral Diocesana de Representantes, que tendrá lugar el sábado 16 de noviembre de 2024 en el Colegio La Salle de Santiago.

 

 

Convocada por el Arzobispo Mons. Francisco Prieto, esta Asamblea tiene como objetivo principal servir como un espacio de encuentro para los diferentes órganos diocesanos, agentes de pastoral y realidades eclesiales significativas, así como impulsar la pastoral en la Iglesia local, cerrar el Año Pastoral 2024 y presentar las orientaciones pastorales para el 2025.

 

A la asamblea están convocados:

  • Vicarios episcopales, delegados y responsables de Departamentos.
  • Consejo Diocesano de Pastoral, Consejo Presbiteral y Consejo de Consultores
  • Arciprestes, vicearciprestes y secretarios de los nuevos arciprestazgos.
  • Representantes laicos de cada nuevo arciprestazgo: 30 plazas para los grandes, 20 para los medianos y 10 para los más pequeños.
  • Representantes de la vida religiosa y consagrada (1 por cada casa o comunidad).
  • Responsables de movimientos, asociaciones, grupos apostólicos laicales y presidentes de cofradías.

 

Inscripción:

La inscripción se realiza enviando un correo electrónico a vicariapastoral@archicompostela.org antes del martes 12 de noviembre.

Se debe indicar: nombre de los asistentes, arciprestazgo, congregación o grupo que representan, número de teléfono y si comerán en la Hospedería de S. Martin Pinario (20€).

 

Orden del día:

10:00 Acogida (abonar la comida) y sentarse por arciprestazgos.
10:20 Saludo y presentación.
10:30 Oración.
11:00 Intervención del Sr. Arzobispo.
12:00 Descanso – café.
12:45 Informaciones diocesanas y testimonios.
14:30 Opción para comer en S. Martín Pinario (20€)
17:00 Eucaristía en la Catedral

 

Preparación Espiritual:

Se propone la organización de vigilias de oración interparroquiales en los días previos a la asamblea, como una forma de prepararse espiritualmente y escuchar al Espíritu Santo.

Estas vigilias se enmarcan en el Año de la Oración 2024 y buscan orar por los frutos de la renovación pastoral en la Iglesia local.

 

Fuente: archicompostela.es