Vídeo del Papa. Junio 2021. La belleza del matrimonio: «Casarse y compartir la vida es algo hermoso”
Recemos por los jóvenes que se preparan para el matrimonio con el apoyo de una comunidad cristiana: para que crezcan en el amor, con generosidad, fidelidad y paciencia.
Papa Francisco – Junio 2021
El Santo Padre dedica su intención de oración del mes de junio a la belleza del matrimonio,
un viaje comprometido de toda la vida en el que “la esposa y el esposo no están solos; los acompaña Jesús”.
El Vídeo del Papa, que recoge la intención de oración que Francisco confía a toda la Iglesia Católica a través de la Red Mundial de Oración del Papa, en este mes de junio está enmarcado en el “Año especial dedicado a la familia”, que comenzó el 19 de marzo de 2021, con el siguiente lema: “El amor familiar: vocación y camino de santidad”.
El vídeo se centra en la belleza del matrimonio y ha sido publicado en colaboración con el Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida. El Santo Padre anima a los jóvenes a embarcarse en este viaje comprometido, ya que “casarse y compartir la vida es algo hermoso”. Por eso es una vocación que vale la pena seguir, ya que “Dios tiene un sueño para nosotros, el amor, y nos pide que lo hagamos nuestro”. La intención de oración reafirma la naturaleza de esta vocación, que “no es solo un acto ‘social’”, sino que “nace del corazón, es una decisión consciente para toda la vida que necesita una preparación específica”.
Tendencias mundiales del matrimonio
“¿Es cierto eso que dicen algunos, que los jóvenes no quieren casarse, especialmente en estos tiempos tan duros?”, comienza preguntando Francisco en El Video del Papa.
La tasa de matrimonios, según algunos datos, viene bajando notablemente desde 1972. En muchos países, además, el descenso de las tasas de matrimonio ha ido acompañado de un aumento de la edad a la que se contrae matrimonio, y se ha multiplicado el número de divorcios, que en unos países afectan a más de la mitad de los matrimonios.
Aún resuenan las dificultades y complicaciones que muchas familias y matrimonios tuvieron que sufrir a causa de la pandemia. El confinamiento, en muchos casos, supuso tensión y conflictos familiares y ha hecho de la convivencia una tarea más ardua de lo acostumbrado.
Algunos dicen que el matrimonio es algo que está pasado de moda. Que los tiempos no están para emprender la aventura de casarse. Y sí, es una aventura, una gran aventura. O, como dice Francisco, “un viaje comprometido, a veces difícil, a veces complicado, pero vale la pena animarse» porque «en este viaje para toda la vida, la esposa y el esposo no están sólos; los acompaña Jesús”.
Para casarse, como para emprender cualquier viaje, hay que prepararse bien. Y entender que “el matrimonio no es solo un acto ‘social’; es una vocación que nace del corazón, es una decisión consciente para toda la vida que necesita una preparación específica”, como dice el Papa en el vídeo de este mes.
“Preparar a los jóvenes y a los novios a una verdadera y propia vocación, y no sólo a la celebración de una boda, es una prioridad”. Así lo comentó la subsecretaria del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, la profesora Gabriella Gambino. “llegar a comprender la presencia de Cristo en la vida cotidiana de los novios, primero, y de los esposos, después, es indispensable para infundir en los jóvenes la certeza de que su propio proyecto familiar es la respuesta a una llamada y que este proyecto es posible”.
El P. Frédéric Fornos S.J., Director Internacional de la Red Mundial de Oración del Papa, observó que, “el Papa manifiesta el deseo de que los jóvenes que se preparan para el sacramento cuenten con ‘el apoyo de una comunidad cristiana’. Pues el matrimonio es una vocación, una respuesta a la llamada del Señor, ósea que la decisión de casarse y de crear una familia es fruto del discernimiento. Dejarse llevar por el sueño que Dios tiene para nosotros, el amor, pide apoyo y acompañamiento de la comunidad cristiana. Como dice Francisco a los jóvenes que se preparan al matrimonio: “para amar hace falta mucha paciencia”, pero en este viaje de toda la vida, Jesús, rostro del amor del Padre, los acompaña. Hagamos nuestro ese sueño de Dios para crecer en el amor y apostar al viaje comprometido del matrimonio y la familia en este año especial de San José”.

Fuente: thepopevideo.org






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