«Todos Responsables de Todos». El MCC denuncia en su campaña la injusticia provocada por el modelo económico.

 

“Debemos hacernos responsables de todos 

y protagonistas del mundo”

 

El próximo sábado día 12 de diciembre, el Movimiento Cultural Cristiano (MCC) tendrá un acto en la parroquia compostelana de San Fernando para presentar el comunicado de su Campaña. El acto tendrá lugar a las 20:00 h.

La campaña de este año del MCC incide en la situación de injusticia que se crea con el actual sistema económico, de modo que las dificultades por las que atraviesan miles de personas no se deben solo a la existencia de la pandemia, sino a la realidad de “un mundo gravemente enfermo con numerosas “pandemias”. En él, según recuerdan desde el MCC, «ha aumentado el hambre y la miseria. Más del 80% de la población está en situación de empobrecimiento mientras que el 50% de la riqueza ya está en manos de menos del 1% de la población».

 

“Apostamos porque la sociedad despierte, 

tome conciencia y se organice solidariamente”

 

 

Más información en solidaridad.net/estaeconomiamata

 

 

Soñar lo posible. Una lectura de Fratelli tutti. «Unas relaciones internacionales fraternas»

¿Es posible abrirse al vecino en una familia de naciones? El papa Francisco responde en Fratelli tutti señalando el camino que conduce a una fraternidad universal:

  • Acoger, proteger, promover e integrar a las personas migrantes y a todos los marginados.
  • Desarrollar la conciencia de que nos salvamos todos o no se salva nadie.
  • Buscar un ordenamiento mundial jurídico, político y económico que tienda hacia el desarrollo solidario de todos los pueblos.
  • Una muestra de la verdadera calidad de los países, afirma el Pontífice, se mide por la capacidad de pensar en todos como familia humana.

En la comunión universal cada grupo humano encuentra su belleza.

Índice

1. Soñar como una única humanidad.
2. Una nueva cultura basada en la amistad.
3. Las religiones, al servicio de la fraternidad.
4. Ser el buen samaritano.
5. En un mundo oscurecido, nadie puede quedar excluido.
6. Una economía con principios éticos.
7. Los caminos de paz.
8. Unas relaciones internacionales fraternas.
9. La mejor política.
10. Mirar al pasado con misericordia.

 

8ª clave: Unas relaciones internacionales fraternas

 

Junto a valiosos progresos históricos, se constata un deterioro de la ética, que condiciona la acción internacional, y un debilitamiento de los valores espirituales.

Ante una crisis del hambre y de la pobreza, que lleva a la muerte a millones de niños, reina un silencio internacional inaceptable.

El aislamiento y la cerrazón en uno mismo o en los propios intereses jamás son el camino para devolver esperanza y obrar una renovación. Es imprescindible la cultura del encuentro.

El panorama mundial hoy nos presenta muchos falsos derechos y, al mismo tiempo, grandes sectores indefensos, víctimas de un mal ejercicio del poder.

Buscamos una nueva red de relaciones internacionales. La desigualdad no afecta sólo a individuos, sino a países enteros, y obliga a pensar en una ética de las relaciones internacionales.

La Comunidad Internacional es una comunidad jurídica fundada en la soberanía de cada uno de los Estados miembros, sin vínculos de subordinación que nieguen o limiten su independencia.

La justicia exige reconocer y respetar los derechos individuales, los derechos sociales y los derechos de los pueblos.

Es preciso una ética global de solidaridad y cooperación para plasmar un futuro marcado por la corresponsabilidad entre toda la familia humana.

Necesitamos un ordenamiento mundial, jurídico, político y económico, que oriente la colaboración internacional hacia el desarrollo solidario de todos los pueblos.

Es necesaria una reforma de las relaciones entre los países y del entramado económico y financiero para que se dé una concreción real al concepto de familia de naciones.

Los artífices de la política internacional y de la economía mundial deben comprometerse seriamente para difundir la cultura de la tolerancia, de la convivencia y de la paz.

 

Toda persona es valiosa y tiene el derecho a vivir con dignidad. No hay un mundo abierto, sin un corazón abierto.

 

Sin muros, sin fronteras, sin excluidos, sin extraños. Así es el mundo que propone el papa Francisco en su última encíclica. Porque al escribir sobre fraternidad universal, la palabra clave es la apertura. Abrir la mente y el corazón nos ayuda a percibir al diferente.

Dios siempre da gratis y la gratuidad, explica el Papa, es actuar sin esperar ningún resultado exitoso o algo a cambio.

 

Perder el rumbo

  • En los países desarrollados se vive en una contradicción: nos cautivan muchos avances pero no advertimos un rumbo realmente humano. Existen progresos históricos en la ciencia, la industria y el bienestar, pero al mismo tiempo se aprecia un deterioro de la ética, que condiciona la acción internacional. Se echan en falta los valores espirituales y el sentido de responsabilidad. Al final, todo esto produce una sensación general de frustración, de soledad y de desesperación (Cf. Ft 29).
  • La situación mundial está dominada por la incertidumbre, el miedo al futuro y controlada por intereses económicos miopes. Una situación en la que nacen focos de tensión que sirven de justificación para acumular armas y municiones. Una situación en la que surgen fuertes crisis políticas, injusticias y en donde abunda una mala distribución de los recursos naturales. Una situación que lleva a la muerte a millones de niños, víctimas de la pobreza y del hambre. Mientras tanto, reina un silencio internacional inaceptable (Cf. Ft 29).

 

Cercanía y cultura del encuentro

  • En nuestros días muchas personas, aún sin saberlo, caminan también hacia la desilusión y la decepción. El aislamiento y encerrarse en uno mismo o en los propios intereses no son la vía para recuperar la esperanza. Es necesario un cambio de ruta para coger el camino que lleva a la cercanía y a la cultura del encuentro. El aislamiento, no; cercanía, sí. Cultura del enfrentamiento, no; mejor cultura del encuentro (Cf. Ft 30).

 

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Soñar en otra humanidad

  • Los graves problemas del mundo no se corrigen pensando únicamente en la ayuda entre individuos o pequeños grupos, porque la desigualdad afecta a países enteros. La solución pasa por una nueva ética de las relaciones internacionales. La justicia -puntualiza- exige reconocer y respetar los derechos individuales, pero también asegurar el derecho fundamental de los pueblos a la subsistencia y al progreso (Cf. Ft 126).
  • Es posible soñar en otra humanidad si en el centro de los derechos se pone la dignidad humana. Es posible anhelar un planeta que asegure tierra, techo y trabajo para todos. La paz real y verdadera es posible si se construye desde una ética global de solidaridad y cooperación, de corresponsabilidad entre toda la familia humana (Cf. Ft 127).

 

Una familia de naciones

  • Para que se dé una concreción real al concepto de familia de naciones, hace falta una reforma de las relaciones entre los países y del entramado económico y financiero. El Papa pide evitar imposiciones culturales o el deterioro de las libertades básicas de las naciones más débiles a causa de diferencias ideológicas (Cf. 173).
  • Y como propone la Carta de las Naciones Unidas, verdadera norma jurídica fundamental, hay que garantizar la negociación y el arbitraje entre las partes. Para conseguir el ideal de la fraternidad universal que se busca nunca debemos olvidar que la justicia es el requisito indispensable (Cf. 173).

 

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Dar voz a las naciones más pobres

  • En la actualidad, el panorama mundial presenta muchos falsos derechos y grandes sectores indefensos, víctimas más bien de un mal ejercicio del poder (Cf. Ft 171).
  • En Fratelli tutti se reclama un ordenamiento jurídico, político y económico a nivel mundial que favorezca la colaboración internacional para el desarrollo solidario de todos los pueblos. Lo que beneficiará a todo el planeta, anticipa el Pontífice, porque la ayuda al desarrollo de los países pobres implica la creación de riqueza para todos (Cf. Ft 138).
  • Esto supone dar voz a las naciones más pobres en las decisiones comunes y procurar incentivar el acceso al mercado internacional de los países lastrados por la pobreza y el subdesarrollo (Cf. Ft 138).
  • En definitiva, hay que hacer un llamamiento a los artífices de la política internacional y de la economía mundial para que se comprometan seriamente en difundir la cultura de la tolerancia, de la convivencia y de la paz. Para que cuanto antes se pongan manos a la obra y detener ya tanto derramamiento de sangre inocente. Para que reaccionen a tiempo y corrijan inmediatamente el rumbo cuando una determinada política siembra el odio o el miedo hacia otras naciones en nombre del bien del propio país. (Cf. Ft 192).

 

Fuente: Conferencia Episcopal Española

As persoas comprometidas cunha teima, a do traballo decente

Varios membros da iniciativa «Igrexa polo Traballo Decente» da Diócese de Santiago de Compostela participaron no programa da TVG «Polo Camiño da fe», que co título «As persoas comprometidas cunha teima, a do traballo decente» emitiuse este pasado domingo 6 de decembro.

Neste programa Alfredo Losada (responsable da HOAC na diócese de Santiago), Anuncio Mouriño (director de Cáritas Interparroquial de Santiago) e Macamen Díaz (relixiosa da Compañia de María) falan da importancia e da necesidade de que todas as persoas, homes e mulleres, teñan un traballo digno.

Pódese ver este programa da TVG no seguinte enlace:

 

A «Igrexa polo traballo decente» e unha iniciativa que na diocese de Santiago de Compostela surdiu hai mais de 6 anos, e está constituida por varias entidades e asociacions laicales da Igrexa (Cáritas diocesana, CONFER, HOAC, Justicia y Paz, JEC, JOC, ACG, SSCC y ACdP) que traballan en equipo co fin de visibilizar a loita por conseguir que o traballo decente sexa cada día más real na vida das persoas e respetuoso coa casa común.

 

 

El Papa Francisco dedica su vídeo del mes de diciembre a la oración: «Nuestro corazón cambia cuando ora»

« El corazón de la misión de la Iglesia es la oración ». Con esta frase inicia Francisco el ‘Vídeo del Papa’  del mes de diciembre. Un vídeo que, como en meses anteriores, el Papa confía a toda la Iglesia Católica a través de la Red Mundial de Oración del Papa

En esta ocasión, el Papa dedica su última intención del año 2020 a la ORACIÓN como tal, y nos invita a que  «Recemos para que nuestra relación con Jesucristo se alimente de la Palabra de Dios y de una vida de oración».

Así, en este vídeo lleno de referencias a la crisis por la pandemia del Covid-19 que se ha vivido este año (con imágenes tomadas de los momentos más conmovedores del 2020 donde vemos al papa como verdadero hombre de oración: la oración por la pandemia en una plaza San Pedro vacía; su peregrinación al crucifijo de San Marcelo en la Vía del Corso, en el centro de Roma; los momentos de recogimiento ante el icono bizantino de la Salus Populi Romani en la Basílica romana de Santa María la Mayor), el Papa explica, que solo «orando cambiamos la realidad y cambiamos nuestros corazones». Y es que, tal como subraya Francisco, las personas «podemos hacer muchas cosas, pero sin oración no funciona».

Del mismo modo, asevera que «la oración es la llave para que podamos entrar en un diálogo con el Padre» y, al mismo tiempo, es el medio por el cual «conversamos con Jesús». «Cada vez que leemos un pequeño pasaje del evangelio» «escuchamos a Jesús que nos habla y respondemos. Y esto es la oración» nos dice el Papa Francisco.

«En silencio, todos, cada uno reza con el corazón»

 

 

Monseñor Barrio: «As persoas discapacitadas son presenza de Cristo e con elas temos que promover a cultura do encontro»

“O 6 de decembro conmemoramos na Diocese o Día Internacional das Persoas con Discapacidade. A Igrexa sempre se sentiu moi próxima a estas persoas das que tanto aprendemos e cuxa dignidade temos que subliñar sempre”. Así comienza la nueva Carta Pastoral de monseñor Julián Barrio dedicada a esta celebración bajo el lema “Contigo son Luz no Camiño”.

En su carta el arzobispo nos recuerda que estas personas con alguna discapacidad son «ese libro humano no que tantas cousas podemos aprender», «un faro de gratitude, de bondade e xenerosidade que nos leva a entrar dentro de nós mesmos, malgastando agarimo e humanizando a nosa vida»

Por tanto, Monseñor Barrio busca sensibilizarnos sobre la condición de estas personas, «apoiando a súa dignidade, os seus dereitos e benestar, e traballando para integralas na comunidade civil e eclesial non como sinxelos suxeitos pasivos senón activos«. «Sería unha pena non contar cos seus dons e posibilidades» nos sigue diciendo el arzobispo, y también agradece a todas aquellas personas que colaboran en esta tarea manifestando «tenrura con elas, utilizando as  mans e corazón para sentirse próximos a elas e coidalas en todo momento»

D Julián concluye animándonos a todos a «vivir esta Xornada na nosa Diocese, ofrecendo unha mensaxe de esperanza ás persoas con discapacidade, que son luz no noso camiño»

 

Textos íntegros de la Carta Pastoral del arzobispo D. Julían Barrio con motivo del Día diocesano de las personas con discapacidad. Diciembre 2020:

 

“Contigo son luz no camiño”

Queridos diocesanos:

O 6 de decembro conmemoramos na Diocese o Día Internacional das Persoas con Discapacidade. A Igrexa sempre se sentiu moi próxima a estas persoas das que tanto aprendemos e cuxa dignidade temos que subliñar sempre. Como temos que agradecer ás persoas que coidan os máis débiles, sobre todo nestas circunstancias da pandemia,  a quen hei de facer visibles na vida de cada día! Esta xornada busca sensibilizar á opinión pública sobre a condición destas persoas, apoiando a súa dignidade, os seus dereitos e benestar, e traballando para integralas na comunidade civil e eclesial non como sinxelos suxeitos pasivos senón activos. Sería unha pena non contar cos seus dons e posibilidades. A Doutrina social da Igrexa considera que “a sociedade debe axudar as persoas con discapacidade para que poidan desenvolver todos os seus dons; esa é a base das sociedades xustas e solidarias”.

Luz no noso camiño

As persoas discapacitadas son presenza de Cristo e con elas temos que promover a cultura do encontro. Os cristiáns, dicía San Xoán Paulo II,  somos conscientes de que “en Deus descubrimos a dignidade das persoas  humanas, de cada unha das persoas humanas. O grao de saúde física ou mental non engade nin quita nada á dignidade da persoa; máis aínda, o sufrimento pode darlle dereitos especiais na nosa relación con elas”. Isto é o que se percibe cando un visita os centros ou as casas onde viven estas persoas. Son un faro de gratitude, de bondade e xenerosidade que nos leva a entrar dentro de nós mesmos, malgastando agarimo e humanizando a nosa vida. Son luz no noso camiño que ilumina eses espazos escuros da nosa vida fundamentada na autosuficiencia. Escribíavos o pasado ano nesta Xornada, que cando tanto se valora a fortaleza física da persoa e tanto se fala de transhumanismo, as persoas discapacitadas son ese libro humano no que tantas cousas podemos aprender. A familia onde se recibe a vida, os medios de comunicación e a Igrexa, portadora de verdadeiro humanismo, contribúen a que a sociedade axude estas persoas. Dicía o pasado ano nesta Xornada o papa Francisco: “Teñamos a coraxe de dar voz a aquelas persoas que son discriminadas pola súa condición de discapacidade, porque desafortunadamente nalgúns países, mesmo hoxe, é difícil recoñecelas como persoas de igual dignidade, como irmáns e irmás na humanidade”.

A luz do Nadal

Tamén neste Nadal se nos pide saír das nosas covas nas que esperamos o Señor segundo os nosos plans, e achegarnos ao portal de Belén para comprobar que Deus se nos mostra de maneira imprevisible, arroupándose na sinxeleza, na pobreza, no desvalimento e na humildade. O seu realismo humano é o referente da autenticidade para o home.  O Señor fíxose contemporáneo da vida de cada un de nós, tamén no medio desta pandemia e da nosa fraxilidade que nos desasosegan e cuestionan. Pero como Xesús tamén dicimos: “Douche grazas, Pai, Señor do ceo e da terra, porque escondiches estas cousas aos sabios e entendidos, e reveláchesllas aos pequenos” (Mt 11,25.29-30). Queiramos de maneira especial a estas persoas discapacitadas e manifestemos a nosa tenrura con elas, utilizando as nosas mans e corazón para sentirnos próximos a elas e coidalas en todo momento. Sen dúbida coidalas a elas é coidarnos a nós como criaturas de Deus, creadas ao seu xeito. Tratemos de ver cos ollos de Deus e descubriremos que o que acontece para os que o aman, todo lle serve para o seu ben.

Anímovos a todos a vivir esta Xornada na nosa Diocese, ofrecendo unha mensaxe de esperanza ás persoas con discapacidade, que son luz no noso camiño. Saúdavos con afecto e bendí no Señor,

+ Julián Barrio Barrio,
Arcebispo de Santiago de Compostela

 

 

Fuente: archicompostela.es

Soñar lo posible. Una lectura de Fratelli tutti. «Los caminos de paz»

En una encíclica sobre la fraternidad y la amistad social, no podía faltar una reflexión sobre cómo construir los caminos que nos lleven a superar las divisiones, favoreciendo la paz y la comunión entre todos los pueblos.

Comprometerse seriamente para difundir la cultura de la tolerancia, de la convivencia y de la paz requiere una voluntad de reencuentro. El papa Francisco nos ofrece algunas claves:

  • La reconciliación verdadera.
  • Un proyecto común que no anula al individuo.
  • Reconocer, garantizar y reconstruir la dignidad de todas las personas.
  • Optar por los más pobres, los últimos, los descartados.

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Índice

1. Soñar como una única humanidad.
2. Una nueva cultura basada en la amistad.
3. Las religiones, al servicio de la fraternidad.
4. Ser el buen samaritano.
5. En un mundo oscurecido, nadie puede quedar excluido.
6. Una economía con principios éticos.
7. Los caminos de paz.
8. Unas relaciones internacionales fraternas.
9. La mejor política.
10. Mirar al pasado con misericordia.

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7ª Clave: Los caminos de la paz

 

En muchos lugares del mundo hacen falta caminos de paz que lleven a cicatrizar las heridas, se necesitan artesanos de paz dispuestos a generar procesos de sanación y de reencuentro con ingenio y audacia.

Algunas expresiones necesarias para la paz como democracia, libertad, justicia, unidad han sido manoseadas y desfiguradas para utilizarlas como instrumento de dominación que arruina la paz.

La sociedad se hace más pobre cuando niega a otros el derecho a existir y a opinar. Se acude a la estrategia de ridiculizarlos, sospechar de ellos, cercarlos: no se recoge su parte de verdad, sus valores.

Cuando las personas se unen para generar procesos sociales de fraternidad y de justicia para todos, se entra en el campo de la más amplia caridad, la caridad política. Se camina hacia la paz.

La caridad, con su dinamismo universal, puede construir un mundo nuevo. Ella misma es la mejor manera de lograr caminos eficaces de desarrollo para todos.

La paz social es trabajosa, artesanal. Integrar a los diferentes es difícil y lento, pero es la garantía de una paz real y sólida.

El proceso de paz es un compromiso constante en el tiempo, un trabajo paciente que busca la verdad y la justicia, que honra la memoria de las víctimas y que se abre a una esperanza más fuerte que la venganza.

La verdad es una compañera inseparable de la justicia y de la misericordia. Las tres juntas son esenciales para construir la paz.

La paz es el compromiso incansable por reconocer, garantizar y reconstruir concretamente la dignidad de nuestros hermanos, para que puedan sentirse los principales protagonistas del destino de su nación.

Quienes pretenden pacificar a una sociedad no deben olvidar que la desigualdad y la falta de un desarrollo humano integral no permiten generar paz.

El objetivo del diálogo es establecer amistad, paz, armonía y compartir valores y experiencias morales y espirituales en un espíritu de verdad y amor.

 

Es posible anhelar un planeta que asegure tierra, techo y trabajo para todos.

Este es el verdadero camino de la paz, que sólo puede lograrse cuando luchamos por la justicia

a través del diálogo, persiguiendo la reconciliación y el desarrollo mutuo.

 

El compromiso cristiano hacia la paz nace del mismo ejemplo de Jesucristo. Él rechazó siempre la violencia y la intolerancia y llamó al amor al prójimo como la seña de identidad del cristiano.

Guerras, atentados, persecuciones por motivos raciales o religiosos y tantas afrentas contra la dignidad humana van multiplicándose dolorosamente en muchas regiones del mundo, hasta asumir las formas de lo que se podría llamar una “tercera guerra mundial en etapas”.

En el mundo actual, los sentimientos de pertenencia a una misma humanidad se debilitan y el sueño de construir juntos la justicia y la paz parece una utopía. No podemos permanecer indiferentes. Hoy el mundo tiene una insaciable sed de paz.

El Papa pide a Dios que prepare nuestros corazones al encuentro con los hermanos más allá de las diferencias de ideas, lengua, cultura o religión.

 

Artesanos de la paz

  • Nuestro mundo pretende garantizar la estabilidad y la paz con una falsa seguridad sustentada por una mentalidad de miedo y desconfianza. Por eso, en muchos lugares del mundo hace falta crear caminos de paz, vínculos entre personas que permitan cicatrizar las heridas del odio. Se necesitan artesanos de paz dispuestos a generar procesos de sanación y de reencuentro con ingenio y audacia (Cf. Ft. 26 y 225).
  • La paz real y duradera sólo es posible desde una ética global que sostenga la solidaridad y la cooperación entre las personas para construir un futuro mejor. Este se apoya en esa relación y en la corresponsabilidad entre toda la familia humana (Cf. Ft. 227).
  • Hay una “arquitectura” de la paz en la que intervienen las diversas instituciones de la sociedad, cada una desde su competencia, pero hay también una “artesanía” de la paz que involucra las personas (Cf. Ft. 231).
  • Cada ser humano puede ser un fermento eficaz con su estilo de vida cotidiana. Cada uno juega un papel fundamental en un único proyecto creador, para escribir una nueva página de la historia, una página llena de esperanza, llena de paz, llena de reconciliación (Cf. Ft. 231).

 

Cultura del encuentro

  • El Papa advierte que la paz social se debe sostener en la cultura del encuentro, aunque esto sea más trabajoso. Integrar a los diferentes es mucho más difícil y lento pero es la garantía de una paz real y sólida. Lo que vale la pena es generar procesos que construyan un pueblo que sabe acoger las diferencias. ¡Armemos a nuestros hijos con las armas del diálogo! ¡Enseñémosles la buena batalla del encuentro! (Cf. Ft. 217).
  • El objetivo del diálogo es establecer amistad, paz, armonía. Se trata de compartir valores y experiencias morales y espirituales en un espíritu de verdad y amor (Cf. Ft. 217).
  • Reconocer a cada ser humano como un hermano o una hermana y buscar una amistad social que integre a todos, no son meras utopías. Exigen la decisión y la capacidad para encontrar los caminos eficaces que las hagan realmente posibles. Cualquier empeño en esta línea se convierte en un ejercicio supremo de la caridad (Cf. Ft. 180).

 

Pacificar la sociedad

  • La caridad logra caminos eficaces de desarrollo para todos. El amor social es una fuerza capaz de suscitar vías nuevas para afrontar los problemas del mundo de hoy y para renovar profundamente desde su interior las estructuras. Y es que la caridad, con su dinamismo universal, puede construir un mundo nuevo (Cf. Ft. 183).
  • Si hay que volver a empezar, siempre será desde los últimos. Quienes pretenden pacificar a una sociedad no deben olvidar que la igualdad y el desarrollo humano integral permiten generar paz. Sin igualdad de oportunidades, las diversas formas de agresión y de guerra encontrarán un caldo de cultivo que tarde o temprano provocará su explosión (Cf. Ft. 183).

 

  • Nadie alcanza la paz interior ni se reconcilia con la vida alimentando la ira o intentando destruir al otro. La verdad es que ninguna familia, ningún grupo de vecinos o una etnia, menos un país, tiene futuro si el motor que los une, convoca y tapa las diferencias es la venganza y el odio. No podemos ponernos de acuerdo y unirnos para vengarnos, para hacerle al que fue violento lo mismo que él nos hizo, para planificar ocasiones de desquite bajo formatos aparentemente legales. Así no se gana nada y a la larga se pierde todo (Cf. Ft. 242).

 

Un compromiso constante

  • La realidad es que el proceso de paz es un compromiso constante en el tiempo. Es un trabajo paciente que busca la verdad y la justicia, que honra la memoria de las víctimas y que se abre, paso a paso, a una esperanza común, más fuerte que la venganza (Cf. Ft. 226).
  • La verdad es una compañera inseparable de la justicia y de la misericordia. Las tres juntas son esenciales para construir la paz y, por otra parte, cada una de ellas impide que las otras sean alteradas. La verdad no debe, de hecho, conducir a la venganza, sino más bien a la reconciliación y al perdón (Cf. Ft. 227).
  • La fraternidad es el fundamento y el camino de la paz, un camino de solidaridad y cooperación que hay que recorrer juntos toda la familia humana. Con la ayuda de Dios es posible construir un mundo de paz y así, salvarnos juntos (Papa Francisco en Asís).

 

 

 

Fuente: Conferencia Episcopal Española

Material para vivir el Adviento de ACG

 

VIENE EL SEÑOR…
anunciémoslo con OBRAS Y PALABRAS

 

El Adviento nos prepara para vivir el Misterio de la Encarnación. Nos acerca al Jesús nacido. A él le podemos decir: «Maestro, ¿dónde vives?» Y nos dirá: «Ven y hagamos entre todos que mejore este mundo». Por ello nuestro Padre Dios nos invita de nuevo a salir y anunciar a Jesucristo con obras y palabras.

 

La Acción Católica General ofrece esta propuesta de oración para adultos, jóvenes y niños. Y puedes utilizarla a nivel personal, pero también a nivel comunitario, en tu equipo de vida, en tu parroquia. Tenemos la oportunidad de vivir el Adviento y la Navidad en comunidad. Es en comunidad donde podremos también percibir los dones regalados por Dios a cada uno de nosotros. El compromiso así, se fortalece, se enriquece con las cualidades de cada uno.

¡¡Esperamos que lo disfrutéis!!

Podeis descargar el material en el siguiente enlace

 

 

 

Fuente: accioncatolicageneral.es

La CEE lanza la app “Liturgia de las horas”

Con el comienzo del Adviento y del nuevo año litúrgico, está disponible ya para dispositivos móviles la aplicación “Liturgia de las horas” que la Conferencia Episcopal Española pone en disposición de los fieles  para facilitarles la oración oficial de la Iglesia.

La aplicación, que es gratuita, se puede descargar en Google Play para dispositivos Android y en los próximos días también en la App Store de Apple y es la primera app oficial en español para rezar el oficio divino.

A través de esta aplicación, el usuario podrá disponer a diario en su dispositivo móvil la Liturgia de las horas y así, puede unirse a la oración de la Iglesia en el momento del día en que se encuentre, o acceder a las otras horas del día o de otros días del año litúrgico, mediante un calendario. La nueva aplicación incluye también los textos propios para cada día del Misal Romano y del Leccionario de la Misa, así como el Martirologio Romano, para poder conmemorar diariamente a los mártires y santos.

En una primera etapa, la aplicación estará disponible de manera gratuita previo registro del nombre y del correo electrónico para poder informarle de próximas novedades y actualizaciones de este nuevo servicio de la Iglesia española.

Esta aplicación ha sido desarrollada por la editorial Libros Litúrgicos de la CEE y por el departamento de Desarrollo digital de COPE a partir de una petición de los obispos españoles para facilitar la oración litúrgica a través de una aplicación oficial.

 

Fuente: Conferencia Episcopal Española

Monseñor Barrio: «Levemos ás persoas necesitadas material e espiritualmente a Luz que brillou en Belén»

Como todos los años nuestro arzobispo Don Julián nos hace llegar una CARTA PASTORAL para el tiempo de ADVIENTO, donde nos exhorta en este tiempo litúrgico a vivir un Adviento con gran esperanza y corazón, aprovechando esta «oportunidade providencial para acoller o Don gratuíto da salvación saíndo ao encontro do Señor«.

Monseñor Barrio nos invita en su carta a que «No medio da crise humanitaria e sanitaria que nos afecta, a distancia social aconsellada ha de acrecentar a proximidade do corazón. A isto chámanos o Nadal coa alegría das panxoliñas e sen o abafo do consumismo»

También nos anima a «seguir vivindo cristiamente o Nadal, imitando a Xesús “que pasou facendo o ben e curando a todos os oprimidos polo diaño porque Deus estaba con el” » recordándonos que «O Señor fíxose contemporáneo da vida de cada un de nós, tamén no medio desta pandemia que nos desasosega e cuestiona»

 

Texto de la «Carta Pastoral no Advento 2020» completo:

 

Nadal: Deus feito home

Queridos diocesanos:

O Advento é o tempo litúrxico no que a Iglesia nos chama a prepararnos para celebrar o Fillo de Deus feito home pola nosa salvación. “Tanto amou Deus ao mundo que entregou o seu Unixénito, para que todo o que cre nel non pereza, senón que teña vida eterna” (Xn 3,16). A actitude espiritual hanos de levar a contemplar cos ollos da esperanza a transcendencia deste gran acontecemento na plenitude do tempo (cf. Gál 4,4). Deus creounos por amor e non nos abandonou na nosa desobediencia. O Advento é unha oportunidade providencial para acoller o Don gratuíto da salvación saíndo ao encontro do Señor.

Pobreza, sinxeleza e humildade

Ao contemplar o Neno Deus nado en Belén, convídovos a ler a pasaxe bíblica referente ao profeta Elías (cf. 1Re 19,9a.11-13a). O Señor tamén nos chama hoxe como ao profeta entón a saír da nosa cova e a achegarnos ao portal de Belén para deixarnos sorprender pola sinxeleza dun neno envolto en cueiros e deitado nun presebe (cf. Lc 2,7). Talvez na nosa fantasía, damos renda solta ás nosas fantasías, pero máis aló delas Deus sempre nos sorprende. Ao profeta Elías dicir: “Sae e permanece en pé no monte ante o Señor” (1Re 19,11). O profeta foi testemuña dun furacán, dun terremoto, dun lume pero nestes fenómenos non estaba o Señor. Despois disto veu o rumoreo dunha brisa suave ante o cal Elías cubriu o seu rostro co manto e nesa circunstancia chegoulle a voz do Señor dicíndolle que volvese ao camiño para realizar a misión que se lle encomendou (cf. 1Re 19,9-18). Dalgunha maneira nese rumoreo presentíase a presenza do Fillo de Deus que “non gritará, non clamará, non voceará polas rúas. A cana fervenza non a crebará, a mecha vacilante non o apagará. Manifestará a xustiza con verdade” (Is 42,2-3). Tamén neste Nadal pídesenos saír das nosas covas nas que esperamos ao Señor segundo os nosos plans, e achegarnos ao cortello de Belén para comprobar que Deus se nos mostra de maneira imprevisible, arroupándose na sinxeleza, na pobreza e na humildade. O seu realismo humano é o referente da autenticidade para o home. Certamente no edificio da nosa espiritualidade toda ostentación esborrállase.

Mensaxe do Neno Deus no portal de Belén

A luz que iluminou o portal de Belén foi irradiándose no Evanxeo e nas actitudes de Xesús ao longo da súa vida aínda que no seu nacemento foi ignorado polos seus contemporáneos e polas forzas que movían entón os fíos da trama social. O Señor fíxose contemporáneo da vida de cada un de nós, tamén no medio desta pandemia que nos desasosega e cuestiona pero temos que seguir vivindo cristiamente o Nadal, imitando a Xesús “que pasou facendo o ben e curando a todos os oprimidos polo diaño porque Deus estaba con el” (Feit 10, 38). El soportou o desprestixio humano de non ter un lugar na convivencia social como tantas e tantas persoas hoxe en día na nosa sociedade: “Para eles non había sitio na pousada” (Lc 2,7). No Sermón da montaña proclamará: “Benaventurados os mansos porque eles herdarán a terra”.  Mantivo un diálogo constante co Pai: “Douche grazas, Pai, Señor do ceo e da terra, porque escondiches estas cousas aos sabios e entendidos, e reveláchesllas aos pequenos… Tomade o meu xugo sobre vós e aprendede de min, que son manso e humilde de corazón e atoparedes descanso para as vosas almas. Porque o meu xugo é levadío e a miña carga liviá” (Mt 11,25.29-30). Indicounos as pautas do noso comportamento: “O Fillo do Home non veu a ser servido senón a servir e a dar a súa vida en rescate por moitos” (Mt 20,28). “Douvos un mandamento novo; que vos amedes uns a outros; como eu vos amei, amádevos tamén uns a outros. Nisto coñecerán todos que sodes discípulos meus; se vos amades uns a outros” (Jn 13,34-35). O apóstolo San Paulo escribiu que “o amor é paciente, é benigno; o amor non ten envexa, non presume, non se engríe; non é indecoroso nin egoísta; non se irrita; non leva contas do mal; non se alegra coa inxustiza senón que goza coa verdade. Todo o escusa, todo o cre, todo o espera, todo o soporta” (1Cor 13,4-7). Unha boa guía para non caer no risco de ser branco dos aduladores, e tratar de actuar sempre en xustiza e en verdade. No medio da crise humanitaria e sanitaria que nos afecta, a distancia social aconsellada ha de acrecentar a proximidade do corazón. A isto chámanos o Nadal coa alegría das panxoliñas e sen o abafo do consumismo.

Exhortación para o Nadal

Non amortigüemos as consecuencias da mensaxe de Xesús sobre os almofadóns dos nosos prexuízos e sentimentalismos. Levemos ás persoas necesitadas material e espiritualmente a Luz que brillou en Belén, ofrecéndolles a nosa axuda. Pola miña banda quero chegar aos vosos fogares e proclamarvos ese gran anuncio de esperanza cristiá: “Hoxe na Cidade de David nace o Salvador, o Mesías, o Señor”. Pido ao Neno Deus que bendiga a todas as familias, en especial ás que nestas datas o recordo das persoas queridas se converte en tristeza. Bo Nadal a todos!

Saúdavos con afecto,

+ Julián Barrio Barrio,
Arcebispo de Santiago de Compostela.

 

 

 

Carta Pastoral extraida de archicompostela.es

ACG presenta via ZOOM sus materiales «Haciendo camino» para jóvenes

«Un material para hacer parroquia y crear comunidad de manera viva, dinámica y joven»

 

Acción Católica General presentará, a través de su responsable de Jóvenes, Fran Ramírez, el nuevo Itinerario de Formación para jóvenes «HACIENDO CAMINO». Será una presentación online el próximo día 30 de Noviembre, lunes, a las 17:30 h. vía ZOOM dentro de un acto convocado por la Subcomisión de Juventud e Infancia de la CEE y abierta a todos los delegados/as y agentes de pastoral juvenil del pais.

A pesar de todas las dificultades a consecuencia de la pandemia, «¡la Pastoral con jóvenes, sigue está viva!» y en esta etapa desde la subcomisión se sigue trabajando y apostando por los procesos formativos.   Por ello, es una verdadera alegría poder contar y presentar un itinerario de jóvenes, pensado para ellos y con un deseo de ayudar y acompañar en su crecimiento en la fe. Un itinerario abierto y que pueda ser utilizado por cualquier delegación, parroquia, movimiento, congregación, etc., porque trata de ser un itinerario de servicio a toda la realidad eclesial.

En esta presentación, como promotor del acto, se contará con las palabras y la participación de D. Raúl Tinajero Ramírez, Director de la Subcomisión de infancia y juventud de la CEE. También al finalizar la exposición sobre el itinerario, se presentará la última publicación que ha realizado el Equipo de Diálogos de Pastoral con Jóvenes, titulada «Proyectar en el Espíritu», sobre el discernimiento, tema fundamental en todo trabajo pastoral.

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¿Qué es «HACIENDO CAMINO»?

Es un material para el acompañamiento en la fe de los jóvenes de parroquia y demás realidades pastorales, de forma participativa, fresca, moderna y con contenido.
Es un itinerario pensado para grupos-equipos de jóvenes que tengan un cierto sentimiento de comunidad y de su “ser cristiano”.

Toda la Iglesia habla de la importancia de posibilitar procesos para los jóvenes en su camino de amistad con Cristo. Por ello, si queremos una juventud entregada, alegre, esperanzada, llena de vida y moderna pero también que conozca a Jesucristo, que lleve su fe a la vida transformando su realidad, que viva la formación como algo dinámico, participativo y en torno al diálogo, este material te será enormemente útil.

¿A quien va dirigido?

A equipos de vida de jóvenes de parroquia que ya hayan experimentado cierta experiencia de fe y la vivencia de Jesucristo en torno a un grupo-comunidad (Este material se recomienda para jóvenes a partir de 18 años y que tengan un acompañante formado a su lado).

 

Fuente: Acción Católica General