El Papa Francisco dedica su vídeo del mes de diciembre a la oración: «Nuestro corazón cambia cuando ora»

« El corazón de la misión de la Iglesia es la oración ». Con esta frase inicia Francisco el ‘Vídeo del Papa’  del mes de diciembre. Un vídeo que, como en meses anteriores, el Papa confía a toda la Iglesia Católica a través de la Red Mundial de Oración del Papa

En esta ocasión, el Papa dedica su última intención del año 2020 a la ORACIÓN como tal, y nos invita a que  «Recemos para que nuestra relación con Jesucristo se alimente de la Palabra de Dios y de una vida de oración».

Así, en este vídeo lleno de referencias a la crisis por la pandemia del Covid-19 que se ha vivido este año (con imágenes tomadas de los momentos más conmovedores del 2020 donde vemos al papa como verdadero hombre de oración: la oración por la pandemia en una plaza San Pedro vacía; su peregrinación al crucifijo de San Marcelo en la Vía del Corso, en el centro de Roma; los momentos de recogimiento ante el icono bizantino de la Salus Populi Romani en la Basílica romana de Santa María la Mayor), el Papa explica, que solo «orando cambiamos la realidad y cambiamos nuestros corazones». Y es que, tal como subraya Francisco, las personas «podemos hacer muchas cosas, pero sin oración no funciona».

Del mismo modo, asevera que «la oración es la llave para que podamos entrar en un diálogo con el Padre» y, al mismo tiempo, es el medio por el cual «conversamos con Jesús». «Cada vez que leemos un pequeño pasaje del evangelio» «escuchamos a Jesús que nos habla y respondemos. Y esto es la oración» nos dice el Papa Francisco.

«En silencio, todos, cada uno reza con el corazón»

 

 

Monseñor Barrio: «As persoas discapacitadas son presenza de Cristo e con elas temos que promover a cultura do encontro»

“O 6 de decembro conmemoramos na Diocese o Día Internacional das Persoas con Discapacidade. A Igrexa sempre se sentiu moi próxima a estas persoas das que tanto aprendemos e cuxa dignidade temos que subliñar sempre. Así comienza la nueva Carta Pastoral de monseñor Julián Barrio dedicada a esta celebración bajo el lema “Contigo son Luz no Camiño”.

En su carta el arzobispo nos recuerda que estas personas con alguna discapacidad son «ese libro humano no que tantas cousas podemos aprender», «un faro de gratitude, de bondade e xenerosidade que nos leva a entrar dentro de nós mesmos, malgastando agarimo e humanizando a nosa vida»

Por tanto, Monseñor Barrio busca sensibilizarnos sobre la condición de estas personas, «apoiando a súa dignidade, os seus dereitos e benestar, e traballando para integralas na comunidade civil e eclesial non como sinxelos suxeitos pasivos senón activos«. «Sería unha pena non contar cos seus dons e posibilidades» nos sigue diciendo el arzobispo, y también agradece a todas aquellas personas que colaboran en esta tarea manifestando «tenrura con elas, utilizando as  mans e corazón para sentirse próximos a elas e coidalas en todo momento»

D Julián concluye animándonos a todos a «vivir esta Xornada na nosa Diocese, ofrecendo unha mensaxe de esperanza ás persoas con discapacidade, que son luz no noso camiño»

 

Textos íntegros de la Carta Pastoral del arzobispo D. Julían Barrio con motivo del Día diocesano de las personas con discapacidad. Diciembre 2020:

 

“Contigo son luz no camiño”

Queridos diocesanos:

O 6 de decembro conmemoramos na Diocese o Día Internacional das Persoas con Discapacidade. A Igrexa sempre se sentiu moi próxima a estas persoas das que tanto aprendemos e cuxa dignidade temos que subliñar sempre. Como temos que agradecer ás persoas que coidan os máis débiles, sobre todo nestas circunstancias da pandemia,  a quen hei de facer visibles na vida de cada día! Esta xornada busca sensibilizar á opinión pública sobre a condición destas persoas, apoiando a súa dignidade, os seus dereitos e benestar, e traballando para integralas na comunidade civil e eclesial non como sinxelos suxeitos pasivos senón activos. Sería unha pena non contar cos seus dons e posibilidades. A Doutrina social da Igrexa considera que “a sociedade debe axudar as persoas con discapacidade para que poidan desenvolver todos os seus dons; esa é a base das sociedades xustas e solidarias”.

Luz no noso camiño

As persoas discapacitadas son presenza de Cristo e con elas temos que promover a cultura do encontro. Os cristiáns, dicía San Xoán Paulo II,  somos conscientes de que “en Deus descubrimos a dignidade das persoas  humanas, de cada unha das persoas humanas. O grao de saúde física ou mental non engade nin quita nada á dignidade da persoa; máis aínda, o sufrimento pode darlle dereitos especiais na nosa relación con elas”. Isto é o que se percibe cando un visita os centros ou as casas onde viven estas persoas. Son un faro de gratitude, de bondade e xenerosidade que nos leva a entrar dentro de nós mesmos, malgastando agarimo e humanizando a nosa vida. Son luz no noso camiño que ilumina eses espazos escuros da nosa vida fundamentada na autosuficiencia. Escribíavos o pasado ano nesta Xornada, que cando tanto se valora a fortaleza física da persoa e tanto se fala de transhumanismo, as persoas discapacitadas son ese libro humano no que tantas cousas podemos aprender. A familia onde se recibe a vida, os medios de comunicación e a Igrexa, portadora de verdadeiro humanismo, contribúen a que a sociedade axude estas persoas. Dicía o pasado ano nesta Xornada o papa Francisco: “Teñamos a coraxe de dar voz a aquelas persoas que son discriminadas pola súa condición de discapacidade, porque desafortunadamente nalgúns países, mesmo hoxe, é difícil recoñecelas como persoas de igual dignidade, como irmáns e irmás na humanidade”.

A luz do Nadal

Tamén neste Nadal se nos pide saír das nosas covas nas que esperamos o Señor segundo os nosos plans, e achegarnos ao portal de Belén para comprobar que Deus se nos mostra de maneira imprevisible, arroupándose na sinxeleza, na pobreza, no desvalimento e na humildade. O seu realismo humano é o referente da autenticidade para o home.  O Señor fíxose contemporáneo da vida de cada un de nós, tamén no medio desta pandemia e da nosa fraxilidade que nos desasosegan e cuestionan. Pero como Xesús tamén dicimos: “Douche grazas, Pai, Señor do ceo e da terra, porque escondiches estas cousas aos sabios e entendidos, e reveláchesllas aos pequenos” (Mt 11,25.29-30). Queiramos de maneira especial a estas persoas discapacitadas e manifestemos a nosa tenrura con elas, utilizando as nosas mans e corazón para sentirnos próximos a elas e coidalas en todo momento. Sen dúbida coidalas a elas é coidarnos a nós como criaturas de Deus, creadas ao seu xeito. Tratemos de ver cos ollos de Deus e descubriremos que o que acontece para os que o aman, todo lle serve para o seu ben.

Anímovos a todos a vivir esta Xornada na nosa Diocese, ofrecendo unha mensaxe de esperanza ás persoas con discapacidade, que son luz no noso camiño. Saúdavos con afecto e bendí no Señor,

+ Julián Barrio Barrio,
Arcebispo de Santiago de Compostela

 

 

Fuente: archicompostela.es

Soñar lo posible. Una lectura de Fratelli tutti. «Los caminos de paz»

En una encíclica sobre la fraternidad y la amistad social, no podía faltar una reflexión sobre cómo construir los caminos que nos lleven a superar las divisiones, favoreciendo la paz y la comunión entre todos los pueblos.

Comprometerse seriamente para difundir la cultura de la tolerancia, de la convivencia y de la paz requiere una voluntad de reencuentro. El papa Francisco nos ofrece algunas claves:

  • La reconciliación verdadera.
  • Un proyecto común que no anula al individuo.
  • Reconocer, garantizar y reconstruir la dignidad de todas las personas.
  • Optar por los más pobres, los últimos, los descartados.

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Índice

1. Soñar como una única humanidad.
2. Una nueva cultura basada en la amistad.
3. Las religiones, al servicio de la fraternidad.
4. Ser el buen samaritano.
5. En un mundo oscurecido, nadie puede quedar excluido.
6. Una economía con principios éticos.
7. Los caminos de paz.
8. Unas relaciones internacionales fraternas.
9. La mejor política.
10. Mirar al pasado con misericordia.

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7ª Clave: Los caminos de la paz

 

En muchos lugares del mundo hacen falta caminos de paz que lleven a cicatrizar las heridas, se necesitan artesanos de paz dispuestos a generar procesos de sanación y de reencuentro con ingenio y audacia.

Algunas expresiones necesarias para la paz como democracia, libertad, justicia, unidad han sido manoseadas y desfiguradas para utilizarlas como instrumento de dominación que arruina la paz.

La sociedad se hace más pobre cuando niega a otros el derecho a existir y a opinar. Se acude a la estrategia de ridiculizarlos, sospechar de ellos, cercarlos: no se recoge su parte de verdad, sus valores.

Cuando las personas se unen para generar procesos sociales de fraternidad y de justicia para todos, se entra en el campo de la más amplia caridad, la caridad política. Se camina hacia la paz.

La caridad, con su dinamismo universal, puede construir un mundo nuevo. Ella misma es la mejor manera de lograr caminos eficaces de desarrollo para todos.

La paz social es trabajosa, artesanal. Integrar a los diferentes es difícil y lento, pero es la garantía de una paz real y sólida.

El proceso de paz es un compromiso constante en el tiempo, un trabajo paciente que busca la verdad y la justicia, que honra la memoria de las víctimas y que se abre a una esperanza más fuerte que la venganza.

La verdad es una compañera inseparable de la justicia y de la misericordia. Las tres juntas son esenciales para construir la paz.

La paz es el compromiso incansable por reconocer, garantizar y reconstruir concretamente la dignidad de nuestros hermanos, para que puedan sentirse los principales protagonistas del destino de su nación.

Quienes pretenden pacificar a una sociedad no deben olvidar que la desigualdad y la falta de un desarrollo humano integral no permiten generar paz.

El objetivo del diálogo es establecer amistad, paz, armonía y compartir valores y experiencias morales y espirituales en un espíritu de verdad y amor.

 

Es posible anhelar un planeta que asegure tierra, techo y trabajo para todos.

Este es el verdadero camino de la paz, que sólo puede lograrse cuando luchamos por la justicia

a través del diálogo, persiguiendo la reconciliación y el desarrollo mutuo.

 

El compromiso cristiano hacia la paz nace del mismo ejemplo de Jesucristo. Él rechazó siempre la violencia y la intolerancia y llamó al amor al prójimo como la seña de identidad del cristiano.

Guerras, atentados, persecuciones por motivos raciales o religiosos y tantas afrentas contra la dignidad humana van multiplicándose dolorosamente en muchas regiones del mundo, hasta asumir las formas de lo que se podría llamar una “tercera guerra mundial en etapas”.

En el mundo actual, los sentimientos de pertenencia a una misma humanidad se debilitan y el sueño de construir juntos la justicia y la paz parece una utopía. No podemos permanecer indiferentes. Hoy el mundo tiene una insaciable sed de paz.

El Papa pide a Dios que prepare nuestros corazones al encuentro con los hermanos más allá de las diferencias de ideas, lengua, cultura o religión.

 

Artesanos de la paz

  • Nuestro mundo pretende garantizar la estabilidad y la paz con una falsa seguridad sustentada por una mentalidad de miedo y desconfianza. Por eso, en muchos lugares del mundo hace falta crear caminos de paz, vínculos entre personas que permitan cicatrizar las heridas del odio. Se necesitan artesanos de paz dispuestos a generar procesos de sanación y de reencuentro con ingenio y audacia (Cf. Ft. 26 y 225).
  • La paz real y duradera sólo es posible desde una ética global que sostenga la solidaridad y la cooperación entre las personas para construir un futuro mejor. Este se apoya en esa relación y en la corresponsabilidad entre toda la familia humana (Cf. Ft. 227).
  • Hay una “arquitectura” de la paz en la que intervienen las diversas instituciones de la sociedad, cada una desde su competencia, pero hay también una “artesanía” de la paz que involucra las personas (Cf. Ft. 231).
  • Cada ser humano puede ser un fermento eficaz con su estilo de vida cotidiana. Cada uno juega un papel fundamental en un único proyecto creador, para escribir una nueva página de la historia, una página llena de esperanza, llena de paz, llena de reconciliación (Cf. Ft. 231).

 

Cultura del encuentro

  • El Papa advierte que la paz social se debe sostener en la cultura del encuentro, aunque esto sea más trabajoso. Integrar a los diferentes es mucho más difícil y lento pero es la garantía de una paz real y sólida. Lo que vale la pena es generar procesos que construyan un pueblo que sabe acoger las diferencias. ¡Armemos a nuestros hijos con las armas del diálogo! ¡Enseñémosles la buena batalla del encuentro! (Cf. Ft. 217).
  • El objetivo del diálogo es establecer amistad, paz, armonía. Se trata de compartir valores y experiencias morales y espirituales en un espíritu de verdad y amor (Cf. Ft. 217).
  • Reconocer a cada ser humano como un hermano o una hermana y buscar una amistad social que integre a todos, no son meras utopías. Exigen la decisión y la capacidad para encontrar los caminos eficaces que las hagan realmente posibles. Cualquier empeño en esta línea se convierte en un ejercicio supremo de la caridad (Cf. Ft. 180).

 

Pacificar la sociedad

  • La caridad logra caminos eficaces de desarrollo para todos. El amor social es una fuerza capaz de suscitar vías nuevas para afrontar los problemas del mundo de hoy y para renovar profundamente desde su interior las estructuras. Y es que la caridad, con su dinamismo universal, puede construir un mundo nuevo (Cf. Ft. 183).
  • Si hay que volver a empezar, siempre será desde los últimos. Quienes pretenden pacificar a una sociedad no deben olvidar que la igualdad y el desarrollo humano integral permiten generar paz. Sin igualdad de oportunidades, las diversas formas de agresión y de guerra encontrarán un caldo de cultivo que tarde o temprano provocará su explosión (Cf. Ft. 183).

 

  • Nadie alcanza la paz interior ni se reconcilia con la vida alimentando la ira o intentando destruir al otro. La verdad es que ninguna familia, ningún grupo de vecinos o una etnia, menos un país, tiene futuro si el motor que los une, convoca y tapa las diferencias es la venganza y el odio. No podemos ponernos de acuerdo y unirnos para vengarnos, para hacerle al que fue violento lo mismo que él nos hizo, para planificar ocasiones de desquite bajo formatos aparentemente legales. Así no se gana nada y a la larga se pierde todo (Cf. Ft. 242).

 

Un compromiso constante

  • La realidad es que el proceso de paz es un compromiso constante en el tiempo. Es un trabajo paciente que busca la verdad y la justicia, que honra la memoria de las víctimas y que se abre, paso a paso, a una esperanza común, más fuerte que la venganza (Cf. Ft. 226).
  • La verdad es una compañera inseparable de la justicia y de la misericordia. Las tres juntas son esenciales para construir la paz y, por otra parte, cada una de ellas impide que las otras sean alteradas. La verdad no debe, de hecho, conducir a la venganza, sino más bien a la reconciliación y al perdón (Cf. Ft. 227).
  • La fraternidad es el fundamento y el camino de la paz, un camino de solidaridad y cooperación que hay que recorrer juntos toda la familia humana. Con la ayuda de Dios es posible construir un mundo de paz y así, salvarnos juntos (Papa Francisco en Asís).

 

 

 

Fuente: Conferencia Episcopal Española

Material para vivir el Adviento de ACG

 

VIENE EL SEÑOR…
anunciémoslo con OBRAS Y PALABRAS

 

El Adviento nos prepara para vivir el Misterio de la Encarnación. Nos acerca al Jesús nacido. A él le podemos decir: «Maestro, ¿dónde vives?» Y nos dirá: «Ven y hagamos entre todos que mejore este mundo». Por ello nuestro Padre Dios nos invita de nuevo a salir y anunciar a Jesucristo con obras y palabras.

 

La Acción Católica General ofrece esta propuesta de oración para adultos, jóvenes y niños. Y puedes utilizarla a nivel personal, pero también a nivel comunitario, en tu equipo de vida, en tu parroquia. Tenemos la oportunidad de vivir el Adviento y la Navidad en comunidad. Es en comunidad donde podremos también percibir los dones regalados por Dios a cada uno de nosotros. El compromiso así, se fortalece, se enriquece con las cualidades de cada uno.

¡¡Esperamos que lo disfrutéis!!

Podeis descargar el material en el siguiente enlace

 

 

 

Fuente: accioncatolicageneral.es

La CEE lanza la app “Liturgia de las horas”

Con el comienzo del Adviento y del nuevo año litúrgico, está disponible ya para dispositivos móviles la aplicación “Liturgia de las horas” que la Conferencia Episcopal Española pone en disposición de los fieles  para facilitarles la oración oficial de la Iglesia.

La aplicación, que es gratuita, se puede descargar en Google Play para dispositivos Android y en los próximos días también en la App Store de Apple y es la primera app oficial en español para rezar el oficio divino.

A través de esta aplicación, el usuario podrá disponer a diario en su dispositivo móvil la Liturgia de las horas y así, puede unirse a la oración de la Iglesia en el momento del día en que se encuentre, o acceder a las otras horas del día o de otros días del año litúrgico, mediante un calendario. La nueva aplicación incluye también los textos propios para cada día del Misal Romano y del Leccionario de la Misa, así como el Martirologio Romano, para poder conmemorar diariamente a los mártires y santos.

En una primera etapa, la aplicación estará disponible de manera gratuita previo registro del nombre y del correo electrónico para poder informarle de próximas novedades y actualizaciones de este nuevo servicio de la Iglesia española.

Esta aplicación ha sido desarrollada por la editorial Libros Litúrgicos de la CEE y por el departamento de Desarrollo digital de COPE a partir de una petición de los obispos españoles para facilitar la oración litúrgica a través de una aplicación oficial.

 

Fuente: Conferencia Episcopal Española

Monseñor Barrio: «Levemos ás persoas necesitadas material e espiritualmente a Luz que brillou en Belén»

Como todos los años nuestro arzobispo Don Julián nos hace llegar una CARTA PASTORAL para el tiempo de ADVIENTO, donde nos exhorta en este tiempo litúrgico a vivir un Adviento con gran esperanza y corazón, aprovechando esta «oportunidade providencial para acoller o Don gratuíto da salvación saíndo ao encontro do Señor«.

Monseñor Barrio nos invita en su carta a que «No medio da crise humanitaria e sanitaria que nos afecta, a distancia social aconsellada ha de acrecentar a proximidade do corazón. A isto chámanos o Nadal coa alegría das panxoliñas e sen o abafo do consumismo»

También nos anima a «seguir vivindo cristiamente o Nadal, imitando a Xesúsque pasou facendo o ben e curando a todos os oprimidos polo diaño porque Deus estaba con el” » recordándonos que «O Señor fíxose contemporáneo da vida de cada un de nós, tamén no medio desta pandemia que nos desasosega e cuestiona»

 

Texto de la «Carta Pastoral no Advento 2020» completo:

 

Nadal: Deus feito home

Queridos diocesanos:

O Advento é o tempo litúrxico no que a Iglesia nos chama a prepararnos para celebrar o Fillo de Deus feito home pola nosa salvación. “Tanto amou Deus ao mundo que entregou o seu Unixénito, para que todo o que cre nel non pereza, senón que teña vida eterna” (Xn 3,16). A actitude espiritual hanos de levar a contemplar cos ollos da esperanza a transcendencia deste gran acontecemento na plenitude do tempo (cf. Gál 4,4). Deus creounos por amor e non nos abandonou na nosa desobediencia. O Advento é unha oportunidade providencial para acoller o Don gratuíto da salvación saíndo ao encontro do Señor.

Pobreza, sinxeleza e humildade

Ao contemplar o Neno Deus nado en Belén, convídovos a ler a pasaxe bíblica referente ao profeta Elías (cf. 1Re 19,9a.11-13a). O Señor tamén nos chama hoxe como ao profeta entón a saír da nosa cova e a achegarnos ao portal de Belén para deixarnos sorprender pola sinxeleza dun neno envolto en cueiros e deitado nun presebe (cf. Lc 2,7). Talvez na nosa fantasía, damos renda solta ás nosas fantasías, pero máis aló delas Deus sempre nos sorprende. Ao profeta Elías dicir: “Sae e permanece en pé no monte ante o Señor” (1Re 19,11). O profeta foi testemuña dun furacán, dun terremoto, dun lume pero nestes fenómenos non estaba o Señor. Despois disto veu o rumoreo dunha brisa suave ante o cal Elías cubriu o seu rostro co manto e nesa circunstancia chegoulle a voz do Señor dicíndolle que volvese ao camiño para realizar a misión que se lle encomendou (cf. 1Re 19,9-18). Dalgunha maneira nese rumoreo presentíase a presenza do Fillo de Deus que “non gritará, non clamará, non voceará polas rúas. A cana fervenza non a crebará, a mecha vacilante non o apagará. Manifestará a xustiza con verdade” (Is 42,2-3). Tamén neste Nadal pídesenos saír das nosas covas nas que esperamos ao Señor segundo os nosos plans, e achegarnos ao cortello de Belén para comprobar que Deus se nos mostra de maneira imprevisible, arroupándose na sinxeleza, na pobreza e na humildade. O seu realismo humano é o referente da autenticidade para o home. Certamente no edificio da nosa espiritualidade toda ostentación esborrállase.

Mensaxe do Neno Deus no portal de Belén

A luz que iluminou o portal de Belén foi irradiándose no Evanxeo e nas actitudes de Xesús ao longo da súa vida aínda que no seu nacemento foi ignorado polos seus contemporáneos e polas forzas que movían entón os fíos da trama social. O Señor fíxose contemporáneo da vida de cada un de nós, tamén no medio desta pandemia que nos desasosega e cuestiona pero temos que seguir vivindo cristiamente o Nadal, imitando a Xesús “que pasou facendo o ben e curando a todos os oprimidos polo diaño porque Deus estaba con el” (Feit 10, 38). El soportou o desprestixio humano de non ter un lugar na convivencia social como tantas e tantas persoas hoxe en día na nosa sociedade: “Para eles non había sitio na pousada” (Lc 2,7). No Sermón da montaña proclamará: “Benaventurados os mansos porque eles herdarán a terra”.  Mantivo un diálogo constante co Pai: “Douche grazas, Pai, Señor do ceo e da terra, porque escondiches estas cousas aos sabios e entendidos, e reveláchesllas aos pequenos… Tomade o meu xugo sobre vós e aprendede de min, que son manso e humilde de corazón e atoparedes descanso para as vosas almas. Porque o meu xugo é levadío e a miña carga liviá” (Mt 11,25.29-30). Indicounos as pautas do noso comportamento: “O Fillo do Home non veu a ser servido senón a servir e a dar a súa vida en rescate por moitos” (Mt 20,28). “Douvos un mandamento novo; que vos amedes uns a outros; como eu vos amei, amádevos tamén uns a outros. Nisto coñecerán todos que sodes discípulos meus; se vos amades uns a outros” (Jn 13,34-35). O apóstolo San Paulo escribiu que “o amor é paciente, é benigno; o amor non ten envexa, non presume, non se engríe; non é indecoroso nin egoísta; non se irrita; non leva contas do mal; non se alegra coa inxustiza senón que goza coa verdade. Todo o escusa, todo o cre, todo o espera, todo o soporta” (1Cor 13,4-7). Unha boa guía para non caer no risco de ser branco dos aduladores, e tratar de actuar sempre en xustiza e en verdade. No medio da crise humanitaria e sanitaria que nos afecta, a distancia social aconsellada ha de acrecentar a proximidade do corazón. A isto chámanos o Nadal coa alegría das panxoliñas e sen o abafo do consumismo.

Exhortación para o Nadal

Non amortigüemos as consecuencias da mensaxe de Xesús sobre os almofadóns dos nosos prexuízos e sentimentalismos. Levemos ás persoas necesitadas material e espiritualmente a Luz que brillou en Belén, ofrecéndolles a nosa axuda. Pola miña banda quero chegar aos vosos fogares e proclamarvos ese gran anuncio de esperanza cristiá: “Hoxe na Cidade de David nace o Salvador, o Mesías, o Señor”. Pido ao Neno Deus que bendiga a todas as familias, en especial ás que nestas datas o recordo das persoas queridas se converte en tristeza. Bo Nadal a todos!

Saúdavos con afecto,

+ Julián Barrio Barrio,
Arcebispo de Santiago de Compostela.

 

 

 

Carta Pastoral extraida de archicompostela.es

ACG presenta via ZOOM sus materiales «Haciendo camino» para jóvenes

«Un material para hacer parroquia y crear comunidad de manera viva, dinámica y joven»

 

Acción Católica General presentará, a través de su responsable de Jóvenes, Fran Ramírez, el nuevo Itinerario de Formación para jóvenes «HACIENDO CAMINO». Será una presentación online el próximo día 30 de Noviembre, lunes, a las 17:30 h. vía ZOOM dentro de un acto convocado por la Subcomisión de Juventud e Infancia de la CEE y abierta a todos los delegados/as y agentes de pastoral juvenil del pais.

A pesar de todas las dificultades a consecuencia de la pandemia, «¡la Pastoral con jóvenes, sigue está viva!» y en esta etapa desde la subcomisión se sigue trabajando y apostando por los procesos formativos.   Por ello, es una verdadera alegría poder contar y presentar un itinerario de jóvenes, pensado para ellos y con un deseo de ayudar y acompañar en su crecimiento en la fe. Un itinerario abierto y que pueda ser utilizado por cualquier delegación, parroquia, movimiento, congregación, etc., porque trata de ser un itinerario de servicio a toda la realidad eclesial.

En esta presentación, como promotor del acto, se contará con las palabras y la participación de D. Raúl Tinajero Ramírez, Director de la Subcomisión de infancia y juventud de la CEE. También al finalizar la exposición sobre el itinerario, se presentará la última publicación que ha realizado el Equipo de Diálogos de Pastoral con Jóvenes, titulada «Proyectar en el Espíritu», sobre el discernimiento, tema fundamental en todo trabajo pastoral.

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¿Qué es «HACIENDO CAMINO»?

Es un material para el acompañamiento en la fe de los jóvenes de parroquia y demás realidades pastorales, de forma participativa, fresca, moderna y con contenido.
Es un itinerario pensado para grupos-equipos de jóvenes que tengan un cierto sentimiento de comunidad y de su “ser cristiano”.

Toda la Iglesia habla de la importancia de posibilitar procesos para los jóvenes en su camino de amistad con Cristo. Por ello, si queremos una juventud entregada, alegre, esperanzada, llena de vida y moderna pero también que conozca a Jesucristo, que lleve su fe a la vida transformando su realidad, que viva la formación como algo dinámico, participativo y en torno al diálogo, este material te será enormemente útil.

¿A quien va dirigido?

A equipos de vida de jóvenes de parroquia que ya hayan experimentado cierta experiencia de fe y la vivencia de Jesucristo en torno a un grupo-comunidad (Este material se recomienda para jóvenes a partir de 18 años y que tengan un acompañante formado a su lado).

 

Fuente: Acción Católica General

 

 

 

 

 

Soñar lo posible. Una lectura de Fratelli tutti. «Una economía con principios éticos»

El papa Francisco, a la hora de escribir su encíclica sobre la fraternidad y amistad social, también ha pensado en la economía.

Lo hace aportando una lectura evangélica a las consecuencias de los abusos de cualquier modelo económico para la gran mayoría de la humanidad.

En la administración eficaz y razonable de los bienes, el Papa acude a la Doctrina Social de la Iglesia y la desarrolla para recordarnos la subordinación de la propiedad privada al principio del destino universal de los bienes creados y, por tanto, insistiendo en su función social.

En estos tiempos hay que promover una nueva regulación de la actividad financiera que impida riquezas especulativas y ficticias. Esta tarea recae en nuestra corresponsabilidad. Todos debemos iniciar procesos y transformaciones hacia una economía real, como sugiere Fratelli tutti.

 

Índice

1. Soñar como una única humanidad.
2. Una nueva cultura basada en la amistad.
3. Las religiones, al servicio de la fraternidad.
4. Ser el buen samaritano.
5. En un mundo oscurecido, nadie puede quedar excluido.
6. Una economía con principios éticos.
7. Los caminos de paz.
8. Unas relaciones internacionales fraternas.
9. La mejor política.
10. Mirar al pasado con misericordia.

 

6ª Clave: Una economía con principios éticos

 

El mundo avanzaba de manera implacable hacia una economía que procuraba reducir los “costos humanos”. Se pretende que la libertad de mercado basta para que todo esté asegurado.

La especulación financiera con la ganancia fácil como fin fundamental sigue causando estragos.

Es necesaria una nueva economía más atenta a los principios éticos, una economía integrada en un proyecto político, social, cultural y popular que busque el bien común.

Las políticas económicas deben promover una economía que favorezca la diversidad productiva y la creatividad empresarial.

El mercado solo no resuelve todo. Sin formas internas de solidaridad y de confianza recíproca, el mercado no puede cumplir plenamente su propia función económica.

El desarrollo humano integral exige políticas sociales hacia los pobres y con los pobres.

Se debe abrir camino a oportunidades diferentes, que no implican detener la creatividad humana y su sueño de progreso, sino orientar esa energía con cauces nuevos.

Solidaridad es pensar y actuar en términos de comunidad, de prioridad de la vida de todos. Es también luchar contra las causas estructurales de la pobreza.

Dios ha dado la tierra a todo el género humano para que ella sustente a todos sus habitantes, sin excluir a nadie ni privilegiar a ninguno. La propiedad privada no es absoluta, tiene una función social.

 

Si la música del Evangelio deja de sonar en nuestras casas,

en nuestras plazas, en los trabajos, en la política y en la economía,

habremos apagado la melodía que nos desafía a luchar por la dignidad de todo hombre y mujer

 

El papa Francisco escribe en Fratelli tuti que hay cosas que se deben cambiar con nuevos planteamientos y transformaciones importantes. La economía no es una excepción.

Hay reglas económicas que resultaron eficaces para el crecimiento, pero no así para el desarrollo humano integral. Aumentó la riqueza, pero no para todos por igual. Nacen nuevos tipos de pobreza. Cuando dicen que el mundo moderno redujo la pobreza, lo hacen midiéndola con criterios de otras épocas no comparables con la realidad actual. La pobreza siempre se analiza y se entiende en el contexto de las posibilidades reales de un momento histórico concreto.

 

Nuevos estilos de vida

  • La pandemia ha llegado en un momento en el que el mundo avanzaba hacia una economía que tenía sus esperanzas en los avances tecnológicos para reducir los costes humanos. Algunos piensan que basta la libertad de mercado para que todo esté asegurado. Sin embargo, el golpe duro e inesperado de esta pandemia ha obligado a volver a pensar en los seres humanos, en todos, más que en el beneficio de algunos (Cf. Ft 33).
  • El dolor, la incertidumbre, el temor y la conciencia de los propios límites que ha despertado la pandemia, hacen plantearse nuestros estilos de vida, nuestras relaciones, la organización de nuestras sociedades y sobre todo el sentido de nuestra existencia (Cf. Ft 33).
  • Es preciso rehabilitar una sana política que no esté sometida al dictado de las finanzas. La dignidad humana está en el centro de todas las relaciones y sobre ese pilar se deben construir las estructuras sociales y económicas alternativas que necesitamos (Cf. Ft 168).

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Diversidad y creatividad

  • La especulación financiera con la ganancia fácil como fin fundamental sigue causando estragos. Se necesita una política económica activa que promueva la economía real que favorece la diversidad productiva y la creatividad empresarial. Esto facilita acrecentar los puestos de trabajo en lugar de reducirlos. Además, hay que desarrollar formas internas de solidaridad y de confianza recíproca, para que el mercado pueda cumplir plenamente su propia función económica (Cf. Ft 168).
  • Es necesario pensar en la participación social, política y económica de todos, sin olvidar a los movimientos populares. Se trata de animar las estructuras de gobierno locales, nacionales e internacionales con ese torrente de energía moral que surge de la incorporación de los excluidos en la construcción del destino común (Cf. Ft 169).
  • Hay cosas que se deben cambiar desde el fondo para abrir caminos a oportunidades diferentes. Sólo una sana política podría liderarlo, convocando a los más diversos sectores y a los saberes más variados. Una economía integrada en un proyecto político, social, cultural y popular que busque el bien común para abrir camino a oportunidades diferentes, que no implican detener la creatividad humana y el sueño de progreso, pero sí orientar esa energía con cauces nuevos (Cf. Ft 179).

El ejemplo de solidaridad que se da entre los que sufren

  • El ejemplo de solidaridad que se vive entre los últimos, los que sufren, o los más pobres nos recuerda un valor que nuestra civilización parece haber olvidado. La solidaridad expresa mucho más que algunos actos de generosidad esporádicos. Solidaridad es pensar y actuar en términos de comunidad, de prioridad de la vida de todos sobre la apropiación de los bienes por parte de algunos. También es luchar contra las causas estructurales de la pobreza, la desigualdad, la falta de trabajo, de tierra y de vivienda, la negación de los derechos sociales y laborales. La solidaridad es un modo de hacer historia (Cf. Ft 116).
  • Esa misma solidaridad se vive en algunos barrios populares, donde existe el espíritu del “vecindario” por el que cada uno siente espontáneamente el deber de acompañar y ayudar al vecino. En estos lugares que conservan esos valores comunitarios, se viven las relaciones de cercanía con notas de gratuidad, solidaridad y reciprocidad, a partir del sentido de un “nosotros”. Ojalá pudiera vivirse esto también entre países cercanos, que sean capaces de construir una vecindad cordial entre sus pueblos. Pero las visiones individualistas se traducen en las relaciones entre países (Ft 152).

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Compartir bienes creados

  • El principio del uso común de los bienes creados para todos es el primer principio de todo el ordenamiento ético-social. Es un derecho natural, originario y prioritario. Todos los demás derechos sobre los bienes necesarios para la realización integral de las personas, incluidos el de la propiedad privada y cualquier otro, no deben estorbar, sino más bien, facilitar su realización (Cf. Ft 120).
  • La labor de los empresarios es producir riqueza y mejorar el mundo para todos. Las capacidades de los empresarios, que son un don de Dios, tendrían que orientarse claramente al desarrollo de las demás personas y a la superación de la miseria, especialmente a través de la creación de fuentes de trabajo diversificadas (Cf. Ft 123).
  • Dios ha dado la tierra a todo el género humano para que ella sustente a todos sus habitantes, sin excluir a nadie ni privilegiar a ninguno. El derecho a la propiedad privada no es absoluto o intocable: la propiedad privada debe tener siempre una función social. El primer principio del el ordenamiento ético y social es el uso común de los bienes creados para todos (Cf. Ft120).
  • Todos los demás derechos sobre los bienes necesarios para la realización integral de las personas, incluidos el de la propiedad privada y cualquier otro, no deben estorbar esa realización personal, sino más bien facilitarla. La propiedad privada es un derecho natural secundario y derivado del principio del destino universal de los bienes creados. En ocasiones estos derechos secundarios se sobreponen a los prioritarios y originarios, dejándolos sin relevancia práctica (Cf. Ft120).

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El trabajo cauce de realización personal

  • El gran tema es el trabajo. Lo verdaderamente popular —porque promueve el bien del pueblo— es asegurar a todos la posibilidad de hacer brotar las semillas que Dios ha puesto en cada uno, sus capacidades, su iniciativa, sus fuerzas. Esa es la mejor ayuda para un pobre, el mejor camino hacia una existencia digna.
  • Por ello, ayudar a los pobres con dinero debe ser siempre una solución provisoria para resolver urgencias. El gran objetivo debería ser siempre permitirles una vida digna a través del trabajo. No existe peor pobreza que aquella que priva del trabajo y de la dignidad del trabajo (Cf. Ft 162).
  • En una sociedad realmente desarrollada el trabajo es una dimensión irrenunciable de la vida social, ya que no sólo es un modo de ganarse el pan, sino también un cauce para el crecimiento personal, para establecer relaciones sanas, para expresarse a sí mismo, para compartir dones, para sentirse corresponsable en el perfeccionamiento del mundo, y en definitiva para vivir como pueblo (Cf Ft 162).

 

 

Fuente: Conferencia Episcopal Española

La Xunta de Galicia apoya las obras del albergue de Personas sin Hogar de Pontevedra

El presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, acompañado de la conselleira de Política Social Fabiola García, visitaron las obras que está realizando Cáritas Diocesana de Santiago de Compostela / Interparroquial de Pontevedra, para la construcción de un nuevo albergue destinado a las personas sin hogar en la ciudad del Lérez, ubicado en la calle Joaquín Costa. El jefe del ejecutivo gallego fue recibido por Jesús García Vázquez y José Anuncio Mouriño Rañó, delegado episcopal y director diocesano de Cáritas, respectivamente, que le mostraron las obras que se están realizando en el edificio y que van a contemplar tres fases.

 

 

Durante su intervención Núñez Feijóo apeló a la colaboración entre las entidades sociales y las administraciones “como una fórmula eficaz para llegar a todos los lugares y estar cerca de todo aquel que lo necesite” y agradeció la labor que Cáritas desarrolla con los más necesitados.

Por su parte el director de la institución de Cáritas destacó el apoyo que presta el Gobierno de Galicia para «seguir trabajando con las personas más desfavorecidas»

 

Tres fases

El arquitecto de la obra, Mauro Lomba Martínez, fue el encargado de presentar al jefe del ejecutivo gallego la totalidad del proyecto que se va a realizar en tres etapas consecutivas para otorgar al edificio, ubicado en el centro de Pontevedra, de unas nuevas y modernas instalaciones que quintuplicaran la superficie que actualmente tiene Cáritas en Pontevedra. “Se trata de un proyecto muy ilusionante, que supondrá un antes y un después para los servicios que actualmente presta la institución, pues serán más dignos y de una mayor calidad tanto para las personas demandantes, como para el voluntariado”, señaló

Las obras que se está realizando ahora son en total 555 m2, para instalar en su primera planta el albergue de personas sin hogar; la reforma de la planta baja incluye las zonas administrativas de atención de Cáritas, las de voluntariado, gestión de campañas de alimentos y la de talleres de formación, así como también espacio de aseo personal y ropero para personas que no pernotan en el albergue además de la ampliación de los servicios diarios de calor y café.

Según informó el director diocesano el importe total de esta primera fase es de 543.000 euros, recordando que la Xunta aporta 300.000 euros con cargo a la orden de ayuda a entidades

La segunda fase dispondrá de 320 m2, y en ella está prevista la ampliación del centro de acogida, centro de día, y también el acondicionamiento del patio exterior de más de 500 m2,

 

La tercera y última fase se realizará en 235 m2, en la segunda planta que se habilitaría para programas asistidos de duración determinada, con la previsión de habitaciones autónomas -siete individuales y dos para familias, que puedan albergar hasta seis personas más-, con sus zonas comunes.

El presupuesto previsto para estas dos fases asciende a 337.000 euros, al hablar del monto económico hizo un llamamiento a la colaboración de la ciudadanía, ya que “depende de ellos” que esta obra se haga”, “si Pontevedra pone la mitad Cáritas pondrá la otra mitad»,

 

Colaboración de la Administración

 

Durante su intervención el director de Cáritas Diocesana de Santiago de Compostela, agradeció a la Xunta de Galicia la colaboración prestada para poder llevar a cabo las obras “tan necesarias para cobijar a los más desfavorecidos, a esas personas que tienen que dormir en la calle”.

 

El presidente da Xunta agradeció la labor que lleva a cabo Cáritas, “súa solidariedade e o seu apoio aos que máis o necesitan”. Apeló a la colaboración entre las entidades sociales y las administraciones “como unha fórmula eficaz para chegar a todos os recunchos e estar ao carón de todo aquel que o necesita

 

En Monteporreiro

Durante muchos años las personas sin hogar dispusieron, y lo seguirán haciendo hasta que finalicen las obras actuales del nuevo edificio, del albergue San Javier, en la zona de Monteporreiro. Un centro que el año pasado acogió a 266 participantes, se llevaron a cabo 5.930 estancias fueron servidos 5.930 desayunos y otras tantas cenas Los participantes hicieron uso del servicio de lavandería y del ropero cuando lo precisaron. El gasto total durante 2019 ascendió a 128.579 euros

 

Noticia extraída de pastoralsantiago.org

 

Soñar lo posible. Una lectura de Fratelli tutti. «En un mundo oscurecido, nadie puede quedar excluido»

El papa Francisco también dedica parte de esta encíclica a reflexionar sobre tendencias actuales que ensombrecen la fraternidad universal:

  • La desesperanza y desconfianza sembradas en la sociedad.
  • Las polarizaciones que no ayudan al diálogo y la convivencia.
  • Las personas que parecen “sacrificables” y se descartan.
  • La desigualdad de derechos y las nuevas formas de esclavitud.
  • El deterioro de la ética y el debilitamiento de los valores espirituales.

Ante estas realidades, el Pontífice nos encamina hacia la esperanza, que mira más allá de la comodidad que nos encierra para abrirse a grandes ideales.

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Índice

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5ª Clave: En un mundo oscurecido, nadie puede quedar excluido

 

Se encienden conflictos anacrónicos que se consideraban superados, resurgen nacionalismos cerrados, exasperados, resentidos y agresivos. La idea de unidad crea nuevas formas de egoísmo.

El individualismo consumista provoca mucho atropello. Los otros son meros obstáculos para la propia tranquilidad placentera. Son molestos. Crece la agresividad.

Aumenta la soledad. Estamos más solos que nunca en este mundo que hace prevalecer los intereses individuales y debilita la dimensión comunitaria de la existencia.

Partes de la humanidad parecen sacrificables –pobres, discapacitados, no nacidos o ancianos-en beneficio de unos pocos que se creen dignos de vivir sin límites.

Debemos levantar la cabeza para reconocer al vecino como un don y para ponernos al lado del que está caído en el camino.

Cuando se respeta la dignidad del hombre, y sus derechos son reconocidos y tutelados, florece también la creatividad y el ingenio. Entonces el ser humano despliega múltiples iniciativas en favor del bien común.

El bien, como también el amor, la justicia y la solidaridad, no se alcanzan de una vez para siempre; han de ser conquistados cada día.

¡Qué bonito sería que a medida que descubrimos nuevos planetas lejanos, volviéramos a descubrir las necesidades del hermano o de la hermana en órbita alrededor de mí!

Dios sigue derramando en la humanidad semillas de bien.

La esperanza nos habla de una realidad enraizada en lo profundo del ser humano, independiente de las circunstancias concretas y los condicionamientos históricos en que vive.

El anhelo de plenitud eleva el espíritu hacia cosas grandes, como la verdad, la bondad y la belleza, la justicia y el amor.

La esperanza es audaz, sabe mirar más allá de la comodidad personal, de las pequeñas seguridades, para abrirse a grandes ideales que hacen la vida más bella y digna.

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El bien, el amor, la justicia y la solidaridad han de ser conquistados cada día. Dios sigue derramando en la humanidad semillas de bien.

 

 

La sociedad globalizada nos hace más cercanos, pero no más hermanos, advierte el Papa Francisco. Toca hacer un recorrido por las sombras que oscurecen el mundo y reclamar que nadie quede excluido.

Nadie se salva solo; únicamente es posible salvarse juntos. El reto consiste en recuperar la pasión compartida por una comunidad de pertenencia y de solidaridad, a la cual destinar tiempo, esfuerzo y bienes.

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Una unidad que se rompe

  • Después de décadas en las que parecía que el mundo había aprendido de tantas guerras y fracasos y se dirigía hacia diversas formas de integración, la historia da muestras de estar volviendo atrás. Se encienden de nuevo conflictos que se consideraban superados: resurgen nacionalismos cerrados, exasperados, resentidos y agresivos (Cf. Ft 10 y 11).
  • No hay que conformarse con los logros del pasado y disfrutarlos. No podemos olvidar que todavía hoy muchos hermanos nuestros sufren situaciones de injusticia que nos reclaman a todos. Por eso, cada generación tiene que hacer suyas las luchas y los logros de las generaciones pasadas y llevarlas a metas más altas aún. El bien, como también el amor, la justicia y la solidaridad, no se alcanzan de una vez para siempre; han de ser conquistados cada día (Cf. Ft 11).

 

 

“Sálvese quien pueda”

  • La persona es el valor primero que hay que respetar y amparar, por su misma dignidad. Especialmente aquellos que son pobres o discapacitados, aquellos a los que se considera que “todavía no son útiles” como los no nacidos, o que “ya no sirven” como los ancianos. Partes de la humanidad parecen sacrificables en beneficio de un selecto grupo que se cree digno de vivir sin límites (Cf. Ft 18).
  • También el individualismo consumista hace ver al otro como un obstáculo, una molestia. Estas actitudes hacen crecer la agresividad, una agresividad que se acentúa en épocas de crisis y en momentos difíciles donde sale a plena luz el espíritu del “sálvese quien pueda” (Cf. Ft 222).
  • Esta actitud egoísta se extiende también al comportamiento en grupo dentro de la sociedad. El desinterés por el bien común es instrumentalizado para imponer un modelo cultural único que divide a las personas. La globalización nos hace más cercanos, pero no más hermanos. Nos puede pasar que, en un mundo masificado, estemos realmente solos (Cf. Ft 12).

 

 

Promover la equidad y la inclusión social

  • Se ha producido un retroceso en el proyecto de conseguir un mundo más unido y más justo. Observando con atención nuestras sociedades contemporáneas, encontramos numerosas contradicciones que nos llevan a preguntarnos si verdaderamente la igual dignidad de todos los seres humanos, proclamada solemnemente hace 70 años, es reconocida, respetada, protegida y promovida en todas las circunstancias (Cf. Ft 22).
  • Sin embargo, el respeto de estos derechos es condición previa para el mismo desarrollo social y económico de un país. Cuando se respeta la dignidad del hombre, y sus derechos son reconocidos y tutelados, florece también la creatividad y el ingenio, y la personalidad humana puede desplegar sus múltiples iniciativas en favor del bien común (Cf. Ft 22).
  • En este mundo en el que vivimos con la impresión de que se está produciendo un verdadero cisma entre el individuo y la comunidad humana. Sería deseable que con el crecimiento de las innovaciones científicas y tecnológicas se correspondiera también una equidad y una inclusión social cada vez mayores. Que, al mismo tiempo que se descubre nuevos planetas lejanos, se volviera a descubrir las necesidades del hermano o de la hermana en órbita alrededor de mí, que están a nuestro lado (Cf. Ft 31).

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Caminemos en esperanza

  • A pesar de estas sombras densas que no conviene ignorar, conviene hacerse eco de tantos caminos de esperanza. Las sombras están, pero no pueden ocultar la esperanza. Dios sigue derramando en la humanidad semillas de bien. La reciente pandemia nos permitió rescatar y valorar a tantos compañeros y compañeras de viaje que, en el miedo, reaccionaron donando la propia vida. En la pandemia aprendemos que nadie se salva solo (Cf. Ft 54).
  • Independientemente de las circunstancias concretas y los condicionamientos históricos en que vivimos, la esperanza nos habla desde los más hondo del ser humano. Nos habla de una sed, de una aspiración, de un anhelo de plenitud, de vida lograda, de un querer tocar lo grande, lo que llena el corazón y eleva el espíritu hacia cosas grandes, como la verdad, la bondad y la belleza, la justicia y el amor (Cf. Ft 55).
  • La esperanza es audaz, sabe mirar más allá de la comodidad personal, de las pequeñas seguridades y compensaciones que estrechan el horizonte, para abrirse a grandes ideales que hacen la vida más bella y digna. Caminemos en esperanza (Cf. Ft 55).
  • Esta esperanza está puesta en las fuerzas secretas del bien que se siembra. La buena política une al amor la esperanza, la confianza en las reservas de bien que hay en el corazón del pueblo, a pesar de todo. Cada mujer, cada hombre y cada generación encierran en sí mismos una promesa que puede liberar nuevas energías relacionales, intelectuales, culturales y espirituales (Ft 196).
  • Las grandes transformaciones no son fabricadas en escritorios o despachos. Cada uno juega un papel fundamental en un único proyecto creador, para escribir una nueva página de la historia, una página llena de esperanza, llena de paz, llena de reconciliación. Hay también una “artesanía” de la paz que nos involucra a todos. Los caminos de pacificación, de primacía de la razón sobre la venganza, de delicada armonía entre la política y el derecho, no pueden obviar los procesos de la gente (Ft 231).
  • La Iglesia, un hogar entre los hogares, está abierta para testimoniar al mundo actual la fe, la esperanza y el amor al Señor y a aquellos que Él ama con predilección. Una casa de puertas abiertas. La Iglesia es una casa con las puertas abiertas, porque es madre. Queremos ser una Iglesia que sirve, que sale de casa, que sale de sus templos, que sale de sus sacristías, para acompañar la vida, sostener la esperanza, ser signo de unidad para tender puentes, romper muros, sembrar reconciliación (Ft 276).

 

Fuente: Conferencia Episcopal Española