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“A una madre siempre se la espera con emoción y gozo”. Última visita de la imagen de la Virgen Inmaculada (MADRE VEN) a nuestra diócesis en Pontevedra..

En los próximos días 6,  7 y 8 de agosto, la imagen de la Virgen Inmaculada que, como parte de la iniciativa MADRE VEN, está recorriendo los santuarios marianos en España, visita la ciudad de Pontevedra, dentro de la archidiócesis de Santiago de Compostela. Aquí, la imagen estará expuesta en la Basílica de Santa María la Mayor y en el Santuario de la Casa de las Apariciones, donde además tendrán lugar varios momentos litúrgicos y de oración, como el Santo Rosario y la Santa Misa.

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¿Que es MADRE VEN?

 

Es una iniciativa de un grupo de laicos y sacerdotes de la diócesis de Getafe en conmemoración de la visita de Nuestra Señora al Apóstol Santiago en Zaragoza el año 40 del Siglo I.
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Se hace peregrinando una imagen de la Virgen Inmaculada, procedente de la ciudad de Éfeso, desde el Pilar de Zaragoza a la Catedral de Santiago de Compostela pidiendo las gracias que María trajo al Apóstol Santiago el Mayor: consuelo y esperanza en Cristo.
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Una vez llegada a Compostela, los organizadores llevarán la imagen de la Inmaculada a los santuarios marianos más importantes de España, pidiendo la renovación de estos santuarios como lugares de gracia, y de España como “Tierra de María”.
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En las distintas etapas de peregrinación la imagen es recibida por los obispos y párrocos y acompañada por aquellos fieles que así los deseen.
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Esta peregrinación concluirá su camino en el santuario del Cerro de los Ángeles ante el Sagrado Corazón de Jesús, el 12 de octubre, solemnidad de la Virgen Pilar y fiesta de la Hispanidad.
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Más información en su web: www.madreven.es
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Visita de la imagen de María Inmaculada “MADRE VEN” a la diócesis de Santiago de Compostela.

 

 

A una madre siempre se la espera con emoción y gozo”, con estas palabras el arzobispo monseñor Julián Barrio recibió el pasado día 23 de julio en la catedral de Santiago de Compostela a la imagen de la Virgen que, dentro de la iniciativa “MADRE VEN”, peregrina por tierras españolas.

Esta imagen estuvo peregrinando por nuestra diócesis de Santiago desde el día 17 de julio hasta el día 25 de julio y volverá a la ciudad de Pontevedra, los días 6, 7 y 8 de agosto.

Después de realizar varias etapas del Camino de Santiago Inglés desde Ferrol, pasando por Pontedeume, Betanzos, Folgoso, Ordes, Sigüeiro, la imagen de la Virgen Inmaculada, llegó a Santiago de Compostela el viernes 23 de julio y fue recibida por el arzobispo de Compostela, monseñor Julián Barrio. “Hoy nosotros, en nombre del Apóstol Santiago”, dijo el arzobispo en sus palabras de bienvenida a la Virgen, “acogemos a nuestra Madre”, acontecimiento que definió como “un honor inmerecido”.

 

 

La Plaza de la Quintana fue en la tarde de ese viernes 23 de julio un “atrio mariano” al que llegaron los peregrinos y cofrades acompañando esta imagen de la Inmaculada Concepción tras recorrer las rúas compostelanas como fin de su camino hasta la Casa del Señor Santiago. Un “atrio” que era obligado para acceder en este Año Santo Compostelano a la Catedral por la Puerta Santa. Allí esperaba monseñor Julián Barrio la entrada de María. Antes de atravesar la Puerta Santa, la Banda de Música de la Brilat entonó el Himno Nacional. Emotivo momento que fue seguido de “vivas” a la Virgen María y a España.

 

 

 

Monseñor Barrio, quien también se unió a los peregrinos en el rezo del Santo Rosario en el interior de la Catedral, comentó en su homilía que “María ha entrado por la Puerta Santa para indicarnos a nosotros que este Año Santo Compostelano tiene que ser un año de gracia y de salvación”.  “Ojalá te encuentres a gusto en esta casa de Santiago”, le dijo el arzobispo a María tras hacer alusión al cántico del Magnificat. “Tú conoces nuestras necesidades”, añadió monseñor Barrio. “Te pedimos que nos ayudes a encontrarnos con tu Hijo que nos trae la salvación”, manifestó. “Necesitamos que te hagas presente en nuestras vidas, como lo hiciste con el Apóstol Santiago”, pidió el arzobispo compostelano.

Al terminar el Santo Rosario, los peregrinos asistieron a la Eucaristía que presidió el obispo auxiliar, monseñor Francisco José Prieto, quien se había unido jornadas antes a los peregrinos en la etapa que partió de Ferrol.

Unos días antes monseñor Julián Barrio había grabado un vídeo de acogida ante la presencia en la Archidiócesis compostelana de esta imagen de la Virgen, que permaneció en Compostela hasta el Día del Apóstol Santiago, el 25 de julio. Luego partió hacia otras diócesis gallegas: Lugo y Orense, para volver ahora a Pontevedra los días 6, 7 y 8 de agosto.

Más información, fotografías y vídeos del recorrido de la imagen de la Virgen “MADRE VEN” en la archidiócesis de Santiago de Compostela se pueden descargar pinchando sobre la siguiente imagen:

 

 

Programa visita imagen de la Virgen Inmaculada (MADRE VEN) a Pontevedra

 

Viernes 6 de agosto

  • Basílica de Santa María la Mayor.
    • 19:30 Sto Rosario
    • 20:00 Sta Misa

Sábado 7 de agosto

  • Santuario Casa de las Apariciones.
    • 11:00 Sto Rosario
    • 12:00 Sta Misa
  • Basílica de Santa María la Mayor

Domingo 8 de agosto

  • Basílica de Santa María la Mayor

 

 

Fuentes: madreven.es y archicompostela.es

Mensaje del arzobispo ante la llegada de la imagen de la Virgen promovida por la iniciativa “Madre Ven”

 

El arzobispo de Compostela, monseñor Julián Barrio, ha grabado un mensaje de acogida ante la presencia en la Archidiócesis compostelana de una imagen de la Virgen que, dentro de la iniciativa “Madre Ven”, llegará a Compostela el Día del Apóstol Santiago. Los promotores de esta iniciativa indican que son “un grupo de laicos y sacerdotes”, que han puesto en marcha esta peregrinación que rememora, en este Año Santo Compostelano, la visita de la Virgen María al Apóstol Santiago en el año 40 desde su casita en Éfeso hasta las orillas del Ebro, para animarle y darle esperanza cuando se encontraba triste y abatido.

“Madre Ven” está llevando por toda España una imagen de la Inmaculada Concepción llegada desde Éfeso por avión. La peregrinación inició su camino el 1 de mayo en la basílica del Pilar de Zaragoza y recorrerá los lugares más significativos de la espiritualidad en España. A su paso será recibida por diversos obispos y numerosos párrocos, que ya han comprometido su participación. La imagen visitará la catedral de Santiago de Compostela el Día del Apóstol de este Año Santo Compostelano, y concluirá su camino en el santuario del Cerro de los Ángeles ante el Sagrado Corazón de Jesús el 12 de octubre, día de la Virgen Pilar.

Se puede encontrar más información sobre esta iniciativa “Madre ven” y como será su paso por la archidiócesis de Santiago de Compostela en el siguiente enlace: https://laicosarchicompostela.com/la-peregrinacion-de-madre-ven-llega-a-nuestra-diocesis-de-santiago-de-compostela-vamos-a-acompanarla/

 

 

Noticia parcialmente extraída de www.archicompostela.es

XLII Cursillo Regional de Pastoral de la Salud de Galicia

El sábado 17 de abril entre las 10:00h y las 13:00h, tendrá lugar el XLII Cursillo Regional de Pastoral de Galicia, que este año ha organizado la delegación diocesana de Pastoral de la Salud de Santiago. Este cursillo se enmarca dentro de la Campaña del Enfermo 2021 que tiene por lema “Cuidémonos mutuamente”.

Este último año ha sido especialmente duro para muchos enfermos y mayores que han pasado largos períodos de tiempo solos, en sus casas o en sus residencias aislados de sus familias. También en los momentos del final de la vida muchos enfermos no han podido contar con la compañía de sus seres queridos, lo que ha contribuido a que el duelo de los familiares sea especialmente difícil. Al mismo tiempo, entre los profesionales de la salud y los cuidadores se han vivido momentos de especial dificultad y cansancio.

Ante estas situaciones que todavía seguimos viviendo, necesitamos compartir nuestras experiencias desde la fe, desde la esperanza y desde la caridad: cómo nos están afectado, cómo las interpretamos y, sobre todo, si puede resultar de todas estas situaciones algo positivo a nivel individual y como Iglesia.

Este cursillo está especialmente dirigido a los voluntarios de  pastoral de la salud, profesionales del mundo sanitario y sociosanitario, religiosas, religiosos, sacerdotes y a todas aquellas personas interesadas en el mundo sanitario. Se puede seguir a través del canal de YouTube del Instituto Teológico Compostelano y no es necesario inscribirse, tan sólo es necesario pinchar en el enlace: https://youtu.be/yFO0IDQT_j0 o captando el código QR que aparece en el cartel.

Las personas que sigan el evento podrán formular preguntas al final de cada ponencia a través del chat de YouTube.

Programa:

10:00h. Apertura y oración

10:15h. 1ª Ponencia:

“Se nos había olvidado sufrir: claves ignacianas para acercarse a la crisis del Covid-19”. Álvaro Lobo Arranz S.J. Enfermero. Impulsor del proyecto “Más que salud”

11:00h. Mesa redonda: experiencias de cuidado

11:45h. Descanso

12:00h. 2ªPonencia:

“Fortalezas y estrategias de afrontamiento ante la pandemia por el COVID-19”

Cristina Noriega García. Doctora en Psicología. Profesora Adjunta Departamento de Psicología de la Facultad de Medicina de la Universidad CEU San Pablo.

12:45h. Clausura por el Excmo. Sr. D. Julián Barrio Barrio

 

 

Acción de gracias de monseñor Francisco José Prieto Fernández tras su ordenación episcopal

“Me ha tocado un lote hermoso, me encanta mi heredad” (Sal 15, 6)

En esta mañana, en que he recibido por la imposición de las manos y la plegaria de ordenación el ministerio episcopal como Obispo Auxiliar al servicio de la Iglesia en Santiago de Compostela, en comunión fraterna y en colaboración estrecha con su Arzobispo, don Julián, hago mías las palabras del salmista, porque agradecer es reconocer que todo me ha sido dado: el don de un ministerio que no es tarea ni oficio, sino entrega, ofrenda de la propia vida, servicio “sin tacha día y noche” (como dice la plegaria de ordenación) a Dios y a esta porción del Pueblo de Dios, un bello mosaico construido de muchos rostros y variados caminos, a la que he sido llamado a servir y acompañar. Pido a Dios que pueda hacerlo con “el gusto espiritual de estar cerca de la vida de la gente, hasta el punto de descubrir que eso es fuente de un gozo superior. La misión es una pasión por Jesús pero, al mismo tiempo, una pasión por su pueblo” (EG 268).

En la grandiosidad de esta Catedral de Santiago de Compostela, que fue creciendo con el paso de los siglos y el empeño de la fe, escuchamos, no los ecos del pasado, sino voces que hacen vivos los muros y los arcos. Voces de los artesanos que cincelaron y pulieron un inmenso vocabulario pétreo de fe, voces que expresan la plegaria agradecida del peregrino gozoso en sus pies cansados, voces del canto que se eleva en súplica confiada, voces que celebran al Cristo Crucificado-Resucitado, voces que murmuran admiración por la belleza descubierta, voces que rumorean preocupaciones e inquietudes ante la tumba de Santiago el Zebedeo. ¡Me uno a estas voces para decir con vosotros, los que en esta mañana me habéis podido acompañar presencialmente o lo hacéis a través de los medios de comunicación, una sola palabra: GRACIAS!!!

Gracias a Dios Padre, a Dios Hijo, a Dios Espíritu Santo, misterio de comunión y vida, de quien procede todo bien. En estas circunstancias, soy muy consciente de mis debilidades y limitaciones. Son momentos para ejercer la confianza en la misericordia Dios, y descubrir con gozo que Él nos da su gracia cuando nos llama a servir con más entrega al Pueblo de Dios. Pido que, dócil al Espíritu, y en este Año de San José, sepa hacerlo con corazón de padre.

Gracias a la Iglesia que, por medio del Papa Francisco, ha confiado en mí para ser Obispo Auxiliar de la Archidiócesis Metropolitana de Compostela. Sr. Nuncio transmita al Santo Padre mi gratitud. No quiero pasar la ocasión de reconocerle a Vd. la cordialidad, y también la simpatía, con la que me comunicó la noticia de mi nombramiento.

Gracias Sr. Arzobispo, mi querido don Julián,  que desde el primer momento me acogió con afecto paterno y cercanía de hermano: he sido llamado a acompañar –auxiliar– a esta Iglesia que como pastor Vd. guía y preside desde hace 25 años. De su mano y en comunión y colaboración fiel y fraterna, sé que aprenderé a conocer, a escuchar y amar a los pueblos y gentes, a las parroquias y fieles de esta comunidad diocesana para darles lo mejor: la alegría del Evangelio que llena el corazón y la vida entera de los que se encuentran con Jesús. Sólo con Jesucristo siempre nace y renace la alegría (cf. EG 1).

Gracias, de un modo especial, a los Obispos que han sido pastores en la Iglesia de Ourense y con los que he ido caminando en mi vida sacerdotal, gracias a su cercanía y comprensión en no pocos momentos, y que han ido dejando honda huella a lo largo del tiempo en los diferentes destinos pastorales que me encomendaron: fue breve, para mí, la de D. Ángel Temiño, pues iniciaba apenas mi etapa formativa en el Seminario Mayor; D. José Diéguez Reboredo, que me ordenó sacerdote hace casi 28 años y me envió a Roma a asomarme al vasto y rico mundo de los Padres de la Iglesia; Don Carlos Osoro, con el que inicié ese querido proyecto del Centro de Ciencias Religiosas en Ourense; y don Luis Quinteiro, gracias al cual pude concluir el doctorado en la Pontificia de Salamanca.

Gracias don Leonardo por la confianza que depositó en mí a lo largo de los casi 9 años en que he colaborado con Vd. de modo tan cercano y fraterno al servicio de la diócesis ourensana como Vicario para la Nueva Evangelización. No es el momento de hacer relato de todo lo vivido y compartido en estos años, pero sí de destacar la rica vivencia personal y sacerdotal que ha supuesto para mí y, de modo singular, la enriquecedora experiencia del camino sinodal que la diócesis de Ourense inició en 2016 y que espero que pronto concluya para ser horizonte y camino de la nueva tarea evangelizadora en la Iglesia ourensana. Y gracias muy especialmente por su acompañamiento y cercanía en estas semanas previas a la ordenación episcopal: ha sido para mí padre y hermano.

Gracias Sr. Cardenal, Sres. Arzobispos y Obispos, al administrador diocesano de Mondoñedo-Ferrol que en esta mañana me acompañan, y a todos los que me han hecho llegar por diversos medios, desde que mi nombramiento se hizo público, su oración y felicitación mostrando una acogida de cálida y sincera fraternidad.

Grazas aos meus pais, Fernando e María Jesús: por eles Deus regaloume o don da vida, agora presentes na comunión dos santos e na esperanza do Resucitado. Neles a miña vida foise tecendo entre a paternidade da recia Zamora e a maternidade da fondura da alma galega.

Grazas o meu irmán Fernando, miña cuñada María (una irmá para min), aos meu sobriños (Pablo, Pedro, Hugo)…, canto me compracevervos crecer! Aos meus tíos, primos e familia de Ourense e de Zamora. Non todos podedes estar hoxe aquí, pero a todos vos levo no corazón.

Grazas á miña familia diocesana en Ourense: nela recibín e crecín no don da fe e recibín o don do ministerio sacerdotal; por eso un sentido agradecemento aos meus compañeiros do presbiterio no que camiñei durante case 28 anos (Hoxe alomenos podedes estar aquí un grupo representativo); un recordo agradecido aos fieis das parroquias ás que servín como sacerdote durante estes anos, especialmente aos da parroquia e colexio de san Pío X de Mariñamansa nos últimos once anos; aos Seminarios Diocesanos, a todos os meus compañeiros do claustro de profesores do Instituto Teolóxico, a todos os seminaristas (Hoxe moitos deles xa sodes sacerdotes); aos alumnos e profesores do Centro de Ciencias Relixiosas San Martín; aos meus compañeiros vigairos cos que compartín ilusións e proxectos na tarefa de acompañar e axudar ao noso Bispo no goberno pastoral; ao equipo da Vigairía para a Nova Evanxelización (catequese, familia, mozos, nenos, ensino, misións, pastoral da carretera e de peregrinacións), e a todos cos que colaborei e traballei na curia do Bispado de Ourense; ás comunidades de vida consagrada (especial mención ás Clarisas de Vilar de Astrés); e por suposto aos Equipos de Matrimonios de Nosa Señora, ao meu Equipo, que me acompañaron e acompañei durante 25 anos, que marcaron fondamente a miña vida sacerdotal; e non quero esquecer a compañeiros e profesores de Roma (Universidades Gregoriana) e Salamanca (Universidade Pontificia), dous momentos importantes e enriquecedores na miña vida sacerdotal que me abriron aos vastos horizontes da Biblia e dos Pais da Igrexa.

E grazas a esta e nova familia, tamén xa miña, da arquidiocese de Santiago de Compostela pola acollida mostrada desde o primeiro momento: aos sacerdotes, aos membros da vida consagrada, leigos (grupos e movementos, mozos e nenos, os catequistas, profesores, voluntarios da acción socio-caritativa…), aos seminarios diocesanos, ao Instituto Teolóxico Compostelano, ás comunidades e parroquias do noso rural, da costa e das ciudades desta Igrexa Compostelana, á que desexo ir coñecendo pouco a pouco en toda a súa extensa e intensa vida parroquial, pastoral, e acción socio-caritativa.

Saber escoitar, acompañar, tender pontes e camiñar xuntos. Sei que conto coa vosa axuda e oración para ser con vos e para vos un pastor según o corazón de Deus: pai, irmán e amigo.

Dende hai case un ano, vivimos unha situación dramática provocada pola irrupción da pandemia do COVID-19. Mudou as nosas vidas e modo de relacionarnos, provocou dor e sufrimento en moitas persoas, familias e colectivos sociais, modificou o modo de celebrar e vivir a fe, xerou unha onda de solidariedade cos máis afectados, mostrou un esforzo notable e xeneroso do persoal sanitario, dos corpos e forzas de seguridade do Estado, das autoridades civís e sanitarias, de tantos homes e mulleres que, co seu traballo, fan posible que se manteñan os servizos esenciais na nosa sociedade. E de tantos sacerdotes, relixiosos e leigos que sodes o rostro visible e concreto dunha Igrexa en saída, con estilo  samaritano, cara aos nosos irmáns máis necesitados. Ante esta situación, como cristiáns, en palabras do Papa Francisco, camiñemos en esperanza polas sementes de ben que Deus segue derramando na humanidade e asumamos que, ante este reto e sempre, ninguén se salva só (cf.  Fratelli tutti 54-55).

Un cordial e afectuoso saúdo a todas as autoridades civís, políticas, académicas e militares aquí presentes. Temos una tarefa común: construír xuntos espacios de convivencia e humanidade. Os homes e mulleres deste tempo, especialmente os que máis sofren os golpes desta pandemia, merecen todo o noso esforzo e empeño, co desexo de traballar xuntos, dende o respecto e o diálogo, en favor do ben común.

Un agradecemento a todos os que colaboraron con xenerosidade na preparación e desenvolvemento da celebración da miña ordenación episcopal e na miña acollida nesta xa a miña casa para que todo tivese a calidez do fogar. Grazas ao Cabildo Metropolitano, aos que participaron na liturxia da ordenación nos diversos ministerios e servizos (mestre cerimonias, diáconos,  acólitos, coro e director, acollida), aos responsables dos medios técnicos e audiovisuais que fixeron posible a transmisión desta celebración (13TV; Radio María e COPE+) e aos medios de comunicación aquí presentes.

Aberta a Porta Santa do Ano Xubilar Compostelán, encomendo o ministerio episcopal ao que fun chamado para servirvos ao apóstolo Santiago, a quen lle pido que pronto as pisadas dos peregrinos percorran os camiños que conducen ata a tumba apostólica nesta Catedral e as pisadas da fe, celebrada e vivida, afonden no corazón e na vida dos fieis desta Arquidiocese; e a María a nosa Nai nas súas advocacións do Rosario, do Portal e da Peregrina, e a San Xosé, Patrón da Igrexa Universal, neste ano a el dedicado.

A todos e a cada un de vos, gracias pola vosa oración no inicio do meu ministerio episcopal como Bispo Auxiliar da Arquidiocese de Santiago de Compostela. Que o alento do Espírito nos anime e sosteña nesta nova etapa evanxelizadora.

 

Noticia íntegramente extraída de: archicompostela.es

Monseñor Barrio: “Vés a unha comunidade na que sentirás a necesidade de querela porque te sentirás fondamente querido”

Monseñor Francisco José Prieto Fernández es desde hoy nuevo obispo auxiliar de Santiago de Compostela. En una solemne ceremonia celebrada en la Catedral, el arzobispo Julián Barrio, consagró obispo al sacerdote que hasta ahora era Vicario para la Nueva Evangelización en la Diócesis de Ourense. “Querido irmán Francisco José, vés a unha comunidade diocesana na que sentirás a necesidade de querela porque te sentirás fondamente querido por ela. Todos che desexamos un ministerio episcopal longo e cheo de froitos”, le dijo monseñor Barrio en su homilía al nuevo obispo auxiliar. El arzobispo señaló, además, que “el episcopado no es un honor, es una llamada a servir en vigilancia y fidelidad, sin cálculos ni condescendencias con uno mismo”. Por su parte, monseñor Francisco José Prieto en su alocución final, que fue una auténtica acción de gracias, manifestó que “aberta a Porta Santa do Ano Xubilar Compostelán, encomendo o ministerio episcopal ao que fun chamado para servirvos ao apóstolo Santiago, a quen lle pido que pronto as pisadas dos peregrinos percorran os camiños que conducen ata a tumba apostólica nesta Catedral e as pisadas da fe, celebrada e vivida, afonden no corazón e na vida dos fieis desta Arquidiocese”.

Al inicio de la ceremonia litúrgica, el Nuncio de Su Santidad, Bernardito Auza, saludó en nombre del Papa Francisco a quienes se encontraban en la Catedral y a los que seguían la Eucaristía a través de los medios de comunicación, haciendo alusión al amor y la misericordia de Dios, tan presentes en este tiempo pascual. “Sea éste el gesto y la palabra oportuna en su ministerio episcopal presidido por el lema que ha escogido Sequi Salvatorem participare est salutem, (“Seguir al Salvador es participar de la salvación”), le dijo el Nuncio al nuevo obispo auxiliar.

La solemne Eucaristía, en la que participaron numerosos prelados, entre ellos el cardenal Ricardo Blázquez, los obispos de Galicia, el administrador diocesano de Mondoñedo-Ferrol, así como sacerdotes de las diócesis de Ourense y Santiago, acogió a un número limitado de fieles por las restricciones de aforo debidas a la pandemia. Entre ellos, los familiares del nuevo obispo auxiliar, monseñor Francisco José Prieto Fernández.

Servir en fidelidad

El Episcopado no es un honor, es una llamada a servir en vigilancia y fidelidad, sin cálculos ni condescendencias con uno mismo”, indicó en su homilía monseñor Barrio. En sus palabras, el arzobispo de Santiago aludió al papel del obispo como sucesor de los apóstoles y señaló que “más allá de las preocupaciones y dificultades inherentes al fiel trabajo cotidiano en la viña del Señor, ha de infundir esperanza en quienes, deslumbrados por oasis utópicos en medio de la  banalidad y desconcierto, y afligidos por las múltiples formas de pobreza, “contemplan a la Iglesia como monte de las Bienaventuranzas”, prestando atención a los que no pertenecen al único rebaño de Cristo, porque ellos también nos han sido confiados en el Señor”.

En la homilía de monseñor Barrio se señalaba también que “esto forma parte de la identidad del obispo. La lógica del Evangelio es la de la gratuidad, camino elegido por Cristo para salir al encuentro en la Iglesia misionera”. El arzobispo comentó además que “la herencia del Obispo ha de ser la santidad”.

Y en alusión al Año Santo, monseñor Barrio manifestó que “en este Año Jubilar la llegada del Obispo Auxiliar es también ocasión para reflexionar sobre el sentido de nuestra peregrinación en el camino de la conversión y sobre el reforzamiento de la eclesialidad en nuestra Diócesis. Dios siempre nos ofrece su gracia para afrontar cualquier reto”.

En su homilía aseguró, igualmente, que “toda iniciativa episcopal servirá á verdadeira renovación da Igrexa en tanto contribúa a mostrar o fascinante esplendor da auténtica luz que é Cristo mesmo”.

Una auténtica acción de gracias

Tras ser consagrado obispo por la oración y la imposición de las manos; después de la unción, la entrega de los Evangelios, la recepción del anillo episcopal; y tras la imposición de la mitra y la entrega del báculo como símbolos de su nueva misión, el ya obispo auxiliar pronunció al final de la ceremonia una alocución que se convirtió en una auténtica acción de gracias. Monseñor Francisco José Prieto tuvo palabras de agradecimiento para Dios, la Iglesia, su diócesis de origen, su nueva iglesia local, en la persona de monseñor Barrio, así como para el Santo Padre Francisco y para sus padres, su familia y todos cuantos habían contribuido a su formación sacerdotal.

Agradecer”, aseguró monseñor Prieto, “es reconocer que todo me ha sido dado: el don de un ministerio que no es tarea ni oficio, sino entrega, ofrenda de la propia vida, servicio “sin tacha día y noche” (como dice la plegaria de ordenación) a Dios y a esta porción del Pueblo de Dios, un bello mosaico construido de muchos rostros y variados caminos, a la que he sido llamado a servir y acompañar”.

El nuevo obispo auxiliar no se olvidó de la situación provocada por la pandemia. “Mudou as nosas vidas e modo de relacionarnos, provocou dor e sufrimento en moitas persoas, familias e colectivos sociais, modificou o modo de celebrar e vivir a fe, xerou unha onda de solidariedade cos máis afectados, mostrou un esforzo notable e xeneroso do persoal sanitario, dos corpos e forzas de seguridade do Estado, das autoridades civís e sanitarias, de tantos homes e mulleres que, co seu traballo, fan posible que se manteñan os servizos esenciais na nosa sociedade”, indicó.

Y recordó el trabajo de “tantos sacerdotes, relixiosos e leigos que sodes o rostro visible e concreto dunha Igrexa en saída, con estilo  samaritano, cara aos nosos irmáns máis necesitados. Ante esta situación, como cristiáns, en palabras do Papa Francisco, camiñemos en esperanza polas sementes de ben que Deus segue derramando na humanidade e asumamos que, ante este reto e sempre, ninguén se salva só”.

Seguir al Salvador

En las palabras que pronunció el Nuncio al inicio de la ceremonia se aludía al nombramiento del obispo auxiliar. Monseñor Auza recordó que “el Santo Padre, como expresa en su Bula, teniendo en cuenta el bien de las almas, ha querido proporcionar paternalmente a Vuestra Excelencia, Sr. Arzobispo, la colaboración de un Obispo Auxiliar en vista de la justa y celosa solicitud que le ha presentado”. Y añadió que “Su Santidad, seguro de proporcionarle un apoyo en el gobierno de esta Archidiócesis, rica por su historia y los frutos espirituales que ha dado a la Iglesia hasta hoy, ha nombrado a Mons. Francisco José Prieto Fernández, apreciando en él las valoradas cualidades de preparación y veraz cercanía a los sacerdotes y a los fieles. Que sea muy enhorabuena, Sr. Arzobispo. Mi más cordial felicitación y augurios de una muy provechosa colaboración”.

Al dirigirse al nuevo obispo auxiliar, el Nuncio indicó: “Querido Mons. Francisco José Prieto Fernández, al felicitarle en estos emotivos momentos, le expreso mis mejores deseos en el ejercicio del ministerio episcopal, exhortándole a una colaboración “en unidad de propósitos y en armonía de empeño” (Apostolorum successores, 70) con el Sr. Arzobispo, prestándole gustoso una ayuda, no sólo sincera y leal, sino también creativa y eficaz”.

El lema episcopal elegido por el nuevo obispo auxiliar es Sequi Salvatorem participare est salutem,  y está tomado de San Ireneo de Lyon (Contra los herejes IV, 14, 1): “Seguir al Salvador es participar de la salvación”. Monseñor Francisco José Prieto Fernández nació  en  Ourense  el  18  de  agosto  de  1968.  Cursó  estudios  eclesiásticos en el Instituto Teológico “Divino Maestro” de Ourense, centro afiliado a la Facultad de Teología de la Universidad Pontificia de Salamanca (1986-1992) y fue ordenado sacerdote el 26 de junio de 1993. Es licenciado en Teología Patrística por la Facultad de Teología de la Universidad Gregoriana de Roma (1992-1994) y doctor en Teología  Bíblica  por  la  Facultad  de  Teología  de  la  Universidad  Pontificia de Salamanca (2008). Su  ministerio  pastoral  lo  ha  desarrollado  en  la  diócesis  de  Ourense. Ha sido capellán del monasterio de San José (Clarisas) (desde 2004) y vicario episcopal para la Nueva Evangelización de Ourense (desde 2012).

 

 

Noticia extraída de: archicompostela.es

Ordenación Episcopal de D. Francisco José Prieto, nuevo Obispo Auxiliar de la Archidiócesis de Santiago de Compostela

El próximo sábado 10 de abril, a partir de las 11:00 h., tendrá lugar en la Catedral de Santiago la Ordenación Episcopal de D. Francisco José Prieto, durante una ceremonia presidida por el Arzobispo compostelano, D. Julián Barrio.

La ceremonia será retransmitida en directo por 13TV, COPE Más A Coruña, Pontevedra, Vilagarcía y Ourense, así como por Radio María.

Libreto de la celebración

D. Francisco José Prieto fue nombrado por el Papa Obispo Auxiliar de Santiago de Compostela el pasado 28 de enero. Como lema episcopal ha elegido «Sequi Salvatorem participare est salutem» (Seguir al Salvador es participar de la salvación), y está tomado de San Ireneo de Lyon. En su escudo episcopal comparecen imágenes relativas a la palabra de Dios y la Virgen María, así como San Martín de Tours (patrono de la Diócesis de Ourense) y el Sepulcro del Apóstol Santiago.

Oramos por su persona y por el fruto de su servicio pastoral en nuestra Archidiócesis.

 

Fuente: catedraldesantiago.es

Mensaje de Pascua de Resurrección de D. Julián Barrio

 

 

¡Feliz Pascua de Resurrección del Señor!

Comprobamos día a día como “Dios entra de lleno en el juego desconcertante de nuestras vidas para liberarnos del mal”. Jesús resucitado había dicho a María Magdalena, María la de Santiago y Salomé: “Id a decir a sus discípulos y a Pedro: Él va por delante de vosotros a Galilea. Allí lo veréis” (Mc 16, 7). Él se hace presente anticipadamente en nuestra “Galilea” herida y lastimada por la pandemia del coronavirus, por familias que han perdido a sus seres queridos, por la pérdida de empleos y de posibilidades económicas. Cristo resucitado nos recuerda que la muerte ha sido vencida y que podemos celebrar la vida en medio de la incertidumbre, del dolor y del agobio.

¡Cómo necesitamos escuchar este mensaje acercándonos al sepulcro vacío de Cristo y dejarnos acompañar por Cristo en los caminos de nuestros Emaús! Hay que volver a nuestras comunidades para vivir solidaria y fraternalmente nuestra fe. Ahora más que nunca, Cristo resucitado fortalece nuestra esperanza como a los discípulos de Emaús para volver a nuestra “Jerusalén” donde la comunidad parroquial y la diocesana nos esperan siempre y allí comunitariamente adherirnos a Cristo, escuchar la palabra de Dios, participar en la Eucaristía y compartir la propia existencia. De  manera especial he pedido para todos la gracia de reconocernos amados y de ser capaces de amar. Para el que no sabe dónde va, nunca hay viento favorable.

El Señor nos está dando señales de esperanza  en tantas personas que están gastando su vida por los demás sin pedirles el carnet de identidad. Es suficiente sabernos hermanos los unos de los otros para construir una humanidad conforme al proyecto de Dios Padre. Sigamos mirando con el corazón a los que viven y no olvidemos a los fallecidos. Sólo así se explica la disponibilidad de quienes en los distintos campos y compromisos renuncian a vivir para sí mismos y entregan la vida a los demás.

Como los peregrinos ¡caminemos hacia adelante y miremos hacia arriba! ¡Demos testimonio de que el cristianismo es una manera fascinante de vivir la propia existencia! ¡Dialoguemos siempre con quien espera! ¡No tengamos miedo! ¡Resucitó Cristo, nuestra esperanza! ¡No es vana nuestra fe!

Saludo con afecto a todos los diocesanos, a los hermanos de las Iglesias separadas, de otras religiones, a los hombres de buena voluntad y a los que se encuentran en el Centro Penitenciario. ¡Feliz Pascua de Resurrección del Señor! ¡Que el Resucitado nos colme de bendiciones!

 

+ Julián Barrio Barrio,
Arzobispo de Santiago de Compostela

 

 

Noticia extraída de: archicompostela.es

La Iglesia Diocesana convoca una jornada de oración por la pandemia del COVID para este viernes día 5 de marzo

La Archidiócesis compostelana convoca para este próximo viernes día 5 de marzo una jornada de oración por los fallecidos por el COVID 19, por los que se encuentran afectados por la pandemia, por sus familias, por aquellos que los cuidan y por todo el personal sanitario.

 

Fuente: archicompostela.es

Abierto el plazo para matricularse en los Cursos formativos online 2021 de la Archidiócesis de Santiago

La Delegación de Medios de la Diócesis de Santiago de Compostela, el equipo de delegados de Catequesis de Galicia y la Escuela de Agentes de Pastoral de la Parroquia de Carballo organizan una nueva edición de los cursos de formación online dirigidos a los distintos agentes de pastoral (animadores bíblicos, catequistas, religiosas/os, y animadores litúrgicos), al profesorado de Religión, y en general a los laicos y laicas que estén interesados en iniciar y/o profundizar un proceso de formación en su fe y misión pastoral.

Temática

En esta ocasión son 9 los cursos ofertados. En una nueva edición, que se abrirá en septiembre, estarán disponibles nuevos temas, como el “Curso sobre gestión económica de la parroquia” coordinado por el ecónomo de la Diócesis de Santiago, Fernando Barros, o el “Curso sobre la reciente restauración en la Catedral de Santiago” coordinado por el canónigo y director de la Fundación Catedral, Daniel Lorenzo.

Los cursos disponibles actualmente son los siguientes:

  1. Curso base sobre Biblia (I)
  2. Curso base sobre Liturgia (I)
  3. Curso base de Catequética
  4. Curso sobre el Jubileo Compostelano
  5. Curso sobre Pastoral juvenil – pastoral de frontera
  6. Curso sobre La Alabanza de la Iglesia
  7. Curso básico sobre la Doctrina Social de la Iglesia
  8. Curso sobre Community Manager eclesial
  9. Curso sobre el uso de las Nuevas Tecnologías en la familia

Todos los cursos comienzan el 19 de marzo, Día de San José, y terminan el 30 de abril.

Metodología

Los cursos se realizan íntegramente por internet utilizando una plataforma sencilla, por lo que no es imprescindible tener conocimientos informáticos. Tan solo es necesario disponer de un pc, portátil o tablet con acceso a internet. La Plataforma se encuentra activa las 24 hs. del día, por lo cual cada persona puede acceder en el momento que tenga más libre para dedicarse a la formación.

Los cursos están organizados en Unidades Temáticas. Cada lunes se abrirá un tema nuevo para trabajar a lo largo de la semana. Al finalizar y aprobar el Curso se recibe un Certificado de Aprobación.

Inscripción

Son cursos completamente gratuitos.

Los cursos tendrán un máximo de 25 participantes, admitidos por orden de inscripción.

El plazo de matrícula se abre el lunes 1 de marzo y estará disponible hasta el lunes 15 de marzo.

El formulario de inscripción en el siguiente enlace

 

Desarrollo de los Cursos:

 

  • Curso base sobre Biblia (I)

Es la segunda parte del programa del curso base sobre Biblia continuando el iniciado el curso pasado. Es una introducción a la historia de la salvación. No se trata de un estudio intelectual de la Biblia, pero sí ofrece unos conocimientos bíblicos fundamentales. Vamos a poder descubrir que la Palabra de Dios, es un mensaje de amor para todos nosotros y camino de salvación. Nos va a permitir motivar a muchas personas a que conozcan a Cristo Jesús, lo comprendan y lo amen.

Coordinador: José García Gondar (párroco de la Unidad Pastoral de Carballo)

  • Curso base sobre Liturgia (I)

Es la segunda parte del programa del curso base sobre Liturgia continuando el iniciado el curso pasado. La Iglesia nos anima a tener una experiencia de Dios que encuentra en lo litúrgico-sacramental su fuente y cima. El objetivo de este curso es introducir al alumno en el contenido de la liturgia por la cual la Iglesia Católica, Cuerpo de Cristo, en unión con su Señor y Salvador, Jesucristo, ofrece el culto de alabanza y acción de gracias al Padre por la santificación del mundo, cumpliendo su mandato. Este curso nos ayudará a conocer, profundizar y a vivir la liturgia de una manera más consciente y activa.

Coordinador: José García Gondar (párroco de la Unidad Pastoral de Carballo)

  • Curso base de Catequética

Este curso nos invita a pensar sobre el quehacer de la catequesis: el entorno en el que se realiza, las personas a las que se dirige, el mensaje que transmite, el modelo y el método pedagógico, la figura del catequista y la finalidad que se pretende. Esta reflexión está muy vinculada a los cambios que se producen en el campo de la sociedad, de la Iglesia y de la propia catequesis; y tiene, además, una orientación práctica, pues ofrece elementos para la programación y realización de la acción catequética.

Coordinador: José Vidal (Vicario de Enseñanza de la Diócesis de Tui-Vigo)

  • Curso sobre el Jubileo Compostelano

El Año Compostelano tiene primordialmente una finalidad religiosa. En este sentido el arzobispo de Santiago, monseñor Julián Barrio, nos exhorta a hacer una lectura católica de la peregrinación a Compostela, del Camino de Santiago y del Jubileo. Este curso nos ayudará a conocer, profundizar y a preparar el Jubileo Compostelano 2021-2022.

Coordinador: José Fernández Lago (Deán de la Catedral de Santiago de Compostela)

  • Curso sobre Pastoral juvenil – pastoral de frontera

¿Cuándo Jesús hablaba a sus discípulos de dejar las redes y seguirle se refería a las redes sociales? ¿Facebook, Twitter, Instagram…? En este curso nos adentraremos en la GENERACIÓN Z. La primera generación de la historia que VIVE en las redes. ¿Cómo son los jóvenes de hoy? ¿Cómo acercarme a ellos? ¿cómo hacerles llegar el evangelio de Jesús? En 5 sesiones muy prácticas nos adentraremos en su realidad y sus vivencias. Abriendo posibles caminos a través de los cuales hablarles de Jesús y provocar una experiencia de encuentro con Él. Si quieres ahondar en el conocimiento de tus jóvenes y llevarlos a Jesús esperamos serte útiles.

Coordinador: Javier García Rodríguez (Delegado de Pastoral de Infancia y Juventud de la Diócesis de Santiago de Compostela)

  • Curso sobre La Alabanza de la Iglesia

Es un curso sobre la Liturgia de las Horas (pensado como una continuación del de Espiritualidad litúrgica, aunque no sea necesario haberlo hecho para poder hacer a éste) lo que pretende es ayudarnos a descubrir el inmenso tesoro que tenemos por ser cristianos, por ser bautizados, de orar unidos a la Voz de la Iglesia que, en Cristo, eleva su canto de alabanza y acción de gracias a Dios Padre por medio del Espíritu. Que amemos y gocemos orando (¿Cómo alabar sin alegría?). Su metodología y presentación de los temas tiene un marcado estilo directo y narrativo. Lo que se desea es ofrecer y propiciar vida sin descuidar el contenido contrastado con la doctrina de la Iglesia y el acceso directo a los textos. Conoceremos la evolución de la oración pública de la Iglesia, el sentido y estructura de cada Hora, sus fundamentos teológicos, etc. Por último, señalar que hemos intentado explicar los conceptos de modo que pueda entenderlos quien se acerque por vez primera a este ámbito, y, a la vez, quisiéramos haber logrado que, quien ya esté familiarizado con la Liturgia de las Horas, pueda ampliar sus conocimientos y, sobre todo, profundizar en su vivencia.

Coordinadora: Sor Almudena Vilariño (monja Benedictina del Monasterio de San Paio de Antealtares de Santiago)

  • Curso básico sobre la Doctrina Social de la Iglesia

Es un curso a través del cual se nos invita a acercarnos a los principios fundamentales de la Doctrina Social de la Iglesia, partiendo de sus fuentes, haciendo un recorrido por su historia y familiarizándonos con sus más conocidos artífices e impulsores. No se trata de un estudio exhaustivo, sino de una toma de contacto con una parte de la enseñanza de la Iglesia tan importante, pero a la vez, quizá tan desconocida para muchos cristianos. Recurrir a ella siempre ha sido conveniente, pero más si cabe en nuestros días, a causa de los planteamientos que actualmente se están dando a nivel económico, político, social y cultural. Por eso, es fundamental conocerla, difundirla y aprender a tomarnos en serio nuestra propia vocación de constructores de la sociedad. Somos llamados a transformar el mundo y la evangelización se nos vuelve una tarea necesaria. Como bautizados y testigos de Jesucristo, debemos vivir nuestra espiritualidad no en abstracto, sino de una forma real e histórica en los ámbitos en los que se desarrolla nuestra vida: la familia, el trabajo, la economía, la política, la cultura… A lo largo de los diversos puntos tratados en este curso, el alumno irá descubriendo el horizonte de una teología moral social suyo fin primordial es orientar, desde los principios de la fe cristiana, los criterios morales aplicados a la sociedad y a las relaciones entre las personas, las comunidades y los estados.

Fátima Romar Vázquez, (Trabajadora social de Cáritas Diocesana de Santiago de Compostela)

  • Curso sobre Community Manager eclesial

Consciente de la importancia de los medios de comunicación y su gestión eficaz, la Iglesia insiste en sus documentos oficiales en la necesidad de una presencia y actuación eclesiales más activas y fructíferas en el ámbito de las redes sociales con vistas a la evangelización, y una nueva evangelización, cuyo destinatario es el hombre, ser narrador por naturaleza y necesitado de historias tejidas con amor

Coordinadores: Manuel A. Blanco (Delegado de Medios de la Diócesis de Santiago) y Anxo Pazos (colaborador con la Delegación de Medios de la Diócesis de Santiago)

  • Curso sobre el uso de las Nuevas Tecnologías en la familia

El papel de la familia es clave para la prevención de las adicciones. En la actualidad los niños y adolescentes se comunican a través de Whatsapp, Twitter o Facebook… o navegan por internet con desconocimiento de los peligros que el mal uso de estas plataformas puede ocasionar. Paralelamente, muchos padres se encuentran con poca información, con falta de criterios a la hora de establecer unas normas, etc. En esta Escuela, las familias encontrarán instrumentos para fortalecer el papel como padre o madre en la educación de los hijos ante situaciones de riesgo, como las de los usos problemáticos con las nuevas tecnologías, así como estrategias sobre su prevención.

Coordinador: Manuel Ángel García Gómez (experto en Nuevas Tecnologías)

 

Fuente: archicompostela.es

Carta Pastoral de Monseñor Barrio para la campaña de Manos Unidas 2021 que nos pide contagiar la solidaridad para acabar con el hambre.

  • Carta del arzobispo para la Campaña de Manos Unidas que centra su atención en las consecuencias de la pandemia del coronavirus en las personas más vulnerables del planeta

En una Carta Pastoral con motivo del inicio de la 62 Campaña de Manos Unidas contra el hambre, el arzobispo de Santiago indica que “no podemos mirar para otro lado ante las injusticias que degradan la dignidad de la persona humana. Son muchos millones de personas que pasan hambre, no tienen las condiciones de higiene necesarias, sin un techo, sin la posibilidad de ser formados y sin acceso al cuidado de la salud”.

Además comenta monseñor Barrio “en medio de tantas precauciones para evitar los contagios de la pandemia del coronavirus, la campaña de Manos Unidas nos pide contagiar la solidaridad para acabar con el hambre. Esto conlleva la renuncia personal para favorecer el bien colectivo”, porque como dice el lema de la campaña sólo juntos lo conseguiremos.

  • Carta Pastoral en la Campaña de “Manos Unidas”. Febrero 2021.

 

“Corresponsabilidad del bien común”

Queridos diocesanos:

El Papa Francisco acaba de publicar una carta encíclica dedicada a la fraternidad y a la amistad social. Un contexto en que encuentra razón de ser la llamada a la corresponsabilidad del bien común en esta Campaña 62 de Manos Unidas, sabiendo que “no se sirve a ideas sino a personas” y que “como comunidad estamos conminados a garantizar que cada persona viva con dignidad y tenga las oportunidades adecuadas a su desarrollo integral”[1].

Promoción del bien común

“De la interdependencia cada vez más estrecha y extendida paulatinamente a todo el mundo se sigue que el bien común, esto es, el conjunto de aquellas condiciones de la vida social que permiten a los grupos y a cada uno de sus miembros conseguir más plena y fácilmente su propia perfección, se hace cada vez más universal y por ello implica derechos y deberes que se refieren a todo el género humano. Todo el grupo debe tener en cuenta las necesidades y aspiraciones legítimas de los demás grupos; más aún, debe tener en cuenta el bien común de toda la familia humana”[2]. Esta doctrina del Concilio Vaticano II es subrayada por el Catecismo de la Iglesia Católica que nos dice que el bien común supone el respeto a la persona, exige el bienestar social y el desarrollo del grupo mismo e implica la paz, es decir la estabilidad y la seguridad de un orden justo[3]. Estos mismos aspectos los recoge la Doctrina Social de la Iglesia. Todo progreso social debe estar subordinado al progreso personal.

Corresponsabilidad de todos

Con estos presupuestos doctrinales hemos de considerar que no podemos mirar para otro lado ante las injusticias que degradan la dignidad de la persona humana. Son muchos millones de personas que pasan hambre, no tienen las condiciones de higiene necesarias, sin un techo, sin la posibilidad de ser formados y sin acceso al cuidado de la salud.  Damos la impresión que esta dura realidad parece cuestionar nuestras convicciones sólo cuando la vivimos de cerca, mientras que nos dejan intelectualmente tranquilos cuando sucede a miles de kilómetros de nuestras sociedades modernas. Como si la fragilidad y la precariedad de la existencia fuesen circunstancias que damos por descontadas en los países “pobres”, pero retan a nuestras creencias cuando nos afectan a los países “ricos”.

Llamados a ser solidarios

Nuestra corresponsabilidad encuentra cauce de actuación a través de la caridad social. Esta “nos hace amar el bien común y nos lleva a buscar efectivamente el bien de todas las personas, consideradas no sólo individualmente, sino también en la dimensión social que las une”[4]. “Todavía, escribe el Papa, estamos lejos de una globalización de los derechos humanos más básicos. Por eso, la política mundial no puede dejar de colocar entre sus objetivos principales e imperiosos el de acabar eficazmente con el hambre. Porque cuando la especulación financiera condiciona el precio de los alimentos tratándolos como a cualquier mercancía, millones de personas sufren y mueren de hambre. Por otra parte, se desechan toneladas de alimentos. Esto constituye un verdadero escándalo. El hambre es criminal, la alimentación es un derecho inalienable”[5]. En medio de tantas precauciones para evitar los contagios de la pandemia del coronavirus, la campaña de Manos Unidas nos pide contagiar la solidaridad para acabar con el hambre. Esto conlleva la renuncia personal para favorecer el bien colectivo. Así se nos recuerda que “los más favorecidos deben renunciar a algunos de sus derechos para poner con mayor liberalidad sus bienes al servicio de los demás”[6].

¡Pasemos de los dichos a los hechos!

Os saluda con afecto y bendice en el Señor,

+ Julián Barrio Barrio,
Arzobispo de Santiago de Compostela.

 

[1] FRANCISCO, Fratelli tutti, 118.

[2] Concilio Vaticano II, Constitución Gaudium et Spes, 26.

[3] Catecismo de la Iglesia Católica, nos. 1906-1912.

[4] Fratelli tutti, 182.

[5] Ibid., 189.

[6] Evangelii gaudium, 190.

 

Fuente:archicompostela.es