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Mensaje de nuestro arzobispo para el período estival “Las vacaciones son un medio propicio para cuidar más el alma”

 

 

Con motivo del período estival, época de vacaciones, nuestro arzobispo de Santiago, D. Julián Barrio, ha querido dirigirse  a todos sus diocesanos con este mensaje:

 

Ha llegado el mes de julio y con él para muchas personas, -ojalá sean muchas- las ansiadas vacaciones.

El verano es tiempo apropiado para buscar algún descanso, aunque todo siga el habitual ritmo del día a día. Y paradójicamente, cuando llega el verano, la vivencia de la fe se viene abajo en la práctica de muchos cristianos, muchos son los que descuidan la participación eucarística, y otros muchos desatienden la oración del día a día.

Refiriéndose al verano y a las vacaciones el Papa Francisco afirmó: “Tómalas–¡de verdad!–. Cambia de ritmo, duerme algo más, lee cosas que te reposen, escucha algo de música, reza más, escucha más la palabra, disfruta en familia… Y todo eso te descansará”.

Disfrutar del tiempo estival, de un tiempo de descanso, no es descansar de Dios sino todo lo contrario: aprovechar que hay más tiempo libre para dedicarlo a esos “asuntos” importantes en nuestra vida: Dios, familia, amigos, crecimiento personal…

Las vacaciones son un medio propicio para cuidar más el alma, dedicando tiempo a la oración, a la lectura de la Biblia, a la participación en la Misa diaria, al rezo del rosario en familia y a otras actividades que dan vigor a nuestro espíritu. Y son un excelente medio para convivir con los demás, sobre todo, con la propia familia, dialogando y compartiendo gozos y alegrías, preocupaciones, penas y proyectos.

Muchos serán los que, aprovechando el tiempo estival, visiten nuestra tierra y se acerquen a la tumba del Apóstol. El Camino de Santiago no se puede interpretar, ni recorrer, sin tener en cuenta la dimensión espiritual. Si esta se perdiera, el Camino se convertiría en una realidad inerte. La ruta que lleva al sepulcro del apóstol nace con la seña de identidad cristiana, subrayando el espíritu penitencial y la conversión. Los peregrinos que llegan a Santiago han de volver calzados con las sandalias de la esperanza.

Ojalá que estas vacaciones sean para todos un momento de armonía y de descanso corporal para seguir construyendo la ciudad de Dios en medio de la ciudad de los hombres.

¡Felices vacaciones!

 

+ Julián Barrio Barrio,
Arzobispo de Santiago de Compostela

 

 

Fuente: archicompostela.es

Carta Pastoral de D. Julián con motivo de la festividad de la Virgen del Carmen 2022

 

“Al acercarse la fecha de la fiesta de la Virgen del Carmen, deseo, como todos los años, acompañaros ofreciéndoos mi palabra y bendición a todas las gentes que, de una manera u otra, viven en torno al mar, de los que Nuestra Señora del Carmen es patrona y protectora”. Así comienza el arzobispo de Santiago de Compostela, monseñor Julián Barrio,  su Carta Pastoral dirigida a las gentes de la mar al llegar la festividad de la Virgen del Carmen, el próximo 16 de julio.

Con un emocionado recuerdo a los marineros que fallecieron en el naufragio del barco Villa de Pitanxo en aguas de Terranova, el arzobispo se dirige a sus familias y a las familias de todos los fallecidos por distintos trabajos en el mar:En nuestra Galicia, desde el comienzo del milenio, 138 hermanos nuestros perdieron su vida. Los ponemos en los brazos maternales de la Virgen del Carmen, en la seguridad de que Ella sabrá presentarlos a su Hijo y enviar a los que quedan en este mundo el consuelo y la paz”.

El arzobispo incide en el lema elegido para esta jornada, “¡Naveguemo s juntos!”, expresándoles que “las preocupaciones de la Iglesia deben ser las vuestras, dado que, en ese sentido, viajamos todos en el mismo barco, caminando y navegando juntos, dejándonos encontrar por el Señor”  . En este sentido les invita a “acercaros a la Iglesia y ofrecerle vuestras inquietudes y vuestra siempre necesaria colaboración. En esa barca de Pedro en la que nos encontramos en el navegar de esta vida, todas las voces son importantes y todas merecen ser escuchadas. Sentid a la Iglesia como vuestra casa, porque lo es de verdad”.

 

Texto íntegro:

 

Carta Pastoral en la fiesta de la Virgen del Carmen 2022

“Naveguemos juntos”

 

Queridos diocesanos:

Al acercarse la fecha de la fiesta de la Virgen del Carmen, deseo, como todos los años, acompañaros ofreciéndoos mi palabra y bendición a todas las gentes que, de una manera u otra, viven en torno al mar, de los que Nuestra Señora del Carmen es patrona y protectora.

Quiero llevar a vosotros y a vuestras familias la presencia fraternal de la Iglesia, a la que pertenecéis, y que, como comunidad de creyentes unidos en torno a Jesucristo, vive vuestras preocupaciones como cosa propia. Todavía hace muy poco tiempo, el pasado día de Pentecostés, el Papa, saludando a los peregrinos que rezaban en la plaza de San Pedro, les decís: “Manifiesto mi cercanía a los pescadores, pensemos en aquellos pescadores que, a causa del aumento del costo del carburante, se encuentran en riesgo de detener su actividad…” (Regina Coeli 5-Junio-2022). El Papa, como sucesor de Pedro el pescador de Galilea, recuerda vuestras dificultades y problemas, las manifiesta al mundo, para que se tomen las medidas adecuadas, y las lleva en su oración a la presencia de Dios pidiendo que Él ilumine a las autoridades y a todos los que compete ofrecer soluciones para que vuestras condiciones de vida sean las adecuadas.

Al pensar en vuestros sufrimientos, hago memoria con dolor de los fallecidos en el naufragio del pesquero Villa de Pitanxo. Aunque ya tuve ocasión de acercarme a las familias y de compartir la Eucaristía con vosotros, pidiendo por los fallecidos, en aquel momento tan emotivo en la parroquia de Marín, os reitero ahora mis nuestras palabras de consuelo y esperanza y os ofrezco la oración y la colaboración de la Iglesia en lo que humildemente esté en nuestra mano, deseando que se puedan encontrar los cuerpos que aún no han podido ser rescatados, para que podáis encontrar el consuelo de ofrecerles la sepultura y el último homenaje de vuestra fe y vuestro amor.

Pienso en todos vosotros, en vuestras familias y en las familias de todos los fallecidos por distintos trabajos en el mar. En nuestra Galicia, desde el comienzo del milenio, 138 hermanos nuestros perdieron su vida. Los ponemos en los brazos maternales de la Virgen del Carmen, en la seguridad de que Ella sabrá presentarlos a su Hijo y enviar a los que quedan en este mundo el consuelo y la paz.

El lema de este año para la jornada de las gentes del mar es bien significativo: “Naveguemos juntos”. Vuestra vida está unida a la de los demás miembros de la Iglesia, porque vivimos nuestra pertenencia como un misterio de comunión y de amor. Y también expresa que las preocupaciones de la Iglesia deben ser las vuestras, dado que, en ese sentido, viajamos todos en el mismo barco. A lo largo de este año en nuestra diócesis hemos trabajado preparando el sínodo de los Obispos que se celebrará en Roma en el 2023. El Papa ha querido que sean escuchadas todas las voces y que sean tenidas en cuenta todas las opiniones, de modo que vivamos esa “sinodalidad”, caminando y navegando juntos, dejándonos encontrar por el Señor. No dudéis en acercaros a la Iglesia y ofrecerle vuestras inquietudes y vuestra siempre necesaria colaboración. En esa barca de Pedro en la que nos encontramos en el navegar de esta vida, todas las voces son importantes y todas merecen ser escuchadas. Sentid a la Iglesia como vuestra casa, porque lo es de verdad. “Por tu palabra echaré la redes” (Lc 5,5), le dijo Pedro a Jesús después de haber faenado durante toda la noche y volver con las redes vacías. Este ha de ser vuestro convencimiento para interpretar vuestro quehacer laboral que en obediencia al Señor tendrá un resultado fructífero, fiándonos a su gracia y ofreciendo vuestro esfuerzo.

En este día del Carmen, en el que en tantas parroquias de la costa y también del interior de nuestra diócesis se celebra con alegría el amparo maternal de nuestra madre del Cielo, os encomiendo a todos, hombres y mujeres del mar, los pescadores y los pertenecientes a la marina mercante, los componentes de la Armada y todos los que de un modo u otro, formáis parte de esta familia del mar, a los que pongo bajo el patrocinio del apóstol Santiago y la protección de Nuestra Señora del Carmen.

Con cordial saludo y bendición en el Señor.

 

+ Julián Barrio Barrio,
Arzobispo de Santiago de Compostela

 

Fuente:archicompostela.es

 

Nuestro arzobispo, D. Julián, nos invita a ser Iglesia en Asamblea

 

La Iglesia compostelana celebraremos este próximo sábado 25 de junio la Asamblea Diocesana anual.

Un encuentro al que el arzobispo, mons. Julián Barrio, invita a participar a todos los bautizados. La Asamblea quiere ser una fiesta de hermanamiento que empiece a superar los duros meses de pandemia sufridos y que, en demasiadas ocasiones, han obligado a suspender actos tradicionales de la archidiócesis o a limitar los aforos.

La Asamblea se desarrollará en el colegio La Salle de Compostela a partir de las 10:45 horas. Este año la fecha es especialmente significativa ya que coincide con la clausura en Roma del X Encuentro Mundial de las Familias por el papa Francisco. El encuentro diocesano es, por tanto, un buen momento para tomar conciencia de que somos Iglesia en comunión con el resto de Iglesias del mundo, Iglesia plural en carismas y unida en una misma fe, que peregrina, celebra y se compromete a una conversión personal y eclesial permanente para llevar el Evangelio hasta el último confín de la tierra.

Como expresaba en su carta el obispo auxiliar, mons. Francisco José Prieto, invitando a todos a participar en la Asamblea, “será una jornada para celebrar y orar, escuchar y compartir, una oportunidad para renovar la esperanza en Cristo y el compromiso de seguir sembrando el Evangelio, siendo una Iglesia que camina unida”.

 

 

Programa de la Asamblea

 

10,45 – 11 h: Acogida

11,00 h: Primera parte
– Oración inicial
– Dos años de pandemia
– Año Santo
– Fase diocesana Sínodo

12,15 – 12,45 h: Descanso

12,45 – 14 h: Segunda parte
– Testimonios
– Plan Pastoral trienal
– Palabras finales del Sr. Arzobispo

14,30 h: Comida (comedor Facultad de Medicina)

 

Para inscribirse en la Asamblea y en la comida (15€ c/u: se abona al llegar a la Asamblea):

https://archicompostela.es/asambleadiocesana/

 

Fuente: Antonio Gutiérrez, Equipo organizador

 

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La Iglesia diocesana prepara su Asamblea final de curso pastoral

  • Tendrá lugar el próximo sábado día 25 de junio en el Colegio La Salle

 

El próximo 25 de junio tendrá lugar en el Colegio La Salle la Asamblea final de curso de todas las actividades pastorales llevadas a cabo en la Archidiócesis de Santiago de Compostela.

A lo largo de la jornada de ese sábado, desde las 10:30 de la mañana hasta las 2 de la tarde, habrá tiempo para orar, para reflexionar, para el trabajo en grupo, para la convivencia y para el compartir experiencias.

La Asamblea diocesana de fin de curso se desarrollará bajo el lema “Poneos en camino”. Estarán presentes en el encuentro el arzobispo, monseñor Julián Barrio, y el obispo auxiliar, monseñor Francisco Prieto.

 

 

Mons. Julián Barrio reúnese co Equipo sinodal diocesano

 

 

Este luns 16 de maio, o Equipo sinodal diocesano (do que forma parte mons. Francisco Prieto, bispo auxiliar) mantivo unha reunión de traballo con mons. Julián Barrio, sobre a marcha do proceso sinodal.

Na mesma, o Equipo sinodal fixo entrega ao arcebispo de Santiago de Compostela do documento de Síntese das conclusións enviadas polos grupos de reflexión sinodal que se constituíron e traballaron os materiais en torno ao Sínodo sobre a sinodalidade convocado polo papa Francisco.

Ao longo destes meses máis de 60 grupos pertencentes a máis de 50 realidades eclesiais de todo tipo ao longo da diocese, remitiron ao Equipo sinodal reflexións e propostas sobre os tres eixos do proceso sinodal: comuñón, participación e misión.

A labor de síntese foi complexa, por unha banda debido a diversidade de propostas, e por outra banda, debidos aos xa sabidos problemas para manter reunións motivadas polas restriccións sanitarias. Asemade, a dificultade vén tamén determinada polo feito de que a síntese diocesana ten que ter unha determinada estrutura e non pode superar dez páxinas para poder ser recibida polo Equipo sinodal da Conferencia Episcopal Española.

A Síntese diocesana, tras as achegas do Sr. Arcebispo, será en primeiro lugar trasladada a todos os grupos sinodais, como mostra e signo de comuñón, de transparencia e de participación no proceso sinodal. Posteriormente, será tamén presentada no Consello Pastoral Diocesano e, finalmente, na Asemblea final de curso, para o coñecemento de todo o Pobo de Deus que peregrina na nosa diocese compostelana.

 

 

Carta Pastoral de nuestro arzobispo con motivo de la “Jornada Interparroquial de Solidaridad con los Parados”

 

En una carta pastoral con motivo de la XXVII Jornada Interparroquial de solidaridad con los Parados, que se celebrará en los próximos días del mes de mayo, el arzobispo de Santiago, monseñor Julián Barrio, afirma que “si el trabajo dignifica a la persona, hemos de concluir que su pérdida contribuye al deterioro de la misma en la realización personal”. El arzobispo nos pide “ser capaces de poner a las personas en el corazón” frente al desempleo “buscando que no prevalezcan los propios intereses que no toman en conciencia el bien común”.

En el texto, el arzobispo señala que “la libertad humana se desarrolla y madura al abrigo de la austeridad responsable y también del sacrificio por los demás, tratando de construir la cultura del cuidado común”. Y añade que “el cuidado por los demás aviva nuestra inteligencia y todas nuestras capacidades para reconstruir nuestras sociedades con nuevas relaciones económicas que no hipotequen el desarrollo”.

Finalmente, monseñor Barrio muestra su solidaridad con quienes atraviesan por tan dura situación: “comparto los sentimientos de tantas familias cuyos miembros están en paro y rezo por ellas”.

 

La XXXVII Jornada de Solidaridad con los Parados, que organiza Cáritas Interparroquial de Santiago, en la presente edición su día central será el 3 de mayo, y tendrá como lema central la Campaña por el Trabajo Decente. A lo largo de los días en los que se va a desarrollar un amplio programa de actividades se incidirá, se demandará y reivindicará un trabajo decente para todos , y en tal sentido se hará especial hincapié en los empleos más precarios.

Entre los diversos actos programados para la semana previa destaca el de la participación de los voluntarios de la entidad en las misas del domingo, en las que se hará referencia al tema de los parados y la precariedad en los puestos de trabajo. El martes 3 de mayo, a partir de las 19:00 horas, se celebrará en la Plaza del Toural de Santiago, un acto de solidaridad con los parados en el que se dará lectura al manifiesto de la Campaña por el Trabajo Decente

 

Texto íntegro de la Carta del arzobispo con motivo de la XXVII Jornada Interparroquial de solidaridad con los Parados:

 

 

Jornada Interparroquial de Solidaridad con los Parados.

Mayo 2022

 

Queridos diocesanos:

En el calendario de los compromisos diocesanos recordamos la Jornada Interparroquial de solidaridad con los Parados. Agradezco sensibilidad de tantas personas preocupadas por afrontar este compromiso en nuestra sociedad.

Sin duda la pandemia del Covid 19 ha contribuido a aumentar el desempleo que está afectando económica y socialmente a no pocas familias. Si el trabajo dignifica a la persona hemos de concluir que su pérdida contribuye al deterioro de la misma en la realización personal. Os decía en mi última carta a este respecto que no es una cuestión menor. No considero fácil la solución a este problema pero ciertamente estaríamos en el camino de encontrarla si fuéramos capaces de poner a las personas en el corazón, buscando que no prevalezcan los propios intereses que no toman en conciencia el bien común.

La libertad humana se desarrolla y madura al abrigo de la austeridad responsable y también del sacrificio por los demás, tratando de construir la cultura del cuidado común. Nuestras sociedades necesitan de una savia que vehicule esos valores, los legitime con raíces profundas y trascendentes, y los promueva como incondicionales. El cuidado por los demás aviva nuestra inteligencia y todas nuestras capacidades para reconstruir nuestras sociedades y nuevas relaciones económicas que no hipotequen el desarrollo. “La solidaridad no es un simple sentimiento de compasión con los más débiles o con la persona necesitada que está junto a mí”, es “la determinación firme y perseverante de empeñarse por el bien común; es decir, por el bien de todos y cada uno, para que todos seamos verdaderamente responsables de todos”, en palabras de san Juan Pablo II[1]“El amor a la sociedad y el compromiso por el bien común son una forma excelente de caridad”[2].

Tengamos presente que “la política más eficaz para lograr la integración y la cohesión social es, ciertamente, la creación de empleo. Pero para que el trabajo sirva para realizar a la persona, además de satisfacer sus necesidades básicas, ha de ser un trabajo digno y estable… Un empleo digno nos permite desarrollar los propios talentos, nos facilita su encuentro con otros y nos aporta autoestima y reconocimiento social”[3].

Comparto la preocupación de tantas familias cuyos miembros están en paro y rezo por ellas. Os saluda y bendice en el Señor,

+ Julián Barrio Barrio,
Arzobispo de Santiago de Compostela.

 

[1] JUAN PABLO II, Sollicitudo rei socialis, 38.

[2] FRANCISCO, Laudato si’, 231.

[3] CEE, Iglesia, servidora de los pobres, Ávila 2015, 32.

 

Fuente: archicompostela.es

Carta Pastoral de nuestro arzobispo en el Día del Enfermo 2022

 

Hace ya treinta años, san Juan Pablo II instituyó la Jornada Mundial del Enfermo para sensibilizar al Pueblo de Dios, a las instituciones sanitarias católicas y a la sociedad civil sobre la necesidad de asistir a los enfermos y a quienes los cuidan.

Cada 11 de febrero, festividad de Nuestra Señora de Lourdes, la Iglesia celebra también esta jornada para simbolizar la voluntad de ponerse al servicio del otro, del prójimo, para ayudarlo y acompañarlo en su padecimiento. Con tal motivo el arzobispo de Santiago, mons. Julián Barrio, ha dirigido a todos los diocesanos esta Carta Pastoral:

 

Carta Pastoral en el Día del Enfermo 2022

 

Queridos diocesanos:

En la fiesta de Nuestra Señora de Lourdes celebramos la XXX Jornada Mundial del Enfermo. Este año se nos pide: “Sed misericordiosos como vuestro Padre es misericordioso” (Lc 6,36). Con esta motivación el papa Francisco llama a toda la Iglesia a vivir la experiencia de la misericordia con el enfermo. Ella es visible y palpable en la ternura de los que cuidan a los más frágiles y necesitados, en el perdón mutuo y en el sacramento de la reconciliación. Por eso deseo que todos tengamos abiertos los oídos del corazón para percibir el susurro del Espíritu que nos indica: “sed misericordiosos los unos con los otros”. Estoy seguro de que ninguno de nosotros puede decir que no necesita de la misericordia de Dios y de la de los demás. Y los demás esperan siempre nuestra actitud misericordiosa para ser mirados con los ojos del corazón.

Cristo, rostro de la misericordia del Padre

“Jesucristo es el rostro de la misericordia del Padre. El misterio de la fe cristiana parece encontrar su síntesis en esta palabra. Ella se ha vuelto viva, visible y ha alcanzado su culmen en Jesús de Nazaret. El Padre, “rico en misericordia” (Ef 2,4), después de haber revelado su nombre a Moisés como  “Dios compasivo y misericordioso, lento a la ira, y pródigo en amor y fidelidad” (Ex 34,6), no ha cesado de dar a conocer en varios modos y en tantos momentos de la historia su naturaleza divina. En la “plenitud del tiempo” (Gal 4,4), cuando todo estaba dispuesto según su plan de salvación, Él envió a su Hijo nacido de la Virgen María para revelarnos de manera definitiva su amor. Quien lo ve a Él ve al Padre (cfr Jn 14,9). Jesús de Nazaret con su palabra, con sus gestos y con toda su persona revela la misericordia de Dios”[1].

No es difícil fascinarse ante la grandiosidad y belleza de la creación, pero como afirmaba el papa emérito Benedicto XVI, esta inmensidad y poder son superados todavía por la grandeza y belleza de la misericordia[2]. Sin duda, la primera es accesible a todos los ojos, y la segunda sólo a los del corazón. Los que más de cerca viven este misterio son aquellos hombres y mujeres que experimentan la ternura de Dios. Testigos veraces de ella son para nosotros el leproso tocado por Jesús (Mc 1,40-45), la mujer sorprendida en adulterio (Jn 8,3-10), el publicano cobrador de impuestos (Mt 9,9), la mujer que padecía flujos de sangre (Lc 8,43-48) o el paralítico al que le fueron perdonados sus pecados (Lc 5,24). Pedro dejándose lavar los pies comprendió que su amor por Cristo no provenía de sí mismo (Jn 13,9); Pablo, presumiendo ser buscador del Señor se dejó alcanzar por Él (Flp 3,12-14). Todas estas experiencias que nos acerca la Palabra de Dios son iconos vivos donde todos podemos contemplar y dejarnos hacer por misericordia. El mismo Jesús en la cruz abre su corazón “desentrañándose” por la humanidad. “Cristo no sólo habla de misericordia y la explica usando semejanzas y parábolas, sino que además, y ante todo, él mismo la encarna y personifica. El mismo es, en cierto sentido, la misericordia”[3]¡Verdaderamente cada gota del Evangelio contiene el océano de la misericordia! “Lo que movía a Jesús en todas las circunstancias no era sino la misericordia, con la cual leía el corazón de sus interlocutores y respondía a sus necesidades más reales”[4].

La misericordia, idioma universal

La misericordia habla un idioma que es universal. Todos hemos sido testigos de ella y la experimentamos a lo largo de la vida en la ternura y cuidado que nos ofrecen los demás en las diferentes etapas de nuestra vida y, sobre todo en la experiencia de la enfermedad. También nosotros tocamos el borde del manto de Jesús cuando se nos conmueven las entrañas y ofrecemos nuestra mano a los que sufren o cuando la compasión de los demás hacia nuestra fragilidad nos acerca el sol de la misericordia divina. Tengo presente a muchas religiosas y religiosos, a tantas madres de familia y a tantas otras personas que en sus casas atienden y cuidan a enfermos. ¡Cómo no hacer referencia a médicos, enfermeras, enfermeros y personal sanitario en el delicado cuidado de los enfermos en los hospitales! Compartiendo la debilidad de las personas enfermas se tallan para sí un corazón misericordioso. En este sentido nos dice el papa Francisco: “La misericordia de Dios no es una idea abstracta, sino una realidad concreta con la cual Él revela su amor, que es como el de un padre o una madre que se conmueven en lo más profundo de sus entrañas por su propio hijo. Vale decir que se trata realmente de un amor “visceral”. Proviene de lo más íntimo como un sentimiento profundo, natural, hecho de ternura y compasión, de indulgencia y de perdón”[5].

María, madre de misericordia

Miremos a María diciéndole: “Vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos”. María es madre de misericordia, la tuvo en su seno y la sostuvo en sus brazos; pudo nacer de ella, porque se hizo humilde sierva de la Palabra de Dios. A vosotros, queridos enfermos y enfermas, os tengo muy presentes en mi oración con la intercesión de la Virgen María, salud de los enfermos.

Os saluda con todo afecto y bendice en el Señor,

+ Julián Barrio Barrio,
Arzobispo de Santiago de Compostela.

 

[1] FRANCISCO, Bula Misericordiae vultus1.

[2] Cf. Benedicto XVI, Audiencia general. Miércoles 1 de febrero de 2006.

[3] San Juan Pablo II, Carta encíclica “Dives in misericordia”, 2.

[4] FRANCISCO, Bula “Misericordiae vultus”, 8.

[5] FRANCISCO, Ibid., 6.

 

Fuente: archicompostela.es

Muchas Felicidades, Don Julián

La Archidiócesis compostelana está de fiesta, pues en esta jornada se cumple el XXIX aniversario de la Ordenación Episcopal de nuestro arzobispo, mons. Julián Barrio Barrio. Un 7 de febrero de 1993, en pleno Año Santo, recibió la Ordenación Episcopal en la Catedral compostelana como obispo titular de Sasabe y auxiliar de mons. Antonio María Rouco Varela. Tres años después, el 25 de febrero de 1996 tomaba posesión de la Sede Compostelana tras ser nombrado arzobispo por el papa san Juan Pablo II. Felicidades, Don Julián.

 

D. Julián en su Carta Pastoral en el Octavario de Oración por la Unidad de los Cristianos 2022: “El ecumenismo consiste en seguir más auténticamente la Luz que es Cristo, aunque caminemos por tantas rutas diversas”

 

Carta Pastoral en el Octavario de Oración por la Unidad de los Cristianos 2022

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Queridos diocesanos, peregrinos y cristianos todos de cualquier iglesia o comunidad:

“¡Sal de tu tierra!”[1]. Dios llama al hombre a ponerse en camino para encontrarlo. Abraham es padre en la fe de las grandes religiones, pero especialmente de todos los cristianos. Cuando sólo los pastores de Belén escucharon la voz de los ángeles, Dios mismo nos deseaba la paz a los hombres que él ama, “la paz a los hombres que gozan de su favor” (Lc 2,14)[2]. Desde lejos los Magos seguían la estrella que los guiaba al Salvador. “Hemos visto salir su estrella y hemos venido a adorarlo” (Mt 2,2). Este es el lema de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos de enero de 2022. Son los cristianos de Oriente quienes ecuménicamente nos lo proponen este año, para ponernos en Camino como peregrinos buscando esa luz en tiempos de oscuridad, en la noche de nuestras crisis antropológicas, sanitarias y económicas, pero también de fe, de esperanza y de caridad en nuestras comunidades e iglesias[3].

El peregrino sale de su tierra con una mochila ligera, confiado en Dios, y en manos de la hospitalidad de desconocidos que acaban siendo hermanos. El peregrino regresa iluminado por Dios para ser testigo en su hogar del encuentro con el Señor, aunque como los pastores de Belén, no haya encontrado más que a un pequeño en un pesebre, con su padre carpintero y su madre nazarena. También el rey David salió de Belén, de entre los rebaños. Desde Oriente los Reyes ofrecen sus riquezas, grandezas y poderes ante el pequeño, reconociendo al Rey de Reyes y al Señor. Toda su ciencia no les oculta el camino sino que se lo clarifica. Muchos peregrinos a lo largo de la historia han recibido la invitación de Dios a salir de su tierra, a dejar sus seguridades y prejuicios, y a escuchar su llamada. Ésta siempre sorprende, renueva con su gracia y compromete con la misión de dar gratis lo que han recibido gratis. Así lo hicieron los Apóstoles.

“La Iglesia Católica además se hace peregrina con las demás Iglesias y comunidades eclesiales para que se haga efectiva la unidad de todos los cristianos. El cuerpo de Cristo no puede estar dividido. Por eso el ecumenismo es un deber sagrado para nosotros”[4]. Hoy Santiago Zebedeo es faro para peregrinos de Oriente y Occidente, de tantas confesiones cristianas, y también no cristianos.

En tu palabra echaré las redes[5]: “Maestro, hemos pasado toda la noche trabajando y no hemos pescado nada; pero puesto que tú lo dices, echaré las redes” (Lc 5,5). Parece que llevamos pescando demasiado tiempo sin resultado, y nuestro carácter de “Hijos del Trueno” nos llevaría a culpar a los demás pescadores o incluso a los peces, o a invocar fuego del cielo contra los demás. Jesús nos invita a seguir pescando, pero no para nuestra empresa o nuestra satisfacción, como si pescáramos en nuestro nombre, buscando nuestro éxito y protagonismo. De esa forma seguiremos vaciando la barca del Señor. Necesitamos hacernos peregrinos también los cristianos que estamos entorno a la meta y al Camino, para despojarnos de nuestras seguridades y escuchar de nuevo la voz del Señor que nos invita a salir, aunque sea a lo desconocido. Nuestro futuro eclesial es siempre ese país desconocido que nos asusta, porque dejamos nuestras seguridades, para seguir a Dios, en su Palabra.

Ahora mismo nuestra mochila de cristianos pesa tal vez demasiado para peregrinar con ella. Siglos de prejuicios de los unos contra los otros nos impiden tener una mirada limpia. “Dichosos los limpios de corazón [“los que tienen limpia la conciencia” BTI], porque ellos verán a Dios”. Sólo así reconoceremos en el otro a un hermano. Sólo Dios nos hace hermanos. El otro no es un competidor, ni un enemigo, ni un extranjero. Estamos en Camino (“Sínodo”) para renovar siempre nuestra autenticidad a Cristo. Tampoco somos las Iglesias promotores turísticos o inmobiliarios aunque sea de tradiciones religiosas o edificios sagrados. Cada antigua iglesia atesora en tantos países un patrimonio pero para la espiritualidad y la fe.

Hoy la Iglesia que peregrina en Santiago ofrece un espacio y un tiempo de reconciliación con Dios en el Jubileo, en un Año Santo, tiempo de gracia, acogiendo en su casa al que regresa al Evangelio de Jesús, como hijo pródigo (Lc 15,11ss), como los discípulos de Emaús (Lc 24,13ss)[6], o como aquel oriental etíope que leía al profeta sin saber a quién se refería aquella profecía (Hch 8,26). En nuestras iglesias no se pide identificación al cristiano o no cristiano que busca descubrir a Dios. Ni siquiera al que viene como simple curioso o turista, como un Zaqueo que quiere ver pero sin ser visto. Dios es quien le llama, y los cristianos debemos facilitar que entre, ofreciéndole aunque sólo sea un humilde pesebre.

“Camináis con la Iglesia para ser interpelados por la Palabra de Dios y así ser sal, levadura y luz para los demás. Queréis reavivar vuestro bautismo y aplicar el oído al corazón, donde somos lo que somos. Lo que vais a admirar ante el Pórtico de la Gloria lo reconocéis, así, como vuestro, y lo contempláis con alegría, porque habéis venido hasta Santiago para el encuentro con Cristo resucitado”[7]. Estas palabras nos interpelan a todos los cristianos. Esta búsqueda, mejor, este dejarse encontrar por Él, o vale para todos los cristianos, o tal vez estemos siguiendo nuestra sombra, y no los pasos de Cristo. Él es el Camino. No basta con caminar sin más: se puede “peregrinar mucho sin santificarse”[8] si damos vueltas siempre alrededor de nosotros mismos, o caminamos en un laberinto postmoderno sin dirección ni sentido, sin origen ni meta. El ecumenismo consiste en seguir más auténticamente la Luz que es Cristo, aunque caminemos por tantas rutas diversas. El cristiano ha de buscar siempre a Cristo, y si de verdad nos acercamos a Él, no podemos estar lejos de los hermanos que también lo buscan. Si de verdad lo hemos encontrado, nos enviará, como a Santiago el Mayor, para ser luz incluso al confín de la Tierra, y aunque sea en una pequeña aldea recóndita del fin del mundo, su luz alumbrará a otros para encontrar el Camino.

Os saluda con afecto y bendice en el Señor.

+ Julián Barrio Barrio,
Arzobispo de Santiago de Compostela.

 

[1]¡Sal de tu tierra! ¡El apóstol Santiago te espera! Carta pastoral del Arzobispo de Santiago, Año Santo Compostelano 2021 (Santiago, 30 de diciembre de 2019), pp. 9ss.

[2]Las citas bíblicas según la Biblia en Traducción Interconfesional Española (BTI). Materiales del Consejo Mundial de Iglesias (www.oikoumene.org) y el Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos (www.christianunity.va).

[3]Cfr. La Esperanza de peregrinar a Santiago de Compostela. Carta pastoral del Arzobispo de Santiago con motivo de la pandemia COVID-19, Santiago 2020.

[4]Sal de tu tierra. El apóstol Santiago te espera… , n.º 111, p. 92.

[5]Confiados en la Palabra del Señor. Carta pastoral en la fiesta de Santiago del 25 de julio de 1996.

[6]Ya nuestros mayores, antes de muchas divisiones eclesiales posteriores, leyeron la Biblia así para los peregrinos: cfr. Códice Calixtino. Libro de Santiago, libro I, cap. 17: Sermón “Veneranda Dies”, “En el día venerable” de la fiesta de Santiago del 30 de diciembre. También nos da el sentido espiritual de los símbolos de los peregrinos.

[7]Sal de tu tierra. El apóstol Santiago te espera… , n.º 4, p. 9.

[8]Cfr. Tomás de Kempis, Imitación de Cristo, libro I, cap. 23.

 

Fuente: archicompostela.org

Nuestro arzobispo D . Julián se dirige a los niños de la diócesis en una Carta Pastoral en la Jornada de Infancia Misionera 2022

La Iglesia, el día 16 de enero, celebra la JORNADA DE LA INFANCIA MISIONERA. Una jornada que es “la fiesta de los niños que viven con alegría el don de la fe y rezan para que la luz de Jesús llegue a todos los niños del mundo” (mensaje del Papa Francisco: “Una luz que compartir”). Así, siguiendo la línea del lema de este año, “Con Jesús a Jerusalén. ¡Luz para el mundo!”, esta jornada nos recuerda que todos, niños y mayores, somos misioneros  llamados llevar la luz de Dios a todos los rincones del planeta.

 

 

Y con motivo de esta jornada de celebración, nuestro arzobispo, Monseñor Barrio, ha escrito una  CARTA PASTORAL a los niños y niñas de la Diócesis, en la que les pide su testimonio para contribuir al esfuerzo misionero, afirmando que :  “sois los pequeños misioneros que imitando a Jesús comunicáis que Dios nos ama, una noticia que tiene que llegar hasta el confín de la tierra”

En esta carta D. Julián les dice a los niños que “quien sigue a Jesús debe acoger su luz y manifestarla a través de sus obras. Esta es la tarea y el don de los misioneros, y deben ser los vuestros, queridos niños, llamados a difundir la luz de Jesús, es decir la fe, a tantos niños que todavía no le conocen”. ” Para ello el arzobispo les pide que deben “fortalecer esta luz que habéis de transmitir, participando en la catequesis, encontrando a Jesús junto al sagrario y recibiendo los sacramentos“.

Carta íntegra:

 

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Carta Pastoral en la Jornada de la Infancia Misionera. Enero 2022

“Con Jesús a Jerusalén, ¡Luz para el mundo!”

 

Queridos niños y niñas diocesanos:

La Iglesia, el día 16 de este mes, celebra la Jornada de la Infancia misionera. Con Jesús que iba creciendo en estatura, sabiduría y gracia en Nazaret, este año peregrinamos a Jerusalén donde sufre la pasión, muere y resucita por la salvación de todos los hombres.

Jerusalén, ciudad de la paz

Jesús en Jerusalén anuncia el Reino de Dios y se manifiesta como Luz. Pasados unos días de su nacimiento, cumpliendo la ley del Señor, es presentado por María y José en el templo de Jerusalén donde es recibido por el anciano Simeón que lleno del Espíritu Santo, “lo tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo: Ahora, Señor, según tu promesa, puedes dejar a tu siervo irse en paz. Porque mis ojos han visto a tu Salvador, a quien has presentado ante todos los pueblos, luz para alumbrar a las naciones y gloria de tu pueblo Israel” (Lc 2,28-31). Más tarde, dirigiendo su palabra a los fariseos les dirá: “Yo soy la luz del mundo, el que me sigue no camina en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida” (Jn 8,12). Quien sigue a Jesús debe acoger su luz y manifestarla a través de sus obras. Esta es la tarea y el don de los misioneros, y deben ser los vuestros, queridos niños, llamados a difundir la luz de Jesús, es decir la fe, a tantos niños que todavía no le conocen. Por eso dirá también a los que le seguían: “Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto de un monte. Tampoco se enciende una lámpara para meterla debajo del celemín, sino para ponerla en el candelero y que alumbre a todos los de casa. Brille así vuestra luz ante los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en los cielos” (Mt 5,14-16). Se nos ha dado la luz para que la hagamos llegar a los que están con nosotros y en nuestro entorno. No la debemos esconder ni tampoco contentarnos con iluminar solamente nuestro camino. Esta luz se manifiesta en el amor para producir el deshielo del egoísmo que desfigura nuestra sociedad.

Avivar la luz

Debéis fortalecer esta luz que habéis de transmitir, participando en la catequesis, encontrando a Jesús junto al sagrario y recibiendo los sacramentos. También en esta ocasión quiero recordaros que sois los pequeños misioneros que imitando a Jesús comunicáis que Dios nos ama, una noticia que tiene que llegar hasta el confín de la tierra. Aunque las dificultades no sean pequeñas, no debemos acobardarnos confiando en la providencia de Dios Padre que está siempre pendiente de nosotros. De manera especial en esta pandemia en la que los niños del mundo también se han visto afectados, hemos de pensar en ellos y tratar de ayudarles con nuestra aportación económica.

Jornada de la Infancia Misionera

El papa Francisco recuerda que “la Jornada de la Infancia Misionera es la fiesta de los niños que viven con alegría el don de la fe y rezan para que la luz de Jesús llegue a todos los niños del mundo”. Con Jesús en Jerusalén sed misioneros escuchándole y acogiendo su luz. No olvidéis que estáis llamados a ayudar a millones de niños y niñas que necesitan de vuestra oración, sacrificio y amor. Ellos esperan vuestra respuesta. Os lo agradezco también en su nombre. Rezamos por los misioneros y misioneras. Pido que el Niño Dios os bendiga a vosotros, a vuestras familias y a nuestra Diócesis. Recemos unos por otros, encomendándonos a la protección de la Virgen María y al patrocinio del Apóstol Santiago el Mayor en este Año Santo Compostelano 2022.

En la Solemnidad de la Epifanía del Señor, con mi afectuoso saludo y bendición,

+ Julián Barrio Barrio,
Arzobispo de Santiago de Compostela.